miniatura|Mapa del entorno. Al oeste los jardines del Campo del Moro, al este la plaza de Oriente, al sur la catedral de la Almudena y al norte los jardines de Sabatini

El Palacio Real de Madrid es la residencia oficial del rey de España; no obstante, la familia real no habita en él, sino en el Palacio de la Zarzuela, por lo que es utilizado para ceremonias de Estado y actos solemnes.Patrimonio Nacional, «Palacio Real de Madrid». Consultado el 9 de enero de 2011.

Con una extensión de y 3418 habitaciones (casi el doble que el Palacio de Buckingham o el Palacio de Versalles), es el palacio real más grande de Europa Occidental y uno de los más grandes del mundo. Alberga un valioso patrimonio histórico-artístico, destacando el conjunto de instrumentos musicales conocido como los Stradivarius Palatinos, y colecciones muy relevantes de otras disciplinas como pintura, escultura y tapicería. Las salas de Estado y las colecciones artísticas están abiertas a las visitas siempre que no haya actos oficiales.Chueca, pág. 10.

Desde la dictadura de Francisco Franco también se le conoce con el sobrenombre de Palacio de Oriente, a pesar de estar situado en la parte más occidental de Madrid, debido a su ubicación en la plaza de Oriente, llamada así al estar situada al este del palacio. A eje con el palacio, y enfrentado, se encuentra al otro extremo de la plaza el Teatro Real.Chueca, pág. 15.

El palacio fue construido por orden del rey FelipeV, sobre el solar dejado por el Real Alcázar, destruido casi del todo por un incendio en 1734. Tanto los cimientos del antiguo alcázar como alguna de sus estructuras fueron utilizadas para la construcción del nuevo palacio. El episodio del incendio sirvió para justificar la sustitución del viejo edificio por un palacio acorde al gusto de la época. Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor, pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautista Sachetti, a quien se exigió adaptar los planos de Juvara al solar del antiguo Alcázar. Otros distinguidos arquitectos españoles como Ventura Rodríguez participaron y se formaron en la cantera del nuevo palacio, a él se debe la configuración de la Real Capilla.Chueca, pág. 16. Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. CarlosIII fue el primer monarca que habitó de forma continua el palacio.Chueca, pág. 17.

El último monarca que vivió en palacio fue AlfonsoXIII, aunque Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, también habitó en el mismo, ocupando las habitaciones que anteriormente había ocupado la reina María Cristina y siendo, por tanto, el último jefe de Estado que lo hizo. Durante ese periodo fue conocido como Palacio Nacional. Todavía hay una sala, al lado de la Real Capilla, que se conoce por el nombre de «despacho de Azaña».Chueca, pág. 18.

El interior del palacio destaca por su riqueza artística, tanto en lo que se refiere al uso de toda clase de materiales nobles en su construcción como a la decoración de sus salones con obras de arte de todo tipo, como pinturas de artistas de la importancia de Caravaggio, Velázquez, Francisco de Goya y frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs.Chueca, pág. 18. Otras colecciones destacables que se conservan en el edificio son las de la Armería Real, porcelana, relojería, mobiliario y platería.Chueca, pág. 20. Para facilitar la contemplación del público, algunas de estas piezas se han reubicado en la vecina Galería de las Colecciones Reales.

Actualmente, el organismo autónomo Patrimonio Nacional, dependiente de la Presidencia del Gobierno a través del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, gestiona los bienes de titularidad pública puestos al servicio de la Corona, entre ellos el Palacio Real.Chueca, pág. 21.

En 2023, el Palacio Real recibió más de 1,4 millones de visitantes, siendo uno de los monumentos más visitados de España y uno de los destinos preferidos por los turistas en todo el mundo.

miniatura|Vista desde el faro de la Moncloa miniatura|Fachada del palacio hacia los jardines de Sabatini miniatura|La fachada hacia la plaza de Oriente miniatura|Fachada sobre el Campo del Moro miniatura|Panorama del Madrid de 1753, con el Palacio Real pintado por Antonio Joli miniatura|El Palacio Real en 1830, antes de la urbanización de la plaza de Oriente. Modelo de Madrid, de León Gil de Palacio. Museo de Historia de Madrid

Historia del edificio

miniatura|Evolución histórica del Real Alcázar de Madrid

El antecedente directo del Palacio Real fue el Real Alcázar, fortaleza levantada en el mismo solar donde hoy se alza la construcción barroca. Su estructura fue objeto de varias reformas —sobre todo la fachada—, pues el rey Enrique III de Castilla lo convirtió en una de sus más frecuentadas residencias, tras lo que el recinto obtiene el adjetivo de «real». Su hijo JuanII edificó la Capilla Real y varias dependencias. Sin embargo, durante la guerra de Sucesión castellana (1476) las tropas de Juana la Beltraneja fueron sitiadas en el alcázar, lo que ocasionó algunos destrozos en el viejo castillo.Gea, pág. 21.

El emperador CarlosI comenzó con reformas en el alcázar, empleando ya una arquitectura renacentista, pero fue realmente FelipeII quien impulsó mayores obras contratando a artistas de Italia, Francia y los Países Bajos. Fue por entonces cuando se construyó la llamada Torre Dorada y la Real Armería, derribada en 1894. FelipeIII, FelipeIV y CarlosII continuaron con este proyecto.

Cuando llegó al trono Felipe V de Borbón en 1700 consideró que el antiguo alcázar era demasiado austero y estaba anticuado por lo que acometió nuevas reformas. La reina María Luisa Gabriela de Saboya por su parte y la princesa de los Ursinos redecoraron las estancias al gusto francés. El incendio parcial del Alcázar en la Nochebuena de 1734 fue una buena excusa para demolerlo casi por completo (exceptuando parte de los cimientos y algunas estructuras) y construir un nuevo palacio más acorde al gusto de la época y la nueva dinastía.

La construcción del nuevo palacio se inició en 1738. Para evitar futuros incendios el nuevo palacio sería enteramente de fábrica, con cubiertas abovedadas, limitando el uso de madera únicamente a carpinterías y estructuras de cubierta.

El palacio barroco El arquitecto Filippo Juvara, uno de los más destacados de su época, fue el encargado de dirigir los trabajos del nuevo palacio.Sancho, pág. 20.

El italiano ideó un monumental proyecto de enormes dimensiones, inspirado en los proyectos de Bernini para el Palacio del Louvre de París; el plan de Juvara no llegó a realizarse debido a su repentina muerte.Sancho, pág. 22. Juan Bautista Sachetti, discípulo de Juvara, fue elegido para continuar la obra de su maestro;Sancho, pág. 23. planteó una estructura de planta cuadrada, centrada por un gran patio también cuadrado y resolviendo los distintos ángulos con cuerpos salientes, estructura que recordaba tanto el antiguo Alcázar como la tradicional forma palacial española.Sancho, pág. 24.

Las obras concluyeron en el reinado de Fernando VI. El programa escultórico de la fachada, pensada por el Padre Sarmiento y que contó con la mano de numerosos escultores, consistía en la coronación de la balaustrada superior con las estatuas de todos los reyes de España desde tiempos de los visigodos, así como la instalación de cuatro emperadores romanos flanqueando la portada principal. El programa de Sarmiento, que concebía el Palacio como efigie de la «España Armada» y nuevo Templo de Salomón, fue siendo adaptado sobre la marcha, dada la complejidad y el elevado número de esculturas que requería. miniatura|izquierda|Ilustración de la fachada en el libro Viage de España (1772) Felipe de Castro y Juan Domingo Olivieri se encargaron, a partir de 1749, de ejecutar la decoración escultórica del Palacio, conforme al programa proporcionado por Sarmiento. Para la serie de noventa y cuatro reyes de España, destinada a coronar la balaustrada, Olivieri y Castro se sirvieron de un elevado número de escultores que trabajaron bajo su dirección, entre ellos Luis Salvador Carmona, Felipe del Corral, Juan de Villanueva Barbales, Alejandro Carnicero, Roberto Michel, Juan Porcel y Juan Pascual de Mena. Para abaratar costes se empleó piedra caliza de Colmenar en lugar de mármol y las estatuas se hicieron en dos piezas. En la fachada principal y sobre el balcón se situaron las estatuas de FelipeV y su esposa, María Luisa de Saboya, que empezaron la construcción del palacio, y FernandoVI con Bárbara de Braganza, que lo terminaron, cuya ejecución se reservaron Olivieri y Castro, correspondiendo a Castro las efigies de los monarcas reinantes.

Un segundo conjunto era el situado en el nivel del piso principal, en el que ya Filippo Juvara había incluido catorce pedestales. Conforme al proyecto de Sarmiento, se incluyeron en él reyes representativos de los reinos de la nación española, incluidos Portugal y América, representada por Moctezuma y Atahualpa, a los que se agregaban los patrones de España y Castilla, Santiago y san Millán. La serie fue adjudicada también a Olivieri y Castro el mismo año 1749 y desmontada con el resto en 1760, aunque algunas de las estatuas han vuelto luego a su lugar original.

Para el frente de la triple portada del mediodía se proyectaron cuatro estatuas colosales de emperadores romanos de cuya ejecución se encargaron personalmente Olivieri y Castro: Arcadio, Trajano, realizadas por Castro, y Teodosio y Honorio, labradas por Olivieri.

Sobre el balcón principal se proyectó un relieve de la «España Armígera», con las figuras de España como matrona armada y Plutón con el cuerno de la abundancia, ejecutado en mármol por Olivieri, quien también proporcionó el modelo para el relieve del ático de la fachada principal.

miniatura|Vista de parte del Real Palacio de la Cuesta de la Vega, por Fernando Brambila (c.1790-1832). Conservada en la colección del Ministerio de Hacienda.

CarlosIII a la muerte de su hermano en Madrid, abandonó el reino de Nápoles, y se instaló en Madrid como nuevo rey de España. La moda, que en Italia avanzaba hacia el nuevo clasicismo, influyó al rey que decidió retirar en 1760 todas las esculturas de la cornisa, que fueron almacenadas hasta que a partir de 1787 comenzaron a distribuirse por distintos jardines y parques españoles. El nutrido conjunto, concebido para ser visto de lejos y alguna vez criticado, presenta un aire barroco «berninesco» con la variedad de posturas y vestimentas. Unos años más tarde, el rey encargó una ampliación del edificio a su arquitecto Francesco Sabatini, que ya dirigía las decoraciones de las habitaciones del Palacio. De esa ampliación solo se llevó a cabo el cuerpo conocido como Ala de San Gil, en el ángulo Sureste.

CarlosIV a la muerte de su padre hizo mover la Escalera Principal de lugar al simétrico opuesto, para no tener que trasladar sus aposentos principescos.

Fernando VII, que estuvo varios años preso en Francia, en el castillo de Valençay, inició una nueva remodelación de la decoración del Palacio en el . El objetivo de esta reforma era convertir el anticuado edificio construido a la italiana en un moderno palacio al estilo francés.Sancho, pág. 41. Según las malas lenguas, este cambio decorativo propició la fundación del actual Museo del Prado: el rey quería decorar sus salones con colgaduras de seda a la moda francesa, para lo cual retiró numerosos cuadros antiguos, que quedaron almacenados. Sería su esposa Isabel de Braganza quien impulsó la recopilación de muchos cuadros para el futuro museo.