La guerra gótica entre los años 436 y 439 fue un conflicto bélico ocurrido en el Imperio romano de Occidente. Enfrentó a los visigodos establecidos en Aquitania, contra un ejército imperial dirigido por Aecio y Litorio.

Antecedentes

La debilidad militar en que había caído el Imperio Occidental a inicios de la década de 430 había conducido a que su control de las Galias se debilitase notablemente y a que, en esta situación, durante 435, se produjese una rebelión bagauda en Armórica y que los burgundios atacasen la provincia de Bélgica Primera. Sin embargo, gracias a la incorporación de grandes contingentes hunos, Aecio consiguió reconducir la situación y dotar al Imperio de una fuerza armada con entidad suficiente para volver restablecer su control en las provincias galas al estado que tenía antes de la crisis militar.

Para inicios de 436 el renovado ejército Imperial partió de Italia hacia el norte de la Galia parar poner en su sitio a bagaudas y burgundios. En esta situación, los visigodos aprovecharon que los romanos estaban ocupados en otros frentes para volver a intentar ampliar el territorio que les habían asignado en 418 y dotarlo de una salida al mar Mediterráneo, algo en lo que habían fracasado en 425 y 430. Esta vez, en lugar de la capital de la diócesis, Arlés, optaron por Narbona que se situaba más cercana a su territorio y que podían atacar sin tener que cruzar un río como el Ródano.

Desarrollo

Estallido (436)

Las tropas visigodas al mando de Teodorico I partieron de sus bases a inicios de 436 y se dirigieron a la ciudad portuaria de Narbona, situada a de su capital Tolosa. Esta contaba con buenas murallas y tuvo tiempo de poder cerrarlas antes de que los visigodos la alcanzasen con lo que quedó bajo asedio a la espera de que Aecio, quien ahora se encontraba con tres frentes militares abiertos, pudiese enviar refuerzos. Parece ser que los visigodos fueron ayudados durante su asedio por una flota vándala que intentaría evitar que la ciudad recibiese suministros por mar en lo que sería el resultado de una alianza entre Teodorico I y Genserico sellada con el matrimonio de sus hijos.

Campaña Imperial de 437

Para finales de 436, los burgundios habían sido derrotados mientras que la represión de los bagaudas progresaba favorablemente. En 437, Aecio regresó a Italia donde fue recompensado con el consulado y partió hacia Constantinopla para asistir a la boda entre Valentiniano III y Licinia Eudoxia que se celebró el 29 de octubre de ese año. Fue su lugarteniente Litorio quién, en la primavera de ese año se encargó de los visigodos. Así, tras acabar finalmente con los bagaudas, se dirigió con su caballería huna hacia Narbona donde consiguió romper el cerco visigodo y que estos huyesen. La flota vándala que les habría ayudado con el bloqueo marítimo abandonó también y se dirigieron a su base en Hipona en una travesía donde aprovecharon para hacer incursiones de saqueo en las islas por donde pasaron.

Campaña Imperial de 438 miniaturadeimagen|derecha|400px|Mapa de las campañas del Imperio occidental en La Galia entre los años 436 y 439 con las zonas de control y movimientos de los contendientes. La derrota de los visigodos en Narbona no significó el fin de la guerra porque, en el año siguiente 438, emprendieron una nueva campaña en la que, aunque no intentaron volver a atacar Narbona, se desperdigaron por el sureste de la Galia donde perpetraron saqueos. Aecio, ya de vuelta en Italia organizó un nuevo ejército y junto a Litorio se dirigió a la Galia donde con tácticas de guerrilla y con empleo de la caballería huna acabó paulatinamente con varios grupos de visigodos hasta que se enfrentó al grueso de su ejército en la batalla del Monte Colubrario lugar de localización desconocida que, parece situarse cerca de la actual Olonzac, a unos de Narbona. La batalla fue una victoria aplastante para las tropas imperiales y las fuentes clásicas hablan de hasta en el ejército visigodo.

Campaña Imperial de 439

A finales de 438 Aecio consideró que la guerra había quedado suficientemente encauzada para poder él regresar a Italia. Litorio quedó al mando y en primavera de 439 se dirigió a Tolosa para acabar definitivamente con los visigodos pero, demasiado impetuoso y confiado por la victoria del año anterior, dirigió una carga de caballería contra el enemigo estacionado a las afueras de la ciudad. La batalla se saldo con una derrota para los romanos y el propio Litorio fue capturado por los visigodos quienes no dudaron en ejecutarlo poco después.

El desastre militar obligó a Aecio a retornar a la Galia con más tropas para evitar que los visigodos sacasen provecho de la situación. Para entonces, ambos bandos buscaron una solución negociada ya que los visigodos habían sufrido muchas bajas y las fuerzas imperiales eran necesarias para defender Italia de los ataques vándalos que, además, acababan de capturar Cartago. Avito quien, para entonces, había sido nombrado prefecto del pretorio de las Galias y tenía buena relación con Teodorico I, fue el encargado de negociar un tratado de paz por el que se volvió al status quo ante bellum y permitió a Aecio volver a Italia.

Consecuencias y acontecimientos posteriores

Aunque este tercer intento de los visigodos por obtener una salida al mar Mediterráneo se saldo, de nuevo, en fracaso, el conflicto fue mucho más grave que los dos anteriores ocurridos en 425 y 430. Esta vez, las fuerzas imperiales no se conformaron con alejar a los visigodos de las ciudades atacadas sino que llevaron la guerra hasta su misma capital con una demostración de su recuperada fuerza militar. Los visigodos sufrieron pérdidas importantes y acabaron agotados aunque Teodorico I consiguió, finalmente, salvar la situación para su pueblo por la necesidad de los romanos en atender el nuevo y peligroso frente que habían abierto los vándalos con su captura de Cartago. La paz entre ambos se mantuvo durante los siguientes quince años y no sería hasta la crisis interna que sufrió el Imperio tras la muerte de Aecio en 454 que los visigodos volviesen a intentar expandir su territorio. Al general romano, por su parte, se le erigió una estatua en Roma con la dedicación «ob italiae securitatem quam procul domitis gentibus peremptisque Burgundionibus et Gotis oppressis vincendo praestitit.»

Véase también

Notas

Referencias

Bibliografía utilizada en el artículo

Categoría:Visigodos Categoría:Batallas de los godos Gótica (436-439) Guerra gótica (436-439) Categoría:Conflictos en el siglo V Categoría:Años 430 en el Imperio romano