José Carlos Mariátegui La Chira (Moquegua, 14 de junio de 1894-Lima, 16 de abril de 1930) fue un escritor, periodista, político y filósofo marxista peruano.

Autor prolífico a pesar de su temprana muerte, El Amauta (del quechua: hamawt'a, «maestro», nombre con el que también es conocido en su país) es considerado uno de los mayores estudiosos de la realidad latinoamericana, siendo la síntesis de su pensamiento los 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928), obra de referencia para la intelectualidad del continente.http://www.youtube.com/watch?v=JJcvTdbQdsg

Fue el fundador en 1928 del Partido Socialista Peruano (que, tras su muerte, se escindiría entre el Partido Socialista del Perú y el Partido Comunista Peruano), y en 1929 de la Confederación General de Trabajadores del Perú.

Para el sociólogo y filósofo Michael Löwy, Mariátegui es «indudablemente, el pensador marxista más vigoroso y original que América Latina haya conocido». En la misma línea, José Pablo Feinmann, filósofo y crítico cultural argentino, lo declara «el más grande filósofo marxista de Latinoamérica». Su pensamiento ha inspirado a intelectuales como Aníbal Quijano o personajes controvertidos como Abimael Guzmán. Mike González, profesor emérito de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Glasgow, y autor de In the Red Corner: the Marxism of José Carlos Mariátegui («En la esquina roja: el marxismo de José Carlos Mariátegui», editado por Haymarket Books en 2019), lo define como «un revolucionario que desafió el reformismo y el concepto de una transformación social gradual lenta bajo dirección burguesa; al mismo tiempo se enfrentó con el sectarismo de la Internacional Comunista (el Comintern) cuestionando su insistencia en imponer al movimiento socialista mundial el modelo de la revolución rusa como estrategia única».

Biografía

Infancia y juventud

Mariátegui nació en Moquegua, en 1894. Sus padres fueron María Amalia La Chira Ballejos y Francisco Javier Mariátegui Requejo. Entre sus antepasados se contaba el ilustre pensador liberal Francisco Javier Mariátegui y Tellería. Tuvo dos hermanos: Guillermina y Julio César Mariátegui.

En 1899 se trasladó con su madre y sus hermanos a Huacho y en 1902, tras un accidente en la escuela, fue internado en la clínica Maison de Santé de Lima. Su convalecencia fue larga y quedó con una anquilosis en la pierna izquierda que lo acompañaría el resto de su vida. Por haber quedado inhabilitado para las recreaciones propias de su edad, frecuentó desde entonces la lectura y la reflexión.

Luego, en 1907, su padre Francisco Javier Mariátegui muere en el puerto del Callao. alt=José Carlos Mariátegui|izquierda|miniaturadeimagen|Mariátegui a los 10 años de edad, junto a su hermano Julio César (1904). En 1909, ingresó al diario La Prensa para realizar tareas auxiliares, primero como alcanzarrejones (portapliegos) y luego como ayudante de linotipista. A pesar de no haber culminado sus estudios escolares, llegó a formarse en periodismo y empezó a trabajar como articulista, primero en La Prensa (1914-1916) y luego en el diario El Tiempo (1916-1919), al mismo tiempo que colaboraba en las revistas Mundo Limeño, Lulú, El Turf y Colónida. Usando el seudónimo de Juan Croniqueur ironizó la frivolidad limeña y exhibió una vasta cultura autodidacta, que lo aproximó a los núcleos intelectuales y artísticos de vanguardia. Se hizo amigo del escritor Abraham Valdelomar con quien formó un dúo diletante cuyos duelos de ingenio eran reproducidos por ellos mismos en sus crónicas. Por esa época (llamada luego despectivamente por él mismo como su «edad de piedra») cultivó con entusiasmo la poesía pero nunca publicó su anunciado poemario titulado Tristeza.

En 1917, se inscribió junto al periodista César Falcón y otros conocidos a un curso de Latín impartido por el catedrático de Latín Emilio Huidobro de la Iglesia en la recién fundada Universidad Católica de Lima, que dejaron al poco tiempo por diversos motivos. Ese mismo año se vio envuelto en un sonado escándalo: la actuación nocturna de la bailarina suiza Norka Rouskaya en el cementerio Presbítero Matías Maestro de Lima en 1917. Allí, dentro del camposanto, Rouskaya, ante varios intelectuales y jóvenes, bailó al son de la Marcha fúnebre de Chopin.

En 1918 sus intereses viraron hacia los problemas sociales. Fundó con el periodista César Falcón y Félix del Valle la revista Nuestra Época, desde donde criticó el militarismo y la política tradicional pero de la que solo salieron dos números. En 1919 e igualmente en colaboración con Falcón fundó el diario La Razón, desde donde apoyó la reforma universitaria y las luchas obreras. Dicho diario tampoco tuvo larga vida y fue clausurado por el gobierno del presidente Augusto B. Leguía, oficialmente por haberse expresado despectivamente de los miembros del parlamento, aunque lo más probable fuera por los crecientes reclamos populares que alentaba desde sus páginas. miniaturadeimagen|José Carlos Mariátegui a la edad de 23 años|alt=

Viaje a Europa y formación socialista alt=|miniaturadeimagen|450px|Artemio Ocaña, José Carlos Mariátegui y F. Gulda en las inmediaciones de la plaza de San Pedro, Roma. 1922 Junto con César Falcón viajaron con rumbo a Europa gracias a una beca que le fue entregada por el gobierno de Leguía como una forma encubierta de deportación. Pasaron por Nueva York, coincidiendo con una huelga de trabajadores de los muelles del puerto, y en la Alemania de revolución espartaquista, para luego en noviembre llegar al puerto de Le Havre y de allí a París. De otro lado, el investigador Sylvers Malcolm ha precisado que ambos viajaron en calidad de «propagandistas de ultramar» del entonces gobierno de Leguía; al que ambos pertenecían, al sector de Relaciones Exteriores en particular, por lo que se trataba de cargos remunerados y no de becas de estudios como durante un tiempo se creyó. Mariátegui fue asignado al Consulado de Perú en Roma y Falcón al Consulado de Perú en Madrid. Todo esto aparece corroborado en carta de Mariátegui a Victoria Ferrer, con fecha 24 de enero de 1920.

Durante este viaje, nació su primogénita, Gloria María Mariátegui Ferrer, hija de su relación con Victoria Ferrer González.

En Europa, a decir de él mismo, fue donde hizo su mejor aprendizaje. Se vinculó con escritores representativos, estudió idiomas, inquirió sobre las nuevas inquietudes intelectuales y artísticas y concurrió a conferencias y reuniones internacionales.alt=|miniaturadeimagen|450px|José Carlos Mariátegui junto con sus 4 hijos (1929).

En Italia se casó con Anna Chiappe y estuvo presente durante la ocupación de las fábricas en Turín, así como en el XVII Congreso Nacional del Partido Socialista Italiano en Livorno, donde se produjo la escisión histórica y se conformó el Partido Comunista Italiano (PCI). Formó parte de círculos de estudio del PSI y asumió el marxismo como método de estudio, cuando Benito Mussolini estaba a punto de tomar el poder. Según su análisis, la victoria del fascismo es el precio que un país debe pagar por las contradicciones de la izquierda.

Abandona Italia y recorre Europa a la espera de poder volver al Perú. Visita París, Múnich, Viena, Budapest, Praga y Berlín. Durante ese recorrido estudia los movimientos revolucionarios que convulsionan el continente europeo después de la guerra.

Retorno al Perú El 17 de marzo de 1923, Mariátegui regresó a Lima, acompañado de su esposa y su primogénito. Por invitación de Haya de la Torre quien era el fundador y rector, dictó conferencias en la Universidad Popular González Prada sobre la crisis mundial derivada de la Primera Guerra Mundial. Quedó a cargo de la dirección de la revista Claridad cuando su fundador, Víctor Raúl Haya de la Torre, futuro líder del APRA, fue expulsado a México en calidad de exiliado. Llamó a la realización del Frente Único de Trabajadores. A fines de ese mismo año anunció la publicación de «Vanguardia: Revista Semanal de Renovación Ideológica», codirigida con Félix del Valle. El proyecto que no se llevaría a cabo, pero luego sería la base de la aparición de la revista Amauta.

En 1924, debido a su antigua lesión, debió amputársele una pierna. Pero no cesó por ello su actividad creadora, continuándola recluido en una silla de ruedas. Pasó una temporada de reposo en Miraflores para mudarse el 1 de junio de 1925 a la que sería su residencia más simbólica en la calle Washington, izquierda, N.º 544, hoy conocida como la Casa Museo José Carlos Mariátegui. En octubre de 1925 fundó la Editorial Minerva junto con su hermano Julio César que publicó obras suyas y de otros autores peruanos, comenzando por su primer libro recopilatorio de ensayos: La escena contemporánea, sobre la política mundial. En 1926 fundó la revista Amauta (en quechua sabio o maestro), que cohesionó a una amplia generación de intelectuales en torno a una nueva apreciación del quehacer nacional y dio impulso al movimiento indigenista en arte y literatura. Asimismo, colaboró asiduamente con los semanarios limeños Variedades y Mundial.

Fue encarcelado en 1927 durante un proceso contra los comunistas acusados de conspirar contra el gobierno de Leguía, pero luego le dieron arresto domiciliario. En 1928 rompió políticamente con Víctor Raúl Haya de la Torre con quien había colaborado entre 1926 y 1928: etapa dentro de la cual el APRA era aun tan solo una alianza. «Las discrepancias surgen por motivos sobre todo de táctica política más que de ideología». El 7 de octubre de 1928 funda el Partido Socialista Peruano, convirtiéndose un año más tarde en su secretario general. Durante el mismo año, fundó la revista marxista Labor y publicó su obra 7 ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana. En 1929 fundó la Confederación General de Trabajadores del Perú.

El proyecto político de Mariátegui se puso a prueba en el Congreso Sindical Latinoamericano de Montevideo (mayo de 1929) y la Conferencia Comunista Latinoamericana (junio del mismo año). A ellas asistió el Partido Socialista Peruano con cinco delegados que llevaban un planteamiento de Mariátegui: Hugo Pesce, Julio Portocarrero, José Bracamonte (piloto de la Marina Mercante Nacional, fundador de la Federación de Tripulantes del Perú), Juan Peves (dirigente campesino de Ica, fundador de la Federación de Yanacones) y Carlos Saldías (dirigente textil). Estos planteamientos fueron cuestionados por el buró político de la Internacional en Sudamérica, generando una distancia entre los planteamientos de la Internacional Comunista y las posturas de Mariátegui. En definitiva, Mariátegui «no aceptó subordinarse a la jerarquía comunista»:Tauro del Pino, Alberto (2001): Enciclopedia Ilustrada del Perú. Lima, Editorial Peisa, tomo 10. así el líder comunista argentino Victorio Codovilla, representante de la Comintern para Latinoamérica, condenó en la Conferencia de Montevideo los postulados de Mariátegui por "desviación" de los principios fijados por la Comintern, según la cual el ejemplo revolucionario soviético era el único válido y aplicable para toda revolución marxista en todo el planeta.

En febrero de 1930, Eudocio Ravines fue nombrado secretario general del Partido Socialista del Perú, en reemplazo de Mariátegui quien estaba preparando un viaje a Buenos Aires, donde podría tratar su enfermedad y participaría en el Consejo General de la Liga Antiimperialista. También proyectaba dar envergadura continental a su revista Amauta trasladando su sede de Lima a la capital de Argentina.

Últimos días miniaturadeimagen|450px|Cortejo fúnebre de Mariátegui pasando por la plaza de Armas de Lima.