Las elecciones presidenciales de Argentina de 2003 se celebraron el domingo 27 de abril de 2003. Dado que ningún candidato presidencial obtuvo suficientes votos para ganar directamente, la segunda vuelta programada se canceló cuando el expresidente y ganador de la primera vuelta, Carlos Menem, se retiró solo 4 días antes de la segunda vuelta prevista para el 18 de mayo, entregando la presidencia al segundo lugar, el peronista Néstor Kirchner, candidato del Frente para la Victoria, resultó electo como presidente de la Nación Argentina para el período 2003-2007. Luego de las elecciones renunció el presidente interino Eduardo Duhalde, razón por la cual el presidente Kirchner debió completar entre mayo y diciembre el mandato 1999-2003 que inició Fernando de la Rúa, para luego iniciar su mandato de cuatro años, a partir del 10 de diciembre de 2003.

Las reglas electorales siguieron las pautas en la reforma constitucional de 1994 que estableció el voto directo de la fórmula presidencial y la realización de una segunda vuelta en caso de que ninguna candidatura obtuviera en la primera vuelta el 45% o diez puntos de ventaja en caso de superar el 40%. El mandato presidencial es de cuatro años, con la posibilidad de una reelección inmediata.

Los comicios tuvieron una especial importancia porque fueron las primeras elecciones presidenciales que se realizaban después de la crisis económica, social y política de 2001 que había hecho colapsar las representaciones políticas bajo la consigna «que se vayan todos». Como consecuencia de la crisis de legitimidad, los partidos políticos tradicionales no presentaron candidatos únicos. Tres figuras de origen peronista (Carlos Menem, Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá) y otras tres de origen radical (Ricardo López Murphy, Elisa Carrió y Leopoldo Moreau), se presentaron como candidatos de nuevas alianzas, sin perjuicio de una variedad de candidaturas provenientes de otras corrientes políticas (socialismo, trotskismo, nacionalismo de derecha, desarrollismo), que pudieran reconfigurar el mapa de representaciones políticas.

El voto ciudadano se mostró fragmentado y cinco candidaturas obtuvieron entre 25% y 14%, cada uno. La Unión Cívica Radical por su parte sufrió una debacle electoral recibiendo tan solo el 2.34% de los votos y quedó sexto. Las demás fuerzas no superaron el 2% de los votos, y la participación fue del 78.21%.

Menem ganó en doce de los 24 distritos electorales (Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, La Rioja, Misiones, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán), Kirchner ganó en ocho (Buenos Aires, Chubut, Formosa, Jujuy, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), Rodríguez Saá ganó en tres (Mendoza, San Juan y San Luis) y López Murphy en uno (Capital Federal). Ambos pasaron a la segunda vuelta electoral, sin embargo, dicha segunda vuelta no se realizó, debido a que Menem, preocupado por la falta de apoyo a su candidatura de los demás candidatos de la primera vuelta, y por sus pésimos números en las encuestas, se retiró, lo cual convirtió automáticamente en presidente electo a Néstor Kirchner.

Esta sería la última vez que una fórmula presidencial y vicepresidencial ganadora no estuvo integrada por una mujer.Cristina Fernández de Kirchner fue electa presidenta en 2007 y 2011 y electa vicepresidenta en 2019, Gabriela Michetti fue electa vicepresidenta en 2015, y Victoria Villarruel fue electa vicepresidenta en 2023.

Antecedentes Tras la crisis económica, social y política que afectó a la Argentina en diciembre de 2001, y la salida del Presidente Fernando de la Rúa, su coalición, la Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación, se disolvió al instante, y su partido, la Unión Cívica Radical, quedó severamente dañado por la política económica llevada a cabo por el presidente. La Asamblea Legislativa (la Cámara de Diputados y el Senado juntos), dominada por el Partido Justicialista, designó como Presidente interino a Eduardo Duhalde. De cara a las elecciones venideras, destinadas a realizarse en 2003, se veía como claro ganador al justicialismo, sobre todo debido a la falta de una oposición coherente. La UCR, que se había fragmentado en tres partes y su popularidad estaba en un nivel históricamente bajo, presentó la candidatura de Leopoldo Moreau, con Mario Losada como compañero de fórmula.

Ante este panorama, el PJ se acabó dividiendo debido a que no encontraba consenso para presentar una sola candidatura, y acabó llevando tres candidatos: Carlos Menem, quien ya había dicho que volvería a presentarse a un tercer mandato en 2003, Néstor Kirchner, Gobernador de la provincia de Santa Cruz, y Adolfo Rodríguez Saá, quien ya había sido Presidente interino durante unos días tras la renuncia de De la Rúa, se presentaron a las elecciones bajo un mismo partido político, pero con distintas coaliciones. Otros dos candidatos, salidos de las filas del radicalismo, eran Elisa Carrió, con su Alianza Afirmación por una República Igualitaria, y Ricardo López Murphy, que había establecido el movimiento de tendencia liberal y centroderechista Recrear para el Crecimiento.

Las elecciones estaban previstas originalmente para el 26 de octubre, y el interinato de Duhalde finalizaría el 10 de diciembre de 2003, mismo día en que hubiera finalizado el mandato de De la Rúa. Sin embargo, la situación política del país tras la renuncia de De la Rúa era muy difícil. El 5 de enero de 2002, el Senado de la Nación aprobó un proyecto de ley que ordenaba la devaluación del peso argentino (por primera vez en diez años) con fines de mejorar la competitividad frente a los productos importados. En un principio, esta medida agudizó la crisis y el peso llegó a perder un 75 % de su valor en 6 meses. Durante ese año, las protestas, cacerolazos y cortes de ruta fueron frecuentes, al igual que los hechos violentos o delictuosos, junto con la represión de parte de la policía. El 26 de junio de 2002 se produjo la masacre de Avellaneda, durante la cual murieron dos personas y treinta y tres fueron heridas con balas de plomo. Esta represión, ordenada por el gobernador de la provincia de Buenos Aires Felipe Solá, dejó muy mal parada a la administración de Duhalde, que resolvió adelantar las elecciones presidenciales al 27 de abril de 2003, con balotaje el 18 de mayo, y el traspaso de mando para el 25 de mayo.Vales, Laura (2010): «Duhalde, candidato a la cárcel. Nuevo aniversario de los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán», artículo del 27 de junio de 2010 en el diario Página/12 (Buenos Aires).

Reglas electorales Las reglas electorales fundamentales que rigieron la elección presidencial fueron establecidas en el texto constitucional definido a partir de la Reforma constitucional argentina de 1994. Fueron las mismas reglas que en las elecciones de 1995 y 1999.

Las principales reglas electorales para la elección presidencial fueron: Sufragio directo. La fórmula presidencial (presidente-vicepresidente) debía elegirse simultáneamente en la misma papeleta. Segunda vuelta electoral en caso de que el ganador de la primera vuelta no alcanzara el 45% de los votos, o que superando el 40% de los votos, tuviera una diferencia con el segundo menor a 10 puntos porcentuales. Mandato presidencial de cuatro años, con posibilidad de una sola reelección inmediata.

De manera similar a lo que había sucedido en 1989 con la renuncia anticipada del presidente Alfonsín, la Crisis de diciembre de 2001 produjo un descalabro generalizado que afectó la continuidad de los mandatos presidenciales. El mandato del presidente Fernando de la Rúa debía concluir el 10 de diciembre de 2003. Pero su renuncia (20 de diciembre de 2001) y la de los sucesivos presidentes interinos, Adolfo Rodríguez Saá (30 de diciembre de 2001) y Eduardo Duhalde (25 de mayo de 2003), nuevamente causaron un desfase con los mandatos legislativos que debían renovarse cada 10 de diciembre de los años impares.

Luego de que el presidente Duhalde anunciara anticipadamente su renuncia por Decreto N.º 1399/2002, el Congreso Nacional sancionó la Ley N.º 25.716, modificando la Ley de Acefalía, disponiendo que el vencedor en las elecciones de 2003 completaría primero, a partir del 25 de mayo, el mandato presidencial de cuatro años iniciado el 10 de diciembre de 1999 y, a partir del 10 de diciembre de 2003, iniciaría el mandato presidencial para el que fuera elegido ese mismo año. La ley aclaró también que el período presidencial entre el 25 de mayo de 2003 y el 10 de diciembre de 2003 no sería considerado a los fines de una eventual reelección. Por esta razón el período durante el cual gobernó Néstor Kirchner, quien a la postre sería el vencedor en las elecciones de 2003, se extendió cuatro años, seis meses y quince días.

El fin de bipartidismo peronista-radical y la crisis de los partidos políticos desatada con las puebladas de 2001 ("¡Que se vayan todos!") llevó a varios intentos de modificar las reglas electorales, que finalmente fueron dejados sin efecto:

El 23 de diciembre de 2001 la Asamblea Legislativa (senadores y diputados juntos), convocó a elecciones para el 3 de marzo de 2002, mediante el sistema de lemas, con doble vuelta entre los lemas más votados. El presidente electo debería completar el mandato que inició De la Rúa. Esta decisión fue dejada sin efecto por la misma Asamblea Legislativa diez días después. El 19 de junio de 2002 el Congreso sancionó la Ley N.º 25.611 estableciendo el sistema de elecciones primarias abiertas para que cada alianza electoral defina sus candidatos presidenciales y legislativos. Las primarias fueron convocadas para el 15 de diciembre de 2002. Pero el 28 de noviembre de 2002 el Congreso suspendió la realización de las primarias.

Candidatos Peronismo Tras la caída del gobierno de la Alianza, en diciembre de 2001, el Partido Justicialista (PJ) se había constituido como la principal fuerza política de la Argentina. Esto llevó a su rápida división en distintos frentes. Ya desde la época del gobierno de Carlos Menem en la década de 1990 se venían gestando conflictos internos dentro del seno del peronismo, fundamentalmente por el alejamiento del presidente de la doctrina justicialista clásica.

La situación con vistas a las elecciones presidenciales se presentaba inestable y sin liderazgo establecido. Varios líderes del Partido Justicialista aspiraban a la candidatura: el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, que contaba con pocas fuerzas propias para definir una elección interna dentro de su partido; el expresidente Carlos Menem; y los gobernadores de las provincias de Córdoba, José Manuel de la Sota, Salta, Juan Carlos Romero, y San Luis, Adolfo Rodríguez Saá. Este último había tenido un breve interinato como presidente en diciembre de 2001 y fue quien declaró la cesación de pago de la deuda externa argentina. Las elecciones internas para definir la candidatura peronista se anunciaron primero para noviembre de 2002, y luego se postergaron a febrero de 2003.

En octubre de 2002, se desató una controversia luego de que el radical Melchor Posse, intendente de San Isidro entre 1983 y 1999, aceptara la invitación de Adolfo Rodríguez Saá de ser su compañero de fórmula en la precandidatura. Mientras que el radicalismo expulsó a Posse de sus filas, Menem y otros precandidatos del justicialismo trataron de forzar la desestimación de Rodríguez Sáa teniendo en cuenta su alianza con un "extrapartidario". Rodríguez Saá denunció que nadie podría "quitarle a Posse su radicalismo ni a mí mi peronismo" solo por expulsarlos de sus partidos. Duhalde, por su parte, declaró que no creía que hubiera inconveniente en que se presentara la precandidatura de Posse a la vicepresidencia.