El rompehielos ARA Almirante Irízar (Q-5), o por sus siglas RHAI, es un rompehielos perteneciente a la Armada Argentina, construido por Wärtsilä en Helsinki, Finlandia. Fue puesto en gradas en 1977, botado en febrero de 1978 y asignado en diciembre de 1978.

Es una nave de 121,3 m de eslora y de desplazamiento. Cada año desde 1978 participa de las campañas antárticas en apoyo a las bases argentinas. Durante la Guerra de Malvinas sirvió como buque hospital y fue condecorado por «Operaciones de Combate». Permaneció fuera de servicio de 2007 a 2017 luego de sufrir un incendio grave durante el regreso de la campaña 2006/07.

Es el único buque de la marina de guerra en llevar el nombre del vicealmirante Julián Irizar. Es el buque insignia del Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR) y es el rompehielos más grande del hemisferio sur y uno de los diez más grandes del mundo.

Historia

Fue la construcción N.º 420 del Astillero OY Wärtsilä, de acuerdo al contrato firmado el 17 de diciembre de 1975 entre el director nacional del Antártico, contraalmirante (R) Jorge Fraga y los señores Lars Sieren y Pekka Virtanen por el astillero. El 30 de diciembre de 1975 dicho acto fue aprobado por el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) por decreto . Su nombre fue impuesto por decreto N.º 1652, publicado en el Boletín Oficial el 23 de agosto de 1976. Botado el 3 de febrero de 1978, fue su madrina la señora María Celia Villanueva de Fraga. El 15 de diciembre de 1978 se recibió la unidad del astillero, afirmándose el Pabellón Nacional Argentino a su bordo. El día de Navidad del mismo año, inició desde Helsinki sus pruebas de mar con tripulación argentina, y el 26 de febrero de 1979 inició su viaje al país, arribando al Puerto de Buenos Aires sin otra escala que Tenerife, España, el 23 de marzo de 1979. Su Pabellón de Guerra lo recibió el 9 de julio de 1980, donado por la empresa Tandanor S.A. Apadrina la Escuela N.º 1 «Bernardino Rivadavia» de Capilla del Señor, partido de Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires.

Participaciones destacadas

Teatro de guerra thumb|right|272x272px|Rompehielos ARA Almirante Irízar en el Apostadero Naval Buenos Aires. Durante la Operación Rosario integró la Fuerza de Tareas 40; junto a los destructores ARA Santísima Trinidad (D-2) y ARA Hércules (D-1), las corbetas ARA Drummond (P-1) y ARA Granville (P-3), el submarino ARA Santa Fe (S-21) y los buques ARA Cabo San Antonio (Q-42) y ARA Isla de los Estados (B-8). El 2 de abril de 1982, día de desembarco en las islas Malvinas, el ARA Almirante Irízar realizó el tercer movimiento táctico mediante el envío de buzos tácticos en helicópteros a Moody Brook a las 4:30, cerca de Puerto Argentino. Luego antes del amanecer el buque comenzó a transportar tropas helitransportadas al aeropuerto y al Mullet Creek.

Como buque hospital El 3 de junio de 1982 se dispuso transformar al RHAI en buque hospital, realizándose en menos de 48 h en la Base Naval Puerto Belgrano, dotándoselo de 160 camas de internación, sala de terapia intensiva, quirófanos y otros medios sanitarios. Posteriormente fue enviado a las Malvinas, donde operó como buque hospital hasta el final del conflicto. Tras la caída de Puerto Argentino, el 18 de junio de 1982 el buque trasladó a 420 heridos en los combates a Comodoro Rivadavia, el 22 de junio a exprisioneros a Ushuaia y el 27 de junio a otros 500 exprisioneros a Puerto Madryn.

Como buque de rescate

En 2002, fue enviado a una dificultosa misión de rescate del buque de transporte polar alemán Magdalena Oldendorff, que se encontraba a más de 5000 km del Puerto de Buenos Aires. La operación fue llamada «Cruz del Sur» y debió ser efectuada en el duro invierno antártico.

El Magdalena Oldendorff estaba sirviendo a la base rusa de Novolázarevskaya, y en junio quedó atrapado al intentar salir del mar congelado. Primero se acercó el buque sudafricano S.A. Agulhas, que desde 330 km pudo rescatar a gran parte de científicos y personal mediante helicópteros ya que se temía la escasez de alimentos y energía en el buque, que se encontraba expuesto a temperaturas cercanas a los –50 °C. Posteriormente se acercó, el ARA Almirante Irizar, avanzando sobre los 330 km de hielo, aprovisionó al buque con medicinas, combustibles y alimentos. Participó de la acción una experta en glaciología embarcada y un grupo especial de Rescate Antártico del Ejército Argentino que tenía el objetivo de acercarse con motos de nieve y dinamitar el hielo de ser necesario. El ARA Almirante Irizar intentó varias veces romper los hielos que atrapaban al Magdalena Oldendorff pero se consideró que se debía esperar a que los hielos se fundiesen durante el verano del hemisferio sur.

En 2012, el Correo Argentino emitió una estampilla conmemorando diez años de la Operación Cruz del Sur.2002–2012. Operación Cruz del Sur – Asistencia Naval en la Antártida

El 11 de marzo de 2018, rescató a cinco científicos estadounidenses que desarrollaban tareas en el norte de la Península Antártica y que no pudieron volver al continente por las condiciones del hielo marino que impidieron acercarse a un barco de ese país.

Como buque de reaprovisionamiento Normalmente, entre mediados de la primavera y el otoño, el RHAI participa de las Campañas Antárticas, utilizando la Base Naval Ushuaia (BNUS) como punto de reaprovisionamiento propio, se dirige a las bases que las Fuerzas Armadas argentinas poseen en el continente blanco. Reaprovisiona a las mismas, recoge los residuos que produce y traslada al personal de recambio en las mismas. Generalmente se establecen distintas etapas en las que el buque regresa a la BNUS a completar su reaprovisionamiento y cruza nuevamente el Pasaje de Drake. En dichas campañas otros buques de la Armada Argentina participan junto al rompehielos. Las bases antárticas son reaprovisionadas mediante el uso de los helicópteros y los dos EDPV (Embarcación de Desembarco de Personal y Vehículos), dotación del buque. thumb|228x228px|Maqueta del rompehielos en el Museo Marítimo de Ushuaia

Incendio El martes 10 de abril de 2007, alrededor de las 19:00 se declaró un incendio en la sala de generadores, al momento la nave se hallaba a 140 millas náuticas (260 km) de Puerto Madryn con 241 tripulantes a bordo.

El siniestro destruyó primero el sistema de energía —del que dependía el dispositivo de extinción principal—, también ardió el hangar donde se encontraban dos helicópteros SH-3 Sea King. Por lo que al descontrolarse el fuego, obligó al comandante del buque, el capitán de fragata Guillermo Tarapow, a ordenar la evacuación total del buque durante las primeras horas del 11 de abril. La operación se completó con éxito cuando a las 6:45 fueron rescatados los últimos náufragos de las 32 balsas salvavidas usadas, reportándose sólo cuatro heridos leves y ninguna víctima fatal.

El rescate Al rescate acudieron: el Scarlet Ibis (petrolero panameño), Magritte (pesquero argentino de bandera uruguaya), y Don Cayetano (pesquero argentino). Aunque posteriormente quienes estaban en el Scarlet Ibis fueron distribuidos entre los buques pesqueros, ya que el puerto de Puerto Madryn dispuesto para el rescate, no tiene suficiente profundidad para recibirlo.

El Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas designó a la Base Aeronaval Almirante Zar como centro de operaciones.

En tanto, la Fuerza Aérea Argentina puso a disposición un avión C-130 Hercules con personal profesional, además de un F28 Fellowship. La Armada Argentina dispuso a su vez un P-3 Orion, un BE-200 Cormorán para sobrevolar la zona donde se encontraba el buque y otro F28 para transporte. Se ordenó que zarparan las corbetas misilísticas A-69 ARA Granville (P-33) y MEKO-140 ARA Robinson (P-45) y el destructor misilístico MEKO-360 ARA Almirante Brown (D-10) que se encontraban en las Base Naval Mar del Plata y Base Naval Puerto Belgrano. El destructor fue destacado con dos helicópteros AS555SN Fennec 2 a su bordo, de la 1.ª Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros. Por su parte, la Prefectura Naval Argentina envió un C-212 Aviocar para que sobrevolara el lugar del siniestro, y al guardacostas Thompson para asistir al buque siniestrado. Navegó hacia la zona el aviso ARA Suboficial Castillo (A-6), con la intención, cuando la meteorología lo permita, remolcar al buque hacia la Base Naval Puerto Belgrano.

El 12 de abril arribaron los tripulantes del RHAI a Puerto Madryn, de donde partieron a la Base Aeronaval Almirante Zar, y luego en aviones de la Fuerza Aérea Argentina y de la Armada Argentina fueron transportados a la Base Aeronaval Comandante Espora y a la Estación Aeronaval Ezeiza.

El 13 de abril abandonó momentáneamente el buque su comandante, el capitán de fragata Guillermo Tarapow, que se destacó en el destructor Almirante Brown. Luego, con personal técnico de la Armada Argentina, regresó al buque para comenzar las evaluaciones del estado de la nave y apagar los últimos focos del incendio. Varios grupos de trabajo ya desarrollan tareas en forma coordinada contra el incendio embarcados en el rompehielos, tras la puesta en servicio a bordo de cuatro motobombas que alimentan de agua a dos líneas de mangueras. Con esto se comenzó a enfriar las secciones externas del barco y así intentar extinguir los focos de fuego, al mismo tiempo que tienen planificado que el aviso Suboficial Castillo se ubique al costado del RHAI para acelerar el enfriamiento. Una vez controlada la situación podrá establecerse con certeza las tareas de evaluación y su posible remolque.

El traslado left|thumb|243x243px|El Almirante Irízar en el astillero en reparación en secoEl 14 de abril se iniciaron los trabajos para permitir acondicionar al rompehielos para remolcarlo hacia la Base Naval Puerto Belgrano. El destructor ARA Almirante Brown (D-10), las corbetas ARA Robinson (P-45) y ARA Granville (P-33) y el aviso ARA Suboficial Castillo (A-6) permanecen en la zona del siniestro y continúan con las tareas de recuperación del rompehielos.

Permanecen embarcados en el RHAI, su comandante junto a treinta hombres de las dotaciones de las Unidades Navales que se encuentran operando en la zona, personal de la Agrupación Buzos Tácticos y del Servicio de Salvamento de la Armada Argentina que suman a la operación sus capacidades de rescate y auxilio de personal. Las tareas de refrigeración con agua de las secciones externas, posibilitaron el ingreso al interior para combatir o retardar el fuego. No existen focos ígneos, por lo que el buque se encuentra controlado y náuticamente seguro. Tanto las embarcaciones que operan en las inmediaciones como las personas que trabajan y circulan en las diferentes cubiertas de la nave siniestrada, mantienen cuidadosas medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de contingencia.

Las condiciones hidrometeorológicas en la zona presentan vientos moderados a fuertes, lo que ocasiona olas moderadamente altas en un mar que se encuentra a 11° de temperatura. La intención es aprovechar las actuales condiciones meteorológicas favorables para iniciar el remolque ya que el pronóstico preve que las condiciones hidrometeorológicas desmejoren hacia la tarde del día domingo.