Rosario Suárez (La Habana; 1953) es una bailarina clásica surgida de la Escuela Nacional de Ballet de Cuba.
Trayectoria Comenzó sus estudios en la Escuela Provincial de Ballet y se graduó de la Escuela Nacional de Arte (ENA). En 1968 ingresó como bailarina profesional en el Ballet Nacional de Cuba dirigido por Alicia y Fernando Alonso. Allí permaneció por veintiséis años y alcanzó el rango de Prima Ballerina. Entre sus maestros más destacados se encuentran: Fernando Alonso, Joaquín Banegas, José Parés, Ramona de Sáa, Karemia Moreno, Menia Martínez y Adolfo Roval.
En su exitosa carrera como bailarina ha recibido importantes reconocimientos y premios: Medalla de Oro en la Categoría Juvenil del V Festival de Ballet de Varna, Bulgaria, 1970; Medalla y Diploma de Honor en el Festival de Laureados “Katia Popova”, Pleven, Bulgaria, 1972; Medalla en el I Concurso Internacional de Ballet de Japón; Medalla de Bronce en el Concurso Internacional de Ballet de Moscú, 1981. Pertenece junto a Ofelia González y Amparo Brito a la brillante generación de Las Tres Gracias, así acuñada por el ya fallecido y reconocido crítico inglés Arnold Haskell. A una extraordinaria técnica, ha unido siempre grandes dotes de actriz.
En sus giras por Estados Unidos del 1978 y 1979 con el Ballet Nacional de Cuba fue aclamada unánimemente por la crítica especializada del New York Times, Los Angeles Times y el Washington Post entre otros por sus destacadas actuaciones en el Metropolitan Opera House de Nueva York, Kennedy Center de Washington D. C., al igual que en teatros de otras ciudades como Boston, San Francisco y Los Ángeles. En 1983 representó Odette-Odile del Lago de los cisnes en el teatro de los Campos Elíseos de Paris. Su arte es reconocido internacionalmente. Bailó y recibió elogios en otras ciudades como París, Londres, San Petersburgo, Moscú, Madrid, Barcelona, Melbourne, Tokio, Estambul, Buenos Aires, Río de Janeiro, Ciudad de México, entre otras. Con la compañía cubana viajó a más de treinta países, en los que recibió el reconocimiento unánime de la crítica y el aplauso del público. Sus interpretaciones de los grandes ballets del repertorio clásico, piezas contemporáneas y los creados especialmente para ella son puntos de referencia para las nuevas generaciones de bailarines, por su perfecta y apasionada ejecución. Ha realizado los grandes roles del ballet mundial: El lago de los cisnes, Giselle, Coppellia, Las sílfides, La bella durmiente del bosque, La fille mal gardée, Diana y Acteón, Don Quijote, Grand pas de quatre... Así como ballets de coreógrafos cubanos: Tarde en la siesta, Cecilia, Rara avis y A escena
Fundó a finales de 1986 junto a las bailarinas Caridad Martínez y Mirta García, el Ballet Teatro de La Habana, una propuesta escénica novedosa que significó un auténtico acontecimiento en el medio artístico cubano de esa época. El 17 de septiembre de 1994, después de una histórica Giselle que bailó en el Teatro Albéniz de Madrid, pidió asilo político en España. Esto significó su despedida del Ballet Nacional de Cuba.
En el año 2000 en el marco del festival Madrid en danza, protagonizó el estreno de la coreógrafa intimista italiana Anna Cuocolo, "Anna Pavlova, diálogos del alma", acompañada de Toni Candeloro y el Balletto di Puglia, Charín bailó clásicos como Arlequinade y la famosa Muerte de Cisne de Fokine. Un hermoso momenaje a la legendaria bailarina. En el 2002 creó su coreografía Cecilia Valdés que estrenó con gran éxito en el Miami Dade County Auditorium. En el 2010, en el teatro Byron Carlyle de Miami Beach, protagonizó el estreno de la pieza teatral La última función donde dio voz a los textos escritos para ella por el reconocido escritor cubano radicado en Barcelona, Abilio Estévez.
Sin retirarse del todo de los escenarios, Charín como es afectuosamente conocida por sus admiradores, es además una destacada profesora y conduce su labor docente en el Miami Conservatory of Ballet y The Thomas Armour Youth Ballet dirigido por Ruth Wiesen. Ha trabajado como profesora invitada en ciudades como Cincinnati, Nueva York, Barcelona, Oslo, Lausana, Madrid. York, Barcelona, Oslo y Madrid.
Detrás de su éxito, de su virtuosa técnica, de su calidad interpretativa y de su carisma, se oculta una pasión desenfrenada. Las dificultades, la honestidad, la búsqueda constante de la libertad y como no, su misterio, la han convertido en uno de los grandes mitos del arte cubano.
Sus condiciones de actriz quedaron demostradas en La última función, obra estrenada en septiembre de 2010, en el teatro Byron-Carlyle de South Beach, Miami, con texto del escritor cubano Abilio Estévez y la compañía del actor Julio Rodríguez.
Vida personal Estuvo casada con el escritor cubano Eliseo Alberto y con el actor Jorge Luis Álvarez. Tiene una hija, Paula Roque.
Experiencia profesional 2002-2006: Directora y Bailarina del Ballet Rosario Suárez. 1999-2006: Directora y Bailarina de la Academia Rosario Suárez. 1990: Artista invitada de la Compañía Nacional de danza México. 1987-1990: Primera Bailarina del Ballet Teatro de La Habana. 1968-1994: Primera Bailarina del Ballet Nacional de Cuba.
Giras con el Ballet Nacional de Cuba Más de 31 países Andorra, Argentina, Australia, Bahamas, Bulgaria, Brasil, Canadá, Chile, Chechoslovakia, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, República Dominicana, Ecuador, Gran Bretaña, Francia, Grecia, Alemania, Holanda, Hungría, Italia, Japón, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Polonia, Puerto Rico, España, Suiza, Unión Soviética, Turquía, Uruguay, Yugoslavia, entre otros.
Premios 1997, ACCA Premio por la creación del Ballet Cubano de Miami. Miami, USA. 1997, Mejor Solo. Éxito Magazine. Miami, USA 1997, Premio a la Excelencia Artística. The Miami Herald. Miami, USA. 1996, Premio Jorge Lefevre. ACCA. Miami, USA 1991, Orden por la Cultura Cubana. La Habana, Cuba. 1991, Glass Medal del MINON Concerts Association. Tokio, Japón. 1981, Medalla de Bronce -Senior Category- IV Festival International de Ballet de Moscú, Unión Soviética. 1976, Medalla y Diploma I Japan World Competition of Ballet. Tokio, Japón. 1972, Medalla “Katia Popova” Festival. Pleven, Bulgaria. 1970, Medalla de oro -Categoría Juvenil-. V Festival International de Ballet de Varna, Bulgaria.
Críticas 25 de julio de 1970. Varna. En el grupo de los menores la prioridad del equipo cubano era indiscutible. Completamente merecido fue el alto premio de Rosario Suárez, llamada con amor por el público Charin.
1978. New York Times, New York, by Brendan Fitzgerald. We are in the presence of an especially rare talent; she can only be compared to herself. When she dances a role, it is as though the role did not exist until that moment. She adds intensity, phychological insight and a majestic stage presence.
1978. New York Times, New York, by Anna Kisselgoff. Sobre el personaje de Soledad de Tarde en la siesta. La pasión y la angustia del tercer solo fue interpretado por una de las más impresionantes figuras del conjunto cubano, Rosario Suárez, quien ya había dado una bellísima muestra de su arte en el vals de Las Sílfides, mostrando extraordinarias extensiones.
1979. Los Angeles Herald-Examiner. Los Ángeles. by Donna Perlmutter. A gorgeosly supple Rosario Suárez could demostrate the most luxuriant arabesque penchees in her solo and then go on to personify the steely, authoritate Myrtha.
1979. Los Ángeles, by Martin Berheimer. Rosario Suárez danced Myrtha like it has not been seeing in Los Angeles since the times of Danna Besgma, stelly, cold, malevolent, virtuoso, from another world.
1980. San Petersburgo. Entre ellos se encuentra Rosario Suárez que cautivo al público soviético con su impecable técnica y la pulidez de su danza, con su gracia y emoción. "Visiones fugitivas en l'air" como plasmo en su obra Victor Gritsiuk.
1984. Theatre des Champs-Elysees. Pour la danse. París. Le Ballet Nationa de Cuba, l'âme et la danse. Marie Hamon. Photo Guy Delahaye. Que dire de plus... sinon qu'au sein de cette perfection a jailli une étincelle d'exception Rosario Suárez. Par une simple valse, elle a dérobé un court instant d'éternité. Le regard, après qu'elle quitte la scène, ne pouvait s'empêcher. Elle danse avec une sécurité tranquille, planes ses équilibres, développe des arabesques profondes, traverse l'espace en quelques jetés d'une hauteur impressionnante. Un visage radieux, une aisance non feinte...elle a interprété cette valse si connue avec un esprit et un talent qui l'ont renouvelée et de telles possibilités qu'on attend avec impatience sa prise de rôle dans Le Lac des cygnes.
1985. Ángel Fumagalli, historiador de ballet del teatro Colón de Buenos Aires: "Tiene un poder escénico de esos que se dan cada 100 años. Con que los esfuerzos de Alicia Alonso y la escuela cubana hayan producido una bailarina así, ya es una recompensa gloriosa".
10 de noviembre de 1986. Teatro Mella. La Habana. Roger Salas para El País. X Festival Internacional de Ballet de La Habana. La noche del milagro El cartel de no hay entradas figura diariamente, como un rito, en la taquilla de los teatros habaneros. La noche del día 6, la cubana Rosario Suárez despertó todas las expectativas posibles al bailar, fuera del programa previsto, el pas a deux Diana y Acteon, acompañada por Fernando Johnes. El teatro, en pie, coreó su nombre durante más de cinco minutos, lo que no se veía en La Habana desde hacía muchos años. RS vídeo
11 de noviembre de 1986. Teatro García Lorca. La Habana. Roger Salas para El País. X Festival Internacional de Ballet de La Habana.
...En la misma función Rosario Suárez volvió a recibir una decena de ramos de flores de espontáneos. Su popularidad sobrepasa cualquier antecedente conocido, con lo que comienza a tejerse una nueva leyenda de bailarina universal...
19 de noviembre de 1986. Roger Salas para El País. X Festival Internacional de Ballet de La Habana. La cubana Rosario Suárez, en sus breves apariciones durante esta edición del festival, demostró ser el producto más brillante de la escuela cubana de ballet. Lo más asombroso de Rosario Suárez es su versatilidad. Ella ha demostrado tener una categoría fuera de serie, tanto en lo técnico como en lo artístico.
5 de mayo de 1987. Lima. Alejandro Yori para El Comercio. Rosario Suárez la sensacional bailarina que debutaba en Lima, es una de las bailarinas más dotadas y brillantes de la actualidad. Es una lástima que hasta el momento nuestro público no haya podido aplaudirla en algún pas de deux clásico de virtuosismo que es de primer orden.
16 de febrero de 1989. Centro cultural de la Villa. Madrid. Julio Bravo para ABC. Rosario Suárez ofreció un extraordinario solo, no bien comprendido por todo el público. En esta coreografía compleja tanto en su fondo como en su forma, Charín despliega un gran abanico de sus posibilidades expresivas y realiza un impresionante trabajo.
21 de noviembre de 1992. Teatro de la Zarzuela. Madrid. Gala La escuela bolera y el ballet. José Ángel Vela del Campo para El País. La pervivencia bolera. ...Un segundo bloque estuvo formado por grandes dúos clásicos a la medida de los divos. Fueron Arantxa Argüelles y Peter Schaufuss en Don Quijote o Toreador, y los cubanos Rosario Suárez y Lienz Chiang en Paquita, los que encendieron los entusiasmos de los admiradores de la perfección en las ejecuciones de los pasos o movimientos...
3 de noviembre de 1992. Teatro García Lorca. La Habana. Mauricio Vicent para El País. Éxito en La Habana del ballet de Goyo Montero sobre Mariana Pineda. Rosario Suárez estrenó la coreografía. http://www.elpais.com/articulo/cultura/Exito/Habana/ballet/Goyo/Montero/Mariana/Pineda/elpepicul/19921103elpepicul_9/Tes