Salvador Puig Antich (Barcelona, 30 de mayo de 1948-Barcelona, 2 de marzo de 1974) fue un anarquista y antifascista español y uno de los últimos ejecutados por el régimen franquista. Apodado el Metge (‘el Médico’ en español), formó parte del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), organización anticapitalista que apoyaba las acciones de guerrilla y fomentaba la lucha obrera.

Fue detenido el 25 de septiembre de 1973 y condenado a muerte por un Consejo de Guerra acusado del homicidio del subinspector del Cuerpo General de Policía Francisco Anguas Barragán en Barcelona, muerto durante el operativo de su detención junto a otros miembros del MIL. En 2024 el Gobierno de España declaró esta condena nula, reconociendo las múltiples irregularidades del juicio y considerando a Puig Antich oficialmente víctima del franquismo.

Murió ejecutado por medio de garrote vil en la mañana del 2 de marzo de 1974. Fue la última persona ejecutada en España por este método junto con el delincuente común Heinz Chez, ejecutado el mismo día en la ciudad de Tarragona.Su juicio y posterior ejecución generó movilizaciones en Europa, y llevaron a que se le considerara un símbolo del antifranquismo.

El 16 de octubre de 2024 el Gobierno español le hizo un acto de reconocimiento y reparación como víctima del franquismo, con la declaración de la nulidad de la sentencia del consejo de guerra que le condenó.

Biografía Salvador nació en Barcelona, el 30 de mayo de 1948. Hijo de una familia trabajadora, Salvador era el tercero de seis hermanos. Su padre, Joaquín Puig Quer, había sido militante de Acció Catalana durante la República; exiliado en Francia en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, a su vuelta a España fue condenado a muerte e indultado en el último momento. Su madre, Immaculada Antich, era una mujer activa con una amplia vida social.

La madre y la abuela de Salvador, junto a la figura de su hermano mayor Joaquim, fueron de gran influencia durante su infancia. Su padre, por lo contrario, siempre se mantuvo un tanto al margen de su educación.

Juventud El joven Salvador empezó a estudiar en el colegio religioso La Salle Bonanova junto a su hermano Joaquim hasta que fue expulsado por indisciplina (por pegar a un profesor que había faltado a un compañero de clase). Después estudió en los Salesianos de Mataró en régimen de internado, tras haber pasado por la escolanía de los capuchinos de la iglesia de Nuestra Señora de Pompeya, donde, como otros compañeros, compaginó con algún trabajo esporádico.

A partir de los dieciséis años compaginó el trabajo en una oficina con los estudios nocturnos del Bachillerato y preuniversitario en el Instituto Maragall, donde hizo amistad con Javier Garriga y los hermanos Solé Sugranyes, Oriol e Ignacio, todos ellos futuros compañeros del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL). Serían Ignacio y Javier quienes iniciarían a Salvador en la política. Javier era militante de las Fuerzas Socialistas Federadas (FSF) e Ignacio de Acción Comunista, donde también militaba Santi Soler, quien luego sería uno de los ideólogos del MIL.

Militancia Los episodios del Mayo francés de 1968 y la muerte del estudiante Enrique Ruano en la Dirección General de Seguridad en 1969 fueron decisivos para que Puig Antich decidiera implicarse activamente en la lucha contra la dictadura franquista. Su primera militancia sería en 1967 en las plataformas de Comisiones Obreras de la parroquia de San José Oriol, formando parte de la Comisión de Estudiantes del Instituto Maragall. Ideológicamente pronto evolucionó hacia posiciones anarquistas que rechazaban cualquier tipo de jerarquía dentro de las organizaciones políticas y sindicales en la lucha de la clase obrera hacia su emancipación. Tras iniciar estudios universitarios de Ciencias Económicas, hizo el servicio militar en Ibiza, donde fue destinado a la enfermería del cuartel. Una vez licenciado, se incorporó al Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), integrándose en su rama armada, en lucha contra el capitalismo.

Puig Antich y sus compañeros se movían con facilidad en el mundo de la lucha clandestina. Puig participaba, haciendo de chófer, en las acciones del grupo, que consistían generalmente en atracos a bancos. Los botines se destinaban a financiar las publicaciones clandestinas del grupo. Crearon la revista "CIA" [Conspiración Internacional Anarquista] y la editorial "Mayo 37". También se ofrecieron para ayudar económicamente a huelguistas, pero a estos les daba miedo recibir un dinero proveniente de los atracos. Viajaban a menudo al sur de Francia, donde se relacionaban con viejos militantes de la Confederación Nacional del Trabajo.

El 2 de marzo de 1973 un contable de la sucursal del Banco Hispanoamericano de Barcelona resultó herido de gravedad durante un atraco perpetrado por Salvador Puig Antich, Jean-Marc Rouillan, Josep Lluís Pons Llovet y Jordi Solé Sugranyes. A partir de entonces la policía creó un grupo especial para desarticular esta banda. La nueva situación creó dudas y contradicciones en el seno del MIL. En agosto de 1973, en una reunión en Francia, la mayoría de sus miembros, descontentos con la trayectoria del grupo, decidieron su disolución. Sin embargo, Puig Antich, los hermanos Solé Sugranyes y José Luis Pons decidieron continuar.Puig Antich, caso reabierto

Detención thumb|Monumento a Salvador Puig Antich en la Plaza con su nombre inaugurada en Barcelona en marzo de 2016 El 15 de septiembre de 1973, en lo que fue el último atraco del MIL, en Bellver de Cerdaña la Guardia Civil detuvo a Oriol Solé y a José Luis Pons, mientras que Jordi Solé consiguió escapar a Francia. Unos días después la policía detuvo a la novia de Pons y a Santi Soler que, tras ser torturado, acabó confesando que tenía una cita el 25 de septiembre con Xavier Garriga en el bar El Funicular.

El 25 de septiembre de 1973, agentes de la Brigada Político-Social prepararon un operativo para ese día esperando detener a Garriga. Aunque no se esperaba la presencia de Puig Antich, finalmente los dos anarquistas fueron abordados. Garriga iba desarmado y no opuso resistencia. Puig se resistió al arresto, por lo que entre los inspectores Bocigas y Santorum y el subinspector Anguas trataron de reducirle con una zancadilla y mediante golpes en la cabeza con la culata de las pistolas.Declaraciones de Carmen Puig Antich en el acto de presentación del área de Memoria Histórica de Pondemos País Vasco en Bilbao el 12 de enero de 2018. Medio: Página de La Morada de Bilbao en Facebook. Autor:La morada (Bilbao) Fecha: 12 de enero de 2018 Momento de la declaración:1'20 En ese momento le requisaron una pistola Kommer, calibre 6,35 mm, cargada y sin montar. Sin embargo el forcejeo continuó y cinco policías introdujeron a Puig y a Garriga en un portal situado en el número 70 de la calle Gerona. En ese momento se escuchó un disparo, que aprovechó Garriga para escapar, aunque fue perseguido por los policías Rodríguez y Algar y atrapado gracias a la colaboración ciudadana. Mientras tanto se produjo un tiroteo en el portal donde habían quedado Puig Antich, Bocigas, Anguas y Fernández Santorum, resultando malherido Puig Antich y muerto el subinspector Francisco Anguas Barragán, de 23 años.Libertarios, libertarias. Un diccionario bio-bibliográfico.

Jesús Irurre, funcionario de prisiones que entabló amistad con Salvador Puig en prisión, manifestó mientras que el cuerpo del subinspector tenía cinco impactos de bala y Salvador recibió dos. Ambos fueron trasladados al Hospital Clínico, donde los médicos tuvieron que cerrar las puertas de la habitación de Puig Antich porque los compañeros del policía pretendían sacarlo y «darle un paseo por Montjuic» como represalia. Este permaneció ingresado, esposado de una mano y un pie a la cama en la que estaba convaleciente.

Proceso judicial y ejecución thumb|Celda de Salvador Puig Antich en la Cárcel Modelo thumb|Paquetería de la Modelo, lugar de ejecución de Salvador Puig Antich. Iluminado en el suelo el lugar donde se instaló el garrote vil Puig Antich fue encarcelado, acusado de ser el autor de los disparos que causaron la muerte al subinspector del Cuerpo General de Policía en Barcelona Anguas Barragán y, posteriormente, juzgado en consejo de guerra y condenado a la pena capital "por la muerte de un funcionario público por razones políticas". Partidos políticos, colectivos de derechos humanos y mandatarios extranjeros, como la Santa Sede o el canciller alemán Willy Brandt, pidieron su indulto. Los abogados, hermanas y novia de Puig Antich coincidieron en afirmar que los partidos y sindicatos tradicionales de oposición no se movilizaron para pedir el perdón del sentenciado y así evitar su muerte o, al menos, buscar postergarla. Salvador pasó su última noche en la celda 443 de la cárcel Modelo de Barcelona, y fue ejecutado mediante garrote vil por el verdugo titular de la Audiencia de Madrid, el extremeño Antonio López Sierra, en la sala de paquetería de la prisión el 2 de marzo de 1974 a las 9:20, certificando su muerte un capitán médico a las 9:40 horas.

En muchos países de Europa se organizaron manifestaciones como protesta por la ejecución.La comunicación política en la transición.EEUU estimó que Puig Antich fue ejecutado con un "método medieval", Público, 19/2013

El mismo día, casi simultáneamente y por el mismo método fue ejecutado en Tarragona Georg Michael Welzel (alias Heinz Chez) en lo que se consideró un intento de las autoridades franquistas de distraer la atención respecto a la ejecución de Puig Antich. Puig Antich está enterrado en el Cementerio de Montjuïc (agrupación 14, nicho 2737).

El 31 de octubre de 2014, la jueza argentina María de Servini, instructora de la causa penal contra el franquismo, y basándose en el Principio de justicia universal, envió una orden de detención internacional contra varios cargos de la dictadura franquista implicados en su ejecución, solicitando su extradición con el objetivo de interrogarles. Imputados, entre otros delitos, por firmar la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich estuvieron los exministros Antonio Carro Martínez, José Utrera Molina, Antonio Barrera de Irimo y Licinio de la Fuente.

Según Jean-Marc Rouillan, uno de sus compañeros que le esperaba en un coche cuando se produjo la emboscada policial, Puig Antich disparó a los policías que le detuvieron.Ignacio Cembrero, «Puig Antich disparó», El País, 22 de marzo de 2009.

Su fondo personal se encuentra depositado en el CRAI Biblioteca Pavelló de la República de la Universidad de Barcelona. Consta de correspondencia recibida y/o escrita por Salvador Puig Antich, documentos relacionados con su detención, juicio y ejecución, poemas y documentos dedicados a él, recortes de prensa.

Durante su estancia en prisión entabló amistad con uno de los funcionarios de prisiones, Jesús Irurre, con quien jugaba a baloncesto durante las salidas al patio (dos horas al día, una por la mañana y otra por la tarde). La relación se inició en torno a ese juego y fue agrandándose con el tiempo. Irurre, hijo de funcionario de prisiones, y que había pasado por cárceles consideradas "duras" como la de Puerto de Santa María, fue influenciado por la personalidad de Puig de quien diría La relación cambió su forma de entender la vida, y en la ejecución de Salvador, que fue a garrote vil cuando se esperaba que fuera fusilado, gritó "¡Franco hijo de puta asesino!" siendo el primero de una larga lista de hechos contra el Sistema, que fue acumulando desde entonces.El carcelero que jugaba al básquet con Puig Antich. Jesús Irurre, funcionario de prisiones de la cárcel de Ibiza, relata a los estudiantes del instituto Blanca Dona su intensa relación con el joven anarquista que el 2 de marzo de 1974 se convirtió en el último reo ejecutado a garrote vil en España. Medio: El diario de Ibiza. Autor:JOSÉ MIGUEL L. ROMERO Fecha:22 de junio de 2012

Nulidad de la sentencia