El Miera es un río de la vertiente cantábrica de la península ibérica que discurre enteramente dentro de la comunidad autónoma de Cantabria (España). Nace en la zona conocida como Los Villares en Castro Valnera, a 1280 m s. n. m., y desemboca en el mar Cantábrico a través de la ría de Cubas.

En su recorrido atraviesa el valle del Miera, un estrecho valle al que da nombre, hasta llegar a la localidad de Solares. En este punto, el valle se desdibuja y el río continúa su curso marcando la divisoria entre los municipios de Marina de Cudeyo y Ribamontán al Monte hasta llegar al mar, donde entrega sus aguas a la bahía de Santander a través de la ría de Cubas.

Etimología

El nombre de Miera deriva probablemente de Magrada o Mégrada citado por Pomponio Mela en el .

Características

De corto recorrido, el carácter torrencial de su cabecera ejerce una importante erosión en una zona de origen glaciar con fuertes pendientes. El volumen de agua sufre importantes crecidas (picos) y caídas (valles), fruto de la gran deforestación ejercida en los bosques de la cabecera del valle en tiempos históricos para conseguir carbón vegetal, fundamentalmente para abastecer los altos hornos de las Real Fábrica de Artillería de La Cavada dedicados a la fabricación de artillería, y posteriormente por la pradificación ocasionada en los siglos y . Esto ha facilitado la erosión del río en el valle y el acarcavamiento de las laderas, sobre todo en la cabecera. La ausencia de masas forestales de importancia ha propiciado que, ante las crecidas del río, la vegetación no retenga el agua, lo que da lugar a un arrastre de sedimentos en suspensión, observable en la turbidez del río -principalmente durante los periodos de grandes precipitaciones- y causantes de la colmatación acelerada, junto al lavado del mineral de hierro estraído de las antiguas minas de Peña Cabarga, de la bahía de Santander (el Miera es el principal aporte de agua dulce de la bahía).

El Alto Miera recoge aguas de las zonas altas de la cornisa Cantábrica, a partir de la cara Norte del Castro Valnera, y de las vaguadas laterales de morfología glaciar. Algo más abajo, y sobre todo en el valle medio, que coincide en buena parte con el municipio de Miera, se encuentra encajonado entre los macizos cársticos y las estribaciones del Porracolina, al este, y Las Enguizas, por el Oeste, ambos pertenecientes a la facies urgoniana (Cretácico). Las principales aportaciones hídricas al río Miera en este tramo medio proceden de importantes cauces subterráneos que afloran en general a nivel del valle. El cauce bajo del río recorre los llanos costeros, con colinas muy suaves y llanuras formadas por aluviones que el propio Miera fue dejando desde el Terciario.

Hidrografía El Miera tiene una longitud de 41 km y un caudal medio anual en la desembocadura de 301 hm³. Al igual que sucede con gran parte de los ríos de Cantabria, su caudal sufre importantes variaciones a lo largo del año, determinadas por las características pluviométricas de la región en combinación con el escaso recorrido del río y la gran deforestación ejercida en los bosques de la cabecera.

Caudal

Su caudal medio diario es de 5199 m³/s a en la localidad de La Cavada y de 8226 m³/s en su desembocadura. En cuanto al promedio interanual, los caudales medios trimestrales más altos se corresponden con el cuarto trimestre (octubre, noviembre y diciembre) con cifras por encima de los 11 015 m³/s, mientras que los caudales medios mensuales más bajos se asocian con el periodo de estiaje, entre julio y septiembre con valores en torno a los 2683 m³/s.

En las siguientes tablas se pueden observar los caudales medios del río Miera a la altura de la localidad de La Cavada y de Suesa durante el período 1970-2003.

Cuenca 250px|left|thumb|Cuenca hidrográfica del río Miera. La cuenca hidrográfica del río Miera abarca una superficie de 316 km². Sus límites oriental y occidental están marcados por las divisorias con las cuencas vertientes de los ríos Asón y Pas respectivamente, mientras que la delimitación sur la marcan los Montes de Valnera y el Picón del Fraile, que constituyen a su vez el límite territorial entre Cantabria y Castilla y León. Hacia el norte limita con la cuenca de la Costa Central hasta desaguar en la bahía de Santander. Se trata de una cuenca atípica, en comparación con las cuencas de los principales ríos de Cantabria, ya que su cabecera tiene una extensión muy reducida que se va ensanchando progresivamente dando lugar a un valle mucho más amplio en su parte media y baja.

Con una longitud de 41 km y un caudal medio anual en la desembocadura de 301 hm³, el río Miera, es el curso principal de la cuenca y el que la da nombre. Nace en nace en Los Villares (Montes de Valnera), a una altitud de unos 1280 m y desemboca en la bahía de Santander a través de la Ría de Cubas, siendo el principal aporte de agua dulce de la bahía. Su recorrido presenta en general una orientación S-N.

Valle del Miera

El valle del Miera es el valle más angosto de los valles cántabros. Su pendientes son acusadas y las altitudes elevadas (Castro Valnera a 1707 m s. n. m.).

En su morfología destacan sus rocas areniscas y calizas y el amplio desarrollo de depósitos originados por antiguas morrenas de glaciares en su parte alta. La morfología kárstica y glaciar está ampliamente representada. No obstante, las características de un valle glaciar han sido modificadas en algunos puntos por el carácter torrencial del río Miera en su cabecera.

El valle se encuentra parcial o totalmente en los municipios de Soba, San Roque de Riomiera, Miera, Liérganes, Riotuerto y Ruesga (enclave de Calseca).

La cuenca alta del Miera está conformada por un relieve abrupto y poco apto para el hábitat humano. A pesar de ello se han descubierto en su entorno cuevas con asentamiento prehistórico en Piélagos, Rascaño y Salitre, una de las estaciones con arte paleolítico situada a más altura de Cantabria (~450 m s. n. m.).

El valle medio del río Miera, que coincide sustancialmente con el municipio de Miera, se encuentra encajonado entre los abruptos lapiaces cársticos de Porracolina, al este, y Las Enguizas, por el oeste, ambos pertenecientes al Complejo Urgoniano.

En ambos bloques calizos se desarrollan importantes fenómenos de carstificación en los que han sido realizadas exploraciones espeleológicas relevantes en sus complejos y desarrollados laberintos de las cuevas del Alto del Tejuelo. Entre ambos, recorridos por la falla del Escudo de Cabuérniga, circula el río Miera, sobre el que aflora un diapiro entre los pueblos de Linto y Miera que rompe la continuidad geológica del curso de río. izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|Cuenca alta del río Miera a su paso por la localidad de La Concha, en San Roque de Río Miera. izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|Vista del río Miera con el fondo del valle aluvial. El río separa los municipio de Medio Cudeyo (derecha) y Entrambasaguas (izquierda). A la derecha de la imagen la localidad de Ceceñas.

El macizo calcáreo de Las Enguizas se asienta directamente sobre los materiales silícicos del Periodo Wealdense que ejerce como base hidrológica de sus cuatro sistemas hidrológicos más importantes y de sus cavidades, parcialmente estudiados en el caso de El Cuevo de Noja-Fuente Fría y la red Castrejón-Cubillo del Machorro. Estructuralmente son sistemas más sencillos que los de Porracolina, debido a que la pendiente de la base impermeable wealdense ha generado alineaciones perpendiculares a la línea directriz del valle.

Los estudios morfológicos, geológicos, espeleológicos y de los restos culturales vinculados al karst han generado abundante bibliografía y están recogidos en conjunto en un trabajo monográfico publicado en el año 1994.Fernández Acebo, V. (1994)El karst de Miera: Estudios, patrimonio e inventario de las cavidades del Municipio de Miera. Bol. Cánt. de Esp. nº 10. Monográfico. Federación Cántabra de Espeleología. Santander.

En el curso bajo pueden destacarse, entre otras, las cuevas con ocupación prehistórica de La Fuente del Francés (Hoznayo), La Garma (Omoño) y Los Moros (San Vitores).

En el la vida económica de este valle se focalizó río abajo, hacia Liérganes donde se estableció una pequeña industria ya en el XVIII con las Reales Fábricas de Cañones también situadas en la localidad próxima de La Cavada, para abastecer de armas a los barcos que se construían en los astilleros de Guarnizo y Colindres.

Esta zona dio bastantes emigrantes a Andalucía y a las Indias. Es cuna de indianos ilustres como Juan de la Cuesta Mercadillo que fue el constructor del palacio de La Rañada en Liérganes, Ramón Pelayo de la Torriente (marqués de Valdecilla) que en el primer tercio del promovió en la región y otros puntos de España importantes obras, vinculadas principalmente a la educación y a la sanidad. A este último mecenas se le considera vinculado a la Masonería, aunque no es habitual encontrar esta cita en los trabajos historiográficos.

Afluentes

Los afluentes del Miera, tienen un recorrido bastante corto debido a la orografía de la región, estos son: barranco de Valdició, barranco de Paso Malo, río Carcabal, arroyo de la Quieva, arroyo de la Porqueriza, arroyo Revilla, río de Pámanes, río Aguanaz y río Pontones.

El río Miera y sus afluentesRamalNombre afluenteNacimientoLongitud (km)Cuenca (km²)Caudal (m³/s)Tramo - D barranco de Valdició Brenacollado (Sierra la Vaga) Cabecera - D barranco de Paso Malo Mortero (Porracolina) I - río Carcabal Piedrahita (sierra de la Matanza) 670 m s. n. m. I - arroyo de la Quieva peña de la Maza (Somo de Noja, sierra de la Matanza) I - arroyo de la Porqueriza Cantera de Atuja (Somo de Noja, sierra de la Matanza) Cuenca media - D arroyo Revilla Las Calzadillas I - río Pámanes Collado de la Tejera de Corra (Ao de la Guayana) Cuenca baja - D río Aguanaz La Revoltona (Ao de Entrambasaguas) - D río Pontones Cotejón

Estado de conservación

Presiones e impactos

El río Miera presenta un total de 145 alteraciones a lo largo de sus 41 km de recorrido, especialmente concentradas en la parte baja del río. Todas ellas asociadas al alto grado de actividad industrial y ganadera desarrollado en las llanuras de inundación.

Mientras que la cabecera del río apenas presenta afecciones importante, la zona media, entre Linto y La Cavada, destaca por el número de alteraciones de la continuidad, sobre todo doce puentes y dos azudes localizados en Liérganes, que provocan una alteración importante del flujo de agua y del régimen hidrológico en dicha zona. Estas dos presas fueron objeto de una intervención en 2017 con el fin de facilitar el remonte río arriba de especies como el salmón.

Aguas abajo de La Cavada la llanura de inundación está ocupada por numerosas industrias, entre las que destaca la alimentaria Bimbo, la tabacalera Altadis y una cantera.

La intensa actividad ganadera y los vertidos urbanos también repercuten en la calidad del medio, destacando una extensión de aproximadamente 150 m², donde se acumulan residuos ganaderos y diversos vertidos de aguas residuales urbanas en Liérganes, Ceceñas y especialmente Solares. En cuanto a la fijación de márgenes, el encauzamiento en esta zona del río supera los 2 km.

Espacios naturales protegidos