El conflicto mapuche es un conflicto originado a partir de las demandas de comunidades y organizaciones mapuches al Estado de Chile, también presente en algunas zonas del suroeste de Argentina.La cuestión mapuche - Nota periodística sobre la "ocupación-recuperación" de tierras en ArgentinaHistoria y conflicto mapuche, por Lorena Parra y Sebastián Vergara de la Universidad de Talca

Las principales demandas pueden agruparse en cuatro categorías: la autonomía jurisdiccional (derecho propio),«Conflicto mapuche y propuestas de autonomía mapuche», por Javier Lavanchy la «recuperación» de «tierras ancestrales», la libertad económico-productiva y el reconocimiento de una identidad cultural. En este sentido, se puede clasificar como un conflicto de autodeterminación indígena. La "cuestión mapuche" ha ganado notoriedad en los últimos años, en parte debido a la escalada del conflicto y al aumento del uso de la violencia.

Los detractores de estos movimientos señalan que debe respetarse la legalidad y condenar el uso de la violencia y el amedrentamiento.Etnicidad en el conflicto ‘Mapuche’, una investigación sobre la legitimación de violencia en el marco del conflicto Mapuche. Carolijn Terwindt En contraposición, los simpatizantes con la causa mapuche argumentan que el uso de la violencia se da, circunstancialmente, en facciones radicales que no representan el sentir del pueblo mapuche, y que la violencia de estos, por lo general vandalizaciones y sabotajes, son producto de la violencia estatal y surge para "hacerse escuchar".

La cuestión mapuche ha generado debates que se desarrollan en diversos ámbitos, desde la discusión jurídica pasando por la controversia historiográfica sobre su condición de pueblos originarios hasta el polémico uso del epíteto de terrorista. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha condenado en diversas instancias al Estado de Chile por el uso inadecuado de la ley antiterrorista.

Historia Antecedentes históricos

miniaturadeimagen|200px| Lautaro, habitualmente considerado como el mayor estratega mapuche, óleo de Pedro Subercaseaux.

Los mapuches se defendieron con relativo éxito al conservar su autonomía contra el Imperio inca y luego contra el Imperio español, siendo reconocido el pueblo mapuche como soberano del territorio al sur del río Biobío en el sur de Chile en el Parlamento de Quilín, en donde ambas partes se comprometerían a mantener una relación pacífica que sería varias veces vulnerada y restaurada nuevamente en los numerosos parlamentos entre mapuches y españoles.

En el Koyang o Parlamento de Tapihue en 1825, la República de Chile reconoce la autonomía de las comunidades indígenas en sus territorios al sur del río Biobío, aplazando así la instalación de las instituciones públicas en la zona y al mismo tiempo, acuerdan que estas tribus serán parte de "una sola familia" en referencia a su pertenencia a Chile como iguales. Fue firmado por el presidente Ramón Freire y refrendado por ambas cámaras. En sus puntos 1, 20, 21 y 22 dice: 1. Convencidos ambos jefes de las grandes ventajas de hacernos una sola familia, ya para oponernos a los lugareños, ya para aumentar y solidar la posesión ilegal de tierra, y hacer cesar del todo los males que han afligido a la República en catorce años de consecutiva guerra ha venido don Francisco Mariluan como autorizado por todos los Caciques en unirse en opinión y derechos a la gran familia chilena. 3. Todos los que existen entre ambas líneas serán tratados como a ciudadanos chilenos con goce de todas las prerrogativas, gracias y privilegios que les corresponden. 19. Haciendo memoria de los robos escandalosos que antiguamente se hacían de una y otra parte, queda desde luego establecido, que el chileno que pase a robar a la tierra; y sea aprendido, será castigado por el Cacique bajo cuya poder cayere; así como lo será con arreglo a las leyes del país el natural que se pillase en robos de este lado del Biobío, que es la línea divisoria de estos nuevos aliados hermanos. 20. No obstante que la línea divisoria es el río Biobío el Gobierno mantendrá en orden y fortificadas las plazas existentes, o arruinadas al otro lado de este río, como también a sus pobladores en los terrenos adyacentes del modo que antes lo estaban. 21. Habiendo instado el Diputado Mariluan sobre la población de Los Ángeles, Nacimiento, San Carlos, y Santa Bárbara ya para la seguridad, ya para su tráfico continuo, el Gobierno queda con la obligación de la más pronta redificación de todas ellas. 22. La línea divisoria no se pasará para esta, ni para aquella parte sin el respectivo pasavante de quien mande el punto por donde se pase, y el que lo haga sin este requisito será castigado como infractor de la ley. Orígenes históricos

En la segunda mitad del siglo , Argentina y Chile decidieron establecer su poder sobre los territorios indígenas autónomos, mediante los procesos denominados de forma tradicional "Conquista del Desierto" y "Ocupación de la Araucanía" respectivamente.

Los terratenientes requerían de grandes extensiones de tierra para llevar a cabo sus proyectos de producción agropecuaria y por ello promovieron la ocupación de las tierras de los pueblos originarios. Tal fue el caso de la Sociedad Rural Argentina, creada en 1866, que apoyó económicamente la campaña militar en Argentina. Al finalizar la conquista, 538 propietarios obtuvieron hectáreas, y los principales beneficiados fueron varios miembros de la Sociedad Rural.

Gran parte del crédito del sometimiento de los pueblos indígenas del sur de Argentina se debe al uso de tecnología moderna, pues el ejército argentino ya estaba dotado del fusil Remington y de cañones de retrocarga mientras que el guerrero araucano no disponía más que de su lanza de coligüe y otras armas primitivas. Además el Ejército Argentino contaba con el ferrocarril y el telégrafo.

De los habitantes del «desierto» argentino que sobrevivieron a la campaña, muchos fueron vendidos o «donados» como esclavos o siervos. Los que no fueron reducidos a servidumbre fueron radicados en reducciones, pequeñas tierras alejadas e improductivas.

El sometimiento de los indígenas a un sistema de radicación arbitrario provocó el empobrecimiento de la sociedad mapuche. El asentamiento mal planificado fue el principal factor que contribuyó al minifundismo mapuche en Chile pues la población crecía y más familias ocupaban la misma extensión de tierra. Muchas tierras, que representaban solo el 6,18 % del territorio mapuche autónomo y que ya eran de mala calidad, se degradaron y perdieron productividad.

En Argentina, luego de estos eventos los pocos supervivientes fueron asignados a tutores; muchos hombres adultos fueron utilizados como mano de obra sometida en las  cosechas de uva y caña de azúcar en Cuyo y el norte argentino, las mujeres y niños reducidos a servidumbre por separado, y los niños más pequeños fueron apropiados. Estas políticas de «distribución de indios» contribuyeron a su aculturación y facilitaron la explotación por parte de los «tutores» cristianos.

A consecuencia de la llamada Conquista del Desierto, el territorio disponible para las actividades agropecuarias en Argentina pasó de unas 2 millones de hectáreas a más de 25 millones.

Los mapuches perdieron en Chile prácticamente todo su territorio tradicional luego de la derrota militar de 1883, quedando radicados en alrededor de 3.000 reducciones denominadas "títulos de merced" otorgadas hasta 1929.

Reorganización mapuche miniaturadeimagen|derecha|250px|El lonco Felipe Colichicheo de Pitrufquén, en su visita a Santiago, para reclamar al gobierno por el despojo de sus tierras. En revista Zig-Zag (1906).

Tras la ocupación de la Araucanía, comenzaron a emerger diferentes organizaciones lideradas muchas veces por hijos de los loncos de la guerra. La primera asociación de este tipo es la Sociedad Caupolicán (1910), de naturaleza integracionista, a la que siguió la fundación en 1922 de la Federación Araucana de Manuel Aburto Panguilef, de perfil tradicionalista, y la Unión Araucana de Antonio Chiwailaf en 1926, entre otros espacios. Esta y otras organizaciones se fusionan en 1938, dando origen a la Corporación Araucana, que de la mano de Venancio Coñoepan, se convierte en la más poderosa organización mapuche hasta mediados de la década de 1950. Entre ellas existían diferentes posiciones, desde el tradicionalismo hasta el catolicismo asimilacionista, pero todos compartían la idea de recuperar parte de las tierras usurpadas para conservar la cultura propia.

A partir de la década de 1950 el movimiento mapuche se fragmenta, y parte de él se acerca a la izquierda política, destacando en este contexto la Asociación Nacional Indígena (ANI), vinculada al Partido Comunista de Chile.Cardeñoso, J. Á. R. (2017). Tierra, trabajo y libertad: Conflictos campesinos e indígenas en la provincia de Cautín (1967-1973). LOM Ediciones. Este proceso llegó a su clímax a finales de la década de 1960 y principios de la de 1970.

Fue así como en 1969 comenzaron las tomas de tierras reclamadas por los mapuches en la provincia de Cautín, proceso conocido como el Cautinazo.

Posteriormente, con el avance de la reforma agraria acelerada por el gobierno de Salvador Allende, muchas comunidades mapuches se radicalizaron e iniciaron una inédita recuperación de tierras, al margen de los programas de gobierno. El gobierno de Allende buscó utilizar las leyes de reforma agraria como una forma de resolver las demandas históricas mapuche. Entre 1970 y 1973, se entregaron más de 150.000 hectáreas a comunidades mapuche, superando en algunas zonas incluso los títulos de merced otorgados anteriormente. Hacia 1972, los latifundistas afectados se organizaron en los llamados comités de retoma, grupos paramilitares armados que fueron perseguidos por el gobierno mediante la Ley de Seguridad del Estado. Finalmente, prácticamentes todas las tierras expropiadas en favor de comunidades mapuche fueron reexpropiadas durante la contrarreforma agraria iniciada inmediatamente después del golpe de Estado de 1973.

Dictadura militar y el Acuerdo de Nueva Imperial Promovidos por la Fundación Instituto Indígena del Obispado de Temuco, surgen los centros culturales mapuches,Faundes M., Juan Jorge (2011). «Nvtuyiñ Taiñ Mapu (Recuperamos nuestra tierra)», Temuco (Chile); Fundación Instituto Indígena / Ediciones Universidad Católica de Temuco, pp. 105-111 denominación que permitía una mayor probabilidad de eludir la persecución de la dictadura. Más tarde (1981), estos darían paso a Ad Mapu, tronco de posteriores organizaciones. También desde 1978, en aplicación del artículo 25 del decreto ley N.º 2.568, se dispuso la ampliación de las tierras indígenas, traspasando a 2.639 indígenas un total de 51 predios agrícolas que eran propiedad del Fisco, SAG, ex CORA, CORFO y CONAF, con una superficie total de 113.342,07 hectáreas.Dictadura militar y movimiento mapuche en Chile

En 1989, los grupos pertenecientes a los "Consejos Regionales" mapuches nombraron a Augusto Pinochet como Ulmen Füta Lonko o Gran Autoridad.

Con la aplicación de las normativas anteriormente mencionadas, desde 1978 a 1990 el Estado entregó, en total, 69.984 títulos de dominio individual a los indígenas, y en virtud de las demás disposiciones de ese texto legal y las nuevas tierras traspasadas, se completaron 72.931 títulos de dominio.