miniatura|300px|Mapa de Abraham Ortelius, Ámsterdam, 1597: en la esquina superior derecha dice Hyper Borei y muestra un continente que ocupa toda el área polar.

En la mitología griega, Hiperbórea era una región situada en las tierras septentrionales aún desconocidas, al norte de Tracia. Su nombre deriva precisamente de que se creía que el dios-viento Bóreas habitaba en Tracia, y los hiperbóreos, sus hijos, lo harían más al norte de este reino, en el país de Hiperbórea.

Temisto era la hija del rey hiperbóreo Zabio y madre de Galeotes por Apolo. Galeotes es el antepasado de una estirpe de adivinos sicilianos.Estéfano de Bizancio, voz «galeotas»

Fuentes antiguas

Heródoto

La primera fuente existente que menciona a Hiperbórea en detalle, las Historias de Heródoto (IV, 32-35),Heródoto, Historias, IV, 32-35 data de alrededor del 450 a. C. Sin embargo, Heródoto hace referencia a tres fuentes anteriores que supuestamente mencionaban a los hiperbóreos, entre ellas Hesíodo y Homero, este último habría escrito sobre Hiperbórea en su obra perdida Epígonos: (si es que realmente es una obra suya). Heródoto también afirma que el poeta Aristeas del habría escrito acerca de los hiperbóreos en un poema (ahora perdido) llamado Arimaspea sobre un viaje a la tierra de los isedones, que se estima que vivieron en la estepa kazaja. Más allá de ellos vivían los arimaspos, gentes con un solo ojo, más adelante los grifos, guardianes del oro, y después de estos, los hiperbóreos.Bridgman, p. 31. Heródoto asumió que Hiperbórea estaba en algún lugar del noreste de Asia.

Píndaro, Simónides de Ceos y Helánico de Lesbos, contemporáneos de Heródoto en el , describieron brevemente o se refirieron, cada uno de ellos, a los hiperbóreos en sus obras.Bridgman, p. 61.

Localización de Hiperbórea

Se creía que los hiperbóreos vivían más allá de los nevados montes Ripeos.

Según Pausanias: «La tierra de los hiperbóreos, hombres que viven más allá del hogar de Bóreas».Description of Greece, 5. 7. 8.

Homero colocó a Bóreas en Tracia, y por lo tanto Hiperbórea estaba, en su opinión, al norte de Tracia, en Dacia.Aristeas of Proconnesus, Bolton, Oxford, 1962, p. 111.

Sófocles,Sófocles: Antígona, 980-987 Esquilo,Esquilo: Agamenón, 193; 651 Simónides de CeosEscolio a Apolonio de Rodas, Argonáuticas I, 121 y CalímacoCalímaco: Himno a Delos IV, 65 también colocaron a Bóreas en Tracia.Bridgman, p. 35, 72. Otros escritores antiguos, sin embargo, creían que el hogar de Bóreas o los montes Ripeos estaban en un lugar diferente. Por ejemplo, Hecateo de Mileto creía que los montes Ripeos estaban adyacentes al mar Negro. Alternativamente Píndaro situó el hogar de Bóreas, los montes Ripeos e Hiperbórea, todos cerca del Danubio.Bridgman, p. 45. Heráclides Póntico y Antímaco, en contraste, identificaron los montes Ripeos con los Alpes, y los hiperbóreos como una tribu celta (tal vez los helvecios) que vivían justo más allá de ellos.Bridgman, pp. 60-69. Aristóteles colocó los montes Ripeos en los límites de Escitia e Hiperbórea más al norte.Meteorológicos, 1. 13. 350b. Hecateo de Abdera y otros creían que Hiperbórea era Gran Bretaña (ver más adelante).

Más tarde, las fuentes romanas y griegas continuaron cambiando la ubicación de los montes Ripeos, el hogar de Bóreas, así como de Hiperbórea, supuestamente ubicada más allá de ellos. Sin embargo, todas estas fuentes coincidían en que estaban en el extremo norte de Grecia o en el sur de Europa.Bridgman, pp. 75–80 El antiguo gramático Simias de Rodas en el conectó a los hiperbóreos con los masagetasSupplementum Hellenistcum, Berlín, 1983, n.º 906, 411. y Posidonio en el con los celtas occidentales, pero Pomponio Mela los ubicó aún más al norte en las cercanías del Ártico.Bridgman, p. 79.

En los mapas basados en puntos de referencia y descripciones dadas por Estrabón,Estrabón, 11.4.3. Hiperbórea, que se muestra de forma variada como una península o isla, está situada más allá de lo que hoy es Francia, y se extiende más de norte a sur que de este a oeste. Otras descripciones la sitúan en la zona general de los montes Urales.

Fuentes clásicas posteriores

Plutarco, escribiendo en el , conectó a los hiperbóreos con los galos que habían saqueado Roma en el (ver batalla del Alia).

Eliano, Diodoro Sículo y Esteban de Bizancio registraron importantes fuentes griegas antiguas sobre Hiperbórea, pero no añadieron nuevas descripciones.Bridgman, pp. 163–173.

El filósofo estoico Hierocles del equiparó a los hiperbóreos con los escitas, y a los montes Ripeos con los montes Urales.Bridgman, p. 86 Clemente de Alejandría y otros escritores cristianos también hicieron esta misma equivalencia escita.Stromata iv. xxi' Exhortation, II.

Diversos fragmentos acerca de Pitágoras sostenían que él provenía de los hiperbóreos.

Identificación con Gran Bretaña

Hiperbórea fue identificada con Gran Bretaña por primera vez por Hecateo de Abdera en el , como en un fragmento conservado de Diodoro Sículo:

Hecateo de Abdera también escribió que los hiperbóreos tenían en su isla «un magnífico recinto sagrado dedicado a Apolo y un importante templo adornado con muchas ofrendas votivas y de forma esférica». Algunos eruditos han identificado este templo con Stonehenge. Diodoro, sin embargo, no identifica a Hiperbórea con Gran Bretaña, y su descripción de Gran Bretaña (5.21-23) no hace mención de los hiperbóreos o de su templo esférico. (Véase la sección «Leyendas» más adelante).

Pseudo Escimno, alrededor del 90 a. C., escribió que Bóreas habitaba en el extremo del territorio galo, y que tenía un pilar erigido en su nombre en la orilla del mar (Periégesis, 183). Algunos han afirmado que se trata de una referencia geográfica al norte de Francia, y a Hiperbórea como las islas británicas que se encuentran justo más allá del canal de la Mancha.Lewis Spence, The Mysteries of Britain, 1905.

Ptolomeo (Geografía, 2. 21) y Marciano de Heraclea (Periplo, 2. 42) colocaron a Hiperbórea en el mar del Norte, al que llamaron «océano hiperbóreo».Bridgman, p. 91.

En su trabajo de 1726 sobre los druidas, John Toland identificó específicamente la Hiperbórea de Diodoro con la isla de Lewis, y el templo esférico con las Piedras de Callanish.

Leyendas

Junto con Tule, Hiperbórea fue una de las varias terrae incognitae de los griegos y romanos, donde Plinio, Píndaro y Heródoto, así como Virgilio y Cicerón, relataron que la gente vivía hasta los mil años y disfrutaba de vidas de completa felicidad. Hecateo de Abdera recopiló todas las historias sobre los hiperbóreos conservadas en el y publicó un extenso tratado sobre ellos, perdido para nosotros, pero anotado por Diodoro Sículo.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica II 47, 1-2 Además, se suponía que el sol salía y se ponía solo una vez al año en Hiperbórea, lo que lo situaba por encima o sobre el círculo polar ártico, o, más en general, en las regiones polares árticas.

El antiguo escritor griego Teopompo, en su obra Filípicas, afirmaba sobre Hiperbórea que una gran raza de soldados de otra isla (algunos han afirmado que se trataba de la Atlántida) había planeado su conquista, pero el plan fue abandonado porque los soldados de Meropis se dieron cuenta de que los hiperbóreos eran el pueblo más bendecido y eran demasiado fuertes para ellos; esta leyenda inusual, que algunos creen que es una sátira o una comedia, fue preservada por Eliano.Claudio Eliano: Varia Historia, 3. 18

Teseo visitó a los hiperbóreos y Píndaro trasladó el encuentro de Perseo con Medusa allí desde su sitio tradicional en Libia, debido al descontento de sus editores alejandrinos.

Apolonio escribió que los argonautas llegaron a avistar Hiperbórea cuando navegaban por el Erídano.

Hiperbóreos en Delos

Solo entre los doce olímpicos, Apolo era venerado entre los hiperbóreos, pensaron los helenos: pasó el invierno entre ellos. Según Heródoto, las ofrendas de los hiperbóreos llegaban a Escitia envueltas en paja, y se pasaban de tribu en tribu hasta llegar a Dodona y de ellas a otros pueblos griegos hasta llegar al templo de Apolo en Delos. Dice que usaron este método porque la primera vez los regalos fueron traídos por dos doncellas, Hipéroque y Laodice, con una escolta de cinco hombres, pero ninguna de ellas regresó. Para evitarlo, desde entonces los hiperbóreos llevaron los regalos a sus fronteras y pidieron a sus vecinos que los entregaran en el siguiente país y así sucesivamente hasta llegar a Delos.

Heródoto también detalla que otras dos doncellas vírgenes, Arge y Opis, habían llegado antes de Hiperbórea a Delos, como tributo a la diosa Ilitía por facilitar los partos, acompañadas por los propios dioses. Las doncellas recibían honores en Delos, donde las mujeres recogían regalos de ellas y les cantaban himnos.

Apolodoro dice que Orión, según algunos, fue muerto porque desafió a Artemisa a lanzar el disco, mientras que según otros la diosa lo asaeteó por haber violado a Opis, una de las doncellas venida de los Hiperbóreos.Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica I 4, 5«Las primeras en llevarte las primicias desde el país de los rubios Arimaspos fueron Upis, y Loxo, y la feliz Hecaerge, hijas de Bóreas, y también unos varones, lo más granado de la juventud Hiperbórea. Ninguno de ellos regresó a su casa, pero fueron dichosos y consiguieron gloria y renombre. Las muchachas Delíades, en efecto, cuando el armonioso himeneo hace temblar su alma, ofrecen la juvenil cabellera a aquellas vírgenes, sus coetáneas, y los muchachos ofrecen como primicia a aquellos jóvenes la primera cosecha de bozo en sus mejillas».Calímaco: Himno IV (a Delos), 290 s.

Abaris el hiperbóreo

Un curandero legendario hiperbóreo en particular fue conocido como «Abaris» o «Abaris el curandero», que Heródoto describió por primera vez en sus obras. Platón (Cármides, 158C) consideraba a Abaris como un médico del lejano norte, mientras que Estrabón informó que Abaris era escita como el primer filósofo Anacarsis (Geografía, 7. 3. 8).

Apariencia física

La leyenda griega afirma que los boreales, que eran los descendientes de Bóreas y de la ninfa de las nieves Quíone, fundaron la primera monarquía teocrática en Hiperbórea. Esta leyenda se encuentra recogida en los escritos de Eliano:

Diodoro Sículo añadió a esta descripción:

Por lo tanto, se creía que los boreales eran reyes gigantes, de unos tres metros de altura, que gobernaban Hiperbórea.

No hay otras descripciones físicas de los hiperbóreos en las fuentes clásicas.Bridgman, pp. 92–134. Sin embargo, Elio Herodiano, un gramático del , escribió que los míticos arimaspos eran idénticos a los hiperbóreos en apariencia física (De prosodia catholica, 1. 114) y Esteban de Bizancio en el escribió lo mismo (Ethnika, 118. 16). El antiguo poeta Calímaco describió a los arimaspos como de cabello claro,Hymn IV to Delos, 292 pero se discute si los arimaspos eran hiperbóreos.

Del este al oeste: Los celtas como hiperbóreos

Seis autores griegos clásicos también llegaron a identificar a estos pueblos míticos más allá del viento del norte con sus vecinos celtas en el norte: Antímaco, Protarco, Heráclides Póntico, Hecateo de Abdera, Apolonio de Rodas y Posidonio. La forma en que los griegos entendieron su relación con los pueblos no griegos fue moldeada significativamente por la forma en que los mitos de la Edad de oro fueron trasplantados a la escena contemporánea, especialmente en el contexto de la colonización y el comercio griegos. Como los montes Ripeos del pasado mítico se identificaban con los Alpes del norte de Italia, había al menos un fundamento geográfico para identificar a los hiperbóreos con los celtas que vivían en los Alpes y más allá de ellos, o al menos las tierras hiperbóreas con las tierras habitadas por los celtas. La reputación de los festines y el amor por el oro pueden haber reforzado la conexión.Bridgman, Hyperboreans. Myth and history in Celtic-Hellenic contacts (2005).