José Navarro y Herrera (Algeciras, Cádiz, 28 de octubre de 1784-Barcelona, 20 de febrero de 1863) fue un militar e ingeniero español que alcanzó el empleo de mariscal de campo del Real Cuerpo de Ingenieros. Participó en la Guerra de las Naranjas, la Guerra de la Independencia Española y la Primera Guerra Carlista. Desarrolló una parte sustancial de su carrera en Puerto Rico, donde permaneció entre 1815 y 1825, desempeñó la dirección de Caminos y Obras Públicas, fue comandante director del Cuerpo de Ingenieros y ejerció interinamente el gobierno y la Capitanía General de Puerto Rico en 1822.

La documentación contemporánea y posterior emplea distintas formas de su nombre, entre ellas José Navarro, José de Navarro y José Navarro y Herrera. La documentación de la época de su gobierno en Puerto Rico suele identificarlo simplemente como «José Navarro», mientras que la documentación técnica posterior de Puerto Rico y la biografía de la Real Academia de la Historia permiten identificarlo con el ingeniero militar José Navarro y Herrera.

Biografía

Orígenes y familia José Navarro y Herrera nació en Algeciras el 28 de octubre de 1784. Fue hijo de Bernardo Navarro y Rubio, teniente del Regimiento de Infantería de la Princesa, y de Micaela Herrera. La documentación biográfica disponible no aporta información suficiente para reconstruir con detalle su vida familiar, matrimonio o descendencia, por lo que estos aspectos deben considerarse poco documentados.

Ingreso en el Ejército Ingresó en el Ejército el 20 de enero de 1797 como cadete del Regimiento de Infantería de la Princesa. Sirvió con esta unidad en las plazas de Ferrol, La Coruña y Valladolid, y obtuvo el empleo efectivo de subteniente de Infantería el 19 de diciembre de 1800.

En septiembre de 1800 participó en la defensa de Vigo durante el bloqueo de la escuadra británica. En 1801 intervino en la Guerra de las Naranjas, formando parte del ejército español que penetró en Portugal desde Galicia. El 17 de agosto de 1803 ascendió a teniente de Infantería.

Formación e ingreso en Ingenieros Navarro inició los estudios de matemáticas en la Academia Militar de Zamora como subteniente alumno, preparación que le permitió ingresar en la Academia Especial de Ingenieros de Alcalá de Henares. El 18 de septiembre de 1804 ingresó en el Cuerpo de Ingenieros como subteniente de Ingenieros del Ejército y fue destinado al Regimiento de Zapadores Minadores, de guarnición en Alcalá, para completar su formación.

Finalizados sus estudios reglamentarios el 12 de abril de 1807, fue destinado al Ejército de Navarra, con guarnición en Pamplona. Permaneció allí hasta julio de 1808, cuando la plaza fue ocupada por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia Española. Navarro consiguió escapar y llegar a Zaragoza, donde se incorporó a la defensa de la ciudad.

Los Sitios de Zaragoza Durante el Primer sitio de Zaragoza participó activamente en las obras de fortificación y en la defensa de distintos puntos de la ciudad. Trabajó en la fortificación del arrabal de San Lázaro y participó en la defensa de la puerta del Carmen, donde resultó herido.

Después del levantamiento del sitio en agosto de 1808 intervino en las operaciones de persecución de las tropas francesas. Formó parte de la división de O'Neill y participó en las operaciones de las Cinco Villas, el ataque de Aybar, la acción del camino de Alfaro y la batalla de Tudela. Como recompensa por sus servicios recibió el grado de capitán de Ejército el 1 de agosto de 1808.

Durante el Segundo sitio de Zaragoza, iniciado el 20 de diciembre de 1808, volvió a participar en la defensa del arrabal de San Lázaro, especialmente en el convento de las Mónicas. Posteriormente intervino en la defensa de Puerta Quemada y estuvo al frente de trabajos de fortificación y contraminas en el fuerte de San Miguel y en parte de la calle del Coso.

Tras la capitulación de Zaragoza, el 20 de febrero de 1809, fue hecho prisionero y conducido a Francia. Ya había recibido el grado de comandante de Ejército el 19 de enero de 1809.

La historiografía sobre los defensores de Zaragoza lo incluye entre los jóvenes oficiales del Cuerpo de Ingenieros que participaron en los dos sitios y destaca su actuación en las operaciones de fortificación y defensa de la ciudad.

Cautiverio y regreso a España Navarro permaneció prisionero en Francia hasta junio de 1814. Tras su liberación regresó a España y fue rehabilitado el 26 de julio de 1814. Posteriormente fue destinado a la Dirección-Subinspección de Ingenieros de Valencia.

Durante su cautiverio había sido promovido a teniente de Ingenieros, con antigüedad de 21 de mayo de 1809; a capitán del Cuerpo el 8 de abril de 1810; y a sargento mayor de brigada del Cuerpo el 31 de diciembre de 1812, con el grado de teniente coronel del Ejército.

Destino en Puerto Rico El 20 de mayo de 1815 fue destinado a Puerto Rico, donde pasó a desempeñar la dirección de Caminos y Obras Públicas. Durante su estancia desarrolló una intensa actividad tanto militar como técnica y administrativa.

Al ser destinado a Ultramar fue promovido a coronel de Ingenieros en Ultramar, conforme al sistema entonces vigente por el que los oficiales destinados a las posesiones americanas recibían el grado inmediato superior mientras permaneciesen en ellas.

Durante esta etapa redactó varias memorias relacionadas con la defensa y los recursos de la isla:

Memoria sobre almacenes de pólvora, con aplicación a la plaza de Puerto Rico (1817). Sistema militar de la Isla y su defensa (1818). Memoria sobre las salinas de la Isla y su explotación (1819). Memoria sobre el plan de defensa de la Isla de Puerto Rico (1823).

También realizó el plan de caminos de la isla y participó en proyectos de división territorial, estadística, obras públicas y organización de la milicia disciplinada.

Capitán general interino de Puerto Rico en 1822 La etapa más significativa de su carrera administrativa en América tuvo lugar en 1822, durante el Trienio Liberal.

El gobernador y capitán general Gonzalo de Aróstegui y Herrera abandonó Puerto Rico después de haber sido elegido diputado a Cortes. El mando interino de la Gobernación y Capitanía General fue entregado a José Navarro el 12 de febrero de 1822.

El expediente oficial español lleva precisamente por título Entrega del mando interino de la Gobernación y Capitanía General de Puerto Rico a José Navarro y está fechado entre el 12 de febrero y el 6 de junio de 1822. Su descripción indica que fue promovido por el capitán general interino José Navarro para informar de la entrega del mando provisional realizada por Aróstegui al salir hacia España.

El empleo de «José Navarro» en esta documentación debe identificarse con el ingeniero militar José Navarro y Herrera. La identificación se apoya en la coincidencia de nombre, empleo, cuerpo, permanencia en Puerto Rico y, sobre todo, en la documentación posterior que muestra al coronel José de Navarro como comandante director de Ingenieros de la isla.

La situación institucional cambió durante el propio gobierno de Navarro como consecuencia de la aplicación en Puerto Rico de la legislación del Trienio Liberal. La autoridad militar y el gobierno civil fueron separados. El 30 de mayo de 1822 Navarro entregó el gobierno civil a Francisco González de Linares, quien pasó a ejercer como gobernador político de la isla.

Navarro continuó ejerciendo el mando militar hasta el 7 de septiembre de 1822, fecha en que lo entregó al teniente general Miguel de la Torre y Pando.

La historiografía reciente sobre el Trienio Constitucional confirma que Miguel de la Torre tomó posesión a comienzos de septiembre de 1822, sustituyendo al interino José Navarro, quien había ocupado la Capitanía General desde la salida de Aróstegui en febrero.

De esta manera, el período de Navarro al frente de la Capitanía General debe distinguirse en dos fases: desde el 12 de febrero hasta el 30 de mayo de 1822 ejerció el mando gubernativo en una situación todavía unificada; desde el 30 de mayo hasta el 7 de septiembre conservó el mando militar, mientras Francisco González de Linares ejercía el gobierno civil.

Actividad militar y técnica posterior Aunque dejó el gobierno superior de la isla en septiembre de 1822, Navarro permaneció en Puerto Rico y continuó al frente de los trabajos del Cuerpo de Ingenieros.

El 14 de noviembre de 1823 aparece documentado por el Archivo General de Indias como coronel José de Navarro, comandante director de Ingenieros, responsable del Plan general de defensa de la isla de Puerto Rico.

Este documento constituye además una de las pruebas documentales más importantes para la identificación del «José Navarro» que ejerció el gobierno interino en 1822 con José Navarro y Herrera. El mismo territorio, el mismo cuerpo militar, el mismo empleo y la continuidad cronológica confluyen en un único oficial.

Navarro continuó asimismo vinculado a la Sociedad Económica de Amigos del País de Puerto Rico. Una historia de la instrucción pública de la isla lo registra como presidente de estudios de la Sociedad y coronel de Ingenieros durante el período en que se desarrollaban las academias de Matemáticas y Dibujo.

Durante su estancia impulsó igualmente proyectos de carácter civil y científico, entre ellos estudios sobre caminos, obras públicas, estadística y recursos naturales. También intervino en proyectos arquitectónicos de San Juan, entre ellos el edificio destinado a teatro que posteriormente sería conocido como Teatro Tapia.

En 1825, último año de su estancia en Puerto Rico, planteó la creación de las Escuelas de Nobles Artes de Matemáticas, Arquitectura y Dibujo y redactó el reglamento para su establecimiento y gobierno.

Regreso a la Península En agosto de 1826 regresó a España y fue destinado como jefe del Depósito Topográfico de Ingenieros. Permaneció allí hasta el 18 de febrero de 1833, cuando pasó a desempeñar el cargo de segundo comandante de Ingenieros de Madrid, perteneciente a la Dirección-Subinspección del Cuerpo en Castilla la Nueva.

El 28 de junio de 1835 ascendió a coronel efectivo de Ingenieros. Posteriormente ejerció el mando de la Academia y Regimiento del Cuerpo en Alcalá hasta abril de 1837.

Primera Guerra Carlista En 1837 fue destinado al Ejército del Centro durante la Primera Guerra Carlista, en el que ejerció como comandante de Ingenieros. Participó en diversas operaciones de fortificación, apertura de caminos, construcción de baterías y organización de parques de material de campaña.

Entre las operaciones en las que intervino se cuentan el primer sitio de Morella, el sitio de Caspe, los ataques contra los fuertes de Alpuente y Collado, la toma de Segura y los sitios de Tales y Cantavieja. Posteriormente fue destinado a Andalucía y participó en la acción de Lucena del 13 de febrero de 1839.

El 15 de abril de 1840 fue promovido a brigadier de Ejército.

Últimos años y actividad en Aragón Terminada la guerra carlista, Navarro fue destinado como jefe del Museo de Ingenieros y posteriormente como secretario de la Dirección General del Cuerpo. Más tarde desempeñó sucesivamente la dirección-subinspección de Ingenieros de Castilla la Vieja, con sede en Burgos, y la de Aragón.

El 16 de noviembre de 1845 ascendió a brigadier de Ingenieros y fue designado director-subinspector de Aragón. Durante su permanencia en este destino apoyó diversas obras de conservación y fortificación del Palacio de la Aljafería de Zaragoza.

En 1848 dio el visto bueno a varios proyectos relacionados con la Aljafería, entre ellos los relativos al perímetro y fortificación del edificio, los cálculos de desmontes y rellenos y el presupuesto para la restauración del antiguo oratorio islámico.