Mikel Nieve Iturralde (Leitza, Navarra, 26 de mayo de 1984) es un exciclista navarro que se retiró en el año 2022 tras 15 temporadas en activo y su último equipo fue el Caja Rural-Seguros RGA.

Debutó como profesional en 2008 con el equipo Orbea-Oreka SDA. Desde 2009 compitió con el Euskaltel-Euskadi hasta que en 2013 pasó al nuevo Euskaltel Euskadi. Fue el mejor corredor aficionado español de 2007 (2.º en la Copa de España de Ciclismo), lo que hizo que en 2008 pasase a profesionales en el equipo filial del Euskaltel-Euskadi (Orbea-Oreka SDA). Su buen primer año como profesional produjo que ascendiese al primer equipo gracias al ser el mejor del Orbea en multitud de pruebas durante ese año.

Tras su primer año de adaptación a la máxima categoría pronto destacó en la Vuelta a España 2010 pese a ir como gregario de su líder Igor Antón. Manteniendo desde esa fecha una buena regularidad en carreras de esas características. De hecho, debido a su buen hacer en las etapas montañosas (donde ha ganado una etapa reina en la Vuelta a España y otra en el Giro de Italia) su peor resultado en una Gran Vuelta ha sido el 23.º, conseguido en el Tour de Francia 2018 a pesar de perder mucho tiempo en la especialidad de contrarreloj.

Biografía Ciclismo aficionado Como aficionado, desde 2003 hasta 2007, corrió en el Caja Rural del Club Ciclista Burunda, uno de los equipos más potentes dentro del ciclismo amateur vasco-navarro.

En sus primeros cuatro años obtuvo modestos resultados a destacar solamente una victoria en 2004 del Premio Sallurtegi en Salvatierra perteneciente al Trofeo Lehendakari y en 2006 el tercer puesto en el Campeonato de Navarra sub-23, en Javier.

En 2007 ya ganó pruebas importantes como el Memorial Valenciaga y la Cursa Ciclista del Llobregat, ambas puntuables para una Copa de España de Ciclismo en la que terminó segundo. Completando su palmarés amateur de ese año con victorias en Elgeta y Alsasua entre otros buenos resultados y puestos de honor. Además, participó en varias carreras profesionales destacando en la Clásica Memorial Txuma (octavo) y Vuelta a Navarra (noveno).

Sus buenos resultados en 2007, que hicieron que fuera calificado como uno de los mejores del campo aficionado de España, facilitaron su fichaje por la Fundación Euskadi, responsable del Euskaltel-Euskadi (de categoría UCI ProTour), para debutar como profesional en su filial Orbea-Oreka SDA de categoría Continental (3.ª categoría).

Ciclismo profesional 2008: debut profesional en el Orbea right|thumb|250px|Mikel Nieve recogiendo el trofeo al mejor neoprofesional de la Bicicleta Vasca 2008. Su temporada de debut mantuvo una buena regularidad siendo muchas veces el mejor de su equipo en las carreras que disputó. A destacar el 19.º puesto en la Bicicleta Vasca, una carrera de la máxima categoría del UCI Europe Tour, en la que la mayoría del resto de equipos, excepto el Burgos Monumental, eran de categoría superior al Orbea: 3 UCI ProTour (1.ª categoría) y 8 Profesionales Continentales (2.ª categoría)[Para ver el detalle de las categorías de cada equipo véase Bicicleta Vasca 2008.] recibiendo el premio al mejor neoprofesional de la prueba.[Véase la foto de la derecha.]

Otros de sus resultados destacados se produjeron en otras carreras vascas de similares características de participación, aunque esta vez de un solo día y de menor categoría, la Klasika Primavera y la Subida a Urkiola, al terminar 12.º, siendo de nuevo el mejor clasificado del equipo. Finalizó la temporada con su mejor puesto del año, un tercer puesto en la carrera de menor nivel del Cinturó de l'Empordá.

A mediados de la temporada Miguel Madariaga, presidente de la Fundación Euskadi, anunció que Mikel Nieve subiría al finalizar la temporada al primer equipo, el Euskaltel-Euskadi, tras la buena temporada realizada.

2009: debut en el UCI ProTour Al poco de debutar en la máxima categoría destacó en el Trofeo Buñola de la Challenge Ciclista a Mallorca al finalizar séptimo y ocho días después con un quinto puesto en la 4.ª etapa de la Vuelta a Andalucía. Finalizó ese buen inicio de temporada tres semanas después con un noveno puesto en la 4.ª etapa de la Vuelta a Murcia siendo sus mejores puestos de la temporada.

En el mes de abril corrió la Vuelta al País Vasco, carrera de máxima categoría y uno de los grandes objetivos del equipo, donde entró en la preselección de nueve corredores y logró desbancar del equipo al experimentado Íñigo Landaluze. Tras disputar las cinco primeras etapas de esa carrera no tomó la salida de la contrarreloj final de Zalla, para un día después formar parte de la alineación del equipo naranja en la Klasika Primavera.

En el mes de junio participó, en otra carrera de máxima categoría, el Critérium de la Dauphiné Libéré, acompañando a varios de los ciclistas que poco después formarían el bloque del conjunto naranja en el Tour de Francia. Logró acabar la prueba como el tercer mejor corredor del equipo, el 42.º a 28'04" del ganador Alejandro Valverde, en su equipo solo superado por los corredores experimentados Mikel Astarloza e Igor Antón puesto meritorio para un corredor debutante en carreras de máximo nivel de estas características con alta montaña y con más de 50 km contrarreloj (hasta esa fecha el máximo de kilómetros contrarreloj disputados en una carrera profesional fue de 21,2 en la prueba de menor categoría de la Vuelta a la Comunidad de Madrid 2008) y a pesar de perder en la última etapa más de 10 minutos debido al cansancio acumulado.

Sus últimas pruebas fueron en España en las que no destacó especialmente siendo su mejor puesto el 15.º en la Clásica de Ordizia. Acabó su temporada a principios del mes de agosto, en la Vuelta a Burgos siendo el mejor del equipo en esa prueba acabando en la 25.ª posición.

Al finalizar la temporada fue tercer corredor que menos días de competición tuvo del equipo con 47, como suele ser habitual en los corredores debutantes en la máxima categoría.

2010: líder del equipo improvisado en la Vuelta a España right|thumb|100px|Mikel Nieve en el Tour de Romandía 2010. Como el año anterior destacó en una de las pruebas de la Challenge Vuelta a Mallorca, esta vez fue en el Trofeo Inca en el que finalizó cuarto. Un mes después participó en la París-Niza, donde en la cuarta etapa fue uno de los seis integrantes de la escapada de la jornada (siendo alcanzados a 11 kilómetros de meta), prueba que logró acabar.

Durante el resto de la temporada no destacó especialmente, en parte debido a que su calendario se basó en carreras del UCI World Ranking y de la máxima categoría del UCI Europe Tour aunque logró ser el segundo mejor del equipo en la prueba de media-montaña y con casi 30 km contrarreloj del Tour de Romandía al acabar 41.º. Su segundo mejor puesto hasta el mes de agosto cuando fue el 12.º en una prueba de menor categoría que la anterior, en la Vuelta a la Comunidad de Madrid, gracias al noveno puesto conseguido en la última etapa montañosa con final en La Morcuera ya en plena preparación para la Vuelta a España.

Vuelta y últimas carreras de la temporada: salto a la fama En el mes de septiembre debutó en la Vuelta a España, cuyas etapas asturianas preparó sobre el terreno en el mes de agosto junto a los que serían sus jefes de filas Igor Antón y Beñat Intxausti.

En la Vuelta a pesar de perder tiempo en la contrarreloj por equipos inicial, concretamente 51 segundos (24 más que su equipo) debido al mal rendimiento de Intxausti que acabó por abandonar en la 15.ª etapa y a la caída de Igor en la 14.ª etapa, Nieve, debido a su puesto en el top-20, se quedó como líder del equipo. En la etapa reina con final en Cotobello (16.ª etapa) consiguió filtrarse en la escapada buena de la jornada con ayuda de su compañero de equipo Amets Txurruka atacando a más de 50 km de meta y uniéndose finalmente con otro compañero de equipo, Juan José Oroz, que marchaba en un grupo delantero. Ambos trabajaron en favor de Nieve y este respondió escapándose en la última ascensión y llegando en solitario para conseguir de esta manera su primera victoria como profesional y dejándolo muy cerca del "top ten" de la carrera a tan solo 6' 30" del nuevo líder, Joaquim Rodríguez. A poco de su victoria, en pleno transcurso de la Vuelta, renovó por dos temporadas más.

Días más tarde, en la última etapa montañosa (20.ª etapa) repitieron la misma táctica, pero con los papeles cambiados, ya que esa vez fue el propio Nieve el que ayudó a Txurruka a intentar ganar la etapa atacando a poco más de 50 km y uniéndose de nuevo con Oroz que marchaba por delante, sin embargo el pelotón les dio caza en la última ascensión a Navacerrada a pesar de los intentos de Txurruka en marcharse en solitario. A pesar de estar entre los mejores en esa última etapa montañosa con final en la Bola del Mundo, en la que ayudó a Txurruka, no pudo entrar entre los 10 primeros debido a que en la contrarreloj de la 17.ª etapa perdió más de 3 minutos respecto a los que luchaban por esos puestos: Carlos Sastre, Thomas Danielson y Luis León Sánchez, 8.º, 9.º y 10.º respectivamente. Por lo que finalmente fue 12.º a 10' 58" del ganador final, Nibali; y poco después ascendiendo un puesto más gracias a la desclasificación por dopaje de David García Dapena que acabó 11.º (puesto que cogió Mikel).

Tras finalizar la Vuelta fue considerado como una de las revelaciones de la ronda hispana debido a que hasta la fecha no había conseguido destacar en ninguna prueba importante ya que no había llegado a entrar ni entre los 40 primeros en ninguna competición de máxima categoría.

Después disputó unas últimas carreras de la temporada destacando su séptimo puesto en el Giro de Lombardía, tras haber trabajado para su líder en esa prueba, Samuel Sánchez.

2011: Giro de Italia y Vuelta a España como objetivos Nieve partió con los objetivos de estar en plena forma en el Giro de Italia y en la Vuelta a España, para ayudar a su líder Igor Antón. Sobre todo en la segunda ya que el objetivo era ganar la ronda española con Igor. Por ello antes del Giro apenas destacó siendo su mejor puesto el octavo conseguido en el G. P. de Llodio. right|thumb|100px|Mikel Nieve en el Giro de Italia 2010.

Giro: de nuevo etapa reina y 11.º en la general En el Giro de Italia salvó con creces una de las etapas más complicadas de la primera semana con tramos sin asfaltar llegando en el grupo delantero de una veintena de corredores e incluso atacando en la parte final. Sin embargo, aún estaba en puestos retrasados en la clasificación general debido a que su equipo quedó último en la contrarreloj por equipos de la 1.ª etapa (en la que Mikel no se descolgó, al contrario que en la Vuelta a España del pasado año), concretamente el 32.º a 1'15" del líder en ese momento Pieter Weening, ganador de la mencionada etapa.

Ya en las etapas montañosas progresivamente consiguió adelantar puestos repitiendo la actuación de su última Gran Vuelta. Primero trabajando a favor de su líder, que logró la victoria, y acabando séptimo en esa etapa con final en el alto del Monte Zoncolan. Un día después de la etapa del Zoncolan ganó la etapa reina, la 15.ª, con final en Gardeccia/Val di Fassa, tras ser el mejor de la escapada de 18 que se formó casi de salida tras más de 7 horas encima de la bicicleta y superando en el último puerto al experimentado Stefano Garzelli. Gracias a esa victoria se situó quinto en la general superando a su compañero de equipo Igor Antón, teórico jefe de filas, que en esa etapa reina cedió 7 minutos. Dicha etapa fue catalogada como una de las más dura de la historia con 6100 metros de desnivel ascendente acumulado y según palabras del dominador del Giro, Alberto Contador: la etapa más dura de mi vida.