miniatura|300px|Lingue Vasconum Primitiae (trad. Primicias de la Lengua Vasca), poemario de Bernard Dechepare (XV-XVI) y primera obra publicada exclusivamente en euskera

La historia externa del euskera es el estudio de la evolución de esta lengua a través de la historia del pueblo y región geográfica donde se habla o se habló, tomando en cuenta para ello la extensión geográfica y estatus social de la lengua a lo largo de la historia, producción literaria y el análisis historiográfico entre otros parámetros.<ref>Towards a History of the Basque Lnaguage. Edited by José Ignacio Hualde, Joseba Andoni Lakarra and Robert Larry Trask: Editors Foreword. pag. 1</ref>Euskal hizkuntza eta literatura. pag. 169 Imanol Ugarte Murua, Itziar Aguirre Iturrioz, Eli Agirre Narbaiza, Reme Arrondo Begiristain eta Miguel Altanako. Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia. ISBN 84-457-1385-XEuskara eta euskal literatura. Elkar. pag. 285:

Historia miniatura|La extensión del euskera arcaico en el año 1 d.C., según Luis Núñez Astrain.Notas introductoriasEl término Euskal Herria es usado para hacer referencia a los siete territorios históricos donde se habla la lengua éuscara, al menos por una parte de su población. En estos siete territorios o provincias que se encuentran a ambos lados de los Pirineos el vascuence fue lengua mayoritaria siglos atrás. Actualmente aproximadamente la mitad de sus hablantes se encuentran en Guipúzcoa. Los territorios de Labort y en especial Vizcaya, que recibieron un gran número de inmigrantes al final del , incluyen un gran número de habitantes que desconocen esta lengua por completo. En Navarra y Álava la pérdida del euskera ocurrió principalmente en los siglos y , antes de ninguna migración significativa. Sola, la Baja Navarra y las áreas interiores de Labort por otro lado tienen una escasa densidad de población y son fuente de emigración aun hoy en día.

Uno de los factores de especial importancia a la hora de analizar el estatus y evolución de esta lengua es la división administrativa que la comunidad vascohablante tradicional ha conocido. Las regiones de Labort, Sola y la Baja Navarra y por otro lado Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y Navarra han estado unidas a Francia y España respectivamente. Es a partir de 1659 que la división entre Francia-España profundiza la división de la región. Además de esta división administrativa se encuentran otra subdivisiones en los territorios de habla éuscara. Desde el proceso de descentralización comenzado en España (1979) Guipúzcoa, Álava y Vizcaya forman la comunidad autónoma del País Vasco, mientras Navarra posee una propia. En el lado norte de los Pirineos Labort y la Baja Navarra están integradas en el Arrondissement de Bayona desde 1926, mientras Sola fue separada desde el principio, siendo incluida en la de Oloron (Béarn), aunque actualmente estas tres regiones forman un pays o región natural (de carácter histórico-cultural) Pays Basque en Francia.

De acuerdo con el académico Koldo Zuazo estos son los tres factores que han determinado y determinan de manera decisiva la evolución de la lengua vasca:

el reducido número de vascoparlantes

su territorio limitado

la división administrativa sufrida

Prehistoria

No existen testimonios escritos anteriores a los 2000 años, ni referencias a la lengua que hablaban sus habitantes, pero de acuerdo con la teoría del desarrollo in situ del hombre vasco, su lengua se desarrolló a la par que este en tiempos eneolíticos en lo que hoy en día es Vasconia, Aquitania y los Pirineos,Hablando con los vascos. Martín Ugalde. Ariel. Barcelona (1977) este hecho está apoyado también en que hasta el momento toda teoría de parentesco con otras lenguas (caucásicas, na-dene, célticas, etc.) ha sido descartada por la comunidad científica.

Edad Antigua miniatura|400px|El nombre Arranez Arbizkar en el bronce de Ascoli, jinete en el 90 a.C. aprox. que obtuvo la ciudadanía romana al igual que otros 9 jinetes de la localidad vascona de SegiaQuien es Quien en la Historia del Pais de los Vascos. Iñaki Egaña. ISBN 84-8136-399-5Es la llegada de los romanos a principios de la era cristiana la que aportará los primeros datos acerca del euskera, aunque sea de manera indirecta. Son las inscripciones romanas con antropónimos y teónimos éuscaros de entre los siglos I-III d.C. encontrados al sur y, más profusamente debido a su intensa romanización, al norte de Euskal Herria las que muestran una lengua distinta de las colindantes y directamente emparentada con el vascuence, el euskera arcaico o aquitano.

Debido a la ubicación de estas inscripciones se asume hoy en día que el euskera fue hablado en una extensión mayor a lo que hoy conocemos como Euskal Herria cuyos límites serían los siguientes:

Al norte y noreste el límite lo marcaba el río Garona, correspondiéndose con la Aquitania romana y la posterior área de habla gascona

De este a oeste desde Vizcaya al Valle de AránBasques and its neighbors in antiquity. pag 57. Joaquín Gorrochategui

Al sur hasta el río Ebro

El poco desarrollo económico y cultural de la región junto con lo escarpado y montañoso del terreno hizo la conquista poco interesante y conveniente para el Imperio romano. Solo un pequeño número de enclaves interesantes desde un punto de vista estratégico (militar, comercial, vías de comunicación, etc.) estuvieron bajo su control. Por eso, la influencia romana en las regiones interiores y montañosas no fue tan considerable como la sufrida en las regiones limitantes más ricas del norte, este y sur. En estas el euskera y latín coexistieron durante un tiempo, y antes de la llegada de los romanos, lo hizo también con el céltico e íbero.

El declive del Imperio Romano, que en estos territorios acaeció entre la segunda mitad del , jugó en favor de la preservación del euskera. Coincidiendo con el proceso de ruralización que siguió al declive del Imperio, comenzó una revitalización del euskera (y el elemento indígena) incluso en aquellas regiones más romanizadas y donde el euskera había sido parcialmente desplazado.

Edad Media miniatura|300px|izquierda|La península ibérica en el año 1030 A pesar de lo mencionado fue probablemente la resistencia a las tribus Germánicas que llegarían en distintas oleadas lo que más ayudó a la preservación de esta lengua. Esta resistencia, repetida continuamente en los documentos de ese periodo, trajo la unificación de todas las fuerzas dispersas y en el nacimiento de instituciones políticas autónomas vascas.

Tal y como Koldo Mitxelena argumentó, el escaso grado de diferenciación entre los dialectos éuscaros (aun menor cuando se analizan los primeros textos completos) indican la existencia de un periodo durante el cual las fuerzas centrífugas o divergentes fueron anuladas por sendas fuerzas unificadoras. Para que esto ocurriera debieron existir entidades políticas unificadas que solo pudieron darse en los siglos posteriores a las invasiones germánicas.Sobre el pasado de la lengua vasca. Donostia-San Sebastián. Auñamendi (1964)

Durante el reinado de Sancho III (1000-1035), el Reino de Navarra alcanzó el máximo esplendor. Este monarca fue uno de los principales impulsores del Camino de Santiago, alrededor del cual se desarrollarían importantes asentamientos urbanos. También data de la misma época la construcción del Monasterio de Leire, centro medieval cultural distinguido. La monarquía navarra importaría de los recién fundados centros urbanos de las áreas de habla occitana la burguesía encargada de dotar de infraestructura económica y comercial al reino. A su vez la mayoría de los monjes de las distintas órdenes y monasterios eran de origen occitano y franco, es decir, la vida cultural, económica y política del país era controlada por gentes extranjeras respecto a este.

La sustitución lingüística del latín por el occitano como lengua administrativa, oficial y judicial en el Reino de Navarra se debió a esto, aunque pronto encontró en la corte una competidora, el romance navarro, que gozaría también de oficialidad, a diferencia del euskera, que aun siendo la lengua mayoritaria del Reino carecía de prestigio social.<ref>Estudio lingüístico de la documentación medieval en lengua occitana de Navarra. Bilbao. Universidad del País Vasco (1988)</ref> miniatura|Página 72 del Códice Emilianense 60. Se aprecia la glosa al margen. La mayoría de los textos éuscaros de este periodo son topónimos, antropónimos y a veces frases enteras intercaladas en textos en romance y en latín. Ejemplo de ello son Reja de San Millán (1025), con una considerable lista de pueblos y ciudades de Álava y las dos Glosas Emilianenses (). Otro documento de importancia es el libro de peregrinos de Aymeric Picaud, que incluye un breve vocabulario en euskera.Contribución al estudio y edición de textos antiguos vascos. San Sebastián: Diputación de Guipúzcoa. Suplemento 11 del Anuario del Seminario de Filología Vasca Julio de Urquijo. (1983, 1990)</ref>

Durante la Edad Media el euskera se extendió más allá de los límites actuales de Euskal Herria, al sureste llegó hasta las provincias de Burgos y La Rioja, por ejemplo en el el rey castellano Fernando III reconoció a los habitantes del valle de Ojacastro el derecho de dirigirse en euskera a los tribunales.La fazaña de don Moriel. Boletín de Estudios Históricos sobre San Sebastian. 16/17.85-103. Andrés Mañaricua De acuerdo con Lakarra y Corominas el euskera se extendía también por la región montañosa de Huesca y Lérida, tal y como muestra también la prohibición de 1349 de usar euskera (y árabe y hebreo) en el mercado de Huesca.<ref>Vasconia medieval. Historia y filología. San Sebastián: Diputación de Guipúzcoa. Suplemento 2 del Anuario del Seminario de Filología Vasca Julio de Urquijo. (1957)

El euskera sin embargo llegó a extender a tierras más lejanas aún, pues de acuerdo con Esteban de Garibay los nativos de Terranova pronto aprendieron y adquirieron conocimiento del euskera debido a su contacto con los balleneros y pescadores vascos, dando como fruto un pidgin algonquino-vasco bien atestiguado. También existió otro pidgin vasco-islandés fruto del contacto entre vascos e islandeses, que dejó toponimia en Labrador y Terranova.Las ideas lingüísticas vascas del siglo XVI. San Sebastián: EUTG-Mundaiz. Jose Ramón Zubiaur (1990)

XVI-XVII miniatura|300px|Manuscrito de Juan Pérez de Lazarraga descubierto en el año 2004 por Borja Aginagalde Durante estos siglos se inicia el proceso de transformación de una sociedad feudal a una burguesa en Vasconia, mientras a su vez en Europa empieza a desarrollarse el estado tal y como se entiende en el sentido moderno del término. Estos estados traerían cambios culturales considerables al impulsar las características propias de cada comunidad: historia, literatura, arte y sobre todo la lengua. Se exaltó el noble origen, perfección y pureza de estas lenguas nacionales, consiguiendo así elevarlas al mismo nivel que la lengua culta de entonces, el latín. Otro de los factores que contribuiría a la sustitución de la lengua romana por las lenguas vulgares o nacionales sería la Reforma Protestante, pues sus promotores darían prioridad a estas lenguas frente a la política de la Iglesia católica de usar únicamente el latín como única lengua oficial. La creación de los estados modernos y la Reforma afectó de manera muy distinta a la Vasconia peninsular y a la continental.

En Hegoalde el impacto del protestantismo y el Renacimiento sería casi nulo y tendría entre los suyos a uno de los líderes de la Contrarreforma (Ignacio de Loyola). La burguesía vasco-navarra a pesar de ser muy activa estaría subordinada claramente a la corona de Castilla, cuyos productos (grano y lana) transportaban a otros estados europeos a través del eje Atlántico. Esta subordinación lejos de disminuir con el descubrimiento de América en 1492 se afianzó, aunque resultó especialmente provechosa para esta burguesía.