Ayora es un municipio y una localidad de España situada al suroeste de la provincia de Valencia, en el centro de la Comunidad Valenciana. Se encuentra en la comarca del Valle de Ayora y forma parte, asimismo, del partido judicial de Requena. Cuenta con una población de . Se trata de un municipio castellanohablante, en el que el castellano cuenta con el predominio lingüístico reconocido legalmente.
Toponimia Hay varias opiniones sobre el origen del topónimo. Según Joan Corominas derivaría del árabe uyura, con un significado de onagro, asno salvaje. Para Álvaro Galmés de Fuentes, sin embargo, provendría de la raíz prerromana abia, río, más el sufijo diminutivo latino ola. Esto daría como resultado Abiola; la sílaba /-bi-/ palatalizaría en /y/ y la sílaba /o/ no diptongaría por influencia mozárabe.
Geografía miniatura|Ayora se encuentra a 596 m s. n. m.
El término municipal de Ayora, que abarca una superficie de 446 km², está situado al suroeste de la provincia de Valencia, en los límites con la provincia de Albacete, siendo uno de los más extensos de la Comunidad Valenciana. Está integrado en la comarca de Valle de Ayora, de la que ejerce de capital, situándose a 123 km de la capital valenciana. Su territorio está representado en las hojas MTN50 (escala 1:50 000) 768 y 793 del Mapa Topográfico Nacional.
El término municipal está atravesado por la carretera nacional N-330 entre los pK 100 y 116, además de por carreteras locales que la conectan con localidades cercanas como Enguera (CV-590) o Carcelén (CV-440).
El término municipal de Ayora (España) limita con las localidades de Carcelén (Albacete), Jarafuel, Zarra, Teresa de Cofrentes, Bicorp, Alpera (Albacete), Quesa, Almansa (Albacete) y Enguera.
Clima miniatura|Nevada en enero de 2017
El clima en el municipio se clasifica como mediterráneo, de inviernos fríos y veranos cálidos y secos. La oscilación térmica anual supera los 15 °C. Las precipitaciones se reparten de forma irregular a lo largo del año, con escasez de las mismas en verano y máximos en primavera y otoño.
Según la clasificación climática de Köppen, Ayora se encuadra en la variante Csa, es decir clima mediterráneo de veranos cálidos y secos, con la media del mes más cálido superior a 22 °C. Según los datos de la estación meteorológica ubicada en Casa Honrubia, los parámetros climáticos promedio aproximados del municipio son los siguientes:
Relieve El municipio se sitúa en el interior de la gran fosa tectónica que se abre, con una dirección norte-sur, al oeste del Macizo del Caroche y al este de una serie de muelas y sierras, destacando la sierra Palomeras (al este) y la sierra de Mugrón (al suroeste). La fosa central es el resultado de una falla de distensión que se prolonga a través del Sistema Ibérico valenciano, y que posteriormente continúa su trazado hacia el sur a través de los Sistemas Béticos, dando lugar a la fosa del Vinalopó. Así pues, la fosa central, que actúa de espina dorsal y separa los relieves constituidos por amplias muelas, plataformas tabulares y pequeñas fosas o corredores interiores, es un «valle de valles». Es decir, que en su interior han quedado al descubierto afloramientos en forma de cerros y colinas, que individualizan los cursos de agua. Los movimientos geológicos y la erosión fluvial en la fosa central han dado como resultado un paisaje de suaves pendientes y barrancos, formando un amplio corredor en la zona meridional entre Ayora y Almansa, que tiende a complicarse hacia el norte. Por tanto, el paisaje de Ayora tiene como componentes base a este gran corredor, creado por la prolongación hacia el sur de la fosa central, y a los relieves tabulares orientales y occidentales.
La altitud del municipio oscila entre los 1260 m del cerro de Palomeras, al oeste, y los 530 m junto al río Reconque, al norte. El pueblo se alza a 645 m sobre el nivel del mar.
Núcleos de población miniatura|La aldea de San Benito se encuentra junto a la antigua laguna, hoy desecada miniatura|Entrada a Casas de Madrona
En el término municipal de Ayora se encuentran también los siguientes núcleos de población: Casas de Madrona. San Benito, junto a la antigua Laguna de San Benito. La Vega.
Historia miniatura|Detalle del camino de acceso al Castellar de Meca La historia reciente de Ayora está marcada tanto por su situación política fronteriza entre la Corona de Castilla y la Corona de Aragón desde la Reconquista como por su situación geográfica en la cabecera de un valle significativamente aislado.
Después de un periodo histórico común con el resto del sureste peninsular, tan solo destacable actualmente por restos pictóricos y funerarios de cierta importancia (incluyendo diversas cuevas con arte rupestre) y sobre todo por el destacable Mugrón de Meca o Castellar del Mugrón de Meca con restos de una muy importante población íbera, que posteriormente fue romana y en menor medida árabe (en esa época se decidió bajar a habitar el llano y los restos en esta zona se dispersan), llegó la Reconquista de los reinos cristianos del norte.
La Reconquista marcó la historia contemporánea de Ayora y su entorno. Conquistada en primera instancia por Aragón (Jaime I) y cedida poco después a Castilla en virtud de tratados de reparto de los nuevos territorios arrebatados a los árabes, pasó menos de 40 años bajo bandera castellana.
Prehistoria Los documentos más extraordinarios de la Prehistoria ayorina son sus estaciones y su arte rupestre prehistórico de las que tiene una aceptable representación y fue esta localidad la primera de toda la Comunidad Valenciana en que aparecieron los dos artes postpaleolíticos más importantes: el «arte levantino», expresión creencial de los últimos cazadores-recolectores epipaleolíticos (hace 10 000 años) y el «arte esquemático», manifestación igualmente creencial de los grupos productores neolíticos (hace 6500 años).
Su descubridor científico fue el maestro, vecino de Bonete, Pascual Serrano Gómez, descubridor también en 1910 de la Cueva de la Vieja de Alpera, en 1911 con el hallazgo de la cueva de Tortosilla y los abrigos del Barranco del Vizconde. Por aquellos años, el investigador francés Henri Breuil dio a conocer las pinturas del Barranco Hondo —hoy mencionadas como abrigo de Pedro Mas – y la Cueva del Rey Moro en el Castellar de Meca.
Más recientemente se descubrió el interesante friso del Abrigo del Sordo.
Del valor tan relevante de estas manifestaciones se apercibió la Unesco, en 1998, al declararlas Patrimonio de la Humanidad bajo el nombre administrativo convencional de arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica.Fuente: Associació Catalana d'Art Prehistòric, ACAP.
Se pueden encontrar huellas de la Prehistoria, destacando fases del Neolítico (como el Bancal de los Infiernos o la Cueva del Duende), de la Edad del Bronce (Cerro de la Marta, Puntal del Olmo Seco) y de la cultura ibérica, como el Poblado íbero Castellar de Meca, gran ciudad-fortaleza formada con piedra, única por la amplitud de su camino y sus múltiples aljibes y almacenes, todos labrados en la misma roca del lugar. En él se han encontrado partes de cerámica y monedas, así como diferentes objetos.
Época romana Con la llegada de las legiones romanas y la posterior latinización llegó la decadencia del lugar y la ocupación de las tierras bajas, donde se instalaron nuevos asentamientos en los llanos a merced de la extensa pax romana. Se han hallado diferentes yacimientos de la época como Los Palancares, los Arcellares, la Casa del Collado de San Juan, Casas de Madrona, Casas del Hondo, Villa de la Hunde, San Benito o la Casa del Baile, se ignora si existió algún centro importante en la localidad. No obstante, se ha intentado identificar a Ayora con Axenia -que comenta el historiador griego Apiano en su Sobre Iberia-, mercado celtíbero que fue sitiado por Quinto Fulvio Nobilior antes de la toma de Numancia, motivo que produjo la desaparición de algún tipo de resto con información del lugar. Se ha sugerido que Axenia podría ser Axinio, la localidad soriana de Uxama Argaela.Apiano, Sobre Iberia, I, 47, nota 29.
Entrada de los visigodos La posterior entrada de los pueblos visigodos es totalmente desconocida, ya que apenas han llegado vestigios de la época, aunque sí se puede suponer que fue una irrupción violenta.
Ocupación musulmana La ocupación musulmana del tuvo especial trascendencia en Ayora. En el 790, tras la muerte de Teodomiro, señor de la zona, el Valle pasó a incorporarse al Emirato andalusí y posteriormente al califato de Córdoba. A Ayora llegaron pobladores musulmanes, que coexistieron pacíficamente con los cristianos, conservando estos últimos su religión y sus costumbres. Esta coexistencia, garantizada por varios privilegios, se mantuvo hasta 1609 con la expulsión de los moriscos. Los árabes llamaron «Anadar Liaura" al Valle, expresión que quiere decir «valle desde donde se mira la villa de Ayora».
De la prolongada y enriquecedora permanencia islámica quedan restos del importante sistema defensivo que crearon (construcción o remodelación de los castillos de la zona), barrios con callejas estrechas y tortuosas (como el barrio de los Altos, en el que estuvo la antigua mezquita) y una abundante acumulación toponímica.
Reino de Castilla Con la expansión conquistadora de los reinos cristianos medievales, la lucha por la posesión del Valle enfrenta con frecuencia a castellanos y aragoneses y estas tierras cambiaron a menudo de dueño retornando, en ocasiones, a sus señores musulmanes. Estos encuentros y disputas fronterizas se resolvieron con la reconquista por el rey Jaime I el Conquistador, que la cede a Castilla en el Tratado de Almizra (1244), por lo que la repoblación se lleva a cabo desde el primer momento por castellanos, lo que explica el estilo de hablar castellano de la comarca. Los musulmanes de Ayora –convertidos ahora en mudéjares y posteriormente en moriscos– tuvieron que abandonar el núcleo principal, construyendo un arrabal fuera de los muros de la villa: «la morería» –actual barrio de Santa Lucía–.
La pertenencia al Reino de Castilla se mantendrá hasta 1281 pues con la firma del Tratado de Campillo entre el rey castellano Alfonso X el Sabio y Pedro III de Aragón por el que se cede el Valle de Cofrentes o de Ayora como compensación de guerra por la ayuda prestada en la pacificación de la revuelta morisca. No obstante, la definitiva integración de Ayora en el Reino de Valencia, parte de la Corona de Aragón, no se fija hasta la firma del Acuerdo de Elche en 1305, durante el reinado de Jaime II.
Bajo el reinado de Jaime II, mediante un nuevo tratado que definía las fronteras entre las coronas cristianas, Ayora quedó definitivamente ligada a el reino de Valencia.
Los sucesivos señores del Valle concedieron varios privilegios, dada su posición estratégica y su carácter fronterizo, destacando el Privilegio rodado de Alfonso X de Castilla (documento más antiguo conservado en la Villa) que recoge una serie de concesiones o franquicias que el rey otorga a Ayora.
Reino de Valencia Aunque Ayora pertenece definitivamente al Reino de Valencia desde 1305, debido a su situación fronteriza se vio envuelta en las guerras entre Castilla y Aragón a lo largo del , sobre todo en el conflicto dinástico que enfrentó a Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón siendo invadida y asediada en repetidas ocasiones. Una vez finalizada la guerra con el asesinato de Pedro I, Pedro IV dividió el Reino de Valencia en dos gobernaciones: Valencia y Orihuela, quedando el valle en la primera.