The Powerpuff Girls (conocida en Hispanoamérica como Las chicas superpoderosas y en España como Las supernenas, o también por la sigla PPG) es una serie de animación estadounidense creada por Craig McCracken y emitida originalmente por Cartoon Network. Sus historias de acción-aventura se centran en Blossom, Bubbles y Buttercup, tres niñas de edad preescolar que utilizan sus superpoderes para combatir villanos —en especial a su archienemigo, Mojo Jojo— en la ficticia ciudad de Townsville, Estados Unidos. Viven con su creador, el profesor Utonium, y tras desempeñarse como defensoras regresan a sus ocupaciones como infantes normales. Por ello, el eslogan del programa sintetiza la premisa como «Saving the world before bedtime» («Salvando el mundo antes de la hora de dormir»). Su reparto de voces en inglés cuenta con Cathy Cavadini, Tara Strong y Elizabeth Daily en función de protagonistas, y los actores Tom Kenny, Roger L. Jackson y Tom Kane en roles secundarios.

McCracken inició el proyecto en 1992 con el cortometraje Whoopass Stew! mientras cursaba su segundo año en el programa de animación del Instituto de las Artes de California. Tras el cambio de nombre —de Whoopass a Powerpuff—, Hanna-Barbera produjo dos episodios piloto y los estrenó en el programa What a Cartoon! entre 1995 y 1996. Su debut en formato regular ocurrió el 18 de noviembre de 1998, como la cuarta serie nacida del proyecto World Premiere Toons, y su emisión original finalizó el 25 de marzo de 2005. Comprende un total de 78 episodios (136 segmentos), tres especiales y una precuela cinematográfica estrenada en julio de 2002, titulada The Powerpuff Girls Movie. Pertenece a la antología de los Cartoon Cartoons y suscitó un amplio interés en públicos de varias edades, así como un auge de mercancías basadas en la consigna del «poder femenino», tales como mochilas, juguetes, camisetas y loncheras.

Inspirado por las producciones que disfrutaba de pequeño, McCracken incluyó en The Powerpuff Girls numerosas referencias a la cultura popular y chistes dirigidos al público adulto. Durante su emisión, la serie fue nominada a seis premios Primetime Emmy, nueve Annies y un Kids Choice Award. Sus otros productos derivados incluyen una adaptación al anime, historietas, varias colecciones en DVD y videojuegos. En 2014 se reportó que las ganancias generadas por la franquicia sumaban 2.5 mil millones USD, antes de su expansión con el reinicio The Powerpuff Girls, de 2016. Audiencias y medios especializados han sido positivos al valorarla; comúnmente la exaltan por su representación de los superhéroes, atractivo intergeneracional y enfoque en roles femeninos fuertes, aunque también ha habido críticas en torno a la violencia física que exhiben los episodios y su película. Incluso ha inspirado análisis que le atribuyen un carácter feminista, pero McCracken negó que su intención haya sido otra que encontrar «un buen concepto». En cambio, el reinicio homónimo no contó con su participación ni generó el mismo nivel de aceptación entre los fanes del programa original.

James L. Venable compuso el tema de apertura junto con Thomas Chase y Stephen Rucker, además de haber aportado piezas incidentales de diversos géneros que complementan cada episodio (entre ellos, el techno, el hip hop y el heavy metal). Por su parte, los miembros del grupo escocés Bis fueron responsables de la canción de cierre, la cual está incluida en el álbum Heroes & Villains, el primero de tres compilaciones de música inspirada en el programa.

Premisa y estilo derecha|miniaturadeimagen|142px|Los episodios concluyen con las Powerpuff Girls sobre un fondo de corazones y con las exclamaciones del narrador.

PPG se centra en las aventuras de Blossom, Bubbles y Buttercup —las «Powerpuff Girls»—, tres hermanas de edad preescolar que poseen una amplia variedad de superpoderes. El esquema de los episodios suele ser una variación del género de los superhéroes y el tokusatsu, que destaca las habilidades de las protagonistas cuando defienden su ciudad de ataques típicamente perpetrados por asaltantes o monstruos gigantes. En marcos similares, arremeten villanos como Mojo Jojo, quien por lo general implementa robots o armamento destructivo. Las niñas también hacen frente a asuntos relacionados con su desarrollo o la cotidianidad, tales como rivalidades entre sí, dientes flojos, cumplir los quehaceres, ir a la cama temprano, mantener la higiene personal, asistir a la escuela, orinarse en la cama o depender de un objeto que les brinde seguridad. En muchos de estos casos, cuentan con los consejos que les brinda su creador y figura paterna, el profesor Utonium. Además, los episodios contienen referencias a la cultura popular y chistes dirigidos a la audiencia adulta, algo evidente en «Meet the Beat-Alls» (2001), que homenajea al cuarteto musical The Beatles, e igualmente a través del doble sentido o la insinuación.

La acción se desarrolla principalmente en la ficticia ciudad de Townsville, que está representada como una idílica metrópoli estadounidense. Según el mapa diseñado por el artista Dan Krall, el centro está constituido por múltiples rascacielos, mientras que los alrededores comprenden la alcaldía, el banco, el museo de arte, los jardines Bonsái, el parvulario Pokey Oaks, el observatorio de Mojo Jojo —situado en la cima de un volcán inactivo—, la cárcel, el basurero, el supermercado, el bosque de la bestia Fuzzy Lumpkins y el suburbio donde viven las protagonistas. Los episodios normalmente se adhieren a una clásica estructura de «batalla, victoria y chiste final», en la que el narrador (Tom Kenny) presenta el contexto del que parte la aventura —siempre con la frase «¡La ciudad de Townsville!»— y concluye celebrando a las Powerpuff Girls por sus hazañas.

240px|miniaturadeimagen|La casa de las protagonistas es similar a la villa Arpel (en la imagen), del filme franco-italiano Mon oncle.

El estilo de la serie es una «amalgama posmoderna de influencias dispares» en la que personajes como las Powerpuff Girls y el profesor Utonium tienen un aspecto geométrico. La dirección de arte presenta a Townsville como una ciudad retrofuturista con elementos tomados de la era atómica del diseño. En su reseña de The Powerpuff Girls Movie, el crítico de cine Bob Longino de The Atlanta Journal-Constitution opinó que los «intrincados» escenarios «emanan el dinamismo futurista» de las obras de David Hockney. Por su parte, Daniel Wineman de The New York Times describió la estética general de la serie como una «dosis alegre» de «pop retro y diseños kitsch con colores vibrantes». También asoció el diseño de las protagonistas con el arte de Margaret Keane y las mascotas de la compañía Sanrio, y comparó a los villanos con los que figuran en los seriales de Dick Tracy. El dibujante Ben Sargent, en un ensayo recogido en el libro The Education of a Comics Artist (2005), observó que la imagen de los personajes se contrapone a sus personalidades, con Blossom, Bubbles y Buttercup representadas como «lindos duendecitos» que combaten poderosamente contra el crimen. Además, señaló que el delineado de los dibujos es «grueso y pesado», estilo que los hace «saltar» a la vista cuando se hace zapeo.

Otros elementos comunes en la serie son los emblemas de corazones y la violencia como acto recurrente contra los malhechores, algo que ejemplifica la yuxtaposición de lo lindo y lo fuerte que le gustaba a su creador, Craig McCracken. Él ha declarado que la influencia del anime en el programa fue ínfima y se refleja mayormente en las secuencias de acción, contrario a quienes han descrito a The Powerpuff Girls como un homenaje a ese estilo de animación. En cambio, las creaciones de United Productions of America (UPA), Hanna-Barbera y Jay Ward influyeron en lo relativo al diseño y la escritura. McCracken también ha citado el estilo camp de la serie Batman de 1966 y el impacto que esta tuvo en su vida como uno de los pilares de su creación. Más aún, la oficina del alcalde de Townsville es casi idéntica a la del comisionado Gordon en dicha versión televisiva de la famosa historieta. Entre sus otros referentes están las series animadas Underdog y The Rocky and Bullwinkle Show, las cuales tienen un narrador similar al de PPG.

Historia

Origen y desarrollo izquierda|miniaturadeimagen|189px|Craig McCracken (fotografiado en 2012) dibujó la primera versión de las Powerpuff Girls cuando estudiaba animación en CalArts.

En 1991, Craig McCracken cursaba su segundo año en el Instituto de las Artes de California (o CalArts) y había producido una serie de cortometrajes centrados en un personaje llamado No Neck Joe, experiencia que marcó su debut en la animación independiente. En aquel año también improvisó la imagen de tres niñas sobre un pedazo de cartulina a modo de tarjeta de cumpleaños para su hermano. Estas pequeñas de ojos grandes y aspecto de muñeca sentaron la base de su corto Whoopass Stew! The Whoopass Girls in: A Sticky Situation (1992), por lo que también desechó la idea de producir una animación protagonizada por un luchador mexicano llamado «el Fuego». McCracken, un aficionado a las historias de superhéroes, las caracterizó con una actitud violenta que contrastaba con sus apariencias inocentes, lo que también resultó en la desemejanza con otros exponentes de la misma categoría. Inicialmente buscó animar cuatro cortos de las Whoopass Girls —como llamó al trío—, pero solo pudo realizar uno; su tercera idea provisional, «Monkey See, Doggie Do», se materializó varios años después como episodio televisivo. Por otro lado, sus cortos se exhibieron en distintas ediciones del Festival de animación de Spike y Mike, con lo que logró impulsar su carrera en la animación.

McCracken ofreció su creación a los ejecutivos de Nickelodeon para producir una serie animada, pero estos creyeron que la temática de acción y superhéroes significaría un desvío en el curso creativo del canal. Más tarde, con ayuda de su amigo Paul Rudish, consiguió trabajo en los estudios de Hanna-Barbera, donde se enteró de un proyecto que buscaba ideas nuevas que pudieran desarrollarse. Aquello era una iniciativa liderada por Fred Seibert, quien pretendía incubar contenido original para la señal de Cartoon Network —que hasta entonces solo retransmitía caricaturas de la «era dorada» de la animación estadounidense— y en el proceso encontrar «al próximo Bugs Bunny o Pato Lucas». En 1993, mientras McCracken ejercía como director de arte en 2 Stupid Dogs, el canal seleccionó el corto de las Whoopass Girls como una de sus posibles series animadas a producir. La palabra Whoopass no trascendió la etapa de desarrollo, pues suponía un impedimento para comercializar el programa por contener la palabra ass («trasero»). Luego de barajar diversas alternativas —algunas sugeridas por amigos de McCracken—, se escogió el título The Powerpuff Girls y el proyecto se integró al programa What a Cartoon!, donde Cartoon Network compilaba sus nuevos cortometrajes. Si bien el concepto principal seguía siendo el mismo, el agente que daba vida a las protagonistas, «the can of whoopass», fue reemplazado por uno más ambiguo: «chemical X» («químico X»). La nueva animación de McCracken, The Powerpuff Girls in: Meat Fuzzy Lumpkins, se estrenó durante el especial World Premiere Toon-In el 20 de febrero de 1995. Empero, Dexter's Laboratory —el proyecto de su excompañero de CalArts, Genndy Tartakovsky— obtuvo más votos de la audiencia que los demás pilotos presentados en el mismo espacio, por lo que su producción comenzó primero. Aunado a ello, la opinión de los ejecutivos sobre The Powerpuff Girls cambió cuando la exhibieron ante una audiencia de prueba, como lo contó McCracken en el año 2000:

miniaturadeimagen|219x219px|La serie Batman de 1966, protagonizada por Adam West (en la imagen), fue una de las inspiraciones de McCracken en su carrera como animador y en The Powerpuff Girls.