El estadio Gigante de Arroyito es un recinto deportivo mundialista propiedad del Club Atlético Rosario Central, ubicado en la ciudad santafesina de Rosario, Argentina. Se sitúa en la avenida Génova 640, en el barrio Lisandro de la Torre.
Fue inaugurado oficialmente el 14 de noviembre de 1926 Revista oficial del Club Atlético Rosario Central. 14 de noviembre de 2014. Páginas 23 y 24.El día que Rosario Central pasó a ser de Arroyito. Historia del Fútbol rosarino. y a través de numerosas reformas (la última en el año 2024), logró alcanzar la actual capacidad de 51 000 espectadores.
La FIFA lo designó como una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol de 1978, disputada en Argentina. Esto, lo convierte en el único estadio de la provincia de Santa Fe que ha albergado a una Copa Mundial de Fútbol de mayores. A su vez, el Gigante de Arroyito fue una de las subsedes de la Copa América 1987, disputada en la Argentina.
Por pedido de Diego Maradona (en ese tiempo entrenador de ), en 2009 previo al choque con Brasil por las eliminatorias mundialistas para Sudáfrica 2010 La Capital. Consultado el 2 de agosto de 2009. el estadio fue inspeccionado y aprobado por la FIFA.
Historia
La cancha de la Villa Sanguinetti (1903-1918)
thumb|280px|La tribuna preferencial del Estadio de Central en la Villa Sanguinetti sobre mediados de la década de 1910. El club se mudó varias veces de cancha desde su fundación. Entre 1903 y 1918 jugó en un estadio denominado Villa Sanguinetti, o Estadio del Cruce. La llamada “cancha del cruce” se ubicó entre las calles Catamarca, Constitución y Castellanos. Se la conocía de esa manera, ya que se encontraba unas pocas cuadras al oeste del Cruce Alberdi. Las adyacencias del campo de deportes contaban con pocas edificaciones, la que más sobresalía era una de dos pisos, llamada Villa Sanguinetti (tenía el apellido de sus propietarios), que se levantaba al sudoeste de la cancha, cercana a la calle Alsina y al extremo de una larga casa con cuartos, que como la Villa, miraba a la cancha. Al campo de juego, que estaba cercado por un alambrado, lo bordeaba un espacio libre, desde donde se podía mirar los partidos. Al sudeste se levantaba una casilla de madera, que hacía las veces de vestuario o incluso se utilizaba como depósito. Además contaba con una tribuna, que medía unos veinticinco metros y estaba pintada de verde. La grada tenía un cartel donde se podía leer “para socios solamente”. En la planta alta de la misma casi siempre concurrían damas de recatado comportamiento.
La cancha de la Parada Castellanos (1919-1925)
Entre 1919 y 1925 Rosario Central hizo las veces de local en el estadio llamado "Parada Castellanos", ubicado a solo unas cuadras del anterior. Sobre fines de 1918 Rosario Central tuvo que dejar —por reclamo de los directivos del ferrocarril— los terrenos del barrio Talleres, quedando como única solución buscar un nuevo lugar, encontrándolo al comienzo de la calle Iriondo al lado de los playones que tienen acceso al portón # 1, en lo que se llamó la Parada Castellanos.
Dada la popularidad que iba adquiriendo Rosario Central en toda la ciudad debido a sus orígenes populares y a que el club permitía desde 1903 asociar a todos aquellos ciudadanos que así lo desearan, sean o no miembros del Ferrocarril, en 1923 la institución auriazul remodeló su cancha para poder aumentar su capacidad. La comisión directiva convenció al Ferrocarril para que le donara toda la madera que la empresa no utilizaba. De esta forma, el M. F. Ryan —un alto funcionario de la empresa— facilitó el material y ayudó a que el club contratara a unos cuantos peones para empezar a construir tribunas. Con el auxilio de cientos de socios alzaron dos tribunas a cada lado de la cancha, de cien metros de gradas con diez escalones. A partir de ese momento, el estadio llegó a tener una capacidad de unas 15 000 personas, aproximadamente. El gasto fue de aproximadamente 16 000 pesos de aquella época.
Rosario Central jugó allí hasta fines del año 1925, luego de una asamblea general y ante un nuevo pedido de las autoridades del ferrocarril para que sean devueltos los terrenos cedidos, se decide romper el vínculo con los ferroviarios y comenzar a ser un club independiente. Fue así que aquel 1 de agosto de 1925 Central daba sus primeros pasos de vida autónoma.
Durante gran parte de 1926 (hasta construir su nueva cancha en el barrio de Arroyito) hizo las veces de local en el estadio del Club Bolsa de Comercio. En noviembre de 1926 comenzó a utilizar el estadio que venía construyendo en los terrenos en donde se encuentra en la actualidad.
La cancha en el barrio de Arroyito (1926-presente) thumb|right|290px|Imagen del recién inaugurado estadio de Arroyito en 1926.
En 1925, el club se independizó definitivamente del Ferrocarril, por lo que éste le quitó el terreno en donde estaba ubicada su ya tradicional cancha de la Parada Castellanos. Así, los auriazules tuvieron que buscar un lugar propio para construir su estadio. Mientras tanto, en ese año Central hizo de local en la cancha del Club Bolsa de Comercio. Sobre fines de 1925, el club logró la concesión municipal de los terrenos en donde se encuentra actualmente —ubicados en la intersección de Av. Génova y Av. Cordiviola—, por lo que comenzó a construir su nuevo estadio allí, y nunca más los abandonó. thumb|left|240px|Una de las tribunas populares del estadio de Rosario Central sobre fines de la década de 1920. El primer partido en su nueva cancha ubicada en al barrio de Arroyito fue en un Clásico rosarino ante Newell's, el 14 de noviembre de 1926, correspondiente a la fecha 27 de la Copa Nicasio Vila (Campeonato de fútbol de Rosario de Primera División) de aquel año. El cotejo finalizó con victoria de Central por 4 a 2, con goles señalados por Florencio Sarasíbar de penal, Castagno en contra de su propia valla, y 2 tantos de Armando Bertei para Central. Aquella tarde, el equipo auriazul alistó a Octavio Díaz, Florencio Sarasíbar, y Francisco De Cicco; Félix Sarasíbar, José Fioroni, y Fernando Fajardo; Antonio Macías, Arístides Ongano, Armando Bertei, Atilio Coirini y Esteban Indaco. thumb|right|290px|El estadio de Rosario Central en 1930. El 1 de diciembre de 1927 la Municipalidad de Rosario le concedió el terreno de la avenida Génova y Cordiviola (en donde el club ya tenía construido el estadio desde 1926) por el término de 20 años. Durante ese año se inició la obra para la construcción de la tribuna oficial (hecha de cemento), con capacidad para 7000 espectadores. Entre 1927 y 1929 el equipo siguió jugando en su estadio de Génova y Cordiviola mientras paralelamente se terminaba de construir toda la tribuna popular, la cual sería también totalmente de cemento. Una vez terminada la obra, la capacidad del estadio pasó a ser para algo más de 36 000 espectadores. El Gigante de Arroyito: La verdadera Historia. Fabián Bazán. 2009. Editorial Cultura Canaya. Secretaría de Cultura Canaya. Página 52. Las tribunas populares son las mismas que en la actualidad ocupan las tribunas bajas detrás de los arcos, y la platea lateral baja, sobre el río Paraná.
Finalmente, el 27 de octubre de 1929 todo quedó listo, y se inauguró el nuevo estadio completo, en un encuentro amistoso ante Peñarol de Montevideo, que finalizó en empate 2 a 2. Rosario Central formó aquel día con Octavio Díaz; Francisco De Cicco y Juan González; Arturo Podestá, Juárez y Félix Romano; Vázquez, Gerardo Rivas, Marcelo Tamalet, Luis Indaco y Nazareno Luna. Los tantos canallas fueron convertidos por Tamalet y Vázquez.
La vieja tribuna oficial fue reformada en 1939 y reemplazada definitivamente en 1948, pasando a ser lo que actualmente son las plateas que dan a la calle Cordiviola.
thumb|right|380px|Vista aérea del estadio y Club Regatas Rosario en 1932
Terrenos propios y más reformas
thumb|left|260px|La entrada en la intersección de las calles Génova y Cordiviola, en una antigua imagen. Hacia 1946, al aproximarse la fecha de vencimiento de la concesión de los terrenos de Génova y Cordiviola que le había dado la Municipalidad de Rosario en 1927, el club compró un terreno de 38 000 metros cuadrados ubicado en las calles Iriondo y avenida Pellegrini, con el fin de construir allí un nuevo estadio. Pero en 1951 —dado los lazos que había construido Central en el barrio de Arroyito desde hacía más de 20 años— el club rosarino hizo un canje con la Municipalidad, y le entregó al municipio esos 38 000 m² que había comprado entre las calles Iriondo y Pellegrini a cambio de los 35 000 m² que ya ocupaba por concesión desde 1927 en Cordiviola y Avenida Génova, en donde ya tenía su estadio. La negociación fue exitosa y de esta manera, Rosario Central pudo hacerse de la propiedad definitiva de los terrenos del barrio de Arroyito.El Gigante de Arroyito: La verdadera Historia. Fabián Bazán. 2009. Editorial Cultura Canaya. Secretaría de Cultura Canaya. Páginas 57, 58, 59 y 60.
Posteriormente, en 1957, Central construyó el primer codo en el sector norte (calles Génova y Cordiviola). El segundo codo se terminó de construir en 1963 y la unión de los dos —la actual platea alta— se realizó en el año 1968. Esta estructura es la misma que se encuentra hoy en día.
En 1972 se proyectó construir el resto de las tribunas en la parte alta, intentando cerrar el doble anillo de cemento. El proyecto fue de los arquitectos Hope y Pujals. Para esta obra se vendieron abonos a plateas por 10 y 15 años a más de 5000 socios de Central, quienes pagaron sus cuotas al Banco Monserrat de Rosario. En 1974 ya estaba concluida la mitad de la platea alta que da sobre el río Paraná y ya se habían vendido los abonos para la continuación de la obra.
La elección como subsede del Mundial de 1978: nace el Gigante de Arroyito
thumb|right|El Gigante, en plena remodelación. En 1974, tanto Rosario Central como su rival de ciudad de toda la vida, Newell's Old Boys, presentaron a sus respectivos estadios como potenciales sedes para la Copa Mundial de fútbol de 1978 que se disputaría en Argentina. La elección del estadio que representaría a Rosario en el Mundial no fue sencilla. Influencias políticas y de otros tipos fueron las que utilizaron los dirigentes de Central y de Newell's, quienes no querían perderse la ocasión de ser anfitrión de un Mundial. El Comité de la FIFA que visitó Rosario recibió maquetas y presentaciones audiovisuales que mostraban las diferencias entre ambos clubes. Finalmente, el 17 de diciembre de 1974 llegó al despacho de Antonio Andrade, titular del Concejo Municipal de Rosario, un despacho telegráfico que decía textualmente: «Comunícole sus efectos elegir estadio Club Rosario Central para partidos Copa Mundial 1978. Comité Organizador Mundial '78».
En 1976 la Junta Militar encabezada por el teniente general Jorge Rafael Videla, que había tomado el poder mediante un golpe de Estado, creó un organismo denominado Ente Autárquico Mundial 78 (EAM 78), el cual se encargaría de la remodelación de estadios, la construcción de tres inmuebles, y del desarrollo total de la infraestructura logística, turística y de comunicaciones. Entre los estadios que el EAM 78 remodelaría, se encontraban el de River Plate, Vélez Sársfield, Rosario Central, el de la ciudad de Mendoza (construido en la falda del Cerro de la Gloria), el de Mar del Plata y el de Córdoba, emplazado en la zona de Chateau Carreras.
El proyecto EAM 78 estaba en manos del ejército, que debía asegurarse que el dinero que se manejaba en el Mundial no debía de ser “justificado". Este dinero fue utilizado principalmente para construir estadios que costaron aproximadamente cinco veces más que los de España 1982. Fue desde su asunción que los costos comenzaron a trepar de modo inaudito, hasta alcanzar los 520 millones de dólares. "Las mejores anécdotas del Mundial de Argentina 1978". Colgados por el fútbol.