miniatura|250px|Plano de Barcelona miniatura|250px|Mapa de Barcelona y su área metropolitana El urbanismo de Barcelona se desarrolló conforme a los cambios históricos y territoriales de la ciudad, y en consonancia con otros factores definitorios del espacio público, como la arquitectura, las infraestructuras urbanas y la adecuación y mantenimiento de espacios naturales, parques y jardines.

La evolución urbanística de Barcelona ha sido constante desde su fundación en época romana hasta la actualidad, si bien desde el se ha acentuado gracias al plan de Ensanche y la agregación de municipios limítrofes. Cabe remarcar que hasta el la ciudad estaba encorsetada por sus murallas de origen medieval al tener la consideración de plaza militar, por lo que su crecimiento estaba limitado. La situación cambió con el derribo de las murallas y la donación a la ciudad de la fortaleza de la Ciudadela, lo que propició la expansión de la ciudad por la llanura contigua, hecho que se plasmó en el proyecto de Ensanche elaborado por Ildefonso Cerdá, que supuso la mayor ampliación territorial de Barcelona. Otro aumento significativo de la superficie de la capital catalana fue la anexión de varios municipios colindantes con Barcelona, entre finales del y principios del , lo que motivó un Plan de Enlaces elaborado en 1903. Posteriormente, el desarrollo urbanístico estuvo marcado por el aumento de la población debido a la inmigración desde otras partes de España, lo que conllevó diversos proyectos urbanísticos como el Plan Comarcal de 1953 o el Plan General Metropolitano de 1976. Igualmente, la adecuación del espacio urbano de la ciudad se ha visto favorecida entre los siglos y por diversos eventos celebrados en la ciudad, como la Exposición Universal de 1888, la Internacional de 1929, el XXXV Congreso Eucarístico Internacional de 1952, los Juegos Olímpicos de 1992 y el Fórum Universal de las Culturas de 2004.

El desarrollo urbano en estos últimos años y la apuesta por el diseño y la innovación, así como la vinculación del urbanismo con los valores ecológicos y la sostenibilidad, han convertido la capital catalana en una de las ciudades europeas más punteras en el terreno urbanístico, hecho que ha sido reconocido con numerosos premios y distinciones, como el Premio Príncipe de Gales de Urbanismo de la Universidad de Harvard (1990) y la Medalla de Oro del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA) en 1999. El trabajo realizado y los reconocimientos recibidos han llevado a hablar de un «Modelo Barcelona» de urbanismo, que ha servido de guía para numerosas ciudades que han emprendido caminos parecidos.

Geografía y localización thumb|250px|Vista aérea de Barcelona (2004)

Barcelona, capital de la comunidad autónoma de Cataluña, se encuentra en el Levante español, en la costa mediterránea. Su situación geográfica se ubica entre los 41° 16' y 41° 30' norte de latitud y entre los 1° 54' y 2° 18' este de longitud. Con una superficie de , está situada en una llanura de unos de largo y 6 de ancho, limitada en sus costados por el mar y por la sierra de Collserola —con la cima del Tibidabo (516,2 m) como punto más alto—, así como por los deltas de los ríos Besós y Llobregat. Por encima de la línea de la costa y separando la ciudad del delta del Llobregat se encuentra la montaña de Montjuic (184,8 m). Asimismo, desde la sierra de Collserola se adelantan en el llano varias colinas que siguen una línea paralela a la cordillera Litoral: son las colinas de la Peira (133 m), la Rovira (261 m), el Carmelo (267 m), la Creueta del Coll (249 m), el Putget (181 m) y Monterols (121 m).

El llano de Barcelona no es uniforme, sino que presenta diversas ondulaciones originadas por los múltiples torrentes que antaño surcaban el terreno, y tiene asimismo una inclinación uniforme desde el mar hasta la sierra de Collserola, con una ascensión de unos . Está surcado por diversas fallas, principalmente la que separa la sierra de Collserola de las colinas que se adelantan en el llano, de orientación noreste-sudoeste, y la que separa la montaña de Montjuic de la costa. El terreno está formado por un sustrato de pizarras y formaciones graníticas, así como arcillas y rocas calcáreas. La costa estaba ocupada antiguamente por marismas y albuferas, que desaparecieron al ir avanzando la línea de costa gracias a los sedimentos aportados por los ríos y torrentes que desembocaban en la playa; se calcula que desde el la línea de costa ha podido avanzar unos . La zona del llano estaba antiguamente surcada por numerosos torrentes y rieras, que se agrupaban en tres sectores fluviales: la riera de Horta en la zona cercana al río Besós (o zona de levante); la riera Blanca y el torrente Gornal en la zona del Llobregat (o zona de poniente); y, en la zona central del llano, un conjunto de rieras procedente de la vertiente meridional del Tibidabo, como las rieras de San Gervasio, Vallcarca, Magòria y Collserola.

El clima es mediterráneo, de inviernos suaves gracias a la protección que la orografía del terreno ofrece al llano, que queda resguardado de los vientos del norte. La temperatura suele oscilar entre los 9,5 °C y los 24,3 °C, como media. Presenta poca pluviometría, unos anuales, y la mayoría de precipitaciones se produce en primavera y otoño. Esta escasez provocó que antaño se tuviese que hacer numerosas obras para abastecer de agua la ciudad, entre pozos, canales y acequias. La vegetación propia de la zona está compuesta principalmente por pinos y encinas, y sotobosque de brezo, durillo, madroño y plantas trepadoras. Antaño se practicó la agricultura tanto de secano como de regadío —principalmente viñas y cereales—, si bien hoy en día la práctica totalidad de la superficie está construida.

Barcelona, capital de la comarca del Barcelonés y de la provincia de Barcelona, es el núcleo urbano más importante de Cataluña a nivel demográfico, político, económico y cultural. Es la sede del gobierno autonómico y del Parlamento de Cataluña, así como de la diputación provincial, del arzobispado y de la IV Región Militar, y cuenta con un puerto, un aeropuerto y una importante red de ferrocarriles y carreteras. Con una población de 1 604 555 habitantes en 2015, es la segunda ciudad más poblada de España después de Madrid, y la undécima de la Unión Europea.

Divisiones administrativas

250px|thumb|Distritos de Barcelona

Barcelona está dividida en 10 distritos y 73 barrios:

Ciutat Vella (, 100 685 habitantes): se corresponde con el núcleo antiguo de la ciudad, el derivado de los períodos romano y medieval, más el barrio de la Barceloneta, creado en el . Esta zona recibió mucha inmigración del resto de España durante los siglos y , instalada principalmente en los barrios de Sant Pere y El Raval; así ha seguido durante el , aunque con inmigrantes de otros países. Este distrito tiene la población más envejecida y de más bajo nivel socioeconómico de la ciudad, aunque en el nuevo milenio se ha iniciado un lento proceso de gentrificación en paralelo a los planes de desarrollo urbanístico realizados en el distrito. Al ser la parte más antigua de la ciudad tiene numerosos monumentos y obras arquitectónicas de interés, por lo que es un importante foco de atracción turística. Por otro lado, alberga las más importantes instituciones de la ciudad, como el Ayuntamiento o la Generalidad de Cataluña.

Ensanche (, 263 565 habitantes): este distrito surgió de la ampliación de la ciudad antigua tras el derribo de las murallas, gracias al Plan Cerdá elaborado por Ildefonso Cerdá. Es un distrito densamente poblado, ya que en sus inicios fue sobre todo una zona residencial donde se alojaron las familias acomodadas tras abandonar la parte vieja de la ciudad. El nivel social sin embargo se ha estabilizado, y hoy día corresponde sobre todo a la clase media. Aun así, es un importante foco de atracción turística, especialmente por la presencia de obras arquitectónicas modernistas, lo que ha incentivado el comercio y la instalación en la zona de las principales marcas comerciales.

Sants-Montjuïc (, 180 824 habitantes): aglutina la antigua población de Sants, anexionada a Barcelona en 1897, junto a los terrenos de la montaña de Montjuic, lo que lo convierten en el distrito más grande de la ciudad; incluye también la Zona Franca. Tiene baja densidad poblacional, y su índice de población de origen extranjero sobrepasa la media. Tiene un elevado porcentaje de superficie verde, gracias sobre todo a la presencia de la montaña de Montjuic, así como de terrenos industriales.

Les Corts (, 81 200 habitantes): proviene de la antigua población de Les Corts de Sarrià, agregada a la ciudad en 1897, con un probable origen en una masía medieval. Era una zona eminentemente agraria, que a mediados del experimentó un notable aumento urbanístico con la construcción de la zona llamada Corts Noves. La población es mayoritariamente autóctona, y destaca por su elevado índice de población joven. La mayoría es de clase media, aunque el barrio de Pedralbes destaca por ser uno de los más exclusivos de la ciudad. Su principal actividad económica se engloba en el sector terciario, y acoge numerosas instituciones financieras y centros de oficinas.

Sarriá-San Gervasio (, 145 761 habitantes): procede de la unión de dos antiguos municipios, Sarriá y San Gervasio de Cassolas. Es uno de los distritos más extensos, sobre todo porque comprende buena parte de la sierra de Collserola. También es el distrito con menos densidad poblacional, debido sobre todo a ser una zona residencial de alto estatus, con predominio de casas unifamiliares. En economía predominan los equipamientos de calidad, así como centros escolares y sanitarios privados. Su población tiene la tasa más alta de estudios superiores y de profesionales técnicos y directivos, así como de residentes autóctonos, mientras que de población extranjera predomina la de la Unión Europea.

Gracia (, 120 273 habitantes): tiene su origen en la antigua villa de Gracia, incorporada a la ciudad en 1897. Era una zona agrícola, que a principios del empezó a forjar un entramado urbano e industrial. Tiene una de las densidades poblacionales más altas de la ciudad, ya que su núcleo antiguo se caracteriza por calles estrechas y casas apretadas. Su población tiene un elevado porcentaje de gente mayor y, aunque el nivel de estudios es superior a la media, la mayoría son de clase social media-baja.

thumb|250px|Barrios de Barcelona. Horta-Guinardó (, 166 950 habitantes): proviene de la antigua localidad de Horta, agregada en 1904, a la que se añadió administrativamente el barrio del Guinardó, antes perteneciente a San Martín de Provensals. Era una zona agrícola y de residencias estivales, que acogió numerosa inmigración sobre todo en los dos primeros tercios del . Al ser una zona periférica, tiene una baja densidad poblacional, con un predominio de población joven y de clase media-baja. Durante los años de llegada masiva de inmigración fue una zona de fuerte especulación inmobiliaria.

Nou Barris (, 164 516 habitantes): es el distrito de más reciente creación, en unos terrenos segregados de San Andrés de Palomar. Se trata de una zona periférica y de mayoría poblacional inmigrada, que sufrió también una fuerte especulación inmobiliaria e incluso adoleció de barraquismo y autoconstrucción, y que durante mucho tiempo ha padecido importantes carencias asistenciales y de infraestructuras y servicios básicos, que se han ido mitigando los últimos tiempos. La mayoría de la población es de clase obrera y bajo poder adquisitivo.