La elección presidencial de Chile de 2005 para el período 2006-2010 se llevó a cabo el 11 de diciembre de 2005, en conjunto con las elecciones de diputados y senadores. Debido a que ninguno de los cuatro candidatos obtuvo la mayoría absoluta, las dos primeras mayorías, Michelle Bachelet (45,96 % de los votos) y Sebastián Piñera (25,41 % de los sufragios) se enfrentaron en una segunda vuelta, realizada el 15 de enero de 2006. Con un 53,5 % de los votos, Michelle Bachelet fue elegida presidenta de la República.

Según la Constitución chilena, pueden ejercer el derecho a sufragio los ciudadanos, o sea, quienes han cumplido 18 años de edad y no han sido condenados a una pena superior a 3 años de presidio (pena aflictiva). Para participar en las elecciones se requería estar previamente inscrito en los registros electorales y presentar la cédula de identidad. Los requisitos para inscribirse eran ser mayor de 18 años al día de la elección y tener nacionalidad chilena o ser extranjero residente por más de cinco años en el país (que se acredita con un certificado emitido por el respectivo gobernador provincial). El derecho a votar queda suspendido por interdicción en caso de demencia, por hallarse acusada por delito que merezca pena aflictiva o por delito por terrorismo y por sanción del Tribunal Constitucional (en conformidad al artículo 19 número 15 inciso 7.º de la Constitución).

El proceso de inscripción en los registros electorales es voluntario, pero luego de haberse inscrito, el elector está obligado a sufragar a perpetuidad y solo puede excusarse por razones de salud o por ubicarse a más de 300 kilómetros de distancia del local de votación, hecho del que puede dejarse constancia en la unidad de Carabineros de Chile más cercana. En caso de no asistir o no asumir como vocal de mesa, los electores pueden ser condenados al pago de multas.

El universo electoral habilitado para participar en la votación presidencial ascendió a 8 220 897 personas.

Definición de candidaturas

Alianza por Chile

Tras la derrota de Joaquín Lavín ante Ricardo Lagos, en enero de 2000 por solo un margen del 2,62%, el candidato de la Unión Demócrata Independiente (UDI) se mantuvo como el principal candidato de la oposición para las elecciones del año 2005. A comienzos del año 2003, Joaquín Lavín figuraba como la persona con mayores probabilidades de suceder al presidente Ricardo Lagos, pero el apoyo al Gobierno comenzó a fines de ese año a remontar en la opinión pública.

La popularidad de Joaquín Lavín comenzó a decaer, luego de un desgaste comunicacional, y debido a la aparición de figuras carismáticas como Michelle Bachelet y Soledad Alvear. La intención de voto en su favor, que en su momento alcanzó más del 50 %, comenzó a caer hasta el 30 %. Ese antecedente, sumado a la derrota de la Alianza por Chile en las elecciones municipales del año 2004, fueron los principales signos del deterioro de la imagen de Lavín.

La situación crítica en que se encontraba la candidatura de Lavín revivió las diferencias entre los dos partidos de la Alianza. Dentro de Renovación Nacional comenzó a surgir un grupo de descontento que pretendía levantar la candidatura del empresario Sebastián Piñera. Así, el 14 de mayo de 2005, ante el Consejo Nacional del partido, Piñera fue elegido como su candidato a la presidencia de la República, no sin desatar una debacle que concluyó con renuncias masivas de militantes del ala conservadora de Renovación Nacional (incluyendo algunos alcaldes y otros dirigentes), y con euforia en el ala liberal.

Aunque se especuló en la posibilidad de efectuar una primaria abierta al interior de la derecha, Sebastián Piñera anunció el 16 de mayo que se enfrentaría a Joaquín Lavín directamente en la primera vuelta electoral del 11 de diciembre.

Concertación thumb|250px|Michelle Bachelet.

Debido a la existencia de varios precandidatos presidenciales en los partidos de la coalición, el candidato presidencial único que se presentaría el 11 de diciembre tendría que ser elegido en elecciones primarias, como había sido la práctica en las dos elecciones presidenciales precedentes.

El Partido Socialista presentó como precandidata a Michelle Bachelet, exministra de Salud y Defensa del gobierno de Ricardo Lagos. Posteriormente, el Partido por la Democracia (PPD) y el PRSD también proclamaron a Bachelet como su precandidata.

La Democracia Cristiana, en cambio, debió enfrentar un arduo trabajo para elegir a su representante entre Eduardo Frei Ruiz-Tagle, expresidente de la República y senador vitalicio, Adolfo Zaldívar, presidente de la colectividad, y Soledad Alvear, anterior ministra de los gobiernos concertacionistas de Patricio Aylwin (Servicio Nacional de la Mujer), Frei (Justicia) y Ricardo Lagos (Relaciones Exteriores). Finalmente, Frei retiró su postulación, y tras una votación en la Junta Nacional del Partido del 15 de enero de 2005, Soledad Alvear fue elegida como precandidata de la DC.

Tras definir a las dos precandidatas presidenciales (lo que representaba la primera vez en la historia del país que una mujer se presentaría con posibilidades reales de salir elegida), comenzó una serie de reuniones entre ambos comandos para definir el sistema de elección de la candidata única. Finalmente, se acordó una elección a nivel nacional abierta para todos los inscritos en los registros electorales (excepto los inscritos en partidos de otra coalición), el 31 de julio de 2005. Además, fue programada una serie de debates, televisados a nivel nacional, en cada una de las regiones: el primero en Hualpén (Concepción) el 28 de abril, y el último, el 27 de julio en Santiago.

Sin embargo el 24 de mayo, la abanderada demócrata cristiana Soledad Alvear declinó a seguir en la carrera a la presidencia, dejando como única candidata a la socialista Michelle Bachelet.

Juntos Podemos Más thumb|130px|Tomás Hirsch. La coalición Juntos Podemos Más definió su candidato único por un proceso de dos fases. La primera fase fue una consulta nacional el 28 de mayo de 2005. Simultáneamente se efectuaron asambleas comunales y sectoriales para preparar las bases programáticas y elegir delegados a la Asamblea Nacional. El 5 de junio fue realizada una Asamblea Nacional, que proclamó a Tomás Hirsch como candidato único del pacto.

Otros precandidatos del pacto fueron Tomás Moulián, independiente por el Partido Comunista de Chile, Manuel Jacques, por la Izquierda Cristiana, Nicolás García Moreno, por el Bloque por el Socialismo, y Julián Alcayaga, por el Comité de Defensa del Cobre. Todos ellos declinaron sus postulaciones. Jorge Pavez se retiró previamente de la contienda, condicionando su propia nominación como candidato para el ingreso de su referente político, Fuerza Social y Democrática.

Candidaturas fallidas La candidatura independiente del líder mapuche Aucán Huilcamán fue rechazada el 15 de septiembre por el Servicio Electoral, ya que no cumplía con el requerimiento legal mínimo de firmas acreditadas ante notario para una candidatura independiente. El gobierno presentó un proyecto de ley para ampliar el plazo de inscripción de candidaturas —conocida como «Ley Huilcamán»— pero su trámite fracasó en la Cámara de Diputados.

Primera vuelta

Candidatos Diecisiete candidatos se proclamaron para participar en este proceso, aunque solo cinco finalmente se inscribieron y solo cuatro candidaturas fueron aceptadas. Los candidatos, en el orden de aparición en el voto, fueron:

thumb|250px|Candidatos presidenciales en un foro. De izquierda a derecha: Joaquín Lavín, Michelle Bachelet, el moderador (Agustín Edwards Eastman), Sebastián Piñera y Tomás Hirsch. Sebastián Piñera Echenique, economista y empresario, candidato representante de Renovación Nacional. El 14 de mayo de 2005, en el Consejo Nacional de su partido, fue proclamado como candidato presidencial de RN. Michelle Bachelet Jeria, médico, militante del Partido Socialista y candidata de la Concertación de Partidos por la Democracia. Abanderada en un principio del pacto PS-PPD-PRSD, fue nominada como representante de todo el conglomerado oficialista tras la renuncia de Soledad Alvear, representante de la Democracia Cristiana a la realización de elecciones primarias. Tomás Hirsch Goldschmidt, militante del Partido Humanista y candidato del pacto Juntos Podemos Más, conglomerado de partidos de la izquierda extraparlamentaria, la cual lo declaró su candidato el 5 de julio de 2005. Joaquín Lavín Infante, ingeniero comercial y economista, candidato representante de la Unión Demócrata Independiente. Tras participar en las elecciones anteriores, Lavín era el único candidato de la Alianza por Chile, hasta la aparición de Sebastián Piñera. Desde ese momento, Lavín se convirtió en candidato de la UDI.

Debates Los comandos de los cuatro candidatos inscritos aceptaron la realización de dos debates presidenciales antes de la elección. Por primera vez en la historia de Chile, los debates incluyeron a todos los candidatos sin excluir a ninguno, como en general había sucedido en las últimas elecciones.

19 de octubre thumb|250px|Foro Presidencial: Chile 2005. El 19 de octubre de 2005 a las 22 horas (GMT-3) fue transmitido el programa Foro Presidencial: Chile 2005, el primer debate televisado entre los cuatro candidatos oficiales, el cual fue transmitido en conjunto por Canal 13 y CNN en Español. Las moderadoras del debate fueron Constanza Santa María y Glenda Umaña, periodistas de Canal 13 y CNN en Español respectivamente. Se realizó en Espacio Riesco, comuna de Huechuraba.

El debate consistía en una serie de seis preguntas realizadas a los cuatro candidatos, los cuales debían responderla en un minuto y una contrapregunta, con un tiempo de respuesta de treinta segundos. Debido a la agilidad que tomó el debate dejando tiempo disponible, y luego de la aprobación de los comandos de cada candidato, se realizó una séptima pregunta.

Los temas que se trataron en el debate fueron la delincuencia, la desigualdad social, las grandes empresas en la economía chilena, la relación del país con Estados Unidos y América Latina, una breve reseña de cada creencia personal, el sistema de pensiones, y un mensaje personal por cada candidato a los electores. Por un acuerdo entre la producción y los comandos de los candidatos, no se tocaron temas relacionados con Augusto Pinochet ni sobre las violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante su gobierno, argumentando que son temas que ya no le interesan a los electores.

Diversas encuestas telefónicas se realizaron para medir los efectos del debate, siendo la más masiva la de la consultora independiente Time-Research. Según sus datos, con un 29 %, Bachelet y Piñera empatan sobre quién tuvo mejor desempeño. Hirsch recibió una evaluación de un 22 %, mientras que Lavín recibió un 14 %. Otras encuestas, como las realizadas por Benchmark y El Mercurio Opina arrojaron diferentes resultados: Benchmark reflejó a Bachelet con un 39,63 %, luego Lavín con un 23,16 %, Piñera con un 16,89 % y Hirsch con un 4,58 %, mientras que la encuesta realizada por el periódico chileno arrojó resultados que favorecieron a Bachelet con un 32,2 %, Piñera con un 26,8 %, Lavín con 21,1 % y Hirsch un 3,3 %. Cabe destacar que, debido al sistema de medición utilizado, no necesariamente es representativo de la realidad nacional, puesto que excluye los sectores bajos sin acceso a redes telefónicas.

Véase también: Debate presidencial 2005 (EMOL.com)

Transcripción del debate (La Tercera) (DOC)

16 de noviembre thumb|250px|Debate presidencial 2005.