Franco Atilio de Vita de Vito (Caracas, 23 de enero de 1954) es un cantautor, músico, compositor, multinstrumentista y productor musical venezolano de ascendencia italiana, considerado como uno de los referentes más destacados en la historia de la balada romántica y el pop latino desde la década de 1980.
Nacido en Caracas de padres italianos, vivió parte de su infancia en Italia (de los 3 a los 13 años) antes de regresar a Venezuela. Tras formarse en piano y comenzar en grupos como Corpus e Ícaro, debutó como solista en 1984 con el álbum Franco de Vita, que incluyó éxitos como «Un buen perdedor» y «Somos tres», y vendió cientos de miles de copias en su país. Su consolidación internacional llegó con discos como Fantasía (1986), Al norte del sur (1988) y Extranjero (1990), que contuvieron himnos como «Te amo», «Tú de qué vas», «Louis» y «No basta».
A lo largo de más de cuatro décadas de carrera ha publicado numerosos álbumes —entre ellos el exitoso En primera fila (2011)— y ha vendido millones de discos en todo el mundo hispanohablante. Su obra, caracterizada por letras introspectivas y melodías emotivas, le ha valido dos Premios Grammy Latinos, un ingreso al Salón de la Fama de Billboard y reconocimientos por su trayectoria como compositor para otros artistas.
Biografía
1954-1981: Inicios Nació el 23 de enero de 1954 en la clínica Luis Razetti en la parroquia de la Candelaria de la ciudad de Caracas, Venezuela. Hijo de Ferdinando De Vita (dueño de una tintorería) y Rosa De Vito, inmigrantes italianos. Tiene tres hermanos: Bartolomé, Ana y Fernando. A los tres años de edad se marchó con su madre a vivir a Italia. Allí transcurre su niñez donde descubrió su gusto por la música. Añoraba participar en los festivales infantiles que se desarrollaban en ese país. Un pequeño Franco de Vita veía en la televisión Zecchino d'Oro, el festival de música para niños más célebre de Italia, y anhelaba participar.
A los 13 años, regresa a Caracas y vive en La Candelaria, zona que albergaba inmigrantes españoles e italianos. Su primer instrumento fue la guitarra que su hermano había comprado en España en su viaje de regreso en barco desde Italia. Su primo le enseñó los primeros acordes.
A los 18 años emigra a la ciudad de Nueva York, Estados Unidos a pesar de la férrea oposición de su padre "A conocer y a vivir"
Igualmente se interesa por la movida cultural en el arte, el teatro y el canto que comienza a desarrollarse a finales de los sesenta con Levy Rossell y Arte de Venezuela, donde conoce a Guillermo Dávila y Carlos Mata. Su carrera musical se inicia con el grupo Corpus, con el que anima fiestas y locales públicos de la ciudad durante ocho años: Bautizos, matrimonios, y cumpleaños al ritmo de salsa, merengue y pasodobles, por lo que temas tan tropicales y rítmicos (como "traigo una pena") no le son ajenos del todo.
En una ocasión contó como empezó en el difícil mundo de la música:
Y entonces, otra vez a empezar de cero Franco aplicó para estudiar arquitectura en la Universidad Central de Venezuela pero no quedó seleccionado. Así que se fue por una carrera un tanto diferente. Técnico Superior en Turismo.
Lo de él era hacer música, estar en un grupo, tocar sobre una tarima, frente al público. Pero no sería con el grupo Corpus, que se desintegraría y Franco, junto con dos de sus antiguos integrantes, más la adición de un par de guitarristas, forman Ícaro.
Franco compra a crédito su primer piano a los 22 años porque el órgano que tenía ya no le satisfacía musicalmente también estudia solfeo en la escuela Lino Gallardo , pero su necesidad de vivir la emoción del escenario lo cautivan, más allá que las áridas clases de solfeo.
1982-1983: Primeros grupos
Su carrera profesional se inicia con el grupo Corpus, una banda que abarcaba una gran variedad de estilos desde el rock a la salsa y que era contratada para actuar en fiestas y locales públicos de la ciudad. En 1982 formó su propia banda denominada "Icaro", con el que, en 1983, graba un disco muy artesanal de la mano de Isaías Urbina dentro del estilo pop-rock del que es autor de todos los temas. Las canciones y el estilo de este disco que tuvieron cierta exposición radial presagian la madurez que posteriormente alcanzaría el músico.
Carrera discográfica como solista 1984-1990: Primer álbum, Fantasía, Al norte del sur y Extranjero
En 1984 lanzó su álbum debut de estudio homónimo en solitario titulado Franco De Vita, el sello disquero Sonográfica decidió armar una banda de músicos entre los que destacan Álvaro Falcón (guitarra), Benjamín Brea (saxo) y Nené Quintero en la percusión; bajo la producción y arreglos del experimentado músico colombiano radicado en Venezuela, Álvaro Serrano Calderón. De Vita logró el reconocimiento de disco de oro y platino por la venta de más de 550 000 unidades. En el disco se destacaron temas como «Un buen perdedor», «No hay cielo», «Somos tres», «Ahora» y «Como apartarte de mí». Para ese entonces el cantante acababa de cumplir 30 años.
Dos años más tarde lanzó su segundo disco como solista denominado Fantasía, en 1986, donde se apostó por un sonido donde los metales y las cuerdas cobran mayor protagonismo con temas de rock-pop como «Descúbreme», «Frívola» y «Como quedo yo». En este disco se encuentra el tema «Solo importas tú» que fue la canción de la telenovela La dama de rosa con la cual llevó su música y se dio a conocer en Chile, Ecuador, Perú, Colombia, Panamá, Guatemala y Argentina. Poco después, el artista grabó con Frankie Valli una canción llamada "Sólo Palabras".Las ventas de este disco alcanzaron más de 650 000 copias, logrando certificación de platino y oro. Durante este mismo año, Franco de Vita conoce a César Pulido, hoy presidente de Alegría Corp., quien se había desempeñado en cargos como presidente del Poliedro de Caracas, director de mercadeo de Universal Music Latin América, vicepresidente de Rodven Music Latin América y productor ejecutivo en giras internacionales de artistas como Donna Summer, Mecano, Ricky Martin, Juan Luis Guerra y Guaco. Desde ese entonces César se convertiría en su mánager y socio hasta la fecha.
También por esta época debuta como actor en una película venezolana que llevó el mismo nombre de una de sus canciones: No hace falta decirlo dirigida por Alejandro Padrón y protagonizada con Elba Escobar, Julio Alcázar y Héctor Mayerston. En la película Franco de Vita hace el papel de un músico que se dedica a la composición que de pronto se ve inmerso en una serie de situaciones que alcanzan en la trama a los protagonistas del film.
A finales de 1988 lanzó su tercer disco Al norte del sur, para esta ocasión se produjo alianza entre Sonografica y CBS para lanzar el producto a nivel internacional.
En este trabajo, el último del productor Álvaro Serrano Calderón, se observan arreglos muy elaborados con instrumentos de viento y cuerdas que dan a las canciones un carácter de modernidad con fusiones rítmicas que incluyen: el folclore venezolano, el jazz, el rock y otros géneros latinoamericanos.
El sencillo «Te amo» logró el segundo puesto del Billboard Hot Latin Tracks en 1989. Además, el disco contiene un tema homónimo en homenaje a Venezuela, grabado junto con el músico folclorista Simón Díaz. Este disco logró vender más de un millón de copias, superando las ventas de sus dos trabajos anteriores. Respecto a la canción Louis el artista respondió en una entrevista que le fue realizada en México en el año de 1990: ¿Eres tú mismo el personaje de la canción? -"Sí ...esa canción es mi vida, aunque definitivamente yo nunca tuve un taxi y eso lo inventé para que rimara la canción, en cambio yo tuve que trabajar mucho tiempo en la tintorería de mi padre, lavando y planchando ropa...Entonces los sueños de Louis son los mismos de Franco De Vita. Desde que me acuerdo siempre tuve el deseo de ser cantante...Louis es un poco de lo que yo siempre quise ser y creo en general, toda la gente tiene algo de este personaje...
En 1989, decidió mudarse a España, específicamente a Madrid, en parte para alejarse de la agitada vida de estrella que llevaba en Venezuela y en parte para propulsar su carrera internacional, tanto en América como en Europa. Tal fue el gusto que agarró por dicha ciudad que desde ese año la haría su ciudad de residencia.
A finales de 1990, lanzó su cuarto álbum de estudio Extranjero, donde cierra el ciclo de discos producidos para Sonográfica. El álbum logra el tercer puesto del Billboard Latin Pop Albums. En este trabajo De Vita abandona la temática introspectiva del disco anterior y comienza a reflejar en sus canciones temas sociales y de denuncia. Los arreglos de coros de muchas voces están presentes en estas canciones, dando un carácter góspel a varios de los temas.
En 1991, el sencillo «No basta» se mantuvo en el puesto número uno del Billboard Hot Latin Tracks por cuatro semanas y ganó un MTV Video Music Awards como mejor video latino. Posteriormente este tema fue donado para la realización de diversas campañas a favor de la “no violencia” en diversos países del mundo, principalmente en los Estados Unidos y en toda América Latina. Este álbum bordeó el millón de unidades vendidas.
1992-1996: En vivo marzo 16, Voces a mi alrededor y Fuera de este mundo El 16 de marzo de 1991, graba su primer álbum en vivo titulado En vivo marzo 16, en el Poliedro de Caracas y en el cual interpreta sus éxitos ante más de 20 000 personas. El álbum, con una excelente crítica y recepción comercial, logra vender más de millón y medio de copias en todo el mundo superando las ventas de álbumes anteriores.
El 16 de noviembre de 1993, lanzó su quinto álbum de estudio, Voces a mi alrededor y el segundo para el sello Sony que también publicó su anterior concierto en directo. El guitarrista y productor de los dos álbumes anteriores Álvaro Falcón abandona la banda y la producción queda en manos del propio compositor y Luis Romero.
Dentro de la lírica de este nuevo trabajo De Vita recurre a historias minimalistas como «Mi amigo Sebastián» y de denuncia social como «Los hijos de la oscuridad», un tema dedicado a la infancia abandonada. El disco abre con el tema «Que no muera la esperanza», con un ritmo cercano al rap que originalmente disfruto de cierta difusión y que fue versionado en 2013 en el disco Vuelve en primera fila junto a los cantantes puertorriqueños Wisin y Yandel. El tema aboga por un mundo libre de guerras, violencia, corrupción, discriminación y donde la honestidad, la tolerancia y el amor permita dejar a nuestra descendencia un mundo mejor.
De Vita ha declarado que le resulta mucho más fácil componer la música, que las letras de sus canciones: «Musicalmente no tengo problemas, pero con las letras sí, las letras me dan dolor de cabeza; hay muchos temas a los cuales nunca les conseguí la letra». Este disco superó el medio millón de copias vendidas rompiendo la barrera ascendente de ventas que traía el músico a partir de su primer trabajo discográfico.
Luego de tres años, salió al mercado su siguiente disco titulado Fuera de este mundo, publicado el 23 de julio de 1996 y con una orientación netamente acústica. En este trabajo participa como guitarrista y productor Phil Palmer, un músico inglés que ha trabajado con innumerables cantantes y grupos anglosajones y artistas latinos de la talla de Alejandro Sanz, Eros Ramazzotti y Claudio Baglioni. El disco fue grabado y producido entre Madrid, Roma y Londres.
Este álbum supuso uno de los menos vendidos del artista y uno de los menos apreciados por el músico por la ausencia de la variedad rítmica y del carácter tropical y caribeño, que otorgaron a este producto, cierta monotonía conceptual. A propósito de este disco el artista confesó haber visto su carrera en peligro: «Si fracasas en dos discos puede ser tu fin…, con dos o tres resbalones te vas a la calle». A pesar de esto el álbum obtuvo por sus ventas certificado de disco de platino.