Pere Navarro Olivella (Barcelona, 25 de mayo de 1952) es un político español. Es el director general de Tráfico desde julio de 2018, cargo que ya había ocupado entre 2004 y 2012.

Biografía Navarro es ingeniero industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Barcelona, habiéndose licenciado en 1974. Posteriormente obtuvo una diplomatura en Administración de Empresas por la Escuela de Administración de Empresas (1975). En 1977 ingresó por oposición en el Cuerpo Superior de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social.

Posteriormente fue delegado de la Consejería de Trabajo de la Generalidad en Gerona (1979-1983), jefe del gabinete del gobernador civil de Barcelona (1983-1985), gobernador civil de Gerona (1985-1996) y jefe de equipo de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en la provincia de Barcelona (1996-1999). Entre 1999 y 2004 Navarro trabajó en el ayuntamiento de Barcelona, primero como director del Servicio de Transportes y Circulación, y luego como comisionado de Movilidad, Transportes y Circulación.

Tras la llegada al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero fue nombrado director general de Tráfico, puesto que conservó durante las dos legislaturas socialistas (2004-2012), con tres ministros del Interior diferentes. Su sustitución no fue anunciada por el nuevo ministro, Jorge Fernández-Díaz, hasta febrero de 2012, siendo uno de los últimos altos cargos nombrados en los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero en permanecer en su cargo.

Hitos de su mandato al frente de la Dirección General de Tráfico (DGT) fueron la implantación del carné de conducir por puntos y la reducción de la siniestralidad en la carretera. Durante los ocho años de su mandato ésta cayó un 50%: cada año se redujeron los muertos en carretera con respecto al anterior, alcanzando en 2011 la cifra de 1479 personas (la primera vez en cincuenta años que bajaba de 1500). En 2009 fue galardonado con el premio "Mejor Ingeniero del Año" por el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM).

En junio de 2018, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) recuperó el poder de la mano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Fernando Grande-Marlaska fue nombrado ministro del Interior. Este nombró de nuevo a Navarro director general de Tráfico en julio de 2018. Al igual que en su primer periodo al frente de la Dirección General, durante este segundo periodo se continuó reduciendo la siniestralidad. Asimismo, impulsó otra importante reforma del Reglamento General de Circulación para regular por primera vez el uso de vehículos de movilidad personal (v. gr. patinete eléctrico), modificar y endurecer algunas sanciones e infracciones, y modificar algunos límites de velocidad, entre otras medidas.

Controversias Pere Navarro ha estado asociado a varias medidas y polémicas en materia del tráfico y movilidad, aunque algunas decisiones se enmarcan en políticas de gobierno y no exclusivamente personales se le asocian a él por su cargo de responsabilidad en la DGT.

En muchas de las ocasiones estos cambios tan polémicos han sido bajo la justificación de emitir menor contaminación, entre ellas hay varias bastantes conocidas:

Debate sobre las causas del descenso de la siniestralidad:

Durante la primera etapa de Pere Navarro al frente de la DGT (2004–2012), se produjo un descenso significativo de las víctimas mortales en carretera en España. Navarro atribuyó estos resultados principalmente a políticas como la implantación del carné por puntos, el aumento de controles y el endurecimiento de sanciones. No obstante, algunos críticos sostienen que dicha reducción no se puede atribuir íntegramente a esas medidas, ya que coincidieron en el tiempo con una mejora exponencial en la seguridad pasiva y activa de los vehículos. Esa mejora, en gran parte, fue provocada por la creación del organismo Euro NCAP en el año 1997, que demostró a las marcas de automóviles que sus coches no eran lo suficientemente seguros. Gracias a Euro NCAP, en muy pocos años, se generalizaron la incorporación de avances en el parque automovilístico como mejores estructuras de absorción de impactos (chasis más seguros), airbags múltiples, frenos ABS (antibloqueo de frenos), ESP (control de estabilidad) y ASR (control de tracción). Desde esta perspectiva, el descenso de accidentes y de siniestralidad habría sido resultado principalmente del progreso tecnológico del parque automovilístico (gracias a Euro NCAP) y no de las medidas adoptadas por parte de Pere Navarro Olivella. Límite de 110km/h: En 2011 el Gobierno de Zapatero redujo temporalmente el límite en autopistas y autovías de 120 a 110 km/h para ahorrar combustible por la crisis del petróleo, medida anunciada por el entonces vicepresidente Rubalcaba y aplicada por la DGT mediante pegatinas sobre las señales existentes. Argumentando bajo esta medida que no sabía que hacer para reducir la siniestralidad en la carretera (aunque inicialmente la medida era para ahorrar combustible). Esta medida duró 5 meses, desde marzo de 2011 hasta julio de 2011 convirtiéndose esta fugaz medida en objeto de crítica por el coste y la logística de colocar pegatinas sobre señales existentes, ya que se gastaron unos 584.000€ en esas pegatinas para adaptar a 6.000 señales. Este debate fue recurrente en los medios, aunque las decisiones específicas de retirada de pegatinas adhesivas generaron críticas por considerarlas poco eficaces o costosas. Zonas de Bajas Emisiones (ZBE): Es una medida de clasificación de vehículos por medio de etiquetas ambientales (Cero, ECO, C, B, histórico) que se permite utilizar en ciudades españolas (especialmente las de mayor población) para limitar así el acceso a los vehículos contaminantes. Este sistema ha sido criticado especialmente por la industria del motor e incluso sectores ecologistas por no reflejar con precisión las emisiones reales de contaminantes. De manera que algunos híbridos ECO pueden contaminar más que ciertos diésel o gasolina de pequeña cilindrada con etiqueta B o C, generando situaciones percibidas como injustas y socialmente regresivas. Helicópteros de la DGT: En marzo de 2023 un piloto de un helicóptero Pegasus de la DGT se estrelló cerca de Robledo de Chavela (Madrid) y fue detenido tras dar positivo en cocaína y metanfetaminas, siendo acusado de un presunto delito contra la seguridad aérea, lo que generó un gran escándalo mediático. Diversas informaciones señalaron el historial conflictivo del piloto y cuestionaron los controles internos, mientras que medios también han resaltado que, pese al incidente, la DGT mantuvo inicialmente su puesto en la organización, alimentando la percepción de mala gestión. Además, los helicópteros Pegasus han estado temporalmente fuera de servicio debido a la expiración de contratos de mantenimiento, lo que también ha alimentado críticas sobre la gestión operativa de estos medios. Recaudación de multas: El propio Navarro ha admitido que la DGT convive con el estigma de que radares y sanciones se perciben como instrumentos recaudatorios, aunque defiende su utilidad en seguridad vial. Asociaciones de conductores y algunos sindicatos han criticado que la recaudación por sanciones y dispositivos de control crece más rápido que la inversión efectiva en conservación y mejora de carreteras, lo que alimenta la idea de que el enfoque es más recaudatorio que de servicio al ciudadano, si bien las cifras concretas dependen de presupuestos del Estado y no solo de la DGT. Patinetes eléctricos: Pere Navarro se ha tenido que enfrentar a la incorporación de un nuevo método de movilidad como es el patinete eléctrico. Entre sus políticas destacan la regulación de velocidad máxima de 25 km/h, la prohibición de circular por aceras, la obligación de cumplir requisitos técnicos y de homologación. Persisten muchas críticas porque muchas ciudades no han definido claramente infraestructuras específicas y la convivencia entre peatones, coches y patinetes eléctricos siguen siendo conflictivas. Baliza v16: La baliza V-16 es un dispositivo luminoso de emergencia que desde el 1 de enero de 2026 ha sustituido a los triángulos tradicionales, obligando a llevarlo en el vehículo para señalizar averías o accidentes. Esta medida ha generado polémica pública: algunos conductores criticaron dudas sobre su efectividad, visibilidad, y obligatoriedad, y se ha debatido si los triángulos podrían seguir usándose. Pere Navarro ha defendido la medida como una mejora de seguridad y ha declarado que, durante un periodo inicial, no se sancionará estrictamente a conductores que no la lleven y que la finalidad no es recaudatoria sino de seguridad vial. Se critica que no hay estudios independientes ni ensayos que acrediten su eficacia y surgen muchas críticas en torno si hay un afán recaudatorio detrás en detrimento de la seguridad de los conductores.

Referencias

Enlaces externos

Categoría:Políticos de Cataluña Categoría:Políticos de España del siglo XX Categoría:Gobernadores civiles de Gerona Categoría:Políticos de España del siglo XXI Categoría:Directores generales de Tráfico Categoría:Directores generales de España Categoría:Nacidos en Barcelona Categoría:Condecorados con la Orden del Mérito a la Seguridad