Sahura (que significa «El que está cerca de Ra») fue un faraón del Antiguo Egipto y el segundo gobernante de la Quinta Dinastía. Reinó durante unos 12 o 14 años a principios del entre 2487 a.C. y 2473 a.C., durante el período del Imperio Antiguo. Se considera que su reinado marca el punto álgido político y cultural de la Quinta Dinastía. Es probable que haya sido el hijo de su predecesor Userkaf con la reina Neferhetepes II, y a su vez fue sucedido por su hijo Neferirkara Kakai.

Durante su gobierno, Egipto tenía importantes relaciones comerciales con la costa levantina. Envió varias expediciones navales a la costa del actual Líbano para adquirir madera de cedro, esclavos y artículos exóticos. Su reinado pudo haber sido testigo del florecimiento de la armada egipcia, que incluía una flota de alta mar, así como barcos de regatas especializados. Confiando en esto, ordenó la primera expedición documentada a la tierra de Punt, que trajo grandes cantidades de mirra, malaquita y electro. Sahura se muestra celebrando el éxito de esta empresa en un relieve de su templo mortuorio que lo muestra cuidando un árbol de mirra en el jardín de su palacio llamado Sahura Esplendoroso hacia el Cielo. Este relieve es el único en el arte egipcio que representa a un rey cultivando un huerto. Envió más expediciones a las minas de turquesa y cobre en el Sinaí. También ordenó campañas militares contra los jefes libios en el desierto occidental, con lo cual trajo de vuelta ganado a Egipto.

Hizo construir una pirámide para él en Abusir, lo que supuso el abandono de las necrópolis reales de Saqqara y Guiza, donde sus predecesores habían construido sus monumentos funerarios. Es posible que esta decisión fuera motivada por la presencia del templo solar de Userkaf en Abusir, el primer templo de la Quinta Dinastía. La Pirámide de Sahura es mucho más pequeña que las de la Cuarta Dinastía, pero la decoración y la arquitectura de su templo mortuorio son más elaboradas. El templo del valle, la calzada y el templo mortuorio de su complejo piramidal alguna vez estuvieron adornados con más de 10000 m² de exquisitos relieves policromados, que representan la forma más alta alcanzada por este arte durante el período del Imperio Antiguo. Los antiguos egipcios reconocieron este logro artístico particular y trataron de emular los relieves en las tumbas de reyes y reinas posteriores. Los arquitectos del complejo piramidal de Sahura introdujeron el uso de columnas palmiformes (con su capitel en forma de hojas de palma), que pronto se convertiría en un sello distintivo de la arquitectura egipcia antigua. El diseño de su templo mortuorio también fue innovador y se convirtió en el estándar arquitectónico para el resto del período del Imperio Antiguo. También se sabe que construyó un templo solar llamado «El campo de Ra», y aunque aún no se ha localizado, se presume que también está en Abusir.

Fue objeto de un culto funerario, cuyas ofrendas de alimentos fueron proporcionadas en principio por fincas agrícolas establecidas durante su reinado. Este culto oficial patrocinado por el estado perduró hasta el final del Imperio Antiguo. Luego, durante el período del Imperio Medio, recibió veneración como una figura ancestral real, pero su culto ya no tenía sacerdotes dedicados. Durante el Imperio Nuevo, se equiparó a Sahura con una forma de la diosa Sejmet por razones desconocidas. El culto a «Sejmet de Sahura» tenía sacerdotes y atraía visitantes de todo Egipto a su templo. Este culto inusual, que se llegó a celebrar mucho más allá de Abusir, persistió hasta el final del período ptolemaico casi 2500 años después de la muerte de Sahura.

Familia miniaturadeimagen|290x290px|Fragmento del Papiro Westcar, que data de la XVII Dinastía pero que probablemente se escribió por primera vez durante la XII Dinastía, cuenta el mito de los orígenes de la Quinta Dinastía.|alt=fragmento de papiro Westcar

Linaje Las excavaciones en la pirámide de Sahura en Abusir bajo la dirección de Miroslav Verner y Tarek El-Awady a principios de la década de 2000 proporcionan una imagen de la familia real de principios de la Quinta Dinastía. En particular, los relieves de la calzada que une el valle y los templos mortuorios del complejo piramidal revelan que su madre era la reina Neferhetepes II, esposa del faraón Userkaf, como lo indica la inmediata ubicación de su pirámide adyacente a la de Userkaf, y llevaba el título de «madre del rey». Esto supone que Userkaf sea su padre con toda probabilidad; lo que se ve reforzado por el descubrimiento del cartucho de Sahura en el templo mortuorio de Userkaf en Saqqara, e indica que terminó la estructura que habría iniciado su padre.

Esto contradice teorías alternativas más antiguas según las cuales era hijo de la reina Jentkaus I ———que se cree que era la esposa del último faraón de la Cuarta Dinastía, Shepseskaf— y hermano de Userkaf o Neferirkara. miniaturadeimagen|La figura de Sahura se eleva junto a las de sus hijos, incluidos Netjerirenre, Khakare y Neferirkara Kakai, en un relieve de su templo mortuorio.

Hijos Se sabe que a Sahura le sucedió Neferirkara Kakai, quien hasta 2005 se creía que era su hermano. Ese año, Verner y el egiptólogo Tarek El-Awady descubrieron un relieve que originalmente adornaba la calzada de la pirámide de Sahura y lo mostraba sentado frente a dos de sus hijos, Ranefer y Netjerirenre. Junto al nombre de Ranefer se había agregado el texto «Neferirkara Kakai, rey del Alto y Bajo Egipto», lo que indica que Ranefer era el hijo de Sahura y había asumido el trono bajo el nombre de «Neferirkara Kakai» a la muerte de su padre. Dado que tanto Ranefer como Netjerirenre recibieron el título de «hijo mayor del rey», Verner y El-Awady especulan que pudieron haber sido gemelos, con Ranefer como el primogénito. Proponen que Netjerirenre podría haber reinado un breve tiempo bajo el nombre de «Shepseskara», aunque es una conjetura. El relieve representa además a la reina Meretnebty, probable consorte de Sahura y la madre de Ranefer y Netjerirenre. En relieves del templo mortuorio de Sahura figuran otros tres hijos más: Khakare, Horemsaf y Nebankhre; se desconoce la identidad de las progenitoras.

Netjerirenre ostentaba varios títulos religiosos correspondientes a puestos de alto rango en la corte y que sugieren que pudo haber actuado como chaty de su padre. Este aspecto es objeto de controversia entre los investigadores; así, Michel Baud señala que en tiempos de Sahura ya estaba en curso, si no completado, el desalojo de los príncipes reales del visirato.

Reinado miniaturadeimagen|Cartucho de Sahura en la lista real de Abidos.

Cronología

Cronología relativa La cronología relativa de su reinado está bien establecida por los registros históricos, los artefactos de la época encontrados y las evidencias arqueológicas, que coinciden en que Sahura sucedió a Userkaf y precedió a Neferirkara Kakai. Una fuente histórica que apoya este orden de sucesión es la Aegyptíaka (Αἰγυπτιακά), una historia de Egipto escrita en el durante el reinado de Ptolomeo II (283-246 a. C.) por Manetón. No se conservan copias de Aegyptíaka, y ahora solo se conoce a través de escritos posteriores de Sexto Julio Africano y Eusebio. Según el erudito bizantino Jorge Sincelo, Africano escribió que Aegyptíaca mencionó la sucesión «Userqueres → Sefres → Neferqueres» al comienzo de la Quinta Dinastía. Se cree que Userqueres, Sefres (en griego, Σϵϕρής) y Neferqueres son las formas helenizadas de Userkaf, Sahura y Neferirkara, respectivamente. La reconstrucción de Manetón de principios de la Quinta Dinastía está de acuerdo con las que se dan en dos fuentes históricas más en las que figura su cartucho: en la Lista Real de Abidos (entrada vigesimoséptima) y en la Lista Real de Saqqara (entrada trigesimotercera). Estas listas de reyes fueron escritas durante los reinados de Seti I y Ramsés II, respectivamente.

Duración El Canon Real de Turín, una lista de reyes escrita durante la Dinastía XIX a principios de la época ramésida (1292-1189 a. C.), lo acredita con un reinado de doce años, cinco meses y doce días. En contraste, el anal real casi contemporáneo de la Quinta Dinastía, conocido como la Piedra de Palermo, registra sus años segundo, tercero, quinto y sexto en el trono, así como su último año de reinado —que correspondería al decimotercero o el decimocuarto según el calendario solar—; incluso registra el día de su muerte como 28 de Shemu I, que corresponde al final del noveno mes. En conjunto, estas informaciones indican que el anal real de la Quinta Dinastía registró un reinado de 13 años 5 meses y 12 días para Sahura, solo un año más que el dado por el Canon de Turín y cercano a la cifra de 13 años anotada en la Aegyptíaca de Manetón.

Sahura aparece en otros dos registros históricos: en la tercera entrada de la Lista Real de Karnak, que se inscribió durante el reinado de Tutmosis III (1479-1425 a. C.), y en la vigesimosexta entrada de la Lista Real de Saqqara, que data del reinado de Ramsés II ( 1279-1213 a. C.). Ninguna de estas fuentes indica la duración de su reinado. Las fechas absolutas del reinado de Sahura son inciertas, pero la mayoría de los estudiosos la datan en la primera mitad del (Véase nota 1).

Actividades en el extranjero miniaturadeimagen|Relieve de Sahura en Uadi Maghara.

Comercio y tributos Los registros históricos y los artefactos recuperados sugieren que los contactos con tierras extranjeras fueron numerosos durante el reinado de Sahura. Además, estos contactos parecen haber sido principalmente de naturaleza económica más que militar. Los relieves de su complejo piramidal muestran el regreso de una expedición naval con los buques cargados de troncos de cedros del Líbano. Otros barcos están representados cargados de «asiáticos», tanto adultos como niños que eran esclavos o comerciantes, saludando a Sahura:

El mismo relieve sugiere fuertemente que a bordo de los barcos había intérpretes encargados de hacer traducciones para facilitar el comercio con tierras extranjeras. Un relieve, único en el arte egipcio, representa a varios osos pardos sirios, presumiblemente traídos también de la costa levantina por los barcos. Estos osos aparecen junto a doce jarras de un asa pintadas de rojo, procedentes de Siria. Los egiptólogos Karin Sowada y William Stevenson Smith han propuesto que, tomados en conjunto, es probable que los osos y las jarras constituyeran un tributo.

Durante el reinado de Sahura se establecieron contactos comerciales con Biblos. Las excavaciones del templo de Baalat-Gebal revelaron un cuenco de alabastro con el nombre de Sahura. El diseño de la cuarta fase de este templo podría incluso haber sido influido por la arquitectura del templo del valle de Sahura, aunque esto sigue siendo debatido. Hay más pruebas que corroboran el comercio con Levante durante la Quinta Dinastía, como varios vasos de piedra con cartuchos de faraones de esta dinastía descubiertos en el Líbano. Tanto es así que el arqueólogo Gregory Mumford señala el hecho de que «Sahura es [el] rey mejor documentado en cuanto a relaciones internacionales» y posee el mayor número de textos inscritos en el Sinaí en proporción a la duración de su reinado.