miniaturadeimagen|300px|La producción de libros en Europa crecía desde el año 500 hasta 1800 por un factor de más de 70 000. La clave fue la invención de la imprenta por Gutenberg en el siglo .
La historia del libro es una corriente historiográfica estrechamente unida a historiadores de la escuela de los Annales como Roger Chartier. Metodológicamente, se estudia junto a las contingencias políticas y sociales, así como a otros géneros historiográficos como la historia intelectual, la historia de las mentalidades y la historia de las ideas.
Estudio de la historia del libro Estudiosos del libro han desarrollado propuestas acerca de los límites, las metodologías, los objetivos y las disciplinas que intervienen en el estudio de la historia del libro desde distintas perspectivas.
Uno de los puntos principales que se han tratado es el definir el objeto mismo de estudio, el libro. Para fines estadísticos, la UNESCO ha definido oficialmente las características del libro: “Se entiende por libro una publicación impresa no periódica que consta como mínimo de 49 páginas, sin contar las de cubierta, editada en el país y puesta a disposición del público”.UNESCO, Actas de la conferencia general. 13a reunión, París, 1964.. Revisado 1 de junio de 2016.
Sin embargo, los historiadores generalmente consideran cualquier medio de preservación de información (la memoria humana) y/o vestigio escrito como la materia primordial de lo que hoy se reconoce como libro, por lo tanto dentro de sus estudios abarcan la historia del mundo escrito.
Desarrollo de la historia del libro El estudio de la historia del libro se desarrolló en cuatro etapas en Francia: Siglos -. Protagonizada por coleccionistas y bibliófilos que impulsaron la confección de catálogos y estudios monográficos. Siglo . Impulsada por transformación de la imprenta (1740) produjo documentación sobre grandes tipógrafos, especialmente Gutenberg. Se estableció la tradición de los libreros eruditos. Se estableció el libro como unidad. Se consideraban características estudiadas bajo distintas disciplinas: fabricación, forma material (historia del arte), difusión y conservación (historia de las bibliotecas). Pero en general no se abarcaba el estudio del contenido literario Con Lucien Febvre y Henri-Jean Martin la historia de libro se extendió a todos los aspectos de la vida social. Llegó a abordarse desde la historia económica (condiciones de producción y difusión), historia cultural (construcción, recepción, circulación y adquisición de textos), historia de categorías sociales, políticas y simbólicas de cada época. miniaturadeimagen|462x462px|El proceso de difusión del libro impreso. Las propuestas de Roger Chartier y Robert Darnton son las que han definido esta disciplina, pues en ellas concentra todo el bagaje intelectual desarrollado hasta el momento sobre la historia del libro. La historia cultural es la base de los estudios de Roger y Darnton, pero este último ha tenido mayor impacto en la actualidad.
Darnton se centra en el estudio del libro impreso desde la época de Gutenberg. Sin embargo, propone ver la historia del libro como una convergencia de varias disciplinas (historia social, historia del arte, historia económica, bibliografía, bibliotecología, etc.) legadas a un proceso de comunicación o difusión, que es el proceso de vida del libro. Es decir, se abre campo a la historia de la comunicación que abarca autores, editores, impresores, proveedores, expedidores, libreros, lectores, bibliotecas, etc. y contempla también las factores externos que influyen en el proceso: Influencias intelectuales y publicidad: los impresores apostaba al trabajo de autores o temas de moda o relevancia intelectual, incluso si no estaban permitidos. Coyuntura económica y social: influye en la calidad de materiales, traslado y tiempo de producción que puede pagar el impresor y/o lector. Sanciones políticas y legales: refiere a que los libros estaban sometidos a las leyes de su país de origen, por lo tanto necesitaban permisos especiales para venderse fuera de jurisdicción o comúnmente se recurría a la piratería.
Orígenes y antigüedad
Libro en la Antigüedad El libro más primitivo es el que carece de soporte material, es decir, el libro oral que incluso existieron antes de la escritura, tomaron formas de poemas, frases con medas rítmicas, características que facilitaba su memorización. Se utilizó para la transmisión de cosmogonías, mitos, normas religiosas, códigos legales y poesía, que con la invención de la escritura algunos fueron trasladados a soportes y han podido llegar hasta nuestros tiempos.
El libro antiguo, evidentemente ligado a la tradición oral de los pueblos produjo obras incluso en la Europa Medieval con los cantares de gesta que eran recitados para el pueblo por los juglares en las lenguas vernáculas cuando la escritura se utilizaba sólo para el latín en los libros litúrgicos.
Escritura
La escritura es el invento más notable de la humanidad que conllevó un largo proceso de evolución desde sonidos ilegibles y gestos hasta la palabra, el instrumento que mejoró la comunicación que a su vez propició la invención del libro escrito, y así el hombre aumento su capacidad de memoria y aumentó su bagaje intelectual.
Primeros soportes
La piedra fue el soporte más antiguo de escritura que ha llegado hasta nuestros días, pero la madera sería realmente el verdadero soporte del libro. Las palabras biblos y liber tienen, como primera definición, corteza interior de un árbol. En chino el ideograma del libro son las imágenes en tablas de bambú.
Después se encontraron unas tablillas de arcilla utilizadas en Mesopotamia en el milenio a. C. El stilus, un instrumento en forma de triángulo, servía para imprimir los caracteres en la arcilla antes de ser cocida. Fue la escritura utilizada por los asirios y por los sumerios, una escritura en forma de cuña, de ahí su nombre: escritura cuneiforme. Las tablillas se cocían después para que quedaran solidificadas. Excepcionalmente se utilizaron materiales nobles (como mármol o diorita), para grabar inscripciones solemnes, como el Código de Hammurabi. La escritura cuneiforme esta reservada a los escribas, estamento que gozaba de gran consideración social, vinculado al templo y al palacio real.
En Nínive, fueron encontradas 22 000 tablillas del siglo a. C., era la biblioteca de los reyes de Asiria que disponían de talleres de copistas y lugares idóneos para su conservación. Esto supone que había una organización en torno al libro, un estudio sobre su conservación, clasificación, etc. Las tablillas se identificaban por el colofón, en el que se indicaba el título, número, propietario, materia tratada, etc.
En China, en el segundo milenio a. C., los libros se hacían con láminas de bambú unidas con cuerdas, pero posteriormente, la seda fue también utilizada como soporte de la escritura. Se escribía con la ayuda de pinceles. Diferentes soportes fueron utilizados a lo largo de los años: hueso, bronce, cerámica, escamas etc. En la India, por ejemplo, se utilizaban hojas de palma seca. Todos los materiales que permiten conservar y transmitir un texto son, por tanto, adecuados para llegar a convertirse en un libro. En este caso, el cuerpo humano podría considerarse, también, como un libro, por medio del tatuaje. Si se admite que la memoria humana se desarrolla o se transforma con la aparición de la escritura, no es absurdo pensar que esta facultad convierte al hombre en un libro viviente (esta idea fue desarrollada por Ray Bradbury en su novela El hombre ilustrado, y Peter Greenaway en su obra The Pillow Book).
El papiro
miniaturadeimagen|250px|Papiro egipcio. En el Antiguo Egipto, las tablillas de madera o marfil del milenio a. C., fueron reemplazadas por los volumina (plural de volumen), rollos de papiro, escritos con tinta, más ligeros y más fáciles de transportar. El más antiguo soporte de papiro que ha llegado a nuestros días, aunque no tiene nada escrito, se descubrió en la tumba de Hemaka, de la Primera Dinastía de Egipto, de alrededor del 3035 a. C.
Los papiros fueron los principales soportes de la escritura en las culturas mediterráneas de la antigüedad, tanto en Egipto como en Grecia y Roma.
Elaboración y uso del papiro El papiro consistía en partes del tallo de la planta del mismo nombre, machacadas con martillos y unidas entre sí por medio de golpes, estando las fibras húmedas. Se hacían con más de una capa de fibras, alternando su sentido para darles así mayor resistencia, es decir, se colocaba una horizontal y otra vertical. Esto lo diferencia del papel, cuyas fibras son hervidas o cocinadas. Se escribía en ellos con un cálamo (tallo de una caña cortado oblicuamente) o utilizando plumas de aves. Se utilizaba tinta negra, fabricada a partir de carbón vegetal y resina, y tinta roja para destacar los títulos. La escritura de los escribas egipcios se denomina «hierática» o escritura «sacerdotal» que, a diferencia de la escritura jeroglífica, dispone de signos más simplificados, más adaptados a la escritura manuscrita (los jeroglíficos solían grabarse en madera o muros de piedra).
Precedente del libro: el rollo de papiro o volumen Los rollos de papiro, resultado del encolado de varias hojas, se envolvían en un cilindro de madera, enrollándolos. Algunos sobrepasan los cuarenta metros (crónica del reinado de Ramsés III). Se desenrollaban horizontalmente; el texto está escrito por una sola cara y dispuesto en columnas. El título se indica por medio de una etiqueta atada al cilindro. Los rollos en papiro que se conocen provienen de tumbas en las que se depositaban, con plegarias y textos sagrados, como el Libro de los muertos, datados de principios del milenio a. C.
Estos ejemplares muestran que el desarrollo del libro, bajo su aspecto material y en su apariencia exterior procede de un contenido estructurado por los valores religiosos (relatos mitológicos y creencia en el más allá), simbólicos (textos mágicos), políticos (textos de carácter histórico), económicos (listados de impuestos, donaciones y ofrendas), didácticos (enseñanzas), éticos (máximas y textos sapienciales), o literarios (poemas y cuentos). La influencia particular dada a la escritura está motivada por la búsqueda de medios para conservar y transmitir los valores culturales.
El pergamino
Progresivamente el pergamino fue sustituyendo al papiro. La leyenda atribuye su invención a Eumenes III, rey de Pérgamo, de donde procedería el nombre de pergamineum que derivó en pergamino. Su producción empezó hacia el siglo a. C. Conseguido a partir de la piel de los animales (cordero, vaca, asno, antílope, etc.) podía conservarse, por más tiempo, en mejores condiciones; más sólido, permitía, asimismo, el borrado del texto. Era un soporte muy caro dada la materia empleada así como el tiempo de su preparación.
El libro en Oriente El libro (de hueso, escamas, madera o seda) ya existía en China desde el milenio a. C.. Se conoce El libro de seda con temas astronómicos escrito para el 400 a. C. El papel fue inventado hacia el siglo . El descubrimiento del empleo de la morera se atribuye a Ts'ai Louen, pero es posible que su utilización fuera más antigua. Se reproducían los textos con la ayuda de unos sellos grabados en relieve. En el siglo , un herrero, Pi Cheng, inventó los caracteres móviles, pero esta técnica no se empleó mucho quizá porque, a causa de la tinta empleada, los grabados no tenían muy buena calidad. Los uigur, pueblo del Turquestán utilizaban, también, esta técnica.
Se conocen muchos y diferentes formatos de libros en China: los libros en rollo, grabados en madera, los libros giratorios, encolado de hojas en serie, y los libros mariposa.
Cultura islámica