thumb|1. Ubicación de la placenta. La placenta —del latín torta plana—Cross JC. How to make a placenta: mechanisms of trophoblast cell differentiation in mice--a review. Placenta. 2005 Apr;26 Suppl A:S3-9.Williams Obstetrics, 18th Edition, F. Gary Cunningham, M.D., Paul C. MacDonald, M.D., Norman F. Grant, M.D., Appleton & Lange, Publishers. es un órgano de tipo glándula, efímero, que está presente en los mamíferos del clado Placentalia y que se desarrolla en el útero durante el embarazo. Esta estructura brinda oxígeno y nutrientes al ser en crecimiento, y a través de ella se eliminan los desechos. Está unida a la pared del útero, y de ella surge el cordón umbilical a través del que se alimenta el individuo en gestación. La placenta se desarrolla a partir de las mismas células provenientes del espermatozoide y el óvulo que dieron desarrollo al embrión y tiene dos componentes: una porción fetal, el corion frondoso y una porción materna o decidua basal.

Evolución Hasta ahora, se creía que los mamíferos placentarios habían surgido hace unos 130 millones de años, cuando se separaron de la rama que dio origen a los modernos marsupiales, que nutren a sus crías en bolsas en lugar de placentas. Sin embargo, un fósil recién hallado (Juramaia sinensis) corroboraría estudios moleculares anteriores, que estimaban que la diferenciación entre euterios y otros mamíferos se produjo hace 160 millones de años, si bien dichos cálculos suelen considerarse provisionales.El origen más remoto de los mamíferos con placenta. Último acceso 21 de junio de 2013.

La placenta habría evolucionado a partir del tejido, mucho más simple, que cubría el interior del cascarón de los huevos de aves y reptiles, que les permitía obtener el oxígeno manteniéndose aislados del exterior. En la primera etapa de desarrollo, que comienza con el inicio mismo del embarazo, hasta la mitad aproximada del periodo de gestación, las células de la placenta activan fundamentalmente un grupo de genes que los mamíferos comparten con las aves y los reptiles. En la segunda etapa, las células de la placenta de los mamíferos pasan a activar una nueva oleada de genes específicos de cada especie.Indicios del origen ancestral de la placenta. Último acceso 21 de junio de 2013.

Entre los genes involucrados en su desarrollo, igualmente se conoce que en el desarrollo de la placenta humana está involucrado un gen llamado syncitin, proveniente de un elemento viral endógeno.

Placenta humana

Clasificación thumb|400px|Tipos de placenta: (1)(5): Cordón umbilical;(2)(7): Placenta;(8)(4): Cuello uterino;(3)(6): Vaso sanguíneo fetal. La placenta humana es de tipo hemocorial (o discoidal), lo que quiere decir que el tejido fetal penetra el endometrio hasta el punto de estar en contacto con la sangre materna. Este tipo de placenta también la presentan algunos primates y los roedores.Leonardo J. De Luca (Laboratorios Burnet). Aborto bovino. Último acceso 17 de enero de 2008. Sin embargo, entre los mamíferos existen otros tipos de placenta. Además, el viejo concepto de la placenta como barrera de sustancias nocivas ha sido rebasado ampliamente por la idea de que es un tamiz que permite el transporte de sustancias tanto provechosas como indeseables para el feto. La membrana placentaria que separa la circulación materna y fetal está compuesta de cuatro capas; después de las 20 semanas disminuye a tres (Moore y Persaud, 1993). Endoteliocorial: en la que el corion penetra en el endometrio, llegando a tocar los vasos de la madre. Es característica de animales carnívoros, como en el gato, el perro o el lobo.Escuela Universitaria Ingeniería Técnica Agrícola. Estructura y fisiología de la placenta. Tipos de placenta: imágenes. Último acceso 17 de enero de 2008.

Sindesmocorial: en ella el epitelio de la mucosa uterina sigue intacto, pero el trofoblasto llega a tener contacto con el tejido uterino permitiendo el paso de nutrientes necesarios. Existe en rumiantes como la oveja.

Epiteliocorial: el corion toca ligeramente el endometrio materno, pero no lo penetra, como es el caso en la cerda.

El tipo de placenta y el grosor de la membrana o barrera placentaria están muy relacionadas con el paso de sustancias de la madre al feto. Así, existe una clara relación, inversamente proporcional al grosor de la placenta, en el paso transplacentario de ciertas sustancias.MERKIS, C. I.; CRISTOFOLINI, A. L.; FRANCHINO, M. A.; MOSCHETTI, E.; KONCURAT, M. A. Relación entre Área Total y Área Epitelial de vellosidades placentarias porcinas en diferentes estadios gestacionales. InVet 2005; Volumen 7. ISSN (soporte papel) 1514-6634 - ISSN (on line) 1668-3498 Esto se ha demostrado, por ejemplo, estudiando el paso de sodio a través de los distintos tipos de placenta, y observándose que el orden en la variación de este ion (de mayor a menor) sería: placenta hemocorial, placenta endoteliocorial, placenta sindesmocorial y placenta epiteliocorial. Cabe destacar que en el ion estudiado (el sodio), la intensidad de los intercambios aumenta de manera casi regular a lo largo de la gestación, hasta un máximo, poco antes del alumbramiento. El descenso final en estos intercambios se atribuye en la placenta hemocorial a un depósito de fibrina sobre la superficie en la que se realizan los cambios.

Desarrollo

La placenta humana, como órgano de relación estrecha entre el feto y su madre, comienza a formarse en la segunda semana, y evoluciona hasta el tercer-cuarto mes, cuando ya está totalmente formada y diferenciada, aunque sufre algunos cambios menores hasta el término del embarazo.

La implantación es el primer estadio en el desarrollo de la placenta. En la mayoría de los casos ocurre una muy cercana relación entre el trofoblasto embrionario y las células del endometrio. El cigoto, en estado de blastocito, se adosa a la capa funcional del útero, el endometrio, que para entonces ha sufrido modificaciones histológicas a causa de los cambios hormonales del embarazo. La progesterona, por ejemplo, favorece que las glándulas del endometrio se vuelvan voluminosas y se llenen de secreciones ricas en glucógeno, que las células del estroma uterino se vuelvan más grandes y las arterias más tortuosas y amplias en sus extensiones.

La implantación del embrión humano se lleva a cabo por la acción erosiva del sincitiotrofoblasto, un grupo de células que rodean parte del blastocito. La actividad de ciertas proteínas, factores de crecimiento, citocinas, leucocitos uterinos y la tensión de oxígeno han sido implicadas como reguladores importantes de la invasión del trofoblasto al endotelio materno.Milstone DS, Redline RW, O'Donnell PE, Davis VM, Stavrakis G. E-selectin expression and function in a unique placental trophoblast population at the fetal-maternal interface: regulation by a trophoblast-restricted transcriptional mechanism conserved between humans and mice. Dev Dyn. 2000 Sep;219(1):63-76. Esta destrucción del endometrio hace que el embrión entre en contacto con arteriolas y vénulas que viertan sangre materna a la cavidad de la implantación, llamado espacio intervelloso. La invasión endovascular y el desplazamiento del endotelio materno es seguido por un remodelaje y dilatación vascular que favorece la perfusión materna a los espacios intervellosos. El mesodermo del blastocito es el que dará origen a las células del estroma y de los vasos de la placenta. Desde este punto, el desarrollo de la placenta se distingue por dos períodos.

Corion frondoso

Las vellosidades que se forman en la superficie del corion relacionadas con el polo embrionario aumentan rápidamente de número, se ramifican y crecen, formando el corion velloso frondoso. Por su parte, las vellosidades relacionadas con el polo abembrionario del endometrio se comprimen y disminuyen en cantidad y tamaño hasta degenerar y desaparecer por completo, formando el corion liso.

Período prevelloso

Es el período de evolución de las vellosidades a lo largo de la cavidad de implantación. Una vez implantado el blastocito en el espesor del endometrio, comienza la diferenciación de las deciduas endometriales.

La decidua basal es la porción situada adyacente al producto de la concepción y por encima de un espacio en contacto con el blastocito llamado corion frondoso, las cuales darán origen a la placenta.

Decidua capsular, semejante a la decidua basal y por encima de ella.

La decidua parietal, recubre el resto de la cavidad uterina.

Del día 6 al día 9 ocurre la etapa prelacunar: Se inicia desde el momento en que se implanta el blastocito en el epitelio endometrial, hasta que quede totalmente incluido dentro del endometrio, observándose en el sitio de implantación una solución de continuidad creada por un coágulo de fibrina llamado opérculo cicatricial. Desde el día 9 hasta el día 13, la fase lacunar: Se caracteriza por la aparición de vacuolas aisladas en el sincitiotrofoblasto que, al fusionarse e invaginarse, forman lagunas extensas llamadas cavidades hemáticas con lo cual se origina la nutrición embrionaria. En esta etapa, las lagunas se fusionan para formar redes extensas que constituyen los primordios de los espacios intervellosos de la placenta, tomando una forma trabecular, por lo que también se le llama a esta etapa, Período Trabecular.

Período velloso

A partir del día 13 a la semana 16.

Día 13: aparecen las vellosidades a modo de tabiques que separan las lagunas. A estas trabéculas o tabiques se los conoce como los troncos de las vellosidades primarias.

Día 15: en cada columna sincitial aparece un eje trofoblástico, el tronco de las vellosidades secundarias. Se inicia un esbozo de la circulación materno-fetal, cuando las columnas sincitiales abren los vasos maternos y vierten el contenido a las lagunas (periodo lacunar: día 9)

Día 18: las vellosidades aparecen como un eje mesenquimatoso envueltas por la capa de citotrofoblasto y sincitiotrofoblasto, en cuyo seno aparecen unos islotes vasculares que permiten distinguir lo que será la futura circulación fetal. Las lagunas se han convertido en cámaras intervellosas y son ya la base de un intenso intercambio madre-feto.

Día 21: Las células del mesodermo en el centro de la vellosidad terciaria comienzan a diferenciarese en capilares de pequeño calibre que forman redes capilares arterio-venosas constituyendo las vellosidades terciarias. La red vascular que se formó entre las vellosidades contacta con los vasos umbilicoalantoideos, quedando establecida la circulación feto-placentaria, que como hemos dicho, emplea vasos alantoideos (de aquí proviene el nombre de corialantoidea). Al final de la tercera semana la sangre comienza a circular a través de los capilares de las vellosidades coriónicas.

Del 2.º al 4.º mes: las vellosidades se arborizan y aparecen rodeadas por una doble capa trofoblástica: una parte superficial, originada por el sincitiotrofoblasto; y una parte profunda y fibrótica, originada por el citotrofoblasto, que se conoce como células de Langhans. Aparecen en este momento las vellosidades en grapa, ramas de estos “árboles” que llegan hasta la cara materna de la placenta; mientras que el resto quedan como vellosidades flotantes en la cámara intervellosa. Para este momento suele haber una leve hemorragia en el sitio de implantación debido a un aumento del caudal sanguíneo hacia los espacios lacunares, llamado signo de Long-Evans.

Después del 4.º mes: las vellosidades se han transformado en un árbol frondoso, muy vascularizado, a través de cuyos huecos (los espacios intervellosos) circula la sangre materna. El citotrofoblasto en este momento prácticamente ha desaparecido. Cabe destacar que, aproximadamente al séptimo mes, la capa de Langhans desaparece, las vellosidades se adelgazan y los vasos se acercan al sincitiotrofoblasto y a la superficie.

La formación de las caducas