La gnatostomiasis o gnatostomosis es una enfermedad producida por nematodos del género Gnathostoma, la cual normalmente se adquiere por comer carne cruda o poco cocinada de peces de agua dulce o anfibios (hospedadores intermediarios) infectados con larvas L3 de este parásito o de aves de corral o roedores (hospedadores paraténicos) infectados con esta misma larva. Esta larva L3 es la forma infectiva para hospedadores intermediarios, paraténicos y humanos.

Este nematodo presenta las fases de huevo, larva (L1, L2, L3, L4) y adulto, localizándose cada fase en el medio ambiente o en un hospedador determinado.

Se trata de una zoonosis bien conocida en Asia y América, afectando, como hospedadores definitivos, a mamíferos silvestres y domésticos que se alimentan de peces de agua dulce, localizándose el parásito adulto en el estómago o esófago de estos.

Accidentalmente afecta al hombre, en el cual los nematodos nunca alcanzan su estado adulto (salvo alguna rara excepción), sino que son las larvas L3 las que producen la enfermedad (gnatostomiasis cutánea, ocular, visceral, pulmonar, genitourinaria, neurológica,…o una combinación de ellas).

Clasificación de Gnathostoma Phylum: Nemathelminthes Clase: Nematoda (Rudolphi, 1808) Orden: Eunematoda (Ward, 1916) Superfamilia: Spiruroidea (Railliet y Henry, 1915) Familia: Gnathostomidae (Railliet, 1895) Subfamilia: Gnathostominae (Baylis y Lane, 1920) Género: Gnathostoma (Owen, 1836)

Historia

La gnathostomiasis es una zoonosis ampliamente distribuida en zonas tropicales del continente asiático, particularmente en Tailandia donde la enfermedad se ha conocido desde hace mucho tiempo con el nombre de “Tua-chid” (tumor doloroso). En India, China y Japón también le llamaban “edema del Changchiang”, “reumatismo de Shanghai”, “enfermedad del consulado de Nangching” y “edema de Quincke”. Desde remotas épocas, el padecimiento se relacionó con el consumo de pescado crudo por personas que vivían cerca de algunos ríos como el Yangtsechiang.

El parásito fue descrito por Richard Owen (1836) al realizar la autopsia a un tigre y encontrar parásitos adultos en el estómago; creó el género Gnathostoma y lo denominó Gnathostoma spinigerum, y a partir de este hallazgo se hizo evidente la endemicidad de la enfermedad en países asiáticos.

En 1872, Fedchenko identificó otra especie al encontrar un parásito adulto en el estómago de un cerdo silvestre proveniente de Turquía, al cual denominó Gnathostoma hispidum.

En humanos la primera descripción la realizó Levinsen (1889) al identificar un parásito extraído de una lesión inflamatoria localizada en el pecho de una mujer tailandesa.

Gnathostoma doloresi fue descrito por Tubangui en 1925 al encontrar un parásito adulto hembra, en la cavidad gástrica de un cerdo en Filipinas.

Actualmente, se reconocen en Asia, principalmente, y en Europa, casos de gnatostomiasis causadas por G. doloresi (cerdo, jabalí), G. hispidum (cerdo, jabalí, buey), G. nipponicum (comadreja), G. vietnamicum y G. malaysiae. El Instituto de Biología, UNAM (2005), redefinió la lista de especies americanas: G. binucleatum (gatos y perros, México y Ecuador), G. turgidum (marsupiales; Estados Unidos, México, Ecuador y Argentina), G. iyasakii (nutrias, Canadá y Estados Unidos), G. americanum (marsupiales, Brasil), G. socialis (mustélidos, Estados Unidos) y G. lamothei (mapaches, México).

De todas estas especies únicamente cuatro se han asociado con parasitosis humanas: G. spinigerum, G. hispidum, G. nipponicum y G. doloresi, siendo G. spinigerum la especie más importante desde el punto de vista médico ya que es el agente causal de la mayoría de los casos humanos.

Morfología

Adulto

Estos nematodos, cuando son adultos, según las especies, miden de 1 a 5 cm de largo y de 1 a 3 mm de ancho. Se caracterizan por presentar un cuerpo alargado, robusto, cilíndrico y terminando en forma redondeada. Las hembras son más grandes y robustas que los machos (dimorfismo sexual).

Presentan un color rojizo o amarillento y están cubiertos de pequeñas espinas cuticulares (cuyo número, forma y disposición tiene importancia taxonómica).

En el extremo anterior presentan dos labios trilobulados provistos de papilas y un bulbo cefálico espinoso. Este bulbo está separado del cuerpo por una ligera constricción (cuello), y contiene cuatro sacos cervicales que se prolongan hasta el tercio anterior del cuerpo que son utilizados para la contracción y expansión cefálica durante la migración tisular (es retráctil) y 8-10 hileras de ganchos simples.

Por tanto, el número de coronas y ganchos, su tamaño, su forma y las espinas cuticulares antes comentadas sirven como criterios morfológicos para la identificación de las especies (aunque también se usan técnicas moleculares como la secuenciación de DNA ribosomal).

El esófago se compone de una porción muscular anterior y una larga porción glandular posterior. Las células intestinales están cubiertas por microvellosidades prominentes. Los adultos de ambos sexos tienen dos pares de sacos cervicales en la porción anterior.

Los machos adultos tienen un solo testículo y dos espículas copulatrices y un par de papilas que facilitan el proceso de copulación. Las hembras adultas tienen un par de ovarios y una vulva en la mitad posterior del cuerpo. Tienen un doble útero que se comunica con una vagina verdadera en cuyo interior se observan huevos en diferentes etapas de maduración, los cuales se expulsan a través de la vulva.

Huevo

Los huevos son ovales, de 50-80 µm de largo y 35 a 45 µm de ancho y de color amarillento. Se caracterizan por tener una pared gruesa, un opérculo y una o dos cápsulas o tapones polares (según la especie).

Larva L3

En cuanto a las larvas L3 que parasitan a los hospedadores intermediarios, paraténicos y al hombre, son gusanos de cuerpo cilíndrico y extremos redondeados de 3 a 4.7 mm de longitud. En la porción anterior, presentan un bulbo cefálico en el que sobresalen tres o cuatro hileras transversales de ganchos y en la parte frontal de esta misma estructura, aparece una cavidad de forma oblonga rodeada por dos labios voluminosos que muestran un par de papilas cada uno. Al igual que los parásitos adultos, en el interior del bulbo cefálico se encuentran cuatro cámaras huecas, llamadas bayonetas, que se comunican de manera independiente con cuatro sacos cervicales en forma de maza o clava, que cuelgan libremente en el pseudoceloma y contiene un material líquido. La superficie de las larvas, al igual que en los adultos, presenta hileras de espinas cuticulares que se hacen más escasas a medida que se alejan del bulbo cefálico.

Distribución geográfica La gnatostomiasis es endémica en el Sureste de Asia, siendo los países más afectados Tailandia y Japón. En Tailandia es la enfermedad parasitaria más importante del sistema nervioso central y constituye una de las principales causas de hemorragias intracranealas que en ocasiones puede conducir a la muerte.

En América se han reportado casos en América Central y Sudamérica, sobre todo en México y Ecuador, aunque también en Brasil, Argentina y Perú.

También se han observado casos en África Occidental.

En Europa y Estados Unidos existe el registro de casos autóctonos y de pacientes turistas provenientes de México, Sudamérica y países orientales.

España

Centrándonos en España, la única especie encontrada ha sido G. hispidum en Granada (Muñoz-Cañizares, 1954), en un cerdo como hospedador intermediario. Esta especie es relativamente común en cerdos y jabalís en Europa, Asia y Australia. Dos casos humanos de gnathostomiasis han sido diagnósticados en Granada (España, 1998):

- El primer caso clínico fue en una mujer de 76 años, la cual vivía en un ambiente rural de Sierra Nevada. Fue hospitalizada con dolor gástrico y vómitos. La ecografía y la radiología indicaron una obstrucción intestinal debida a un tumor cercano a la válvula ileocecal.

- El segundo caso fue también en una mujer de 43 años que vivía en un ambiente rural cercano a Granada. Fue hospitalizada con un dolor severo en la fosa iliaca derecha. El diagnóstico fue una apendicitis aguda, y durante la intervención se encontró un tumor localizado en la pared del ciego.

Ambas muestras histológicas fueron procesadas de acuerdo a la habitual metodología; se llevó a cabo la tinción tricrómica de Masson.

Ciclo de vida El ciclo biológico de Gnathostoma es complejo, requiriendo de dos hospedadores intermediarios y de un hospedador definitivo (también se encuentran hospedadores paraténicos). Como ejemplo de ciclo de vida tomaremos a Gnathostoma spinigerum, descrito por Prommas y Daensvang entre 1933 y 1937.

Como hospedadores definitivos encontramos una gran variedad de mamíferos domésticos y silvestres, principalmente félidos y cánidos. El humano se considera hospedador accidental, albergando larvas L3. En raras ocasiones se han diagnosticado formas adultas inmaduras.

El gusano adulto vive formando tumores abiertos en el estómago o esófago de sus hospedadores definitivos: cavidades formadas por células hiperplásicas infiltradas por un exudado inflamatorio en la mucosa gástrica.

Después de la cópula, la hembra deposita cientos de huevos no embrionados, los cuales salen junto con las heces y caen la tierra o en el agua. En esta agua, de temperatura templada (20 – 30 °C), se inicia la embriogénesis dentro del huevo y se desarrolla una larva L1 y posteriormente la larva L2 (larva rhabditoide) en unos doce días. Cuando esta larva L2 sale del huevo, la cual escapa por el opérculo, nada libremente (como máximo durante 72 horas) para ser comida por un crustáceo (copépodo) y continuar su desarrollo. Estos copépodos son de los géneros Cyclops, Eucyclops, Mesocyclops, Acantocyclops y Tropocyclops.

En este copépodo (primer hospedador intermediario), la larva atraviesa la pared intestinal y se instala en el hemocele o cavidad del cuerpo, transformándose en larva L3 temprana en siete a diez días. Esta larva L3 temprana mide entre 3 y 4 mm de largo y presenta una estructura general semejante a la del adulto (su bulbo cefálico presenta 3 o 4 hileras de ganchos).

Cuando el crustáceo es comido por un pez de agua dulce o por un anfibio (segundo hospedador intermediario), esta larva L3 temprana migra y sufre un proceso de enquistamiento, quedando enquistada en el tejido muscular esquelético del pez, y transformándose en larva L3 avanzada.

Si los hospedadores intermediarios son comidos por aves de corral o roedores, estos actúan como hospedadores paraténicos y la larva, al atravesar el intestino, se aloja en la musculatura y queda enquistada sin desarrollarse hasta que es comida por el hospedador definitivo.

Distinguimos entre hospedadores intermediarios y hospedadores paraténicos ya que los primeros son imprescindibles en el ciclo vital del parásito, donde vemos que éste desarrolla una de las fases larvarias; en cambio, los segundos sirven de refugio temporal y de vehículo para acceder al hospedador definitivo, donde el parásito no evoluciona (no desarrolla ninguna fase larvaria) y, por tanto, no es imprescindible para completar el ciclo vital (de esta forma, también se suele denominar hospedador de transporte ya que facilita la supervivencia y transmisión del parásito).

Cuando la larva L3 es comida, a través del hospedador intermediario o paraténico, por el mamífero adecuado, la larva continúa su desarrollo, es decir, se transforma en larva L4 y luego en adulto y alcanza su madurez sexual después de cuatro a ocho meses de iniciada la infección. Los adultos forman un tumor abierto en el esófago o estómago (según la especie) y entonces se reproducen, cerrándose el ciclo.