Las leyes de la frontera es una novela del escritor español Javier Cercas. Fue publicado en septiembre de 2012 en la colección Literatura Mondadori de la Editorial Mondadori. En noviembre la obra fue también publicada en catalán.
La novela se centra en las figuras de Gafitas, Tere y el Zarco, tres delincuentes adolescentes que durante el verano de 1978, en plena época de Transición Española, se dedicaron a realizar robos en una Gerona marginal, muy diferente de la actual. Veinte años después, el Zarco, antiguo líder de la banda, se ha convertido en el delincuente más famoso y mediático de España, y se encuentra encarcelado. Gafitas, en cambio, es ahora el abogado más prestigioso de la ciudad. Motivado en parte por la reaparición de Tere, que actúa como un eje sostenedor de la relación entre los otros dos, Gafitas decide intentar sacar al Zarco de la cárcel.
El personaje del Zarco está inicialmente inspirado en Juan José Moreno Cuenca, alias El Vaquilla, un reconocido delincuente español que se hizo famoso durante los años 80.http://www.jotdown.es/2012/11/las-leyes-de-la-frontera-de-javier-cercas/ Esta novela también puede leerse como una versión más local sobre la época posterior al franquismo, en contraste a la versión mucho más política abordada por el mismo autor en su libro anterior, Anatomía de un instante.
La obra está dedicada a su hijo Raül Cercas, a su esposa Mercè Mas y a sus amigos de infancia en general. Cercas, Javier (2012), op. cit., p. 9.
Creación de la novela
Cercas quería escribir una historia basada en la Gerona de los años 70, que conoció en su niñez y adolescencia, cuando llegó con su familia de clase media desde Extremadura por razones económicas. Un día un amigo lo llevó a conocer los albergues provisionales creados en los años 60, en el otro lado del río Ter, quedando impresionado por la existencia de tanta miseria ubicada a solo cien metros de donde vivía. En dichos albergues vivieron los tipos de delincuentes juveniles que Cercas pretendía abordar en una novela.
Uno de los primeros estímulos del autor para la creación de la obra fue el ensayo Vint-i-cinc anys i un dia del escritor catalán Carles Monguilod Agustí, aparecido poco después de la publicación de su libro anterior, Anatomía de un instante. En dicho ensayo, Monguilod, a quien Cercas conocía, cuenta sus vivencias como abogado de Juan José Moreno Cuenca, El Vaquilla, uno de los más famosos delincuentes catalanes, quien también había vivido en los albergues provisionales. Por entonces Cercas también visitó la exposición «Quinquis dels 80. Cinema, prensa i carrer», presentada en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, que hablaba de antiguos delincuentes de la época y presentaba numerosos lugares conocidos por el autor. Tras notar que todos aquellos delincuentes ya estaban muertos —muchos de ellos por el boom de la heroína o por el sida, consecuencia inmediata del primero—, se planteó la pregunta: ¿Cómo es que yo no soy uno de ellos?, sobre la cual se basa la novela y sin pretender nunca responderla.
Para documentarse Cercas entró a las cárceles de Gerona, Figueras y Quatre Camins. Recibió la asesoría del policía Francisco Pamplona, a quien conoció casualmente por ser un lector de sus obras. También recibió apoyo directo de la agente literaria Carmen Balcells y del cineasta y escritor David Trueba, director de la película Soldados de Salamina, basada en la novela homónima de Javier Cercas. Balcells y Trueba leyeron un borrador de la obra e hicieron sugerencias al autor sobre ella. Cercas también obtuvo material de los libros Hasta la libertad, del propio Juan José Moreno Cuenca; Historia de Julián, de Juan F. Gamella; Els castellans, de Jordi Puntí; y Memòries del barri xino, un texto inédito de Gerard Bagué. Al igual que en obras anteriores, también se apoyó en el trabajo del catedrático de literatura española Jordi Gracia García.Cercas, Javier (2012), op. cit., p. 383.
Pese a que muchos de los delincuentes de aquella época eran gitanos, Cercas no quiso que los protagonistas de la novela lo fueran. A diferencia de otras de sus obras, aquí los personajes son todos ficticios, estando el personaje de Zarco inicialmente inspirado en El Vaquilla, pero también en varios delincuentes que vio a menudo durante su adolescencia. La intención del autor era desmitificar la visión romántica de los delincuentes juveniles de la Transición Española.
El autor ya había escrito anteriormente sobre la Gerona de su adolescencia y juventud, publicando un artículo titulado «La Devesa recobrada» para el periódico El País, el 14 de agosto de 2000, donde describía los notables cambios que había experimentado la ciudad los últimos veinte años, mencionando el barrio de la Fuente de la Pólvora, conformado por los antiguos habitantes de los albergues provisionales. Este artículo incluso forma parte de su libro misceláneo La verdad de Agamenón, publicado en 2006.
Esta es la primera obra del autor que trata sobre adolescentes. Analizando su obra en retrospectiva, el propio autor dijo en una entrevista que «básicamente, es una larga y compleja historia de amor a tres bandas, llena de ambigüedad y de sombras»; creada quizás como una manera de ponerse en el lugar de su propio hijo, que por entonces era un adolescente. Así, mientras la primera parte puede leerse como una novela de aprendizaje, en la segunda parte «descubrimos cómo esto de la madurez es una trampa, un espejismo, y en el fondo siempre llevamos dentro un inmaduro total, un adolescente».
Estructura
La novela está dividida en dos partes, subdivididas en capítulos enumerados. La primera parte se titula «Más allá» y cuenta con nueve capítulos, mientras que la segunda parte se titula «Más acá» y cuenta con doce capítulos. El libro acaba con un epílogo titulado «La verdadera historia del Liang Shan Po», e incluye una nota final de agradecimientos, donde menciona a distintas personas y libros que le ayudaron durante el desarrollo de la novela.
Cada capítulo, incluyendo el epílogo, está escrito como si se tratase de entrevistas realizadas por un escritor, después del año 2006, a tres personajes, que dentro de la ficción participan de diferentes maneras en los hechos que componen la obra. Como el escritor interviene muy poco en los diálogos, cada capítulo es casi un monólogo. Los entrevistados de la primera parte del libro son el personaje de Ignacio Cañas, alias Gafitas, y el inspector Cuenca, quienes rememoran parte de sus vivencias ocurridas durante el verano de 1978 en Gerona. Los entrevistados de la segunda parte son el mismo Cañas y Requena, antiguo director de la cárcel de Gerona, quienes esta vez hablan acerca de lo ocurrido los últimos años. Gafitas es uno de los protagonistas de la historia, y el narrador principal de toda la obra. Las entrevistas se intercalan sucesivamente, comenzando en ambas partes con declaraciones de Cañas. La primera parte también acaba con una entrevista a Cañas, mientras que la segunda con una de Requena. El epílogo, por su parte, corresponde a la entrevista final que el escritor le hace a Gafitas.Cercas, Javier (2012), op. cit.
Argumento
Primera parte: Más allá
Un escritor planea escribir sobre el Zarco, el delincuente español más famoso de la generación de los años 1970.Cercas, Javier (2012), op. cit. «Primera parte: Más allá» (5), pp. 85-105. Para ello entrevista a Ignacio Cañas, quien lo conoció durante el verano de 1978, cuando ambos vivían en una Gerona de posguerra socialmente dividida. Por entonces Cañas era un charnego«Charnego» es un término despectivo con el cual se denominaba a los inmigrantes que acudieron a Cataluña desde el resto de España en busca de trabajo, especialmente durante la segunda mitad del franquismo. adolescente de clase media, acosado por su antiguo grupo de amigos, liderados por el adinerado Narciso Batista. El Zarco, por su parte, era un joven maleante de origen barcelonésCercas, Javier (2012), op. cit. «Primera parte: Más allá» (3), pp. 40-77. que vivía en los precarios albergues provisionales del otro lado de La Devesa, un descampado en los límites de la ciudad. Cañas cuenta cómo se conocieron en los recreativos Vilaró. El Zarco, que lo apodó «Gafitas» por sus anteojos, iba acompañado de Tere, una hermosa muchacha que lo estimuló para comenzar a ir con ellos a La Font, un bar del peligroso barrio chino ubicado en el casco antiguo de la ciudad.Cercas, Javier (2012), op. cit. «Primera parte: Más allá» (1), pp. 15-34.
thumb|Cañas idealizó a la banda, pensando en ella como «los del Liang Shan Po», en honor a la banda de forajidos ficticia similar a la de Robin Hood que protagonizaba la serie animada La frontera azul. El Liang Shan Po era el río que separaba a los forajidos de la ciudad tiranizada por el emperador, simbolizando la frontera del bien y el mal, y para Cañas además La Devesa en Gerona En La Font Cañas comenzó a beber alcohol y fumar drogas blandas por primera vez, lo que le acarreó sus primeros problemas familiares con su padre. Pronto se integró a la banda del Zarco. Su primera participación en ella fue el asalto a una casa de Lloret a la que llegaron en un vehículo robado. Las cosas hurtadas las vendían rápidamente a un hombre apodado el General, y el dinero obtenido se lo gastaban rápidamente en alcohol, comida, drogas, y los hombres además en prostitutas. También solían ir a discotecas, donde tanto la Tere como el Zarco se metían con quienes querían, sin saber nunca Cañas si eran o no pareja.
De acuerdo con el inspector Cuenca, un joven policía oriundo de Cáceres que tras instruirse en la caótica Madrid había decidido instalarse en la tranquila Gerona,Cercas, Javier (2012), op. cit. «Primera parte: Más allá» (2), pp. 35-39. la banda del Zarco comenzó a consolidarse más o menos cuando Gafitas se unió a ella.Cercas, Javier (2012), op. cit. «Primera parte: Más allá» (4), pp. 78-84. Hasta entonces la delincuencia en la ciudad se concentraba en el barrio chino y estaba controlada. Sin embargo, nadie podía predecir que el Zarco se convertiría en un famoso delincuente y drogadicto español, ni que otros jóvenes seguirían su ejemplo más adelante, comenzando a delinquir independientemente por drogas, al margen de los adultos.
Con la llegada del verano y los turistas, los robos de la banda del Zarco —conformada por Tere, Gafitas, el Gordo, el Guille, el Tío, el Colilla, el Chino y el Drácula— se hicieron más frecuentes. Cañas, que no volvió a ver a Batista ese verano, ni jamás comentó a sus compañeros del acoso de este, tuvo relaciones con Tere en una ocasión, una noche en que el Zarco se fue con otra.Cercas, Javier (2012), op. cit. «Primera parte: Más allá» (5), pp. 85-105.
El caso de los robos le fue asignado al inspector Cuenca, quien ante la inexistencia de bandas juveniles tardó en descubrir que se trataba de ellos. La pista la obtuvo indagando en un prostíbulo, donde se enteró de que los adolescentes se habían gastado una fortuna un fin de semana, justo después del robo de la casa de Lloret.Cercas, Javier (2012), op. cit. «Primera parte: Más allá» (6), pp. 106-112. Cuenca consiguió frustrar un robo planeado por el Guille, el Tío, el Chino y el Drácula. Tras una persecución policial, el vehículo en el que iban los jóvenes sufrió un accidente, muriendo el Guille al instante, quedando el Tío tetrapléjico y siendo los otros dos detenidos. El resto de la banda se desentendió de ellos, guardando silencio varios días, hasta que el Zarco decidió conseguirse armas con el General y aventurarse a robos mayores, uno de los cuales acabó en un tiroteo con la policía de la que escaparon por poco.