El terremoto de Haití de 2010 fue uno de los más mortíferos de la historia y una de las catástrofes humanitarias más significativas de las que se tenga registro. El sismo ocurrió a las 16:53 hora local (UTC–5), del 12 de enero de 2010, con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe, la capital haitiana. Según el USGS, el sismo tuvo una magnitud Mw  = 7.0 y se generó a una profundidad de 10 km. También se registraron una serie de réplicas, siendo las más fuertes las de 5,9, 5,5 y 5,1. La NOAA descartó el peligro de tsunami en la zona. Sin embargo, horas después, se registró un tsunami de mínimas proporciones que mató a cuatro personas. Este terremoto ha sido el más fuerte registrado en la zona desde el acontecido en 1770. El sismo fue perceptible en países cercanos como Cuba, Jamaica y la República Dominicana, donde provocó temor y evacuaciones preventivas.

Este fue uno de los terremotos más devastadores en la historia de la humanidad de la cual se tenga registro.

Los efectos causados sobre Haití, el país más pobre de América en ese momento, fueron devastadores. Los cuerpos recuperados al 25 de enero superaban los ciento cincuenta mil, calculándose que el número de muertos excedería los doscientos mil. Los datos definitivos de los afectados fueron dados a conocer por el primer ministro Jean-Max Bellerive en el primer aniversario del sismo, el 12 de enero de 2011, cuando se conoció que en el sismo habían fallecido 316 000 personas, 350 000 más habían quedado heridas, y más de 1,5 millones de personas se habían quedado sin hogar, convirtiéndolo en una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia.Un terremoto de 6,1 grados sacude de nuevo Haití, La Vanguardia.es, 20/01/2010. Consultado el 20/01/20101.

Antecedentes históricos La isla La Española, que comparten Haití y República Dominicana, es sismológicamente activa y ha experimentado terremotos significativos y devastadores en el pasado.

Un sismo la estremeció en 1751 cuando estaba bajo control francés y otro sismo en 1770 de 7,5 en la escala de Richter devastó Puerto Príncipe por completo. De acuerdo con el historiador francés Moreau de Saint-Méry (1750-1819), «mientras que ningún edificio sufrió daños en Puerto Príncipe durante el terremoto del 21 de noviembre de 1751, la ciudad entera colapsó durante el terremoto del 3 de junio de 1770».

La ciudad de Cabo Haitiano, así como otras del norte de Haití y República Dominicana, fueron destruidas por el terremoto del 7 de mayo de 1842.

El 23 de septiembre de 1887 y en junio de 1904 se produjeron dos terremotos, uno por año, en el norte del país, causando «daños mayores»..

El 4 de agosto de 1946, un terremoto de magnitud 8.0 se registró en República Dominicana, afectando también a Haití. Este sismo produjo un tsunami que mató a 1790 personas.

Un estudio de prevención de terremotos realizado en 1992 por C. DeMets y M. Wiggins-Grandison estableció como conclusión la posibilidad que la falla de Enriquillo pudiera estar al final de su ciclo sísmico y pronosticó un escenario, en el peor de los casos, de un terremoto de magnitud 7,2, similar en magnitud al terremoto de Jamaica de 1692.

Paul Mann y un equipo de estudio presentaron en 2006 una evaluación de riesgo en la falla de Enriquillo en la 18.ªConferencia Geológica del Caribe en marzo de 2008. Tomando en cuenta la gran tensión, el equipo recomendó «de alta prioridad» los estudios históricos de movimientos sísmicos, como el de la falla, que fue totalmente bloqueada y había registrado algunos terremotos en los últimos 40 años. Un artículo publicado en el diario Le Matin de Puerto Príncipe en septiembre de 2008 mostraba los comentarios citados por el geólogo Charles Patrick de que había un alto riesgo de mayor actividad sísmica en Puerto Príncipe.

Detalles y consecuencias inmediatas thumb|230px|Mapa de intensidad del terremoto en la escala de Mercalli según la USAID. El terremoto ocurrió tierra adentro, el 12 de enero de 2010, aproximadamente a una distancia de 15km al sudoeste de Puerto Príncipe y a una profundidad de 10km, a las 16:53 UTC-5. Tuvo una magnitud de 7,0 en la escala Magnitud momento y se sintió con una intensidad de IX en la escala de Mercalli Modificada en Puerto Príncipe. También se registró en Cuba, Jamaica, y en el país limítrofe República Dominicana. El Servicio Geológico de Estados Unidos había registrado al menos seis réplicas en las dos horas después del terremoto principal. Midieron aproximadamente 5,9, 5,5, 5,1, 4,8 y 4,5. Durante las primeras nueve horas se registraron 26 réplicas mayores a 4,2 en diferentes puntos de la península de Tiburón, de los cuales doce fueron mayores a los 5,0.

El día miércoles, 20 de enero a las 11:03:44 UTC una fuerte réplica de 6,1, luego rectificada a 5,9 en la escala de Richter. Se registró a 60 kilómetros al oeste de Puerto Príncipe (cerca de la ciudad de Léogâne) y se sintió en la capital haitiana, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos. Justo durante el terremoto, la red de microblogging Twitter se vino abajo.

El terremoto se produjo en las cercanías del límite norte de la placa tectónica del Caribe, que se desplaza continua y lentamente hacia el este 20 mm por año en relación con la placa Norteamericana y atraviesa justamente por el medio de la isla La Española. El sistema de falla de desgarre o transversal formada en la región, parecido a la falla de San Andrés en California, Estados Unidos, tiene dos ramas en Haití, la falla septentrional, en el norte, y la falla de Enriquillo en el sur. Los datos sísmicos sugieren que el terremoto fue sobre la falla de Enriquillo, que estuvo bajo presión durante 240 años, acumulando mucha energía potencial, la cual desató finalmente un gran terremoto liberando una energía equivalente a la explosión de 200000 kilos de trinitrotolueno (dinamita), sin embargo, estudios científicos de la Universidad de Purdue recientemente publicados sugieren que ésta falla no fue la que lo provocó, si no una nueva falla sísmica aún no identificada y de la que se desconoce su peligrosidad ante su descubrimiento.

De acuerdo con un miembro del servicio geológico de Estados Unidos, sobre la base de la magnitud y ubicación del terremoto, alrededor de tres millones de personas se vieron afectadas, aunque datos exactos tardaron en llegar debido al alcance de los daños.

El Centro de Prevención de Tsunamis del Pacífico lanzó una alarma de tsunami después de ocurrido el terremoto para Haití, Cuba y República Dominicana, que fue cancelada poco después. No obstante, el gobierno de Cuba dio la orden de evacuar a todas las poblaciones costeras, especialmente del municipio oriental de Baracoa.

El terremoto ha sido calificado como el mayor sismo registrado en Haití en doscientos años. Una de las consecuencias del terremoto fue el colapso de todas las líneas telefónicas, siendo fundamental el uso de Internet, mediante redes sociales como Twitter y Facebook, portales de vídeo como YouTube, mensajes de correo electrónico y transmisiones vía web de radios y televisión. Las redes sociales en especial fueron ampliamente usadas para la obtención y difusión de información e imágenes del suceso.

Haití es el país más pobre de América, caracterizado por tener cerca del 80 % de su población por debajo de la línea de pobreza (el 54 % viven en la pobreza extrema), una economía de subsistencia, es decir, viven prácticamente para alimentarse; las remesas recibidas de migrantes representan el 40 % de su PIB beneficiando a poco más de 900 mil familias. Este país ocupa el puesto 149 de 182 países según el Índice de Desarrollo Humano, lo que generó preocupación sobre todo en la capacidad de hospitales y servicios básicos de salud y primeros auxilios para poder afrontar una catástrofe sísmica de esta envergadura.

Muertes

thumb|230px|Soldados atienden víctimas. El primer ministro de Haití, Jean Max Bellerive, afirmó que temía que el balance por el potente sismo en su país podría superar las 140000 víctimas, sin embargo, la Cruz Roja dijo que las víctimas podrían llegar entre 45000 y 50000, aunque aún no había sido confirmado, ya que fue difícil poder contar el número de víctimas fatales debido a que los escombros invadían las calles y avenidas de Puerto Príncipe. Entre las edificaciones destruidas, como la sede de la ONU en Haití, se retiraron cadáveres de entre los escombros, pero alrededor de 150 funcionarios seguían desaparecidos, dijeron funcionarios del organismo. Alain Le Roy, funcionario, dijo a periodistas que menos de 10 personas, «algunos muertos, otros con vida», habían sido extraídas de entre los restos del edificio de cinco plantas, sin embargo, al 14 de enero, al menos veintidós funcionarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) murieron. El embajador de Haití ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Duly Brutus, dijo que había «docenas de miles de víctimas», pidiendo más que nunca ayuda a la comunidad internacional. «Nunca nuestro país ha necesitado tanto la ayuda de la comunidad internacional», dijo Brutus ante el Consejo Permanente de la OEA, que incluyó en su orden del día la cuestión de Haití para estudiar cómo ayudar a la isla.

El domingo 24 de enero de 2010, el gobierno de Haití anunció que se habían recogido y enterrado 150000 cadáveres solo en la capital, Puerto Príncipe, y sus alrededores, pero que no se sabía cuántos permanecían bajo los escombros de edificios destruidos.BBC: Haití: 150.000 muertos en Puerto Príncipe

Entre las personalidades que fallecieron en el terremoto se encuentran Jimmy O. Barikad, artista de hip-hop haitiano y el monseñor Joseph Serge Miot, arzobispo de Puerto Príncipe.

Fuerzas de las Naciones Unidas thumb|230px|Jeep de las Naciones Unidas recorriendo Puerto Príncipe. Todo el personal que se encontraba en el edificio de las Naciones Unidas pereció, incluyendo el jefe de la misión de la ONU, Hédi Annabi, quien estaba reunido con una delegación china en el momento del desastre. Dicha información fue confirmada tanto por el presidente de Haití, René Preval así como del Ministro de Asuntos Exteriores de Francia Bernard Kouchner.

Unos 3000 trabajadores de la ONU se encontraban desaparecidos, entre ellos el subjefe de la misión, Luiz Carlos da Costa. Unos 25 cascos azules fallecieron y unos 23 estaban desaparecidos.

Heridos thumb|230px|Campo de refugiados.Debido al gran número de heridos por el terremoto, muchas personas tuvieron que ser trasladadas a República Dominicana, donde decenas de personas gravemente heridas llegaban en caravanas al hospital de Jimaní, en el oeste de República Dominicana, una pequeña ciudad fronteriza con Haití. Mientras que autobuses desde Puerto Príncipe, llegaban al Hospital General Melenciano, con niños mutilados y decenas de hombres, mujeres y ancianos con extremidades o cráneos fracturados, ubicado a 280km al occidente de Santo Domingo.

Desde tempranas horas del 13 de enero se empezaron a atender a los heridos, según el director de un centro de salud fronterizo con Haití, se dijo que se habían atendido al menos 63 personas dentro de los cuales se encontraban varios niños y ancianos. Además, varias ambulancias así como vehículos comunes fueron utilizados para transportarlos hasta el centro de salud, en donde se conformó un amplio equipo de médicos, paramédicos y voluntarios que heroicamente asistieron a todas las personas.

El personal médico cubano en Haití también atendió a 676 heridos, confirmó el canciller cubano, Bruno Rodríguez.