El término paranormal (también, fenómenos paranormales; del griego παρά, pará, «al lado, al margen», y el adjetivo «normal») alude a supuestos fenómenos descritos en la cultura popular, en el folclore y en otros cuerpos de conocimiento no científicos cuya existencia se describe como más allá del alcance de la comprensión científica “normal”. Entre las creencias paranormales más destacadas se encuentran las relacionadas con la percepción extrasensorial (por ejemplo, la telepatía), el espiritismo y diversas pseudociencias como la caza de fantasmas, la criptozoología y la ufología.Según la RAE, todo lo paranormal es aquello que no puede ser explicado por los conocimientos científicos actuales y es objeto de estudio para la Parapsicología
Las propuestas sobre lo paranormal se diferencian de las hipótesis científicas o de las especulaciones extrapoladas a partir de las pruebas científicas en el hecho de que las ideas científicas se basan en observaciones empíricas y en datos experimentales obtenidos mediante el método científico; por el contrario, quienes defienden la existencia de lo paranormal explícitamente no basan sus argumentos en pruebas empíricas, sino en anécdotas, testimonios y sospechas. Los modelos científicos estándar explican que lo que parece ser un fenómeno paranormal suele ser una interpretación errónea, un malentendido o una variación anómala (es decir, poco frecuente) de los fenómenos naturales.
Descripción
Una definición frecuentemente utilizada en la literatura científica es la de James E. Alcock (1981):Definición de J. E. Alcock (1981): Parapsychology - Science or Magic? A psychological perspective. Nueva York: Pergamon Press, 1981. Un fenómeno paranormal es aquel que: No ha sido explicado en términos de la ciencia actual. Únicamente se puede explicar mediante una amplia revisión de los principios de base de la ciencia. No es compatible con la norma de las percepciones, de las creencias y de las expectativas referentes a la realidad.
Recientemente, J. Irwin y C. Watt proponen en la siguiente definición, muy general, que la Parapsicología "es el estudio científico de experiencias que, si son lo que parecen ser, están, en principio, fuera del dominio de las capacidades humanas tal como en el presente están conceptuadas por los científicos convencionales. Así, los fenómenos parapsicológicos señalan ostensiblemente la actuación de factores por lo común no conocidos o no reconocidos por la ciencia ortodoxa, a los que solemos referirnos como factores paranormales".Irwin, J. - Watt, C.: An introduction to Parapsychology, Jefferson (N.C.), 2007, p. 1: “Parapsychology is the scientific study of experiences which, if they are as they seem to be, are in principle outside the realm of human capabilities as presently conceived by conventional scientists. Thus parapsychological phenomena ostensibly indicate the operation of factors currently unknown to or unrecognized by orthodox science, popularly referred to as paranormal factors”.
Que resulte inexplicable por las ciencias establecidas es condición necesaria para la estimación de un fenómeno como "paranormal", pero no es condición suficiente; tales efectos deben presentar además rasgos propios, específicos, que los distingan y aparten de los fenómenos naturales, tanto normales como anómalos, cuyo dinamismo se ajusta a las relaciones de variables conocidas o utilizadas por la ciencia oficial. Sería más precisa, en cuanto a esos rasgos específicos, la siguiente definición de Charles Richet: “Es característico del hecho metapsíquico, cualquiera que sea, el que parece ser debido a una inteligencia desconocida (humana o no humana). (...) Parece que son debidos a fuerzas inteligentes desconocidas, comprendiéndose en las mismas los sorprendentes fenómenos intelectuales de nuestras inconsciencias. (...) las fuerzas que determinan los presentimientos, las telepatías, los movimientos de objetos sin contacto, las apariciones y ciertos fenómenos mecánicos y luminosos, no parecen ser ciegas e inconscientes como el cloro, el mercurio y el sol. (...) dijérase que están dotados de entendimiento, voluntad, intenciones, que quizás no son humanas, pero que en todo caso se parecen a las voluntades e intenciones humanas. La intelectualidad, o sea la elección, la intención, decisión conforme a alguna voluntad personal, no conocida, constituye el carácter de todo fenómeno metapsíquico”.Richet, Ch.: Tratado de Metapsíquica. Cuarenta años de trabajos psíquicos. Barcelona, 1923, pp. 2 y 3 (El término "metapsíquico" equivale aquí a "parapsicológico").
En el mismo sentido se pronuncian J. B. Rhine y J. G. Pratt: "En realidad, lo más asombroso de este nuevo tipo de casos psíquicos es que ellos demuestran ser totalmente independientes del tiempo. (...) Resulta evidente, tanto de los casos espontáneos como de los experimentales, que la ESP no está limitada a ciertas distancias. (...) No podría esperarse que el tiempo ejerciera una influencia limitativa, si el espacio no lo hace. En efecto, se comprueba que el tiempo no ejerce tal influencia".Rhine, J. B.: El nuevo mundo de la mente. Trad. D. Ivniski, ed. Paidós, Buenos Aires, 1958, pp. 26-27"El hecho de que las funciones de psi hasta ahora no muestren influencias limitativas de espacio y tiempo revela una diferencia que es tal vez la más fundamental y sin embargo la más contradictoria de todo el universo del conocimiento. Es cosa evidente ahora en forma bastante concluyente en parapsicología, como para no dejar lugar a dudas, que (...) estamos tratando con principios y procesos no físicos".Rhine, J. B. - Pratt, J. G.: Parapsicología. Trad. A. Jasca, ed. Troquel, Buenos Aires, 1965, pp. 27-28"El único rasgo distintivo de esta energía psíquica reside en el hecho de que funciona sin relación restrictiva de ninguna clase (que por lo menos se conozca) ante los criterios de espacio-tiempo-masa. Pero eso es solo repetir que esa energía no es física".Rhine, J. B. - Pratt, J.G., ob. cit., p. 96
Se desprende de los textos citados que sería el conocimiento causal de los hechos llamados paranormales —hoy por hoy objeto solo de hipótesis, mejor o peor fundamentadas— lo que permitiría la definición de sus rasgos propios. De ahí el interés de la investigación de tales datos y de que no se ponga obstáculos a la misma. Se comprenderá mejor este problema leyendo la clasificación de fenómenos que figura a continuación.
Clasificación de fenómenos paranormales
Primer grupo: Fenómenos paranormales llamados "de conocimiento", caracterizados por la "obtención de información sobre el mundo exterior al margen de los canales sensoriales comunes".Rýzl, M.: Parapsicología. Trad. A. Gª Fluixá. Ed. Paneuropea de ediciones y publicaciones. Barcelona, 1974, p. 16. ISBN 84-85114-08-6 Son ejemplos los siguientes fenómenos, llamados de "percepción extrasensorial" (PES): la telepatía (comunicación o transmisión de contenidos de mente a mente, pero también entre hombre y animal y entre animales), la precognición (conocimiento de sucesos futuros libres), la retrocognición (conocimiento de sucesos pasados ignorados por el sujeto) y la simulcognición (conocimiento de hechos que tienen lugar en distinto espacio, en la misma unidad de tiempo). La radiestesia y telerradiestesia, la psicometría y las llamadas "mancias" estarían también incluidas, como fenómenos en los cuales la presencia o la utilización de muy diversos objetos excitarían presuntas facultades de PES en sujetos "dotados" o "paragnostas" (quiromancia, cristalomancia, cartomancia, cafemancia, ornitomancia, acutomancia, dominomancia, rabdomancia, astrología...).
Segundo grupo: Fenómenos paranormales llamados "de efectos físicos", en los que —siempre según sus estudiosos— se producen "efectos objetivamente detectables en el mundo exterior al margen del marco de las influencias energéticas conocidas (...): efectos mecánicos tales como el movimiento de objetos a distancia, sin el concurso de ninguna fuerza física detectable (telekinesis y psicokinesis), efectos antigravitacionales (levitación), cambios en el estado de la masa (materialización), transformaciones de energía (cambios de temperatura, producción de sonidos diversos y efectos electromagnéticos que se originan sin ninguna causa física conocida), y la influencia que ejerce aparentemente la concentración mental sobre reacciones químicas y sobre procesos biológicos".Rýzl, M., ibid. La literatura especializada recoge como ejemplos de fenomenología para-física, entre otros, además de los citados: la fantasmogénesis, la bilocación y la espectrogénesis; los aportes y la hiloclastia: apariciones y desapariciones de objetos que parecen surgir "atravesando" materia sin dejar señal; los "raps" (golpes); la clariaudiencia: audición directa de voces para las que no se detecta causa u origen físico; la hoy llamada "transcomunicación instrumental", que incluiría la psicofonía o parafonía y la psicoimagen o paraimagen; la ideoplastia o teleplastia: aparición de figuras y signos en medios físicos; el doblamiento de metales; la combustión espontánea; la psicofotografía (plasmación fotográfica voluntaria de contenidos imaginados); los "extras" (aparición en placa de elementos no presentes al realizarse la fotografía), etc. Asimismo, se incluyen efectos para-biológicos, entre los que se encuentran: las experiencias extracorpóreas; las formaciones ectoplásmicas, con posible inclusión en ellas de los fenómenos de transfiguración; la dermografía y, dentro de esta, la estigmatización; la transfixión; así como fenómenos para-higiénicos: varias formas de diagnóstico y terapia paranormales, entre las que destacan, por ejemplo, las atribuidas a los llamados "psicocirujanos" filipinos y brasileños, etc.
Esoterismo, ocultismo, teosofismo, espiritismo, brujería, vudú, satanismo, etc. son contextos doctrinales en los que parece haberse registrado una variada fenomenología paranormal, la cual, por otra parte, está presente también en todas las grandes religiones (así, por ejemplo, la que aparece relatada en varios libros de la Biblia o en textos dentro del budismo o del lamaísmo, etc.) y místicas. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que interesa a la Parapsicología y pretende la verificación y definición precisa de los fenómenos paranormales objetivos, aislándolos, en tanto que hechos, del contexto teórico interpretativo en que, cuando es el caso, surgen o se producen.