thumb|350px|Unsern Ahnen, monumento "en reconocimiento a la labor de los inmigrantes alemanes del lago Llanquihue" en Totoral, Llanquihue. La colonización alemana de Valdivia, Osorno y Llanquihue, colonización alemana del sur de Chile o colonización alemana se refiere al proceso histórico iniciado por el Estado chileno, para promover el establecimiento de colonos de origen alemán en los territorios de las actuales provincias de Valdivia, Ranco, Osorno y Llanquihue. Antes de este proceso, estos territorios se encontraban poblados por población chilena de origen colonial, principalmente de cultura chilota, así como también parcialmente de los huilliches y los extintos cuncos.

Desarrollado principalmente entre 1850 y 1875, este proceso fue el antecedente histórico para los posteriores procesos de asentamiento de colonias europeas en La Araucanía, desde 1883, y Chiloé desde 1895.

Antecedentes Durante el período hispánico, la guerra de Arauco había impedido el establecimiento duradero de los españoles al sur del río Biobío. Las pocas ciudades fundadas durante la conquista de Chile en esa zona habían desaparecido tras la batalla de Curalaba.

Luego de ello, la zona sur sólo estaría habitada por los españoles en Valdivia (refundada en 1684), además del archipiélago de Chiloé (colonizado en 1567).

Así, aunque los límites de Chile a comienzos del se extendían oficialmente por el sur hasta el cabo de Hornos, tras la independencia solo se tenía control efectivo hasta el Biobío, con enclaves en Valdivia (incorporada a Chile en 1820), en Osorno y Río Bueno (incorporados en 1822); y el archipiélago de Chiloé (incorporado en 1826).

Respecto a la presencia esporádica de los españoles en la zona, a pesar de que desde la plaza del gobierno de Valdivia era más fácil el acceso hacia la zona, fueron los españoles habitantes del gobierno de Chiloé los que en el mantuvieron mayor contacto con este territorio por medio de malocas esclavistas; en una época tuvieron una frontera “de guerra viva” con salidas desde Chacao, Carelmapu y Calbuco. Debido a ello, los huilliches terminaron por abandonar los terrenos vecinos a los fuertes chilotes asentados en el territorio de la actual provincia de Llanquihue, por lo que en el se consideraba deshabitado el territorio boscoso de esa zona e incluso poco poblados a los llanos de Osorno (las malocas españolas finalmente dejaron de realizarse por orden de la Capitanía General).María Ximena Urbina Carrasco. «La Frontera “De Arriba” Chilena y el camino de Chiloé a Valdivia». Temas Americanistas, n.° 18, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

thumb|250px|Vista del lago Llanquihue por Pedro José Amado Pissis.|alt=|izquierda Posteriormente, a principios de 1778 se fundó la misión San Pablo Apóstol de Río Bueno, y en 1793 se construyó el fuerte San José de Alcudia (actual Río Bueno); unos años más tarde se produciría la refundación de la ciudad de Osorno y la creación de la ruta terrestre del Camino Real, para dar una mayor seguridad y abastecimiento de toda la región comprendida entre Valdivia y Chiloé.

El proceso de recolonización española se produce en la región a partir de 1795, época en que en la zona norte del río Bueno comienza a establecerse la propiedad hacendal; ya casi al finalizar la monarquía en América, los españoles hacendados en Valdivia igualmente tomarían posesión de la totalidad de los llanos existentes al norte del río, comenzando la expansión española hacia el sector del Calle Calle y también a San José de la Mariquina, al norte de Valdivia. Luego, al sur del río Bueno se establecerían las haciendas de El Pilar, Cateu, Quilacahuin, El Roble, Bella Vista, Curaco, Conta y Chan Chan. A fines de la monarquía, se conservaban en manos huilliches solo pequeñas propiedades en el llano y gran parte del territorio de la costa, específicamente el gran espacio geográfico que se extiende entre los ríos Rahue y Negro por el oriente, el sector de Hueyusca (en Purranque) por el sur, el río Bueno por el norte, y el océano Pacífico por el poniente.Urbina, Rodolfo. «Chiloé y la ocupación de los llanos de Osorno durante el siglo XVIII». Boletín de la Academia Chilena de la Historia, n.º 98, año LIV; Santiago, 1987. Citado en: Molina, Raúl y Martín Correa. Las tierras huilliches de San Juan de la Costa, CONADI, Santiago, 1998, p.26 Este proceso de adquisición de tierras indígenas previo a la independencia de Chile marca la diferencia en la historia de la propiedad en el territorio huilliche respecto a la zona de la Araucanía, en la que se producidiría la posterior ocupación.Informe de la Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato. 2003. Volumen I. Primera parte: «Historia de los pueblos indígenas de chile y su relación con el estado, El pueblo mapuche». Capítulo tercero: «Los huilliches del sur»

Es así como a comienzos del la jurisdicción de la antigua provincia de Valdivia incluía hasta Osorno y Río Bueno en el sur, pero solo se hallaban habitadas las ciudades y los alrededores de Valdivia, Río Bueno y Osorno, además de algunos lugares del trazado del Camino real. Hacia el sur, la antigua provincia de Chiloé se expandía hacia el norte hasta la zona de Purranque, pero su poblamiento se limitaba a las riberas del canal de Chacao, los poblados costeros de Carelmapu y Maullín, las islas del archipiélago de Calbuco y el territorio de Melipulli, futura ciudad de Puerto Montt. El resto de esta zona, principalmente al norte y oeste de Osorno, se encontraba poblado por población indígena, en parte por influencia de las delimitaciones territoriales impuestas por el Parlamento de las Canoas de 1793.

Proceso de colonización alemana thumb|Monumento a la Colonización Alemana (2002), obra del escultor Germán Miño en Puerto Montt.

Primeros intentos de colonización Durante la década de 1840, comienzan a plantearse las primeras ideas asociadas a desarrollar un proceso de establecimiento de colonias en las provincias de Llanquihue y Valdivia, con tres objetivos básicos: la explotación de los abundantes recursos naturales de la zona sur del país, incorporar efectivamente dichos territorios a la soberanía del país y así evitar la ocupación de la zona por potencias extranjeras, y llevar población de origen europeo a zonas donde principalmente comunidades nativas.

Los territorios de Osorno y Valdivia contaban por entonces con una población dispersa, compuesta principalmente de grupos huilliches que vivían a orillas de los ríos y lagos de forma eventual, pero cuyo territorio se extendía hacia zonas cordilleranas, lugares donde accedían solo temporalmente en busca de recursos de caza, recolección y pastoreo, pero prefiriendo las riberas navegables de los ríos y las zonas aledañas al mar. En la zona de Llanquihue existían grandes zonas cubiertas de bosque que estaban en su mayor parte deshabitadas de comunidades indígenas, producto de las malocas esclavistas realizadas hasta el por los españoles de Chiloé. Junto a la población indígena, existía un creciente grupo de población de cultura chilota procedente de las islas de Calbuco y Chiloé, que para la década de 1840 había logrado cierta expansión territorial al interior de la provincia, a partir de su principal asentamiento en el Astillero de Melipulli. thumb|250px|Fundación de Puerto Montt. Junto a Valdivia y Osorno, es una de las ciudades símbolo de la colonización alemana en Chile|alt=|izquierdaEn este contexto, en 1842 el expatriado alemán Bernhard Eunom Philippi envió una primera propuesta de colonización alemana del sur al gobierno chileno, insistiendo en ello dos años después, siendo en ambas ocasiones rechazado por la autoridad. Este segundo esquema proponía la colonización de las orillas del Lago Llanquihue y la boca del río Maullín, junto a un plan para hacer navegable este río.

En 1844 Philippi formó una sociedad con Ferdinand Flindt, un comerciante alemán de Valparaíso, quien también representaba a Prusia como cónsul. Con su apoyo compró tierras en Valdivia y al sur del Río Bueno para ser entregado a futuros inmigrantes. Rodolfo Philippi, hermano de Bernhard, apoyó este plan a través del reclutamiento de las primeras nueve familias en Alemania, quienes llegaron a Chile en 1846 a bordo de una de las embarcaciones de Flindt. Sin embargo, al momento de su arribo a suelo chileno, Flindt se encontraba en bancarrota y sus propiedades habían sido adquiridas por Franz Kindermann, otro comerciante alemán. Si bien este mantuvo el apoyo a la colonización y se hizo cargo de las responsabilidades de Flindt, también se caracterizó por realizar adquisiciones de tierras de dudosa legalidad junto a su suegro Johann Renous. Estas operaciones fueron luego declaradas nulas por el Estado chileno, por lo que los primeros inmigrantes fueron finalmente asentados en Isla Teja en Valdivia, En medio de este proceso, en 1845 el gobierno del presidente Manuel Bulnes, promulga la Ley de Colonización y Tierras Baldías, que da sustento legal a futuras iniciativas de esta índole.

Colonización patrocinada por el Estado miniaturadeimagen|263x263px|Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Puerto Varas, construida por descendientes de colonos inspirados en las iglesias de Baden-Wurtemberg, Alemania El estallido de la Revolución alemana de 1848 persuadió a Philippi a viajar a Alemania a reclutar nuevos colonos.George F. W., Young (1971), "Bernardo Philippi, Initiator of German Colonization in Chile", The Hispanic American Historical Review, 51 (3): 478–496, doi:10.2307/2512693 El gobierno chileno originalmente le ordenó reclutar entre 180 y 200 familias católicas, aunque luego fue autorizado a reclutar también inmigrantes protestantes, debido a la reticencia de los sacerdotes católicos de permitir la migración de sus feligreses. Philippi tuvo éxito, por otro lado, en que el gobierno fijara los precios de las tierras de colonización, de forma de evitar la especulación. La mayoría de los inmigrantes reclutados por Philippi en el periodo 1848-1851 fueron protestantes, mientras que las pocas familias católicas fueron vecinos pobres de Württemberg.

Los primeros inmigrantes de este nuevo plan de colonización llegan finalmente en 1850 y son recibidos en la ciudad de Valdivia, donde Vicente Pérez Rosales había sido designado como agente a cargo del asentamiento de los nuevos habitantes. En este grupo se encuentra Carlos Anwandter, quien por sus antecedentes como líder político durante la revolución del 48, toma el liderazgo de la nueva colonia.

Pérez Rosales sucedió a Philippi como agente del gobierno en Europa en 1850, retornando dos años después con muchas familias, a las que asentó en las costas del Lago Llanquihue, miniaturadeimagen|Club Alemán (Deutscher Verein) de Puerto Montt|alt=|izquierda izquierda|miniaturadeimagen|249x249px|Club Alemán (Deutscher Verein) de Frutillar La colonización de Valdivia y Osorno duró hasta 1858, mientras que las costas del Lago Llanquihue fueron colonizadas mayoritariamente entre 1852 y 1875. Este último territorio, hasta entonces dependiente de la Provincia de Chiloé, se desarrolló rápidamente, y en 1853 se estableció como una jurisdicción propia, bajo la figura del Territorio de Colonización de Llanquihue. Este territorio incluyó tierras entre los 40°50' y 41°45' de latitud sur, limitando al norte con la provincia de Valdivia y al sur con la provincia de Chiloé, abarcando el seno de Reloncaví. En este contexto, se fundan las ciudades de Llanquihue (19 de junio de 1852), Puerto Montt (12 de febrero de 1853),Puerto Octay (1853), Puerto Varas (12 de febrero de 1854) y Frutillar (23 de noviembre de 1856). La situación legal del territorio de colonización cambia en 1861, cuando se establece formalmente como una provincia regular. Para 1871 Puerto Montt contaba con más de 3.000 vecinos, y la provincia de Llanquihue había alcanzado los 17.538 habitantes.