La batalla de Güeldres o Geldern (en neerlandés: Gelder o Gelderen) fue librada el 25 de agosto de 1638 cerca de la ciudad de Geldern, históricamente llamada Güeldres o Gueldres por España, donde se enfrentó un ejército de 16 000 neerlandeses bajo Federico Enrique de Orange-Nassau contra el ejército español de 9000 hombres bajo el Cardenal-Infante Fernando.
Desarrollo El ejército neerlandés, tras la campaña desastrosa de Kallo, marchó sobre Güeldres en agosto con el objetivo de tomar la ciudad en una ofensiva conjunta planeada con el Reino de Francia. La ciudad era defendida por una guarnición formidable de unos tres mil hombres y, pese a sus esfuerzos, los neerlandeses no lograron desalojar a los defensores. Poco después, el asedio fue cancelado debido a las dificultades para tomar las posiciones españolas.
Tras el asedio fallido de la ciudad, Federico Enrique se vio obligado a retroceder cuando se aproximó el ejército del Cardenal-Infante Fernando, ya que el ejército neerlandés había sufrido una derrota decisiva en la batalla de Kallo y la moral de los hombres estaba baja. No obstante, la maniobra fue realizada demasiado tarde y el ejército de Federico fue alcanzado por las fuerzas del cardenal-infante, que eran inferiores en número pero más ágiles. El cardenal-infante decidió atacar el cuartel general de los neerlandeses y tomó por sorpresa a Federico, lo que resultó en otro desastre para las Provincias Unidas. Los neerlandeses se replegaron entonces hasta Rheinberg y más tarde Grave. Dejaron en el campo muchos hombres muertos y prisioneros, junto con seis cañones. Al final de la batalla, Federico perdió mil hombres. Los españoles solo sufrieron tres muertos y siete heridos.
Consecuencias A causa de los daños sufridos por la economía neerlandesa, provocados por las campañas fallidas y los elevados impuestos, el apoyo gubernamental a Federico disminuyó. El año 1639 tampoco resultó favorable para el ejército neerlandés. El cardenal-infante logró maniobrar su ejército para que siempre estuviera en una posición mejor que la neerlandesa, y Federico no quería arriesgar su destino en otra batalla campal. Solo en 1640 volvieron a enfrentarse los dos ejércitos en el campo. El ejército neerlandés llegó a contar entre 26 000 y 27 000 hombres ese año. No obstante, el cardenal-infante derrotó de nuevo al ejército de Federico en las batallas de Brujas y Hulst, pese a su inferioridad numérica. Tras las campañas fallidas, los neerlandeses no volvieron a librar otra batalla campal contra el ejército de Flandes. Lo que siguió fue una pausa en las operaciones mayores de la guerra, que se prolongó durante varios años (hasta el sitio de Hulst en 1645) debido a las graves derrotas sufridas por Federico.
Notas
Referencias
Bibliografía
Categoría:Batallas de España en el reinado de Felipe IV (1621-1665) Categoría:Batallas de la guerra de los Ochenta Años del siglo XVII