El Mineral (Vitoria) era una fuente pública, considerada de aguas medicinales, de la ciudad de Vitoria (Álava, País Vasco). Lo que queda de ella, en mal estado de conservación, se encuentra situado al comienzo de la avenida de San Prudencio de la capital alavesa, en una zona ajardinada cercana a Armentia. Fue construida en 1820 por el Ayuntamiento de Vitoria.

Historia

Contexto Existe un gran número de historias y referencias sobre fuentes y manantiales de aguas minero-medicinales que pueblan el territorio de Álava. En la mayoría de los casos se trata de pequeños manantiales a los que se acude desde hace cientos de años en busca de agua con la que calmar los males más diversos. En otros, los complejos levantados alrededor de sus aguas se convirtieron en grandes centros de ocio y esparcimiento de la sociedad burguesa del . Es el caso de grandes balnearios como los de Nanclares de la Oca y Zuazo de Cuartango. Algunas permanecen en uso y otras terminaron por desaparecer.

El Mineral

Descripción La fuente se enmarca en una plaza construida en sillería y dotada al exterior de bancos y arbolado. El pilar central exento y rehundido, está construido también en sillería. La fuente se remata mediante un copón de 150 cm de altura sobre sucesivas bases molduradas; columna y remate han cambiado a lo largo de los años. A esta arquitectura central se llega mediante cuatro accesos escalonados.

Topónimo El topónimo El Mineral se encontraba en su mayor parte mencionado en dentro de la jurisdicción de Armentia, pero la fuente sulfurosa siempre se ha considerado dentro de Vitoria. La documentación conservada indica que ya en 1690, eran reconocidas las propiedades de las aguas del manantial que surgía en el lugar.

Antes de conocerse por El Mineral, tuvo varios nombres, alguno de ellos, de origen euskérico: Henrike Knörr y Elena Martínez de Madina recogieron que el manantial se llamó Fuente de Cidorra y Fuente Mineral de Çidorra o Zidorra, en el y el .

Aguas medicinales En 1753, el licenciado Bernardo Ibáñez de Echávarri en su libro Vida de San Prudencio menciona que hubo una fuente de aguas medicinales cerca de la casa del santo que pudiera tratarse de la de El Mineral.

En un plano de la ciudad de Vitoria elaborado por los militares franceses en 1811 que se conserva en el Centro de Archivos Históricos del Servicio Histórico de la Defensa de Francia en Vincennes aparece dibujada y rotulada como Fontaine Minerale.

En las Juntas Generales de Álava de noviembre de 1819 se dio la noticia del descubrimiento cerca de Armentia de un manantial de aguas hidrógeno-sulfuradas. En el año 1820 el Ayuntamiento de Vitoria recogió las aguas mediante la construcción de una fuente. En 1822 se le dio acceso por el alto del Prado.miniaturadeimagen|Fuente y plazuela de El Mineral

Utilidad pública Durante la primavera del año 1845, un comerciante de la ciudad llamado Fernando Martínez de Hijona, presentó un escrito ante el Ayuntamiento quejándose de la falta de higiene que había observado en la fuente. Esta denuncia dio lugar más adelante a la instrucción que determinó el reglamento que regiría, desde entonces, el uso y disfrute del lugar. El consistorio encomendó al arquitecto municipal Manuel Ángel de Chávarri y al catedrático Antonio Ramón de Azcárate un estudio sobre el aprovechamiento de aquellas aguas hidrógeno-sulfuradas que había analizado el farmacéutico de Su Majestad Gregorio Bañares. El informe detallaba la necesidad de reconstruir la fuente en condiciones y edificar una plazuela alrededor. Las aguas del Mineral tuvieron gran fama en Burgos y Logroño, desde donde acudían numerosas personas enfermas. Tal afluencia motivó la apertura en 1866 de una caseta de baños en las cercanías. El Ayuntamiento dotó a la pequeña construcción de seis bañeras para prestar servicios de hidroterapia. Se encargó a Javiera de Ilárraza, viuda de Galíndez, y a su familia el cuidado y buen funcionamiento de la fuente del Mineral y la caseta adjunta, la atención a quienes acudían a hacer uso de ella y el cobro de las tarifas marcadas por el servicio. Se realizaron reglamentos de precios, limpieza y funcionamiento. Entre los trabajos que tenía encomendados la familia Galíndez estaba mantener siempre limpia la glorieta y el borde de la fuente. Además, siempre había que tener seis vasos de cristal limpios para quienes los requiriesen. También vendían allí mismo un buen surtido de pastas y dulces.

Hasta 1905, el principal acceso al Mineral se realizaba por un camino en malas condiciones. La Marquesa de Villamejor y Augusto Echevarría, propietarios de la mayor parte de los terrenos colindantes, facilitaron que ese año el acceso fuese primero acondicionado y luego embaldosado. El 19 de abril de 1905, recibió el nombre de Paseo de Cervantes, coincidiendo con la apertura del tercer Centenario del Quijote.

Durante años, la zona ajardinada que rodeaba la fuente sirvió de escenario para las verbenas de las noches de San Juan. Pero la ampliación de la ciudad contaminó las aguas del manantial y el lugar quedó convertido en un barrizal.

Declive miniaturadeimagen|El parque de El Mineral Con la llegada del la afluencia de visitantes fue en descenso, y con ello se aceleró el deterioro de las instalaciones. Finalmente, se permitió el acceso libre a la fuente y se transformó la casa de hidroterapia en un bar. El establecimiento hostelero, cuya explotación el ayuntamiento sacaba periódicamente a subasta, nunca consiguió ser rentable a pesar de las frecuentes remodelaciones y cambios de gerencia. En 1974 se dotó a la zona de nuevo alumbrado público y se reparó la bomba que extraía el agua corriente y la sulfurosa. Un incendio, en la primavera de 1996, arrasó la construcción.

En 2001 abrió sus puertas un restaurante bar totalmente modernizado. Se reformó la fuente, se mejoró el camino de acceso y se cambiaron las farolas, entre otras actuaciones. Entre 2003 y 2005 el bar cerró y abrió en varias ocasiones. Tras el último cierre, el local fue saqueado y sirvió de cobijo a mendigos. Su deterioro obligó a los responsables municipales a vallarlo y más tarde a decidir su demolición.

La fuente y la plazuela, casi en ruinas y sin uso, permanecen en el lugar. El lugar es llamado oficialmente parque de El Mineral, sin hacer referencia a la fuente en sí.

Referencias

Categoría:Fuentes de España del siglo XIX Categoría:Arquitectura de Vitoria Categoría:Parques de Vitoria