Joan Maragall i Gorina (Barcelona, 10 de octubre de 1860-íd., 20 de diciembre de 1911) fue un poeta español, considerado uno de los padres de la poesía catalana modernista. Su obra manuscrita se conserva en el Archivo Joan Maragall.
Miembro de la intelectualidad de la Barcelona de la Renaixença, de la que había heredado el floralisme La expresión es de JV Foix. Cf. Gabriella Gavagnin, Classicisme i Renaixement: una idea d'Itàlia durant el Noucentisme, Publicacions de l'Abadia de Montserrat, 2005, p. 131 y el retoricismo, hizo una defensa de la espontaneidad y de la búsqueda de simplicidad lo que llegó a desarrollar en su «teoría de la palabra viva», con la que creó escuela. Hizo de su obra poética la vertiente literaria más conocida, aunque también destaca su importante producción en prosa, con más de 450 textos, entre artículos, ensayos, discursos, biografías y prólogos. Su actividad como periodista en el Diario de Barcelona y La Veu de Catalunya fue uno de los medios que le permitió proyectar una opinión que generó una importante influencia social. Tradujo a Goethe, Nietzsche y Novalis e introdujo así en Cataluña una buena parte de la poesía alemana.
En la vertiente personal, Joan Maragall fue un hombre de raíces religiosas y una fuerte implicación política. Entre la Oda a España y el iberismo, su influencia siempre fue vigente en Cataluña de forma más o menos visible. Fue un personaje con múltiples contactos, con los que mantenía una extensa correspondencia de un interés que supera en mucho el hecho puramente anecdótico o biográfico. Uno de sus nietos es Pasqual Maragall, que fue alcalde de Barcelona y presidente de la Generalidad de Cataluña.
Biografía Joan Maragall Gorina fue el hijo pequeño —tenía tres hermanas— del matrimonio formado por Josep Maragall Vilarosal y Rosa Gorina Folchi. Había nacido en Barcelona, el 10 de octubre de 1860, en la calle Jaume Giralt núm. 4, del barrio de Santa Catalina (Ciudad Vieja). Su padre era fabricante textil; en 1875 Joan Maragall, después de unos años de estudio, comenzó a trabajar como aprendiz en la industria familiar. Este fue un período que él mismo definió como «de infelicidad», ya que fue arrancado de los libros justo al terminar el bachillerato para ir a trabajar en la industria. Fue un golpe muy fuerte para el joven Juan que, furtivamente, comenzaba a escribir poesías en sus ratos libres.
En 1877 viajó junto con toda la familia, primero por España —Valencia, Granada, Córdoba, Madrid y Zaragoza—, y a continuación a Marsella y París. Maragall recordaba estos viajes de su adolescencia como auténticos oasis de alegría: « Mi situación era insostenible; pasados dos años vino la convicción de que yo no servía para industrial y se me dio a escoger una carrera». Después de una fuerte discusión con su padre, en octubre de 1879 dejó la fábrica para ingresar en la facultad de derecho.
Juventud y primeros trabajos miniatura|izquierda|Retratado en la década de 1880 Maragall publicó su primer poema Óptica en el periódico Lo Nunci el 22 de septiembre de 1878, pero fue en la facultad donde tuvo la oportunidad de desarrollar el interés por las letras. Compartió con los compañeros de estudios tertulias donde debatían sobre lecturas, ópera y música en general. El grupo de los siete compañeros más afines se autodenominaba «el círculo», y figuraban amigos —como Antoni Roura, José María Lloret o Josep Soler i Miquel— que lo serían para toda la vida. Fue un período de definición personal, de lecturas románticas, de escritura de poesías, algunas emulando la literatura barroca española, otras de temas amorosos o simples divertimentos. La afirmación pasaba por una cierta rebeldía, por una tendencia anarquizante y la defensa del nihilismo.
Maragall pasó en aquellos momentos por una fase de enamoramiento propia de la edad, y llegó a obsesionarse al no conseguir sus objetivos. Se le conocen dos amores previos al de Clara, la que sería su esposa: Amanda, con quien coincidía en el Liceo y a quien en el epistolario que mantenía con su amigo José María Lloret dedicaría frases apasionadas, y que, además, sería la destinataria de su poema A dues violetes, y Teresa Ferran, una veraneante de Puigcerdà.
Se manifestó admirador de la literatura germánica, a la que había llegado a partir de la traducción del poeta valenciano Teodoro Llorente y su obra Leyendas de Oro, fue este escritor el que le introdujo en la obra de Friedrich von Schiller, Heinrich Heine y especialmente Goethe. En 1881 leyó de Goethe la versión francesa de Werther, Fausto y Hermann y Dorothea mientras que, paralelamente, se manifestaba como un «catalanista entusiasta» y leía Recuerdos de viaje de Víctor Balaguer. En 1881 ganó la Flor Natural en los Juegos Florales de Badalona con una poesía titulada Dins sa cambra (Dentro de su habitación). Para poder entender las obras germánicas en su lengua vernácula, usó el libro de Eugène Favre Premières leçons d'allemand ou grammaire élémentaire et pratique de la langue allemande, si bien en 1882 decidió empezar a estudiar con un profesor particular, Jaume Sturzenegger, un bávaro que vivía cerca de los Maragall y con quien mantuvo contactos a lo largo de su vida.
Cuando se licenció el 27 de junio de 1884, decidió auto-regalarse las obras de Goethe en alemán. A continuación entró a trabajar en el despacho del abogado Danés, donde, según explicaba en una carta a José María Lloret, «tengo poco trabajo, por las tardes aprovecho para ir al Ateneo y por la noche al Liceo». Maragall vivía sin obligaciones ni penurias económicas, dedicado a una vida relajada, rodeado de amigos, habitual en las tertulias, era un joven libre de responsabilidades. En 1886 se hizo socio del Ateneo Barcelonés, donde se relacionó con escritores como Josep Yxart, Joan Sardà y Narcís Oller, entre otros.
Crisis económica y madurez impuesta thumb|Joan Maragall, en un dibujo realizado por Ramon Casas (MNAC). En 1886, su padre explicó en una reunión familiar que tenía problemas económicos a causa de unas inversiones fallidas. Ante la grave situación, sufrió una crisis que le hizo perder la autoestima. Joan Maragall, como único hijo varón, se vio forzado por la familia a intervenir y a tomar las riendas de la situación, y tuvo que renunciar a la cómoda vida anterior. Pero, además, supuso un golpe para el joven despreciativo de las convenciones sociales y amante de la naturaleza y la belleza; tuvo que entrar en contacto con un mundo que desconocía y que le repugnaba, y llegó a manifestar: «Reniego de la sociedad, del progreso, del dinero, de la educación, del derecho, de la moral y de quien inventó todas esas porquerías ».
Las Notas autobiográficas que había empezado a escribir al cumplir los veinticinco años, las terminó ese mismo año 1886. El último párrafo marca claramente su sentimiento sobre el momento que vivía:
La familia Durante el veraneo de 1888 en Puigcerdá, conoció a Clara Noble (1872-1944), hija del comerciante inglés Ernest Noble y de una dama jerezana María de las Angustias MalvidoClara Clara llegó a ser su esposa, aunque en aquel momento todavía era una adolescente de dieciséis años.
Entró a trabajar en el despacho del abogado Brugada. En 1890 encontró trabajo en el Diario de Barcelona como secretario del director, Joan Mañé i Flaquer. Se abrió así una nueva perspectiva profesional. Su trigésimo aniversario representó un punto de inflexión, y casi de obsesión, por no haber formalizado una relación amorosa estable, después de su ruptura con Teresa Ferran. Fue entonces cuando comenzó la relación epistolar con Clara Noble, con quien, después de unos meses de noviazgo formal, se casó el 27 de diciembre de 1891. El enlace fue el resultado de un enamoramiento apasionado y bastante diferente de otras propuestas «más interesadas» que le empezaba a hacer la familia.Carta a Antoni Roura del 7 de mayo de 1990 (AM mrgll-Mss. 6-5 3 -4/2)
La pareja se instaló en Barcelona, en un piso de la calle Lauria; al cabo de tres años se trasladaron al Paseo de Gracia; en 1896 volvieron a cambiar de casa para ir a la calle Consejo de Ciento, y en 1899 se instalaron en el que sería la vivienda definitiva y que se ha convertido la casa solariega de la saga Maragall y la actual Casa Museo, en la calle Alfonso XII, en el barrio de San Gervasio, la misma calle donde vivían sus suegros, los Noble Malvido, y muy cerca de la calle Brusi, donde se encontraba la redacción del Diario de Barcelona.
Descendencia thumb|Casa del autor donde falleció. Actualmente se encuentra el Archivo Maragall.|alt= Tuvieron trece hijos: Helena (1893), Maria (1894), Eulalia (1896), Clara y Ana (1899) José (1900), Juan Antonio (1902) –político y marchante de arte–, Ernest (1903) –escultor–, Guillermo (1905), Raimon (1906), Elvira (1907), Gabriel (1909) y Jordi (1911) –senador por la provincia de Barcelona–.
Dos de sus nietos se han dedicado a la política dentro del PSC: Pasqual Maragall y Ernest Maragall. El primero ha sido alcalde de Barcelona (1982-1997) y presidente de la Generalidad de Cataluña (2003-2006), mientras que el segundo fue consejero de Educación de la Generalidad de Cataluña en el anterior gobierno. Pau Maragall, hermano de Joan i Ernest Maragall, y conocido por su pseudónimo Pau Malvido, fue un escritor conocido por su trabajo periodístico sobre la contracultura barcelonesa durante la época del tardofranquismo y la transición.
También es bisabuelo de Elisabeth Maragall, jugadora de hockey sobre hierba, medalla de oro con España en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
Madurez personal y profesional El trabajo de secretario de redacción en el Diario de Barcelona representó su profesionalización como escritor. La colaboración con el diario, entre los años 1892 y 1903, se materializó en 248 artículos, que le sirvieron para infiltrar las ideas modernistas en una burguesía conservadora. El 13 de abril de 1893 aceptó el nombramiento de miembro numerario de la Real Academia de las Buenas Letras de Barcelona. Unos meses más tarde fue un testigo presencial de la bomba del Liceo, atentado que produciría un cambio en su concepción del comportamiento humano.
En 1895 fue nombrado secretario del Ateneo Barcelonés, y en condición de tal es testigo del primer discurso de inauguración de curso hecho en catalán por Àngel Guimerà. A principios de 1899, Enric Prat de la Riba refundó La Veu de Catalunya como órgano de la Lliga Regionalista, y ofreció la dirección de la publicación a Maragall, pero el poeta renunció.
En 1902 publicó La Patria Nueva un artículo por el cual fue procesado. Este hecho y la publicación de San Jorge, patrón de Cataluña, Sentimiento catalanista y El trágico conflicto le supusieron un enfrentamiento con el nuevo director del Diario de Barcelona y Maragall abandonó la redacción durante unos años. El mismo año fue nombrado presidente del Ateneo Barcelonés y pronunció el discurso Elogi de la paraula, en el que desgranaba su teoría de la «palabra viva» junto con el opúsculo Elogi de la poesia.
Entre 1904 y el 25 de febrero de 1906 tuvo una colaboración continuada en La Ilustració Catalana, donde publicó un total de veintidós artículos. Unos meses antes de su muerte, en 1911, entró como miembro fundador de la Sección Filológica del Instituto de Estudios Catalanes.
Fallecimiento thumb|Mausoleo del poeta con la inscripción «Joan Maragall i els seus». Joan Maragall murió el 20 de diciembre de 1911 con cincuenta y un años de edad. Había contraído una enfermedad diagnosticada como fiebre de Malta, aunque la fiebre no se presentó hasta los últimos días, a pesar de estar en la cama desde comienzos de diciembre.
Su muerte supuso un golpe muy fuerte dentro del mundo de la cultura y provocó numerosas muestras de condolencia. Su mausoleo se encuentra en el cementerio de Sant Gervasi.
Temática de su obra