El intento de golpe de Estado en la Unión Soviética, también conocido como el Golpe de Agosto, fue un período de tres días comprendido entre el 19 y 21 de agosto de 1991, en el que un grupo de miembros del Gobierno y de la KGB de la Unión Soviética depusieron brevemente al presidente de la URSS Mijaíl Gorbachov e intentaron tomar el control del país. Los líderes del golpe de Estado eran miembros de la llamada «línea dura» del Partido Comunista de la Unión Soviética y del KGB, que pensaron que el programa de reformas de Mijaíl Gorbachov había ido demasiado lejos y que el Nuevo Tratado de la Unión que había negociado dispersaba demasiado el poder del gobierno central en favor de las repúblicas soviéticas. Sin embargo, el golpe fracasó en solo tres días y Gorbachov volvió al poder. Aun así, los hechos ocurridos minaron la legitimidad del PCUS, contribuyendo aun más al colapso de la URSS.

Antecedentes

miniatura|derecha|300px|Carta que muestra las últimas divisiones administrativas de las Repúblicas de la Unión Soviética (1989) antes de su caída y disolución en 1991. Gorbachov se había embarcado en un ambicioso programa de reformas desde su llegada al poder que se basaba en dos conceptos: Perestroika y Glásnost. Estos movimientos encontraron resistencia y sospechas por parte de los miembros de la línea dura del sistema soviético. Las reformas liberaron algunas fuerzas y movimientos que Gorbachov no esperaba. Especialmente creció la agitación nacionalista en la parte de la Unión Soviética con minorías no-rusas, por lo que había temores de que algunas o todas la repúblicas de la unión se separaran. En 1991, la Unión Soviética estaba en una grave crisis económica y política. Había escasez de casi todos los productos, y la gente tenía que guardar largas colas para comprar productos esenciales.

Las RSS de Estonia, Letonia, Lituania y Georgia habían declarado ya su independencia de la Unión Soviética. En enero de 1991, hubo un intento de retornar a Lituania a la Unión Soviética por la fuerza y derribar a las autoridades separatistas lituanas por parte de fuerzas locales prosoviéticas. Continuaban los conflictos étnicos armados en Nagorno Karabaj y Osetia del Sur.

El 12 de junio de 1990, el Congreso de los Diputados del Pueblo de la RSFS de Rusia declaró la soberanía de Rusia y, por lo tanto, limitó la aplicación de las leyes de la Unión Soviética, en particular las leyes de las finanzas y la economía, en el territorio ruso. El Soviet Supremo de la RSFS de Rusia aprobó leyes que contradecían las leyes de la Unión Soviética (la autodenominada «Guerra de Leyes»). A continuación, el 16 de julio de 1990, la Rada Suprema de la RSS de Ucrania adoptaba la Declaración de Soberanía Estatal de Ucrania.How Ukraine Became a Market Economy and Democracy by Anders Åslund, Peterson Institute for International Economics, 2009, (page 21)

El 17 de marzo de 1991, se realizó un referéndum en toda la Unión Soviética, boicoteado por las repúblicas bálticas más las RSS de Armenia, Georgia y Moldavia, pero la mayoría de los residentes en el resto de las repúblicas expresaron su deseo de seguir en la renovada Unión Soviética. En las negociaciones que le siguieron, 8 de las 9 repúblicas (excepto la RSS de Ucrania) aprobaron el Nuevo Tratado de la Unión con algunas condiciones. El Tratado haría de la Unión Soviética una federación de repúblicas independientes con un presidente, política exterior y militar común. La Federación de Rusia, Kazajistán y Uzbekistán firmaron el tratado en Moscú de 20 de agosto de 1991.

Papel de EE. UU. Christopher Andrews, en su libro Solo para los ojos del presidente, proporciona información clasificada sobre el papel crucial que tuvieron los Estados Unidos en el intento de golpe de Estado de agosto de 1991. La mejor y de más alta clasificación de inteligencia disponible por George H. W. Bush durante el golpe emanó de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) monitorizando las comunicaciones entre Vladímir Kriuchkov y Dmitri Yázov en Moscú al puesto de mando militar a lo largo de la Unión Soviética. La SIGiNT mostraba el escaso apoyo militar del golpe. La mayoría de los comandantes rehusaron incluso recibir llamadas desde Moscú. Bush, se afirma, tomó la decisión sin precedentes de entregar información de inteligencia a Borís Yeltsin. Un experto en comunicaciones de la embajada de los Estados Unidos en Moscú fue asignado como ayudante de Yeltsin para asegurar las llamadas telefónicas a los líderes militares. La NSA se opuso a la decisión de Bush de compartir SIGiNT con Yeltsin sobre el terreno, ya que esto comprometería la futura capacidad de monitorizar las comunicaciones militares rusas. Para el presidente Bush, sin embargo, la prioridad fundamental era la de hacer todo lo posible para derrotar el golpe. De hecho, el golpe fracasó con más rapidez de lo que se había esperado por parte de los analistas, que predijeron un rápido fracaso.

La conspiración

El 11 de diciembre de 1990, el jefe del KGB Vladímir Kryuchkov hizo una «llamada al orden» en la televisión central de Moscú.Yevgenia Albats and Catherine A. Fitzpatrick. The State Within a State: The KGB and Its Hold on Russia - Past, Present, and Future. 1994. ISBN 0-374-52738-5, pages 276-293. Ese día, ordenó a dos oficiales del KGB Mayor General del KGB Vyacheslav Zhizhin y Coronel del KGB Alexei Yegorov, The State within a state, página 276-277 (en inglés) preparar un plan de medidas que podían tomarse en caso de que el estado de emergencia fuese declarado en la Unión Soviética. Luego, Kryuchkov involucró en la conspiración al ministro de Defensa soviético Dmitri Yázov, al ministro de Interior Borís Pugo, al presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética Valentín Pávlov, al vicepresidente de la Unión Soviética Guennadi Yanáyev, al subjefe del Consejo de Defensa de la Unión Soviética Oleg Baklánov, al jefe del secretariado de Gorbachov Valeri Boldin, y al Secretario del Comité Central del PCUS Oleg Shenin.September 1991 internal KGB report on the involvement of KGB in the coup (en ruso) "Nóvaya Gazeta" No. 51 of 23 July 2001 (extracts from the indictment of the conspirators) (en ruso)

Los golpistas tenían la esperanza que Gorbachov podía ser persuadido de declarar el estado de emergencia y «restaurar el orden».

El 29 de julio de 1991, el presidente de la Unión Soviética Mijaíl Gorbachov, junto al presidente de la RSFS de Rusia Borís Yeltsin y el presidente de la RSS de Kazajistán Nursultán Nazarbáyev discutieron la posibilidad de reemplazar a los representantes de la línea dura como Pávlov, Yázov, Kryuchkov y Pugo por figuras más liberales. Esta conversación fue interceptada por el KGB y de esa manera fue sabida por Kryuchkov,Timeline of the events , by Artem Krechnikov, Moscow BBC correspondent (en ruso) quien había puesto a Gorbachov bajo estrecha vigilancia con el nombre de «sujeto 111».Christopher Andrew and Vasili Mitrokhin (2000). The Mitrokhin Archive: The KGB in Europe and the West. Gardners Books. ISBN 0-14-028487-7, pages 513-514. The KGB surveillance logbook included every move of Gorbachev and his wife Raisa Gorbacheva, Subject 111, such as "18:30. 111 is in the bathtub."The State within a state, page 276-277

El 4 de agosto de 1991, Gorbachov se fue de vacaciones a su dacha (casa de campo) en Forós, en la península de Crimea. Tenía planeada la vuelta a Moscú para el 20 de agosto de 1991, cuando el Tratado de la Unión iba a ser firmado.

El 17 de agosto, los conspiradores se encontraron en la residencia de invitados del KGB en Moscú. Allí leyeron el nuevo Tratado de la Unión, sacando como conclusión que allanaba el camino para la ruptura de la Unión Soviética, y decidieron que era tiempo de actuar. El domingo 18 de agosto, Oleg Baklánov, Valeri Boldin, Oleg Shenin y el Viceministro de Defensa de la Unión Soviética Valentín Varénnikov volaron hacia Crimea para entrevistarse con Gorbachov. Al mismo tiempo, todas las líneas de comunicación con la dacha de Forós, controladas por el KGB, fueron cortadas. Guardas adicionales de seguridad del KGB con órdenes de no permitir a nadie abandonar la dacha, fueron colocados en las entradas. Baklánov, Boldin, Shenin y Varénnikov demandaron que Gorbachov declarase el estado de emergencia o dimitiera, y nombrase al vicepresidente de la Unión Soviética Guennadi Yanáyev como presidente en funciones, y, así permitir a los conspiradores la «restauración del orden» en el país."Nóvaya Gazeta" No. 59 of 20 August 2001 (extracts from the indictment of the conspirators) (en ruso)"Kommersant" , 18 August 2006 (en ruso)

Gorbachov siempre afirmó que él rehusó a aceptar el ultimátum.Gorbachev's interview to the Russian Service of BBC of 16 August 2001 (en ruso) Varénnikov insistió en que Gorbachov dijo: «¿Qué es lo que piensan que hace falta, maldita sea!». Sin embargo, los presentes en la dacha testificaron que Baklánov, Boldin, Shenin, y Varénnikov estaban claramente decepcionados y nerviosos después de la reunión con Gorbachov.

Los conspiradores pidieron 250.000 esposas a la fábrica de Pskov y 300.000 formularios de detención. Kryuchkov dobló la paga a todo el personal de la KGB, llamó a los que estaban de vacaciones y puso a todos en alerta. La Prisión de Lefórtovo fue vaciada para recibir a los detenidos.

El golpe de agosto miniatura|derecha|250px|Tanques T-80 en la Plaza Roja durante el Golpe de agosto de 1991. Después del regreso de Baklánov, Boldin, Shenin y Varénnikov de Crimea, los conspiradores se reunieron en el Kremlin de Moscú. Guennadi Yanáyev, Valentín Pávlov y Oleg Baklánov firmaron la autodenominada «Declaración del Liderazgo Soviético» en el que declaraba el estado de emergencia en «algunos» (sin especificar) territorios de la Unión Soviética y anunciaron que el Comité Estatal para el Estado de Emergencia (Государственный Комитет по Чрезвычайному Положению, ГКЧП, o Gosudárstvenny Komitet po Chrezvicháynomu Polozhéniyu, GKChP) fue creado para «conducir el país y el efectivo mantenimiento del régimen de estado de emergencia».

El GKChP incluía a los siguientes miembros: Guennadi Yanáyev, vicepresidente de la URSS. Valentín Pávlov, Primer ministro. Vladímir Kriuchkov, director del KGB. Dmitri Yázov, ministro de Defensa. Borís Pugo, ministro de Asuntos Internos. Oleg Baklánov, miembro del Consejo de Defensa. Vasili Starodúbtsev, presidente de la Unión de Campesinos de la URSS. Aleksandr Tizyakov, presidente de la Asociación de Empresas Estatales y Conglomerados de Industria, Transporte y Comunicaciones. GKChP documents (en ruso)

Guennadi Yanáyev firmó el decreto autonombrándose "presidente en funciones de la URSS" con el pretexto de la incapacidad de Gorbachov para llevar a cabo las tareas presidenciales debido a una «enfermedad».

Los ocho como colectivo fueron conocidos como la «Banda de los Ocho».

El GKChP prohibió todos los periódicos en Moscú, excepto 9 periódicos controlados por los comunistas. El GKChP emitió una declaración populista que establecía que «el honor y dignidad del hombre soviético debía ser restaurada», prometiendo que el Nuevo Tratado de la Unión sería discutido por todo el pueblo, que «las calles de las ciudades serán purgadas del crimen», y que el GKChP se centrará en resolver los problemas de escasez de comida. Al mismo tiempo, el GKChP asegura a sus ciudadanos que apoyarán los «genuinos procesos democráticos» y reformas, y apoyarían la libre empresa.

19 de agosto