thumb|251px|El arcoíris es el símbolo no oficial del noajismo, recordando el que Noé observó al salir del arca. Las Siete leyes de Noé (en hebreo: שבע מצוות בני נח, Sheva' Mitzvot Bnei Noaj), también conocidas como Siete preceptos de las naciones o Leyes noájidas, son una colección de leyes que según el judaísmo rabínico, fueron otorgadas por DiosDe acuerdo a la Enciclopédia Talmúdica (edición hebrea, Israel, 5741/1981, Ben Noah, p. 349), la mayoría de las autoridades medievales consideran que los siete preceptos fueron dados a Adán; sin embargo, Maimonides (Torá Mishnah, Hilkhot M'lakhim 9:1) considera que las leyes dietéticas fueron dadas a Noé. como un conjunto de leyes que agrupan a los «Hijos de Noé», es decir, la humanidad entera.Enciclopedia Talmúdica (edición hebrea, Israel, 5741/1981, Ben Noah, introducción) establece que, a partir de la revelación de la Torá, el pueblo judío ya no pertenecía a la categoría de «Hijos de Noé»; sin embargo, Maimonides (Torá Mishnah, Hilkhot M'lakhim 9:1) indica que las siete leyes también formaban parte de la Torá, y del Talmud. (Bavli, Sanhedrin 59a, see also Tosafot ad. loc.) establece que los judíos mismos están obligados a los mismos preceptos que los gentiles, sin ignorar algunas evidentes diferencias en detalles.Comparar Génesis 9:4-6
En detalle, cualquier no-judío que se adhiera a estas leyes, por ser reveladas a Noé, se convierte en un «justo entre las naciones», y se le asegura un lugar en «el Mundo venidero» (en hebreo, עולם הבא, Olam Habá), la recompensa final de los justos. Torá Mishnah, Hilkhot M'lakhim 8:14Enciclopedia Talmúdica (edición hebrea, Israel, 5741/1981, Ben Noah, fin del artículo); nótese la variación de lectura de Maimonides y las referencias presentadas.
Las siete leyes son tradicionalmente listadas en el Talmud de Babilonia (en Sanedrín 56a-b y Tosefta Avodah Zarah 9:4) como:Eliezer Shemtov. (2015). Los Siete Preceptos de los Hijos de Noé. Junio 4, 2018, de Jabad Uurguay Sitio web: http://www.jabad.org.uy/templates/articlecco_cdo/aid/1857037/jewish/Los-Siete-Preceptos-de-los-Hijos-de-No.htm No adorar ídolos. No maldecir a Dios. No cometer asesinato. No cometer adulterio ni inmoralidad sexual. No robar, No comer carne arrancada de un animal vivo. Establecer tribunales de justicia.
En el judaísmo, las siete leyes de Noé son un conjunto de preceptos que según el Talmud fueron entregados por Dios a todos descendientes de Noé, es decir, a toda la humanidad.Shared Values: Noahide Laws Recuperado 4 jun 2018 Según la halajá, los no-judíos no están obligados a convertirse al judaísmo, para asegurar un lugar en el Mundo Venidero. Según la tradición judía y noájida estas siete leyes le fueron dadas primero a Adán y posteriormente a Noé, este último ordenó a sus hijos a guardar estas leyes por el pacto que había hecho Dios con Noé:
Las siete leyes de Noé se encuentran mencionadas en diferentes versículos bíblicos, en los libros de Génesis y Levítico. También se hace mención en el Libro de los Jubileos.
Antecedentes teológicos "La tierra era corrupta ante el Creador y estaba llena de violencia. Y el Creador vio la tierra y observó que era corrupta, porque toda carne había corrompido su sendero en la tierra. Y el Creador dijo a Noé: 'El final de toda carne ha llegado. La tierra está llena de violencia por su causa y por eso, los destruiré a ellos con la tierra...'" Así comienza la historia de la destrucción del mundo en los tiempos de Noé. Solo él y su familia fueron salvados del Gran Diluvio y cuando emergieron del arca que habían construido, Hashem (en Idioma hebreo se traduce literalmente como El Nombre y es una de las formas elípticas para referirse al Creador del Universo) celebró un nuevo pacto con ellos y en consecuencia con toda la humanidad. Bendijo a Noé junto a su familia y los instruyó en los senderos del nuevo orden, declarando:
"Ahora te he dado todo.... Y por eso, de la sangre de vuestras almas voy a pedir cuentas...."
Noé es el ancestro de la humanidad actual y al ser depositario de los siete preceptos universales (él, su mujer, sus tres hijos y tres nueras), por extensión su descendencia entera está sujeta a los tales.
El pacto del arco iris y la entrega de los siete preceptos fueron anteriores a la entrega de la Torá a Moisés por parte de Hashem, por eso tanto los israelitas como las demás naciones se guiaban por estos siete preceptos básicos. Los mismos patriarcas de Israel: Abraham, Isaac y Jacob se rigieron por estas sencillas normas como se puede observar en el libro del Génesis.
Base teológica De acuerdo a la tradición judía, el Decálogo o los Diez Mandamientos (aserciones en realidad, que son una síntesis de los 613 mitzvot) se aplica únicamente a los judíos; al resto de la humanidad corresponde observar las "Siete Leyes de Noé", con sus respectivas derivaciones, ya que son las leyes que Noé le dijo a sus hijos para que formaran la nueva humanidad.
El término noájida indica la universalidad de estas ordenanzas, ya que toda la humanidad desciende de los tres hijos de Noé que sobrevivieron al diluvio universal.
Según el judaísmo existen dos vías para agradar a Dios: por medio de los preceptos judíos o los siete preceptos noájidas. El primero es para la nación de Israel mediante 613 mitzvot o mandamientos (que incluyen también estos siete preceptos de las naciones) y el segundo para los gentiles, quienes tienen que acatar los preceptos dados a Noé y sus hijos después del diluvio y ratificados en la entrega de la Torá en el Monte Sinaí.
De acuerdo con el sabio judío Moshe Ben Maimón, un no-judío que cumpla estos 7 preceptos solo por convicción intelectual y no por obedecer al deseo del Creador y cumplir con su voluntad, entendiendo la dimensión interior de cada mandato, no puede ser considerado como jasidei umot o justo entre las naciones, y su cumplimiento sería nulo y no tendría parte en la recompensa de los justos en el Mundo Venidero (Olam Habá). En la Biblia Según la tradición teológica judía, de los siete preceptos universales, cinco fueron entregados inicialmente a Adán (Génesis 2:16), el primer hombre, siendo: No idolatría: declara: “Y el Señor Dios ordenó al hombre, diciendo…”. Según la tradición judía la prohibición de la idolatría se encuentra codificado en este versículo.En el Tratado Sanedrín, cap. 7, explica como los Siete Mandamientos de Noé están codificados dentro del texto hebreo del versículo del Génesis 2:16: “Y Dios Dios ordenó al hombre, diciendo: ‘De cada árbol del jardín que puedes comer libremente”. No blasfemar: relata el incidente de un judío que violó el mandato de y blasfemó con ira. Allí dice: “‘ish ish (en hebreo: cualquier hombre) que maldiga a su Dios llevará su pecado”. Es ahí que los tratadistas del Talmud concluyen que la doble expresión de ‘ish ish’ (que, literalmente, significa ‘un hombre, un hombre’) Significa que está incluida toda la humanidad, tanto judíos como no-judíos.Tratado Sanhedrin, p. 56a. No robar: La prohibición del robo está contenida en , en el cual Dios otorgó a Adán y Eva el permiso para comer de los árboles del jardín. Según la tradiciión judía, esto implica que si no se hubiera otorgado el permiso, se les habría prohibido hacerlo porque la propiedad no les pertenecía. Esto se aplicaba específicamente al fruto del Árbol del “Conocimiento del Bien y del Mal” que les estaba prohibido tomar, bajo pena de muerte.Génesis 2:17 Este mandamiento fue citado explícitamente por Abraham.Génesis 21:25 No asesinar: El edicto contra el asesinato, y el castigo por esta transgresión, se declara en : “Y, sin embargo, la sangre de las almas de ustedes reclamaré; de manos de todo animal la reclamaré. Y de manos del hombre, de manos el hermano de cada hombre reclamaré el alma del hombre. El que vierta la sangre del hombre, por el hombre su sangre será vertida, pues a imagen de Dios hizo al hombre”. No relaciones sexuales ilícitas: Cinco de los seis tipos de relaciones sexuales prohibidas por Dios a la humanidad están expuestos en : “Por lo tanto, un hombre dejará a su padre y a su madre y se aferrará a su esposa, y se convertirán en una sola carne”. Este versículo prohíbe explícitamente las relaciones de un hombre con su madre, con una mujer que alguna vez haya sido la pareja doméstica o la esposa certificada de su padre, con una mujer que actualmente es pareja doméstica o esposa certificada de otro hombre, y con otro hombre. También prohíbe las relaciones de un hombre o una mujer con un animal. También se prohíbe tener relaciones con su hermana materna, lo cual se aprende de : “Además, ella es realmente mi hermana, la hija de mi padre, aunque no la hija de mi madre; y ella se convirtió en mi esposa”. Según la tradición judía, Abraham dijo esto para apaciguar a Abimelec. En realidad, solo era figurativamente cierto en su caso, ya que Sara era la hija del hermano de Abraham. Así que tenían el mismo abuelo paterno, a quien la gente a menudo se refería como “padre”. También fue universalmente aceptado que se incluyeran las relaciones padre-hija, como lo demuestra la desgracia de Lot después de que tuvo relaciones con sus dos hijas, después de la destrucción de Sodoma y Gomorra.Génesis 19:29-36, y Rashi explicación de Génesis 20:1 Además de la abominación de las relaciones de un hombre con un hombre, las relaciones de una mujer con una mujer también son una abominación a Dios, que se aprende del hecho de que ambos están incluidos en los temas del versículo , que habla en contra de las prácticas inmorales de los antiguos egipcios y cananeos, y al que se refiere como “tradiciones abominables”. El Midrash (Sifrá) nombra específicamente este tipo de relaciones consideradas abominaciones: “Un hombre se casaría con un hombre, una mujer se casaría con una mujer y una mujer se casaría con dos hombres”. La violación de estos preceptos por parte de la humanidad conllevo al castigo del diluvio.
En , se menciona que tras el diluvio, Noé junto a su familia emergieron del arca, tras ello, Dios hizo un pacto con ellos, que Él nunca destruiría el mundo de nuevo con agua de diluvio. En este pacto se le encomendo a Noé guardar dos nuevos preceptos además de los cinco preceptos entregados previamente a Adan:Véase Génesis Rabá 34; Sanedrín 59b
No comer partes de un animal con vida: En un inicio, Adán y Eva no tenían permiso de matar animales para alimentarse, y esto permaneció vigente hasta después del Diluvio. Dios permitió que Noé y su familia comieran carne por primera vez después de que abandonaron el Arca, por lo que Dios en ese momento agregó el mandamiento que prohíbe comer carne que fue cortada de un animal vivo. Este mandamiento dado a Noé se registra en : “Pero la carne, con su alma [que está en] su sangre, no comerás”. Establecer cortes de verdad y justicia: Dios le ordena a Noe establecer cortes de verdad y justicia, estableciente así el séptimo mandamiento con respecto al juicio y el castigo de un asesino, como dice en , “Quien derrama la sangre del hombre, por el hombre su sangre será derramada…” Esto se refiere a un mandamiento a Noé para juzgar y penalizar a un asesino. Los sabios del Talmud explican: “Quien derrama la sangre del hombre” (refiriéndose al asesino), “por el hombre” (es decir, debe ser procesado en un tribunal por un hombre calificado), “su sangre será derramada” (si es declarado culpable, es responsable de la pena capital por el tribunal). Este mandamiento a diferencia de los anteriores, los cuales son mandamientos de cumplimiento personal solo se puede llevar a cabo estableciendo un pacto social para establecer un sistema judicial y poder punitivo.
En el Talmud El Talmud es una de las fuentes principales de los 7 preceptos. Las distintas autoridades rabínicas discutieron el tema en relación con estos mandamientos y su aplicación, principalmente a los gentiles (los goyim) que vivían bajo dominio judío. En el tratado de Sanedrín se dictamina:Los 7 Preceptos de Noe, ISBN 9788491113812