thumb|310px|Paracaidistas de la 82.ª División Aerotransportada estadounidense saltando desde un avión C-17 Globemaster III. Las fuerzas aerotransportadas son unidades militares de infantería o fuerzas especiales, trasladadas en aeronaves y lanzadas en combate. De este modo pueden ser colocadas detrás de las líneas enemigas, y tienen la habilidad de ser desplegadas en cualquier lugar con poca advertencia. Las formaciones están limitadas al número y tamaño de las aeronaves, así que con bastante capacidad una fuerza grande puede aparecer "desde ninguna parte" en minutos, una acción designada como envolvimiento vertical.

Sin embargo, las fuerzas aerotransportadas carecen generalmente de suministros y equipo para operaciones de combate prolongadas, y por lo tanto son más útiles para operaciones de puente aéreo que ocupaciones a largo plazo. Además, las operaciones paracaidistas son particularmente sensibles a las condiciones atmosféricas adversas.

Los avances en la tecnología del helicóptero desde la Segunda Guerra Mundial han aumentado la flexibilidad en las operaciones aerotransportadas, reemplazando por helicópteros los grandes despliegues de paracaidistas. No obstante, muchos ejércitos siguen conservando sus fuerzas paracaidistas.

Introducción

Las fuerzas aerotransportadas pueden dividirse en tres categorías:

Paracaidistas, que toman tierra en paracaídas desde un avión. Tropas aerotransportadas, que aterrizan en aeronaves, generalmente un planeador militar. Infantería aeromóvil o tropas de asalto aéreo, transportadas al campo de batalla en helicópteros o aviones.

La premisa básica de las fuerzas aerotransportadas es la de llegar con suficiente velocidad al punto para que no se pueda montar una defensa coherente contra ellas en un tiempo corto. Se asume que esta ventaja táctica no se puede mantener durante mucho tiempo, por lo que las misiones aerotransportadas eficaces requieren del avance rápido de las tropas de tierra para su apoyo.

Comienzos

La idea de los soldados del cielo no es reciente; Benjamin Franklin previó que habría soldados desplegados desde el cielo, con una comprensión rudimentaria y tosca del paracaídas. El primer lanzamiento de paracaidistas data del final de la Primera Guerra Mundial, cuando la noche del 9 de agosto de 1918 el teniente Alessandro Tandura del VIII Ejército italiano fue lanzado detrás de las líneas austrohúngaras cerca de Vittorio Veneto, recogiendo información y realizando acciones de sabotaje durante tres meses; los italianos lanzaron más paracaidistas posteriormente, entre ellos a los tenientes Ferrucio Nicoloso, Arrigo Barnaba, de Carlo y el cabo de Carli.Harclerode, Peter: Wings of War. Airborne Warfare 1918-1945; pp.13-14; Cassell, Londres, 2005. ISBN 0-304-36730-3. Hacia el final de la Primera Guerra Mundial, el general de Brigada Billy Mitchell sugirió lanzar parte de la 1.ªDivisión de Infantería de los Estados Unidos detrás de las líneas alemanas cerca de Metz. Sin embargo, la guerra terminó antes de que el ataque fuera seriamente planeado.

En noviembre de 1927 Italia realizó más lanzamientos de paracaidistas. Pasados algunos años se formaron varios batallones y se crearon las dos divisiones de élite Folgore y Nembo. El primer lanzamiento de combate tuvo lugar el 30 de abril de 1941, durante la operación para tomar la isla griega de Cefalonia. En dicha misión, fueron lanzados 75 paracaidistas del 2.º Batallón del 1.º Regimiento Paracaidistas, bajo el mando del mayor Mario Zanninovich. Los soldados partieron desde el aeródromo de Galatina a bordo de tres aviones Savoia-Marchetti SM.82, y fueron lanzados en las cercanías de Argostoli. El segundo lanzamiento operacional ocurrió en abril de 1945, durante la Operación Herring, una misión de infiltración y sabotaje organizada por las fuerzas aliadas en el norte de Italia. Para esta operación, el mando aliado seleccionó a 226 paracaidistas italianos que formaban parte del XIII Cuerpo de Ejército británico. De ellos, 109 pertenecían a unidades de infantería del Regimiento Nembo (integrado en el Grupo de Combate Folgore) y 117 al Escuadrón F (Folgore).

En esa época la Unión Soviética también experimentaba con la idea, planeando lanzamientos de unidades completas con vehículos. Para entrenar una suficiente cantidad de saltadores, se crearon clubs de paracaidistas por todo el país con la intención de transferir los miembros expertos a las fuerzas armadas. El plan progresó, y en 1935 se realizó una demostración en Kiev ante diversas delegaciones extranjeras, en la que saltaron 2500 paracaidistas.

Uno de los grupos de observación, Alemania, estuvo particularmente interesado. En 1936, el Mayor Immans recibió la orden de crear una escuela de paracaidismo y recibir una cantidad de Junkers Ju 52 para el entrenamiento. Los militares habían comprado ya una gran cantidad de estos aviones que fueron modificados levemente para el uso de transporte de paracaidistas. Otras naciones, incluyendo Japón, también estaban organizando unidades aerotransportadas en ese momento.

Segunda Guerra Mundial

Operaciones alemanas thumb|right|Algunos de los paracaidistas Fallschirmjäger alemanes que capturaron el fuerte Eben-Emael en mayo de 1940.

Varios grupos dentro de las fuerzas armadas intentaron crear sus propias formaciones de paracaidistas y había cierta confusión por ello. Esto cambió cuando el general Kurt Student de la Luftwaffe fue puesto al mando para este trabajo, y comenzó a crear la nueva fuerza que se conocería como Fallschirmjäger.

Durante la invasión de Noruega y Dinamarca en la Operación Weserübung, la Luftwaffe lanzó paracaidistas en varios lugares. En Dinamarca, una pequeña unidad fue lanzada en el Masnedøfort de la isla Masnedø para capturar el puente Storstrøm que une las islas de Falster y Zealand. Un grupo fue desplegado en el campo de aviación de Aalborg que era crucial para las operaciones de la Luftwaffe sobre Noruega. En Noruega una compañía de paracaidistas fueron lanzados en la pista de aterrizaje indefensa de Oslo. Durante la mañana y tarde del 9 de abril de 1940, los alemanes enviaron suficientes refuerzos para llegar a la capital a últimas horas de la tarde, pero el gobierno noruego ya había huido.

En la Batalla de Francia, miembros del Regimiento de Brandeburgo fueron lanzados por aviones de reconocimiento Fieseler Fi 156 a los puentes inmediatamente al sur de la ruta de la 10.ª División Panzer en las Ardenas. En Bélgica, un pequeño grupo de tropas alemanas en planeadores aterrizaron en lo alto de la fortaleza de Eben Emael la mañana del 10 de mayo de 1940 y capturaron la fortaleza en cuestión de horas. thumb|Paracaidistas alemanes sobre Creta, 1941. Dos operaciones simultáneas se realizaron durante la invasión de los Países Bajos. Los paracaidistas alemanes aterrizaron en un aeropuerto cercano a La Haya. Sin embargo, fueron expulsados del aeródromo antes de que las tropas de refuerzo llegasen. Este fue una de las pocas ocasiones que un aeródromo capturado por paracaidistas ha sido recapturado. Al mismo tiempo, pequeños grupos de paracaidistas caían para capturar los puentes cruciales para poder alcanzar todo el país.

La mayor victoria de los Fallschirmjäger y su mayores pérdidas ocurrió durante la Batalla de Creta. Las pérdidas fueron tan grandes que Hitler prohibió su uso en tales operaciones en el futuro. Hitler pensaba que el poder de los paracaidistas era su novedad, y ya que los británicos habían encontrado la manera para defenderse de las tropas aerotransportadas, no tenía sentido volver a utilizarlas.

La excepción más notable para esto era el uso de fuerzas aerotransportadas en operaciones especiales. El 12 de septiembre de 1943, Otto Skorzeny llevó a cabo un asalto con planeadores al Hotel del Gran Sasso, la montaña más alta de los Apeninos, y rescató a Benito Mussolini. También hay que decir que participaron paracaidistas italianos.

Operaciones aliadas

Las grandes pérdidas en la Batalla de Creta fueron ocultadas a los aliados. La batalla que acabó con las operaciones aerotransportadas de los alemanes tuvo un efecto opuesto en los Aliados. Convencidos de la eficacia de los asaltos por aire, los Aliados se apresuraron a organizar sus propias divisiones aerotransportadas.

Primeras incursiones

Operación Colossus

El primer asalto de tropas aerotransportada británica se realizó el 10 de febrero de 1941, cuando el Comando N.º 2 se introdujo en zona enemiga a través de un lanzamiento en Italia para destruir un aqueducto en una operación denominada Colossus.

En algunos círculos oficiales, los comandos recibían el nombre de tropas de servicio especial (Special Service), y para esta incursión los hombres del Comando N.º2 fueron denominados "II Special Air Service. Fue la primera vez que el término "SAS" fue utilizado. Cuando se observó que se necesitaban más de 500 paracaidistas, el Comando N.º 2 formó parte de la fundación del Regimiento de Paracaidistas.

Operación Biting

El 27 de febrero de 1942 un radar Würzburg fue atacado por paracaidistas británicos en la Operación Biting. Los equipos electrónicos fueron recuperados para ser examinados.

Mediterráneo

Operación Torch

El primer lanzamiento importante fue realizado durante la Operación Torch en el norte de África. El 509 Batallón de Paracaidistas de la Infantería de los Estados Unidos voló durante 2400 km, desde Gran Bretaña pasado por España hasta llegar cerca de Orán y capturar dos aeródromos. El lanzamiento fue un fiasco, los problemas de comunicación y navegación dispersaron las fuerzas desde Gibraltar hasta Túnez.

Operación Husky

Como parte de la Operación Husky se realizaron cuatro operaciones aerotransportadas, aterrizando durante la noche del 9 al 10 de julio; dos británicas y dos estadounidenses. Las tropas estadounidenses eran la 82.ª División Aerotransportada, que realizaba su primer salto. Los fuertes vientos durante el lanzamiento dispersaron a las tropas, con el resultado de que aproximadamente la mitad de las tropas no llegaron a sus puntos de reunión.

Los planeadores británicos solo consiguieron algo mejor: de los 144 planeadores, 12 aterrizaron en el objetivo y muchos en el mar. Sin embargo, las tropas aerotransportadas dispersadas maximizaron sus oportunidades, atacando patrullas y creando confusión.

El 13 de julio de 1943, más de 112 aviones y 16 planeadores transportando a 1.856 hombres partieron desde el norte de África. Su objetivo principal era capturar el puente Primosole, proporcionando un camino al 8.º ejército, pero el fuego antiaéreo consiguió realizar muchas bajas. Finalmente solo 295 hombres fueron desplegados cerca del puente. Aunque capturaron el puente, sería recapturado por la 4.ª Brigada de Paracaidistas alemana.

Italia

Las fuerzas aerotransportadas de Estados Unidos se mantuvieron en la reserva durante la invasión inicial de Italia por Salerno, en la Operación Avalanche. Posteriormente, durante los contraataques alemanes, 5000 paracaidistas de la 82.ª División y el 509.º Batallón de Infantería de Paracaidistas fueron lanzados para asegurar la playa.

En abril de 1945, en la Operación Herring, un lanzamiento de un comando tuvo como objetivo el interrumpir las comunicaciones de retarguardia alemanas y tomar puntos clave del norte de Italia.

Europa Occidental

Los Aliados habían aprendido mejores tácticas y logísticas de sus anteriores lanzamientos, y estas lecciones fueron aplicadas en los asaltos a lo largo del frente occidental.

Operación Tonga thumb|250px|Paracaidistas de la Operación Tonga.