miniaturadeimagen|170x170px|El bautismo en una ilustración de un periódico francés contemporáneo. El bautismo de Humberto de Saboya, príncipe del Piamonte, fue una ceremonia litúrgica y cortesana celebrada en 1904 que tuvo una importancia histórica para las relaciones entre el papado y los reyes de Italia.
Historia
Antecedentes La toma de Roma por las tropas del rey de Italia el 20 de septiembre de 1870 supuso la huida de Pío IX del palacio del Quirinal, encerrándose voluntariamente en el Vaticano. Tras su huida, los reyes de Italia se establecieron en ese palacio, y el pontífice, en respuesta, desacralizó los altares de las capillas y oratorios del edificio, incluyendo el de la principal, la capilla Paulina.
Desde entonces, las relaciones entre la Santa Sede y los sucesivos monarcas italianos fueron inexistentes.
Desarrollo El nacimiento del primer hijo varón del rey Víctor Manuel III de Italia se produjo en el castillo de Racconigi, cerca de Turín, el 15 de septiembre de 1904. Víctor Manuel había sucedido a su padre, Humberto I, cuatro años antes, tras su asesinato, y hasta entonces no contaba con ningún hijo varón (sus dos hijas mayores eran las princesas Yolanda y Mafalda), por lo que el nacimiento tuvo una especial relevancia para la sucesión al trono. En un primer momento se bautizó de forma privada al niño, por parte de monseñor Biagio Balladore, capellán de la regia corte. El niño recibió el título de príncipe del Piamonte, posiblemente gracias a la intervención de su abuela paterna, la reina Margarita, quien habría evitado el título de príncipe de Roma.
El nacimiento de un heredero planteaba el problema de un necesario bautismo público, que revestía una especial dificultad debido a que las tensas relaciones con el Sumo Pontífice, entonces Pío X, impedían que fuese un cardenal quien administrase el sacramento al neófito.
Tras diversos contactos, Pío X permitió que la ceremonia se celebrase en la capilla Paulina y que a la misma asistiese el párroco de la iglesia de San Vicente y Anastasio (apellidado Ferrigni, aunque en ocasiones citado como Ferrarini), a cuya demarcación parroquial pertenecía el palacio. Este permiso expreso fue acogido muy favorablemente, ya que no se había producido en el bautizo de las princesas Yolanda y Mafalda, hermanas mayores de Humberto II.
Finalmente, el bautismo solemne y público del príncipe se produjo el 4 de noviembre de 1904 en la capilla Paulina del palacio del Quirinal. El sacramento fue administrado al recién nacido por el capellán mayor del rey de Italia, Giuseppe Beccaria, asistido por los capellanes de corte, monseñores Bianchi, Niti y Tornese. Fueron padrinos la abuela paterna del bebé, la reina Margarita (viuda de Humberto I de Italia), y su abuelo materno, Nicolás I de Montenegro (a pesar de ser de religión ortodoxa). Además, fueron padrinos honorarios Guillermo II de Alemania, representado por el príncipe Adalberto de Prusia, y Eduardo VII del Reino Unido, representado por su hermano Arturo, duque de Connaught.
En el mismo lugar se celebraría el bautismo del hijo varón de Humberto, Víctor Manuel, príncipe de Nápoles. Esta ceremonia tendría la significación de ser el primer bautismo de un heredero al trono de Italia celebrado tras los Pactos de Letrán entre la Santa Sede y el reino de Italia.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Ceremonias palatinas en Italia