El municipio Arzobispo Chacón se ubica al sur del Estado Mérida. Su capital es la población de Canaguá. Es el municipio más grande del Estado, pero a su vez contiene la menor población, con poco más de , razón por la cual posee la densidad de población más baja de la zona andina en Venezuela.

Las principales actividades económicas del municipio se basan en las características rurales del territorio, el principal motor es la agricultura, la cual destaca por su producción de café y apio, entre otros. Algunas de las poblaciones más notables de la región, denominadas "Pueblos del Sur" se ubican en la entidad por lo que la actividad turística es propicia y se desarrolla en menor escala, contribuyendo también la extensión del Parque nacional Tapo-Caparo la cual cubre gran parte de la superficie municipal.

El municipio está enclavado dentro de la Cordillera de Mérida por lo que su relieve se ubica entre los 2000 a 3000 aunque en los límites del municipio por el sur y el este, la altura disminuye por el piedemenonte andino. Posee un clima seco con temperaturas entre los 12,5 °C y 24 °C.

Canaguá Es la capital del Municipio Arzobispo Chacón. El nombre de Canaguá se debe a las tres vertientes de agua existentes en la comunidad y por lo que antiguamente los aborígenes le dieron el nombre de Canaguá que significa canales de agua. Sin embargo se desconoce realmente su etimología.

Historia Época precolombina La región sur del Estado Mérida estuvo habitada, en tiempos precolombinos, por diversas tribus nativas, entre las que se mencionan los Guaraques, Chacantaes, Mucutuyes, Mucuchachíes, Mucuñoes y Mucurias o Mucarios. Estas comunidades, según distintas fuentes antropológicas, pertenecían probablemente a la etnia Tatuy, reconocida por sus avances en técnicas agrícolas, su producción cerámica y la confección de ingeniosas “calzas” o plantas, utensilios similares a las suelas de zapato, que facilitaban la movilidad a través de terrenos montañosos y largas distancias.

A pesar de su presencia en el área, no existen evidencias arqueológicas concluyentes de asentamientos permanentes dentro de los actuales pueblos que integran el municipio, lo que sugiere una posible ocupación itinerante o estacional, vinculada a prácticas de subsistencia o rutas de intercambio.

Colonialismo Los primeros pobladores de esta zona, eran colonos probablemente españoles, con un alto grado de alfabetización, y descritos (por sí mismos) "de estatura alta, piel blanca", con una fuerte convicción religiosa, causa que a la cual se atribuye la prosperidad en cada asentamiento del actual municipio durante la época pre y post-colonial. Uno de ellos, llamado Trino Belandria, se encargó de la renovación estructural de las cubiertas de las edificaciones, reemplazando el techo de paja de las viviendas (construidas a partir de bareque) por madera y teja. Esto popularizó el método, extendiéndose a cada pueblo cercano.

La repartición de los terrenos, aptos para la agricultura, se realizó de una manera justa en la localidad de Bailadores, donde fueron subastadas por su extensión en estancias (antigua medida), en donde 40 de estas éran vendidas en 100 patacones (moneda de la época).Los primeros pobladores que llegaron a estas tierras eran de origen europeo, personas bien formadas socialmente, con un grado de cultura, y un conocimiento más o menos del idioma, casi todos sabían leer, escribir y contar, de uniones bien formadas en el matrimonio, sin vicios, ni malas costumbres, con un criterio bien establecido sobre el amor a Dios y al prójimo, principios fundamentales de una sociedad, por lo que aquí se formaron familias de primera calidad, no sólo en cuanto a responsabilidad, sino también en personalidad; muchos o quizás todos, eran de tez blanca, cabellos claros, lisos, y ojos verde-mar, más altos que pequeños, con facciones perfectas, y de una belleza excepcional, no hubo uniones ilegales, mucho menos personas entregadas al vicio o al crimen, que jamás tuvo lugar en la comunidad, las familias unidas y eminentemente trabajadoras no daban tregua a la ociosidad, violaciones no existieron ni siquiera en la mente de algún miembro de la comunidad, porque el sagrado concepto del santo temor a Dios se mantenía como principio en la forma de vivir y de pensar.En los primeros años de establecimiento de los habitantes de Canaguá, Trino Belandria montó un tejar que sustituyó los techos de paja, luego se estableció otro en el fondo del solar de la Casa Municipal, otro en la Laguna que se llamó de Colmenares y Marquitos, uno en Río Arriba para quemar la cal, uno en La Vega de don Caracciolo para quemar ladrillos, otro al pie de La Vega Burguereña, donde hoy está el Liceo Neftalí Noguera Mora, para obtener el ladrillo, para la torre y la Iglesia, otro en El Rincón para quemar la cal que se utilizó en los trabajos de la Iglesia. Pascuali, de origen italiano, montó un horno en la vía que conduce a Mucuchachí y obtuvo cal en abundancia para la venta.La primera compra y repartición de los terrenos de Canaguá, Chacantá, Guaimaral y El Molino, se registra en 1777, fecha en que los mismos fueron subastados en la población de Bailadores. La adquisición fue hecha por cuatro distinguidos comuneros de la época, contándose entre los principales: Don Felipe Antonio Molina, Don Luciano Molina, Doña Carmen Ramírez y Don Melchor de Vergara, quienes compraron 40 estancias de tierra por 100 patacones. Luego de la Independencia venezolana Canaguá y sus poblaciones cercanas se mantuvieron al margen de las campañas pro-independentistas, siendo zonas aledañas alejadas de las vías principales por las cuales se trasladaría el ejército de Simón Bolívar, durante el llamado "Cruce de los Andes" que llevaron al desligamiento entre el territorio y la Corona española; Sin embargo los efectos colaterales posteriores, tanto económicos como sociales no dejaron exenta a las poblaciones del municipio.Canaguá y sus poblaciones cercanas quedó tranquila antes y después de la lucha por la independencia venezolana, por su lejanía de las zonas estratégicas, y sobrevivió con cierta calma durante la Guerra Federal de 1858 a 1864, hecho que causó serias bajas en muchos sentidos a Venezuela, de las cuales, tampoco Canaguá ni ningún pueblo se salvó.De acuerdo a los datos obtenidos en las obras de Monseñor Jesús Manuel Jaúregui Moreno, Canaguá ya existía como Parroquia Civil desde 1868, dependiente de Bailadores.

El Decreto de Elevación a Parroquia de Canaguá, con fecha 27 de junio de 1872, fue elaborado por el Doctor Lope María Tejera, Presidente Provisional del Estado y encargado del Poder Ejecutivo. Aunque se desconoce con exactitud la fecha en que es fundada Canaguá como aldea, existen referencias sobre la procedencia de sus habitantes, provenientes en su mayoría de los pueblos de Bailadores y Pregonero. Siendo una modesta aldea cuya economía dependió de comunidades aledañas como Bailadores, su crecimiento indujo a las autoridades a elevarle a Parroquia Civil.

Como primer Jefe Civil de la comunidad fue nombrado el Primer Magistrado Regional el Sr. José Antonio Belandria, quien la establece como parroquia oficial el 1 de agosto de 1964.

Economía La economía del municipio se fundamenta en actividades relacionadas con la agricultura y en menor medida con el turismo; Los principales cultivos del territorio están dirigidos a la producción del café con cerca de 1114 TM de producción al año para 2001,Ministerios de Agricultura y Tierras: año 2001 seguido por el apio y la caña con 13.600 TM, mientras que en menor medida se producen yuca, cambur, plátano, caña, papa, maíz, arveja entre otras hortalizas y frutas reuniendo en total otras 14.714 TM de producción al año.

Por otro lado, la ganadería y actividad avícola, se desarrolla a la par de la agricultura, para el año 2001 existían más de 2500 cabezas de ganado y 10 000 de pollos.

Industrias Entre las industrias que tomaron lugar en la zona durante el , se destacan aquellas destinadas a la confección de objetos de cuero, la venta de sombreros (Importados de Italia), así como confección de costales. Actividades dirigidos en su totalidad a la actividad rural.Existió una "Tenería", para curtir el cuero y obtener las pieles que se utilizaban en la fabricación de monturas y aperos para las cabalgaduras, como también alpargatas, zapatos, chinelas y carteras. Ésta fue propiedad de Julio Sastre y Natalio Lobo, más tarde fue adquirida por don Samuel Molina, que también se dedicó a este oficio por algún tiempo, siendo muy útil a la comunidad. Fue importante el lavado y retocado de sombreros borsalinos que venían de Italia, a esta reparación o retocado se dedicaba don Rafael Morales.Había una fábrica casera de costales de diferentes tamaños y calidades, en los alrededores de Canaguá.

Se atribuye la llegada de la electricidad al habitante Don Hermes Corti Martínez. Más tarde el Padre Rivas (monje de la sede de la Iglesia católica en el municipio) hizo otra instalación semejante, destinada a un Centro Cultural, Iglesia y Casa Parroquial, las dos dejaron de funcionar cuando se instaló la empresa nacional de electricidad (Cadafe) por iniciativa del 42.º Presidente de la República de Venezuela, Rafael Caldera Rodríguez.

Geografía Canaguá se encuentra situada al sur de Estado Mérida a una distancia de 160 km de la ciudad capital, con una temperatura que oscila entre los 16 °C y 22 °C. El pueblo se ubica a una altitud de 1500 m sobre el nivel del mar.

Dentro de la geografía que presenta Canaguá se incluye una diversidad de factores que juegan un papel decisivo de la producción agrícola de la región entre los que podemos mencionar: clima, hidrografía, precipitación media anual y la calidad de sus suelos que son ricos en materia orgánica haciéndolos aptos y propicios para la agricultura.

Límites Por el norte: Siguiendo los bordes entre el Río Canaguá y Chacantá, el tramo entre ambos alcanza el Páramo de Mijará, limitando así con Mucutuy; siguiendo por el Páramo de San José y el páramo El Serrucho al norte del caserío El Rincón. Por este eje limita con la Parroquia Pueblo Nuevo, del Municipio Sucre.

Por el este: Limita con el Municipio Guaraque, partiendo del páramo Las Coloradas y siguiendo la elevación, sus límites dividen a río negro hasta la Aldea Capuri de este mismo municipio; Limita con el río El Molino hasta el sitio que separa la Aldea de Mesa de Quintero de Guaraque.

Por el oeste: Parte de la Quebrada de las Vivas hasta el páramo de Tenerife, cerro El Caballón, Aldea Guaimaral, que limita por el municipio Uribante hasta sus límites con el Río Caparo, sigue aguas arriba hasta encontrarse con el Río Mucuchachí y Mucutuy.

Relieve Se caracteriza por tener una topografía bastante accidentada en función de un relieve no homogéneo en todas sus áreas, fundamentado en montañas y valles.

Hidrografía El sur de Mérida posee muchos ríos de aguas cristalinas como los es el Río Canaguá, que nace en el pico de Horma, y está formado por una serie de Quebradas o vertientes que son afluentes en verano o en invierno en la cuenca del Río Canaguá la abundancia de nacientes garantiza la suficiente disponibilidad de volumen de agua. El Río Canaguá nace aproximadamente a los 2340 m sobre el nivel del mar, se desplaza en dirección suroeste, noroeste y sigue un fondo de valle estrecho en su mayoría, con vertientes que caen abruptamente. El Río Canaguá, tiene una longitud aproximada de 30 km y vierte sus aguas en el Río Mucuchachí, considerada como el afluente más importante en el Río Caparo en su parte alta.

Clima Entre 18,5 y 21,4 °C la temperatura media de la zona.

Especies Autóctonas Posee especies de plantas florales como orquídeas, delicadas, y rosas. Además de la fauna típica de las regiones montañosas andinas, habitan especies autóctonas como las cazadoras, mapanares, lapas y cachicamos, estos dos últimos en peligro de extinción.

Parroquias El municipio se sub-divide en 7 parroquias, y estas son:

Parroquia Canaguá