San Juan Bautista y San Juan Evangelista es una obra del Greco, realizada durante su etapa final. Se sabe que existió un cuadro de este tema en el palacio del Marqués de Villena, y en el inventario-II —obra de Jorge Manuel Theotocópuli tras la muerte de su padre— consta un lienzo de mayor tamaño. Actualmente, la presente pintura es la única obra del Greco conocida sobre este tema.
Introducción El Greco realizó varias obras de «santos aparejados», algunas de las cuales —como las tres versiones de San Pedro y san Pablo— responden a un episodio neotestamentario o tienen un sentido doctrinal. En otras —como en San Andrés y san Francisco o en la presente pintura— la unión es totalmente arbitraria, y seguramente se debe a un deseo particular del comitente, lo cual no parece haber molestado a las autoridades de la Contrarreforma.
Análisis de la obra Ubicación: Madrid, Museo del Prado, n º. de catálogo: P007724 (en depósito en el Museo de Santa Cruz); Técnica y material: pintura al óleo sobre lienzo; Datación: 1600-1610; Dimensiones: 110 x 86 cm según el museo del Prado (110 x 87 según Wethey); Consta en el catálogo razonado de obras del Greco, de Wethey, con el n º.252. Tiziana Frati lo menciona con el n º. 150.
Descripción miniaturadeimagen|Imagen de san Juan Bautista, procedente de Malagón y actualmente en el Museo de Bellas Artes de San Francisco.|255x255px Las dos figuras se presentan en primer término, en actitud de dialogar, y con los correspondientes atributos de santidad. San Juan Evangelista aparece como un joven que viste un elegante manto rosáceo sobre una túnica azul. En su mano izquierda porta un cáliz con un dragoncillo, aludiendo a un intento de envenenamiento relatado en la Leyenda áurea. En el lado inferior izquierdo vemos un águila, que alude a la autoría del evangelio de Juan. El evangelista dirige gesto y mirada hacia Juan el Bautista, que aparece con un aspecto ascético y demacrado, cubriendo su cuerpo con una piel de camello. En su la mano izquierda lleva un delgado bastón terminado en una cruz. Su mano derecha parece señalar a un cordero yacente en el lado inferior derecho izquierdo, y que simboliza el Agnus Dei, como queda de manifiesto en la filacteria que sostiene.
Tras ambas figuras se representa un paisaje pedregoso, con colinas arboladas que culminan en una montaña. Un edificio an la parte derecha parece un bosquejo del Monasterio de El Escorial. El tormentoso celaje grisáceo-azulado forma una especie de nimbos alrededor de las cabezas de los personajes, especialmente la del bautista. Tanto la figura de Juan el Bautista como el paisaje son casi idénticos a los de San Juan Bautista (El Greco, Malagón) con la excepción del cordero, que reposa en el suelo en lugar de sobre una roca. Procedencia
Iglesia de San Ildefonso (Toledo), Toledo, hasta 1956; Depositado en el Museo de San Vicente, 1956-1961; Depositado en el Museo de Santa Cruz, Toledo, 1961; Adquirido por el Estado para el Museo del Prado, 1998.
Véase también Anexo:Obras del Greco
Referencias
.Bibliografía
Categoría:Obras y cuadros del Greco Categoría:Pintura española del Museo del Prado Categoría:Pinturas representando a Juan el Bautista Categoría:Pinturas representando a Juan el Evangelista