The Sweet Escape es el segundo álbum de estudio de la cantante estadounidense Gwen Stefani, publicado por primera vez el 1 de diciembre de 2006 por la compañía Interscope Records. Tras haber pensado inicialmente volver con la banda No Doubt después de su álbum debut solista, Love. Angel. Music. Baby. (2004), Stefani decidió grabar un segundo disco como una forma de publicar parte del material sobrante de las sesiones de aquél. La imagen de la portada, tomada por la fotógrafa Jill Greenberg, está inspirada por el personaje Elvira Hancock, interpretado por la actriz estadounidense Michelle Pfeiffer en la película Scarface (1983).
The Sweet Escape obtuvo comentarios variados de los críticos; en el sitio Metacritic obtuvo una puntuación de 58 sobre 100. Los especialistas criticaron la similitud con Love. Angel. Music. Baby., por lo que argumentaron que en este disco había menos talento y que no había evolucionado desde su predecesor. No obstante, elogiaron algunas canciones como «Yummy», que fue catalogada por diversos críticos como lo mejor del álbum. Desde el punto de vista comercial, ocupó los cinco primeros puestos en Australia, Canadá, Estados Unidos, Noruega y Nueva Zelanda.
Como parte de la promoción se publicaron cinco sencillos comerciales: «Wind It Up», «The Sweet Escape», «4 in the Morning», «Now That You Got It» y «Early Winter». Sumado a ello, la cantante se embarcó en su segunda gira musical The Sweet Escape Tour, que recorrió América del Norte, Europa, Asia y Oceanía.
Concepción Antecedentes
Después del lanzamiento de su álbum debut, Love. Angel. Music. Baby., Stefani anunció que tenía la intención de regresar a No Doubt y grabar un sexto álbum de estudio con la banda. Tras el éxito comercial de LAMB, decidió publicar varios temas restantes del álbum como un EP o como pistas adicionales de un DVD. Sin embargo, Pharrell Williams, con quien había trabajado en «Hollaback Girl», convenció a la cantante de crear una «segunda parte de LAMB», y ambos grabaron varias canciones durante las sesiones en Miami, Florida, en julio de 2005.
Stefani y Pharrell produjeron «Wind It Up», «Girl Orange County», «U Started It», «Breakin Up», «Yummy» y «Candyland» durante estas sesiones, y las canciones fueron utilizadas para un desfile de la colección de línea de moda de Stefani, L.A.M.B. (2006). La artista incluyó las interpretaciones de «Wind It Up» y «Orange County Girl» cuando se embarcó en el Harajuku Lovers Tour, en octubre de 2005. Stefani puso en suspenso el proyecto cuando descubrió que estaba embarazada, pero regresó al estudio en agosto de 2006. En una entrevista, la cantante comentó sobre el álbum: «El álbum es sorprendentemente distinto del anterior. Lo empecé a grabar en el 2005 antes de que naciera Kingston y evolucionó mucho durante el último año. El sonido dance es muy actual. Es moderno, no es muy retro». Inicialmente el álbum se titularía Candyland, pues comparte su nombre con un tema inédito que solo ha sido incluido en la banda sonora del desfile. Sin embargo, fue cambiado a The Sweet Escape, el título de la segunda pista, para enfatizar en los temas del álbum de querer escapar a una vida mejor.
Portada del álbum Jill Greenberg realizó la portada de The Sweet Escape. Esta fue parte de una serie de imágenes promocionales tomadas por Greenberg, inspirada en su anterior exposición End of Times. Para crear End of Times, Greenberg dio piruletas a niños pequeños pero los tomó después de varios minutos, lo que provocó estallidos emocionales. Greenberg utilizó las imágenes como una representación de la sociedad y la política estadounidense. La fotógrafa fue acusada de abuso de menores por las fotos tomadas; Stefani, sin embargo, comentó: «No creo [que eso sea] "abuso infantil". Solo pensé: "Esto es hermoso". Cada niño llora. Otras personas reaccionaron como "Oh Dios mío. Esto es perturbador" o "Eso es muy triste". Supongo que eso es lo que trata el arte. Se supone que te hace pensar».
La aparición de Stefani en la portada del disco está inspirado en el personaje Elvira Hancock, una adicta a la cocaína interpretada por la actriz estadounidense Michelle Pfeiffer en la película Scarface (1983). Stefani primero ganó la inspiración para el estilo mientras filmaba el vídeo musical de «Cool» en Lago de Como, Italia. Durante la sesión, Stefani vio a su compañero de la banda No Doubt, Tony Kanal y su novia, que tenía un «largo y durazno vestido de poliéster [del estilo de finales de los '70]». Fue este vestido que Stefani pensó «sobre Michelle Pfeiffer y cómo increíblemente lucía [en Scarface]», que a su vez se inspiró para la portada. Las gafas de sol utilizadas han sido diseñadas para representar su «exterior protegido», y las otras imágenes simbolizan sus distintas emociones.
Recepción crítica
En términos generales, The Sweet Escape obtuvo comentarios variados de los críticos musicales. En el sitio Metacritic, que asigna una clasificación normalizada de 100 a las opiniones de los críticos, el álbum recibió una puntuación de 58, basada en 24 reseñas, lo que indica «comentarios variados». Bill Lamb de About.com explicó que el problema con las canciones no es tanto que son asombrosamente malos. «Por el contrario, es su incapacidad para mantener el interés en el oyente». Stephen Thomas Erlewine de Allmusic escribió: «Entre la producción forzada y el fetiche con la moda, pasando por la decisión de rapear demasiado durante la mayor parte del álbum, nada del dance pop aparenta ser más que una fachada». La crítica de Alex Miller para NME fue más enfática; en ella, describió el álbum como un «género para el cajón de rebajas de este año» y declaró que «en su mayoría, solo sirve para ocultar todo lo que Gwen Stefani tiene de única». Catherine Neal de Yahoo! afirmó que con The Sweet Escape, «Stefani aún mantiene su propia música y ritmo, mientras experimenta nuevos sonidos». No obstante, Phil Dotree de la misma publicación fue crítico en su reseña, al comentar que «es interesante al notar que este es el tipo de álbum que los niños de esta generación se avergonzarán al admitir que solían gustar[lo] en unos cinco años, es una nueva calidad [...] de estupidez que es imperdonable, dado que el trabajo de Stefani con No Doubt era respetable. Los ritmos son perezosos [...] y el rap es espantoso. Finalmente, este CD de pop sin valor te hará sentir sucio, pegajoso y aburrido». El sitio web Samesame.com.au dijo que es un gran disco, pero sugirió que se empiece a escucharlo desde la pista dos. En una crítica más positiva, Emily Codik de Duke Chronicle alegó que las pistas ofrecen una amplia gama de sonidos, y «Stefani origina diferentes géneros y ofrece un "dulce escape" de otros álbumes pop en el mercado». Andy Battaglia de The A.V. Club indicó que «se trata del típico álbum que mezcla los mejores aspectos de la música de fiesta de piscina de los años '80 y de esos temas jadeantes que hacen retumbar los automóviles». Michael Fraiman de Cinema Blend sostuvo que el álbum no es exactamente inteligente, pero realmente no necesita serlo.
Una de las cosas que los revisores criticaron fue su similitud con Love. Angel. Music. Baby. De este modo opinó Sal Cinquemani de la revista Slant, que señaló «la historia probablemente ve a The Sweet Escape como una nueva versión del bien recibido álbum debut de Stefani, pero comparte la inconsistencia general de ese álbum y, así, sus cumbres y valles». En su reseña, Rob Sheffield de Rolling Stone acordó, y lo vio como su «su precipitado regreso» a la música que carece de la energía de L.A.M.B. y en el cual «ella suena agotada». Jon Pareles de The New York Times comentó que Stefani «vuelve a reservar algunos de los mismos productores y repite algunos de los trucos viejos con menos talento», y agregó que «la superficialidad es más divertida cuando no lo consigue tan quejosa». Caroline Sullivan no estuvo de acuerdo en su crítica para The Guardian, en la que afirmaba que si bien algunas de las canciones remontan a las sesiones de 2003 de L.A.M.B, «generalmente The Sweet Escape se siente mentolado [y] fresco». Quentin B. Huff de PopMatters, sin embargo, se refirió a The Sweet Escape como un relanzamiento de L.A.M.B y describió este disco y al predecesor como «el mismo álbum, solo tienes que añadir más rap, una brillante foto Next Top Model para la portada y algunas más influencias de sonidos recientes». John Murphy de musicOMH finalizó diciendo que The Sweet Escape no es un disco terrible, pero señaló que el problema es «que en los dos años transcurridos desde L.A.M.B. no parece haber evolucionado en absoluto».
thumb|izquierda|Stefani y Akon en la presentación de «The Sweet Escape», en la gira The Sweet Escape Tour.
Sin embargo, a pesar de las comparaciones con su álbum predecesor, algunos críticos elogiaron algunas canciones, como es el caso de Chuck Arnold de la revista People, quien destacó a «Yummy», y la describió como «deliciosa» y que encuentra a «Stefani en su gloria de chica-B». Asimismo, Norman Mayers de Prefixmag nombró a «U Started It» y la pista adicional «Candyland» como las mejores del disco. Amanda Murray de Sputnikmusic finalizó su reseña recomendando: «Eliminen todo excepto "The Sweet Escape", "Early Winter" y "4 in the Morning" y pon "Wonderful Life" en una repetición interminable». Spence D. de IGN señaló que «Early Winter» «sigue siendo uno de los números más inquietantes e hipnóticos de repetidas escuchas». Asimismo, nombró a «Wind It Up», «The Sweet Escape» y «Wonderful Life» como las más destacadas y recomendó descargarlas. El sitio Kidzworld sostuvo que Stefani reinventó su imagen y sonido para este disco, y calificó a «Wind It Up», «The Sweet Escape», «Early Winter», «Yummy», «Fluorescent» y «Don't Get It Twisted» como las «pistas ardientes» del disco. Sin embargo, no fue así con el sitio Buzz Sugar, que admitió que «4 in the Morning» era una de las pistas más decepcionantes en el disco. Por otro lado, «Now That You Got It», «Yummy», «Don't Get It Twisted», «The Sweet Escape» y «Wind It Up» fueron calificadas como lo mejor del álbum por la revista The Magazine.
derecha|thumb|200px|Stefani interpretando «Wind It Up», el primer sencillo del disco, en la gira The Sweet Escape Tour.