Las Bruscas fue el principal campo de detención de prisioneros «realistas» en el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Establecido en 1817 cerca de la actual ciudad de Dolores (provincia de Buenos Aires), llegó a albergar a cerca de mil soldados y oficiales, capturados fundamentalmente en la campaña de liberación de Chile y en la Banda Oriental tras la caída de Montevideo, donde vivían en condiciones infrahumanas. William Miller traslada el relato de lo que vio dejando constancia de las terribles condiciones de vida de los prisioneros: «El Gobierno de Buenos Aires tenía a aquellos oficiales desgraciados, sujetos a la simple ración de carne y sal. La poca caza que recogían era un extraordinario lujo y el conseguir una taza de leche, un acto raro de caridad».

La posibilidad de liberar a los prisioneros fue tenida en cuenta en los principales proyectos españoles de reconquista del Río de la Plata, debido al refuerzo significativo y al conocimiento del territorio que podía aportar.

Tras los conflictos civiles de 1820 y las subsecuentes invasiones de tribus indígenas del siguiente año, el campo o "depósito" de prisioneros dejó de existir.

El avance hacia el sur del Salado

miniaturadeimagen|250px|Frontera entre el territorio gobernado por las autoridades virreinales, y el territorio de los pueblos originarios.

Alrededor de 1740 los jesuitas habían fracasado en el intento de establecer una reducción en la zona al sur del río Salado. En 1790, en tiempos del Virrey Loreto, se fijó la frontera con las tribus en dicho río y la población indígena pudo controlar con relativa tranquilidad dicho territorio, quedando Chascomús al norte como puesto de avanzada del Virreinato del Río de la Plata.Relaciones fronterizas en las tierras del Monsalvo y Dolores, primera mitad del XIX.

El camino hacia el sur pasaba por los actuales partidos de Quilmes y Ensenada y al sur de la localidad, a la altura del arroyo Santiago se bifurcaba. El ramal al sudeste bordeaba la "Cañada Larga" (actual Ruta 36 al sur de La Plata) y llegaba al Samborombón. Continuaba luego al este de las lagunas "Las Mulas", "La Limpia" y "La Viuda", y salvaba el Salado por el Paso de las Piedras.

miniaturadeimagen|izquierda|130px|Francisco Ramos Mejía. No obstante, la frontera era permeable y algunos estancieros dedicados a la cría extensiva de ganado vacuno se aventuraron poco a poco más allá del río. Como ejemplo, a fines de 1811 Francisco Hermógenes Ramos Mejía,Francisco Hermógenes Ramos Mexía Ross (1773 - 05/05/1828): adhirió tempranamente a la revolución a la que apoyó con fondos, regidor del Cabildo de Buenos Aires revolucionario electo el 17 de octubre de 1811 y defensor de menores. Estaba casado con María Antonia de Segurola y Roxas y era hermano de Ildefonso Ramos Mexía. De ideas políticas y religiosas muy particulares, predicaba una interpretación milenarista, original y muy personal de los Evangelios influenciada por el jesuita Manuel Lacunza, todo lo cual lo enemistó finalmente con las autoridades políticas, que a principios de 1821 lo confinaron en su estancia de "Los Tapiales", y religiosas, que a su muerte le negaron sepultura, la que recibió de los indios que lo acompañaban. Falleció en Los Tapiales el 5 de mayo de 1828, a los 55 años de edad. con el auxilio de José Luis Molina, un baqueano criollo que hablaba perfectamente las lenguas indígenas, se internó hasta la zona de Mari Huinkul (actual Partido de Maipú, al sur de Dolores), fundando la estancia de Miraflores tras comprar las tierras a los indios.Juan Carlos Sánchez Sottosanto: Francisco.

miniaturadeimagen|130px|Cacique ranquel. Hacia 1815 el movimiento tras la frontera del Salado había aumentado. El mismo Francisco Ramos Mejía recibe tierras en merced en el área de la laguna Kakel Huincul (actual Partido de Maipú). No solo se establecían estancias en la frontera. Al este de Dolores, hacia la Bahía de Samborombón, en la zona conocida como Montes del Tordillo o Islas del TordilloSe denominaban "Islas" porque la vegetación, compuesta por coronillos, espinillos, talas, sombra de toro, bruscas, pezuña de vaca, etc, se agrupaban en bloques circulares rodeados de pajonales, por lo que recordaban islas Vascos en Dolores. se asentaban también carboneríasAlgunos nombres: Francisco Ramírez, Yparraguirre, etc. que talaban los bosques de talas para quemar la madera en hornos de tierra durante quince o veinte días y producir así carbón vegetal, que llevaban en tropas de carretas a Buenos Aires, donde eran uno de los principales combustibles. Dado que la talaSe calcula que para obtener una tonelada de carbón se deben procesar actualmente 5 toneladas de leña, probablemente más en las carbonerías del monte de esa época. era intensiva en el uso de mano de obra de baja calificación y que el territorio en su condición de frontera carecía de presencia de autoridades civiles, judiciales, policiales o militares, el área atrajo rápidamente marginales, maleantes, prostitutas y principalmente desertores.El 17 de enero de 1817, el juez sumariante de la guardia de San Juan Bautista de Chascomús, Comandante del 2 escudaron de Milicias y Alcalde del Partido, Oficial Don Mariano Fernández, sustanció la primera causa al sur del Salado: Francisco Ramírez, el dueño de una carbonería en los Montes de Tordillo, fue acusado junto a sus troperos de abigeato. En la causa surgió el escándalo de que vivían con ellos numerosas mujeres, muchas casadas que alejadas de sus antiguos hogares iniciaban una nueva vida. Pocos años después, el primer párroco, Francisco de Paula Robles, denunciaba que el lugar era «una madriguera de mujeres casadas en otra parte y que pasan por solteras teniendo relaciones con otros que no son sus legítimos esposos». Menos importante para los vecinos pero más para las autoridades nacionales, aparecían datos en firme para afirmar que en buena parte se trataba de desertores (Familia, parentesco y mestizaje en la campaña de Buenos Aires en el siglo XIX).

El camino de las tropas de carreta era ya más directo que en el pasado: de Buenos Aires a Chascomús, desde allí cruzaba el río Salado por el Paso de la Postrera y llegaba a Dos Talas, Las Bruscas, Monsalvo, Kakel Huincul (en Maipú), laguna del Vecino (actual Partido de General Guido), los Montes del Tordillo y Montes Grandes del Tuyú, donde se reunía con el que partiera de la Ensenada de Barragán corriendo por el este.

miniaturadeimagen|izquierda|250px|Las Provincias Unidas en 1816. Luego de declarada la Independencia en 1816, esta situación, común por lo demás a la campaña, motivó que hacia 1817 el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, a cargo del director supremo Juan Martín de Pueyrredón decidiera la «suspensión al giro ordinario de las fórmulas judiciales» organizando una «comisión militar para conocer sumariamente en las causas»,Sus sentencias demuestran que buena parte de los condenados eran soldados (Gaceta de Buenos Aires, 1810-1821) mientras que los fiscales exigían por su lado «castigar y escarmentar esta clase de delincuentes de que tanto abunda el Pays»,AHPBA, Juzgado del Crimen, 34.2.36. Expte 69 (1817) Causa criminal seguida contra Manuel Alarcón (alias Tabares), Pedro José Galindo y otros por robar y herir a don José María Cabrera en San Isidro. muestra del «giro crecientemente conservador y autoritario de una elite revolucionaria cada vez más basada en su poder militar y en un reclutamiento compulsivo efectuado en el mundo rural».Bandolerismo y politización de la población rural de Buenos Aires tras la crisis de la independencia(1815-1830).

miniaturadeimagen|130px|Juan Martín de Pueyrredón. Las autoridades de la provincia tomaron también medidas destinadas a reforzar la seguridad en áreas rurales de frontera, entre ellas la de los Montes del Tordillo, y para el efectivo control de la región. Ya el comandante general de la frontera de Buenos Aires, Francisco Pico, había sido enviado a reconocer y explorar la zona de la laguna Kakel Huincul, para asentar sobre esta una nueva poblaciónVéase Dolores (Buenos Aires). y en 1815 sobre sus pasos el capitán de milicias al sur del Salado Ramón Lara fue comisionado con una partida de 25 hombres para en teoría combatir los indios del sur de este río, pero fundamentalmente como vigilantes al servicio de los hacendados y para avanzar hasta las cercanías de la actual ciudad de Maipú con el objeto de fundar un pueblo.Adriana Pisani: Historias del Salado y la Bahía: crónicas y documentos del pasado, Dunken, ISBN 987-02-1989-6, 9789870219897. Allí, en tierras de Ramos Mejía, fundó más en los papeles que en los hechos la Guardia Kakel Huincul. En 1816 Juan Ramón Balcarce entonces Comandante de la Frontera dio a la partida rango de compañía y ordenó que se acantonara en Kakel Huincul como punto de partida de la Colonia y Fuerte de San Martín. Sin embargo la oposición de algunos estancieros, especialmente Francisco Ramos Mejía, dificultó la concreción del proyecto.Silvia Ratto: La frontera bonaerense (1810-1828): espacio de conflicto, negociación y convivencia; y Alfredo Pedrós: Guardia de Caquelguincul.

Entre abril y mayo de 1817 el Cabildo de Buenos Aires designó como "Comandante Militar y Juez Político de las Islas del Tordillo", al capitán de milicias de la Caballería Cívica Pedro Antonio Paz y decidió la creación de una capilla bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores y un nuevo curato con el presbítero Francisco de Paula Robles como titular.Véase Dolores (Buenos Aires) y Vascos en Dolores. Se aprovecharía también para construir un campo de concentración para los prisioneros de guerra españoles, que estuviera alejado tanto de las fronteras externas (expuestas a las acciones de guerra con España), como de Buenos Aires, Córdoba o el litoral (expuestas a la guerra civil).

Las Bruscas miniaturadeimagen|250px|El centro de detención de Las Bruscas en 1819. El capitán Ramón Lara estableció el campo de detención o «depósito» junto a la laguna Santa Elena.Cerca de la actual Ruta 63, a 5 km al noreste de la ciudad, aproximadamente . Véase Dolores (Buenos Aires) e Historia de Dolores. El establecimiento que pronto se lo conoció también como "las Bruscas" por abundar en ese campo la brusca o «brusquilla», arbusto duro y con espinas, concentró al escuadrón de blandengues que el capitán Lara debía estacionar en Kaquel, que permaneció como puesto de estancia con un destacamento.

Paz, Robles y Lara se reunieron en la estancia de Domingo de Lamadrid en Monsalvo y el 21 de agosto de 1817 acordaron la fundación del nuevo pueblo más al norte del sitio previsto originalmente, Kakel Huincul, en unas lomas ubicadas entre la estancia Dos Talas de Julián Martínez de Carmona y la de Miguel González de Salomón, cerca del depósito.Véase Dolores (Buenos Aires). La documentación no acredita la existencia efectiva del pueblo de Dolores en 1817, sólo hay oficios de ese año en el Archivo General de la Nación que hacen referencia al pueblo Santa Elena o Las Bruscas (Historia.).

El 26 de noviembre de 1817, el gobierno acordó que la población y depósito de prisioneros españoles conocido por las Bruscas, se denominase Santa Elena.Miguel Navarro Viola y Vicente Gregorio Quesada: Revista de Buenos Aires. Era un fortín hecho de palos «a pique» con paredes de tierra apisonada, y las construcciones eran de barro y paja. Cada prisionero tenía que levantar su rancho al llegar.

Los prisioneros