Piñas es un cantón de la Provincia de El Oro que se encuentra al suroeste de Ecuador. Limita con los cantones: Balsas, Marcabelí, Arenillas, Santa Rosa, Atahualpa, Zaruma, y Portovelo pertenecientes a su misma provincia; y además limita con la Provincia de Loja.

La cabecera del cantón es la ciudad de Piñas:Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Piñas comparten el apodo de «La Orquídea de los Andes» debido a la gran variedad de orquídeas silvestres encontradas en esta región del Ecuador meridional, también llamado San José de Piñas. Tiene una población de 25.988 habitantes de los cuales aproximadamente 15517 se encuentran en la zona urbana.

Sus actividades son principalmente comerciales y turísticas, posee una reserva ecológica, balnearios, gran diversidad de flora y fauna. Su clima es templado y húmedo, siendo variado: pudiendo en algunas zonas bajas estar despejado y caluroso; más en zonas altas, nublado y fresco; va aproximadamente de los 16 a 28 °C con una humedad media de 71,5%; la velocidad del viento promedio es de 5,6 m/s.

Historia

Fundación

Durante mucho tiempo en mención a Juan de Loayza oriundo del Anejo Las Piñas, en la provincia de Cádiz, región de Andalucía, España. Otra versión histórica sostiene que fue natural de Piñas, una pequeña localidad en la provincia de Pontevedra, en la región de Galicia, también en España. Sin entrar a debatir cuál de estas dos poblaciones fue su verdadero lugar de nacimiento, ambas versiones coinciden en que el nombre de nuestra ciudad fue inspirado en el terruño natal del propio Loayza. Pero las nuevas investigaciones dan fe que el nombre de Piñas viene del Quichua Piña que significa " Tierra de hombres rebeldes y valientes".

Según la tradición, Juan de Loayza habría sido un personaje influyente, un hombre acaudalado y posiblemente un terrateniente de considerable posición económica, que ejercía autoridad sobre extensas tierras en la zona. A él se le atribuyó por mucho tiempo la fundación del primer núcleo poblacional de Piñas, el cual se habría ubicado hacia el norte de la actual ciudad, sobre una parte alta cercana a la carretera Panamericana, abarcando el antiguo camino de herradura que conecta Piñas con los sectores de Calera Grande, Calera Chica, Ayapamba y otros caseríos.

No obstante, esta versión fue cuestionada por una rigurosa investigación documental realizada entre 1969 y 1989 por Don Servio Efrén Moscoso Molina, quien tras dos décadas de estudio concluyó que Piñas no tuvo una fundación de origen español, ni fue establecida formalmente por el Bachiller Juan de Loayza; lo que demuestra que nadie fundó Piñas sino que se fue estableciendo poco a poco. De hecho, Moscoso encontró abundante documentación —actas de nacimiento, matrimonio y defunción— que demuestran que Piñas ya existía como asentamiento mucho antes del año 1800.

Pese a ello, la figura del Bachiller Juan de Loayza conserva un lugar simbólico en la historia local, no como fundador literal, sino como uno de los primeros personajes notables vinculados al desarrollo territorial y social de la región, cuya memoria quedó arraigada en el imaginario colectivo.

Como vestigios del antiguo asentamiento, aún se observan, hacia el pie del cementerio antiguo y a lo largo de una pequeña planicie atravesada por el antiguo camino de herradura, restos de lo que se presume fue la primera plaza pública de Piñas, junto a la cual más tarde se habría ubicado el primer cementerio del pueblo.

Parroquialización

miniatura|izquierda|300px|Piñas cuando tan solo era un caserío, con sus viviendas de barro y madera. En 1822, Piñas se encuentra constituida en el barrio de la Parroquia Paccha, junto con Buza, Calera y Piedra Blanca, antes había permanecido como barrio del cantón Zaruma, según consta en las actas Municipales de este cantón. En 1845 Piñas solicita a la Villa de Zaruma su erección a la categoría de Parroquia Civil. La Municipalidad de Zaruma aceptando la petición se elija en Parroquia independiente de la de Paccha eleva este acuerdo al soberano Congreso Nacional, para que decrete la parroquialización de Piñas. En 1846 vuelve Zaruma a instar lo solicitado en 1845, para dividir la Parroquia de Paccha en conjunto con la de Piñas, fijando el limite la quebrada de Higuerones, entre los barrios de Buza y Calera. El 21 de octubre de 1846 se eleva a la categoría de Viceparroquia, integrada por el barrio de Calera.

En 1862 los vecinos de la Viceparroquia de Piñas, solicitan e insisten ante el Consejo de Zaruma, la creación de la Parroquia de Piñas. El Consejo niega la petición por falta de los datos exigidos por la ley. El 17 de julio de 1862 el consejo de Zaruma, en vista de que la solicitud se había aparejado con las exigencias legales, emite su informe favorable y es elevada a la categoría de Parroquia civil con el nombre de Merced de Las Piñas, teniendo como barrios: Capiro, La Cría, Piedra Blanca, Calera, Chilchil, Piñas y Moromoro. La Parroquia se organiza legalmente como parroquia el 30 de agosto de 1869 conforme consta en la ley de división territorial perteneciente al cantón Zaruma de la Provincia de Loja.

Cantonización

Sacrificios de diversa índole se produjeron a lo largo de los años, en la que hombres y mujeres de Piñas aunaban esfuerzos, para la independencia de su pueblo, y fue así que triunfara en la Revolución Liberal del 5 de junio de 1895, gesta gloriosa en la cual muchos piñasienses fueron partidarios, y optaron por proclamarse como el cantón Independencia. miniatura|derecha|230px|Piñas para entonces había crecido enormemente, sus casas ya eran de madera. De arriba abajo en las imágenes: Vista de la calle García Moreno en donde se aprecia la Municipalidad y parte del terreno del parque central; una vista del centro de Piñas en la que se ve la torre de la iglesia matriz; finalmente vemos lo que ocupaba la ciudad de Piñas entre las colinas. miniatura|izquierda|230px|Iglesia (católica) de Piñas, y en construcción la plaza central del centro urbano.

Establecida esta situación de hecho, se conformó el Cabildo de la siguiente manera: Jefe Político, Manuel Moscoso; Concejales, Dr. Juan José Loayza, Daniel Loayza y Juan Manuel Zambrano; Secretario, Manuel Ignacio Romero; Escribano, Losé María Zambrano; Alcaldes, Anastasio Gallardo y José Romero; Comisario, Flavio Feijoo; Teniente Político, José María Zambrano Loayza.

Con la finalidad de consolidar la posición del flamante cantón, comunicaron al General Eloy Alfaro, cuyo gobierno no se hallaba instalado en Guayaquil, para el efecto fueron comisionados para que viajen Emilio Arévalo y Nazario Loayza, que con fecha 19 de julio entregaron un oficio y con fecha 30 de septiembre del citado año 1895 se recibió la respuesta en Piñas, reconociendo a nuestro cantón para que subsista hasta que se reúna la Convención Nacional y sea esta la que apruebe su subsistencia. Una vez que se reunió la Convención Nacional en Cuenca en 1897, el Concejo Municipal, pero no obstante, la justicia que nos asistía, la convención negó el derecho de ser cantón y Piñas volvió a ser parroquia, más como los hombres y los pueblos suelen fortalecer en la adversidad, éste duro revés no hizo que bajara la guardia, un puñado de piñasienses continuaron las gestiones con la esperanza de que algún día se consiguiera el objetivo deseado.

En 1926, en el gobierno del Dr. Isidro Ayora Cueva, se actualizan las gestiones y concurrió a Quito el Dr. Juan María Loayza, llevando consigo la respectiva documentación y solicitó al gobierno provisional la cantonización y en 1928 se solicita a la Asamblea Nacional que se tramite la solicitud de los piñasienses, esta acoge el pedido, se aprueba en dos sesiones y no se llegó a dar la tercera y definitiva discusión, porque la asamblea se clausuró. Luego de las asambleas de 1928 y 1929, el doctor Juan María Loayza vuelve a insistir en la cantonización y se presenta un proyecto, elevando a la parroquia de Piñas a la categoría de Cantón, con el nombre de Córdova, en reconocimiento al Gral. José María Córdova, uno de los héroes de la victoria del Pichincha que consolidó nuestra independencia.

El nuevo cantón estaría conformado por las parroquias Pedro Carbo y La Florida, que corresponden a las que hoy son Moromoro y Capiro, para nuevo lamento este nuevo proyecto tampoco se realizó, pero esto no consiguió amilanar a los piñasienses y la lucha continuó con nuevos bríos, hasta que por fin el 6 de noviembre de 1940, el Congreso aprueba la creación del cantón Piñas y, el 8 de noviembre, el presidente de la República, Carlos Alberto Arroyo del Río, firma el ejecútese y Piñas se convierte en el quinto cantón de esa época en El Oro.

El 1 de enero de 1941, con el respaldo de un pueblo pletórico de optimismo y esperanza, el flamante Concejo Municipal inicia sus labores, cuyos integrantes fueron: miniatura|350px|La plaza del centro urbano, punto de reunión de los piñasienses.

Presidente: Dr. Juan María Loayza Vicepresidente: Haraldo Gallardo Añazco Concejales: Miguel Sangurima Romero Luis Orlando Carrión Loayza Víctor Manuel Loayza Moscoso Amador Ochoa Romero Vicente Moscoso Molina Secretario: Luis Antonio Román Aguilar Primer Jefe Político: Luis Ángel Moscoso Zambrano Comisario Nacional: Ángel Salvador Ochoa Loayza

Fuente: Recopilación realizada por: Lcdo. Ángel Castillo - Biblioteca Municipal - Piñas

Símbolos

Bandera La componen tres franjas horizontales iguales: de color verde la superior, amarillo la central, y rojo la inferior. El verde representa los campos y bosques cantonales ricos en maderas, y el firme arraigamiento del hombre a la tierra nativa. El amarillo representa la riqueza del cantón expresada en las bondades de sus frutos y en el talento de sus escogidos. El rojo simboliza la sangre ardiente que corre por las venas de los valientes piñasienses. Lleva nueve estrellas en la franja verde, representando a sus seis parroquias rurales, dos urbanas y la cabecera cantonal.

Escudo de Piñas Está compuesto de un cuartel único enmarcado dentro de una figura heráldica, de forma acorazonada de lados curvos de color dorado, dominado por tres colinas superpuestas. Sobre la cima de la colina mayor destaca una antorcha encendida, la que está indicando la permanente intención patriótica de los piñasienses de mantener incólumes su libertad y principios.

El color celeste, que traspasando el marco superior del Escudo se prolonga hacia el águila que está en la cima del escudo, simboliza el clareo cielo cantonal. Dentro de la colina inferior, en campo amarillo, sobresalen los frutos de la tierra y las plantas que lo generan, en forma de demostración de abundancia, tales como:café, caña de azúcar, espigas de arroz, que constituyen la riqueza cantonal.

Sobre la misma colina sobresale un sol rojo, símbolo de los ocasos de fuego del cantón y un poste con hilos telegráficos simbolizando las comunicaciones. Dominando el escudo y sobre la parte cimera está una águila con sus alas desplegadas, protegiendo y portando en su pico un lazo blanco bifurcado en los extremos, donde puede leerse Plus Ultra, que significa «más allá, siempre adelante». El águila es símbolo de poderío y majestad.

Himno del Cantón Piñas

Letra: Haraldo G. Gallardo Añasco Música: Segundo Cueva Celi

Coro Salve, Oh Piñas, Oh Tierra adorada, ya que te hallas cubierta de gloria, oye el himno de dicha y victoria por la autónoma vida alcanzada.

I Brilló el sol de una libre existencia; en tu cielo clareó nuevo día, y mil voces de suave armonía te modulan un himno triunfal.

II Cuanta dicha se siente en el alma al mirarte por fin floreciente, ostentando serena la frente y pensando en un gran porvenir.

III Eres fuente de noble riqueza que a la Patria común engrandeces y pagarle procuras con creces el tributo de afecto filial.

IV Gloria, honor y trabajo por siempre, sean, Oh Piñas, tu norma y anhelo; y engalane perenne tu suelo la fecunda simiente del bien.

Fuente:

Geografía