thumb|Manuscrito que contiene el calendario litúrgico correspondiente al mes de octubre para la abadía de Abbotsbury. El manuscrito proviene de la colección de la célebre Biblioteca Cotton, y hoy forma parte de la Biblioteca Británica. Año litúrgico, también denominado ciclo litúrgico, año cristiano o año del Señor,Estas dos últimas expresiones suelen usarse con cierta asiduidad como términos de carácter catequético. Ver, por ejemplo: es el nombre que recibe la organización de los diversos tiempos y solemnidades durante el año en las Iglesias cristianas, como forma de celebrar la historia de la Salvación.En el cristianismo, suele asociarse el concepto de «año litúrgico» con una expresión del evangelio de Lucas (4:19) tomada a su vez del libro de Isaías 61:2: se trata de la «proclamación del año de gracia del Señor», es decir, del llamado a vivir el año como un tiempo sagrado.
Enmarcados en el año litúrgico, se celebran distintos tiempos litúrgicos con los cuales se relacionan los pasajes de las Sagradas Escrituras que se proclaman en los actos de culto, las diferentes oraciones que se rezan, así como los colores litúrgicos utilizados en la vestimenta del celebrante. Si bien las fechas de las celebraciones varían un poco entre las diferentes Iglesias cristianas, la secuencia y lógica utilizada para su planificación son en esencia las mismas. Tanto en Oriente como en Occidente, las fechas de muchas celebraciones varían de año en año, por lo general en línea con la modificación de la fecha de la Pascua (asociada en el cristianismo con la resurrección de Jesús y considerada la celebración central de la cristiandad) a la cual se asocia buena parte de las celebraciones móviles. En el concilio de Nicea I (325), todas las Iglesias acordaron la celebración de la Pascua cristiana el domingo siguiente al plenilunio (14 de Nisán) después del equinoccio de primavera. La reforma del calendario de Occidente por parte del papa Gregorio XIII (1582), con la introducción del calendario gregoriano en reemplazo del calendario juliano, produjo un desfase de varios días en la celebración de la Pascua respecto del calendario litúrgico oriental. En el presente, las Iglesias de Occidente y de Oriente buscan un nuevo acuerdo que posibilite unificar la celebración de la Pascua y conduzca progresivamente hacia la constitución de un calendario litúrgico común.
Otra diferencia entre los calendarios litúrgicos radica en el grado de participación que se otorga a las festividades asociadas a los santos. Las Iglesias católica, ortodoxa y anglicana presentan calendarios litúrgicos con una participación importante de celebraciones en honor de la Virgen María y de otros santos, lo que no se verifica en igual medida en los calendarios de las Iglesias protestantes.
En el rito romano
El rito romano, que es el mayoritario en la Iglesia católica, denomina año litúrgico al período cíclico anual durante el cual celebra la historia de la salvación hecha por Cristo y al que se distribuye en festividades y ciclos: Adviento, Navidad, Cuaresma, Pascua y Tiempo Ordinario. No se tratan de fechas exactas, sino simplemente de una sacralización del curso anual de las estaciones del año y una composición cíclica para que en un periodo de tiempo pueda englobarse dicha historia de salvación.
Tiempo de Adviento
Es un período aproximado de cuatro semanas y media antes de la Navidad, en el que los cristianos se preparan para celebrar la venida de Jesús. “Adviento” significa venida o llegada. Se celebra con una mirada puesta en la triple venida de Jesús, según indicaba San Bernardo: "Jesús vino" (nacido de la Virgen María), "viene" (hoy, en los signos de los tiempos) y "vendrá" (con gloria, al final de la historia).
El Adviento, más conocido como año de Adviento, es un tiempo de alegre espera: la espera de la llegada del Señor. Por eso los cristianos escuchan en los textos y cantos palabras alusivas a la venida del Señor, en especial las profecías de Isaías.
Las grandes figuras que la liturgia presenta en este período son el profeta Isaías, San Juan Bautista y la Virgen María.
Las fechas del Adviento se fijan en torno a las fechas que prepara, esto es, de la Navidad. Siempre cuenta con cuatro domingos, aunque las semanas no sean completas. Empieza el domingo cuarto anterior a la Navidad, que suele rondar desde el 27 de noviembre al 3 de diciembre. Solamente si Navidad (25 de diciembre) es domingo, contará con las cuatro semanas completas, pues siempre se cuentan los domingos anteriores a esta festividad.
Durante el tiempo de Adviento los sacerdotes utilizan vestiduras de color morado, como color de penitencia, mostrando así que este tiempo es de preparación a la fiesta de la Navidad, como también se hace en Cuaresma sobre la Pascua. Además, durante este tiempo no se dice ni se canta el Gloria, ni se adorna el templo con flores, como en los demás días de penitencia, aunque sí se conserva el canto del Aleluya antes de la proclamación del Evangelio, omisión propia únicamente de la Cuaresma.
Sin embargo, llegados a la mitad del tiempo, en el tercer domingo, llamado antiguamente y aun nombrado “Gaudete”, que significa "Gozad" (nombre tomado de la versión latina de la antífona de entrada propia de este día, Cf. Flp. 4, 4-5, "Estad alegres en el señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca"), se puede suavizar el color morado de las vestiduras con toques de blanco, utilizándose en este día vestiduras de color rosa, si bien no es obligatorio, indicando así la alegría al acercarse ya la festividad del nacimiento del Señor. También se puede adornar la iglesia con algunas flores.
Dentro de este tiempo, con propiedad considerado muy vinculado a la Virgen María, se celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción, patrona de España, de la Infantería del Ejército español y de algunos países de América, y en México, la solemnidad de su patrona, Nuestra Señora de Guadalupe. Durante las solemnidades se omite la supresión del Gloria y de los adornos florales.
Tiempo de Navidad
Pasadas las cuatro semanas de Adviento, la Iglesia católica celebra el Tiempo de Navidad, a partir de esta solemnidad, el 25 de diciembre. Este tiempo se extiende desde las I Vísperas de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, al atardecer del día 24, hasta las II Vísperas de la Solemnidad del Bautismo del Señor, el domingo después de la Epifanía (6 de enero), oscilando entre el 9 de enero y el 13 de enero, si epifanía oscila entre el 7 y el 8 de enero, el Bautismo de Jesús se celebra el lunes siguiente a esta solemnidad oscilando entre el 8 y el 9 de enero.
Durante estos días, la Iglesia conmemora la venida en carne mortal de Cristo a la tierra. Este es uno de los aspectos fundamentales, porque también es la actualización de la venida del Emmanuel, del Dios con nosotros, Dios que sigue actuante en cada uno de nosotros. Como tiempo de alegría, se emplean vestiduras blancas.
La Navidad es una fiesta de gran importancia. Por su trascendencia, comunica la manifestación de Dios, hecho hombre: a San José y la Virgen, a los pastores de Belén, a los Reyes Magos y al mundo entero. Así, durante este tiempo, se celebran algunas fiestas que se entremezclan entre la celebración, cosa impensable en Cuaresma o Pascua, como San Esteban (26 de diciembre), San Juan Evangelista (27 de diciembre), Santos Inocentes (28 de diciembre) o la Sagrada Familia (el domingo dentro de la octava de la Navidad, o el 30 de diciembre si Navidad cayó en domingo).
La Iglesia católica continua conmemorando el nacimiento de Cristo y su manifestación a las naciones (Epifanía) hasta el domingo siguiente, oscilando entre el 9 de enero y el 13 de enero, si epifanía oscila entre 7 y el 8 de enero en que celebra la epifanía, la fiesta de su Bautismo y comienzo de la vida pública se celebra el lunes siguiente a la Solemnidad de la Epifanía, oscilando entre el 8 y el 9 de enero. Tras el tiempo de Navidad, sigue un periodo de Tiempo Ordinario.
Tiempo de Cuaresma
La Cuaresma es un tiempo litúrgico de preparación para la Pascua. Comienza el Miércoles de Ceniza y se prolonga hasta la llamada Misa de la Cena del Señor exclusivamente, es decir, hasta el inicio del triduo pascual en la tarde del Jueves Santo.
La Cuaresma recuerda a cada cristiano su situación de pecado y la necesidad de convertirse. Están invitados a practicar especialmente las limosnas, la oración y el ayuno. Se trata de un tiempo de conversión. Simbólicamente también recuerda los cuarenta días que Jesús vivió en el desierto y su lucha contra las tentaciones.
La Cuaresma incluye seis domingos, incluyendo el Domingo de Ramos y es un período de liturgia penitencial: se utiliza ornamentos morados, a excepción del Domingo de Ramos que es el rojo y las solemnidades más importantes que es el blanco, no se canta el Gloria ni tampoco el Aleluya, tampoco se adorna el templo con flores y el órgano y demás instrumentos callan, a no ser que sean para sostener básicamente el canto. Únicamente se exceptúa el cuarto domingo, tradicionalmente llamado "Laetare" en el que se puede cambiar de color al rosa (opcional, por la proximidad de la Pascua, mezcla entre el morado y el blanco), se pueden poner algunas flores y usar instrumentos, pero sigue callado el Gloria y por supuesto el Aleluya. También en las solemnidades y fiestas que coincidan -habitualmente son dos importantes: San José y la Encarnación del Señor- pueden quitarse estos signos penitenciales, empleando vestiduras blancas debido a la solemnidad de estas celebraciones, aunque nunca usar el Aleluya, que callará hasta la noche de Pascua.
Semana Santa
Estos días se celebran la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Es la celebración más importante del año litúrgico. Comienza con el Domingo de Ramos y finaliza con el Domingo de Pascua o Resurrección.
Domingo de Ramos de la Pasión del Señor
El Domingo de Ramos, último domingo de Cuaresma y que abre la Semana Santa, llamado "de la Pasión del Señor", conmemora la Pasión de Cristo, usándose el color rojo debido a que se celebra la Pasión del Señor y leyendo los textos de la misma. Previamente se celebra la bendición de ramos, donde son bendecidos las palmas y ramos de olivo, que porta la gente en procesión rememorando la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Una vez concluida la procesión, comienza la misa de Pasión. En la misma se lee el Evangelio de la Pasión del Señor, lo cual a veces corre a cargo de tres personas: los textos en los que habla Jesús corresponderían al sacerdote, otro lee como cronista, y los demás personajes por otro lector. Es tradicional que las palmas se ricen y se adornen para la procesión. La celebración del Domingo de Ramos comienza con la bendición de ramos, continúa con la procesión y culmina con la misa de Pasión, siendo una celebración de gloria y de pasión al mismo tiempo. Este día tiene dos perspectivas que se unen en una sola, el Triunfo de Cristo. Por un lado, la entrada triunfal en Jerusalén donde es aclamado como rey. Por otro, al derramar su sangre y morir en la cruz triunfó sobre el pecado. Por lo tanto, este es el significado del Domingo de Ramos.
Primeros días de Semana Santa