The Fragile es el tercer álbum de estudio de la banda estadounidense de rock industrial Nine Inch Nails, publicado el 21 de septiembre de 1999 por Nothing Records e Interscope Records. Fue escrito, producido e interpretado principalmente por Trent Reznor, con contribuciones de producción y mezcla de su colaborador habitual Alan Moulder. Publicado cinco años después del álbum que consolidó a la banda, The Downward Spiral (1994), The Fragile supuso una ampliación del sonido de rock industrial de Nine Inch Nails al incorporar elementos de música ambient, electrónica, rock progresivo, art rock y composición experimental. Como álbum doble de 23 canciones, se convirtió en una de las grabaciones más ambiciosas y complejas de la carrera de Reznor.

Tras la conclusión de la Self Destruct Tour en 1996, Reznor comenzó a desarrollar material para The Fragile. El álbum se grabó durante casi dos años, entre finales de 1997 y mediados de 1999, principalmente en Nothing Studios en Nueva Orleans, un estudio de grabación que Reznor estableció después de trasladarse desde Los Ángeles. Las sesiones se convirtieron en uno de los períodos creativos más extensos y exigentes de su carrera, durante los cuales se produjeron cientos de horas de grabaciones mediante experimentación, improvisación y edición digital. Posteriormente, Reznor describió el proceso como impulsado por el miedo y la incertidumbre, y afirmó que se dedicó una «cantidad inimaginable de esfuerzo» al disco a pesar de la falta de una dirección clara durante buena parte de su creación. El álbum fue producido por Reznor y Moulder, quien se convirtió en uno de los principales colaboradores creativos de Nine Inch Nails. Moulder no solo participó en la mezcla, sino también en los arreglos, la edición y el diseño de sonido a lo largo del proceso de grabación. Reznor desarrollaba con frecuencia las canciones mediante extensas improvisaciones instrumentales y posteriormente transformaba horas de material en composiciones terminadas utilizando Pro Tools. Varios músicos participaron en las sesiones, entre ellos Charlie Clouser, Danny Lohner y Keith Hillebrandt, mientras que Adrian Belew, de King Crimson, aportó texturas adicionales de guitarra y Mike Garson participó con interpretaciones de piano.

A diferencia de las texturas industriales agresivas y la estructura narrativa de The Downward Spiral, The Fragile hace énfasis en la instrumentación estratificada, los paisajes sonoros atmosféricos, los contrastes dinámicos y los pasajes instrumentales extensos. El álbum incorpora influencias de artistas como David Bowie, Brian Eno, Pink Floyd y King Crimson, y combina la experimentación electrónica con elementos de la música clásica del siglo XX, el post-rock y la música de vanguardia. Algunos críticos han descrito el álbum como un ejemplo de art rock debido a sus arreglos complejos, temas conceptuales y su extensa experimentación en estudio. Reznor describió The Fragile como una continuación temática de The Downward Spiral, y el álbum aborda temas como la depresión, el aislamiento, la autodestrucción y los intentos de reconstruir el orden a partir del caos personal. Mientras que The Downward Spiral seguía una narrativa de colapso psicológico, Reznor describió The Fragile como una obra que comienza después de ese colapso e intenta reconstruir el significado a partir de sus consecuencias.

Tras su lanzamiento, The Fragile debutó en el primer puesto del Billboard 200, convirtiéndose en el primer álbum de Nine Inch Nails en alcanzar el número uno de la lista. En 2000, la Recording Industry Association of America le otorgó la certificación de doble platino. Aunque el álbum recibió críticas generalmente positivas, algunos reseñistas cuestionaron su duración, complejidad y menor accesibilidad en comparación con los lanzamientos anteriores de la banda. Con el tiempo, The Fragile ha sido objeto de una importante reevaluación crítica y actualmente se considera una de las obras más importantes de Nine Inch Nails. Reseñas posteriores han destacado su producción, profundidad emocional e influencia en el rock experimental y la música electrónica. En 2017, el álbum fue ampliado con el lanzamiento de The Fragile: Deviations 1, una reinterpretación instrumental que contiene versiones alternativas, material adicional y grabaciones inéditas procedentes de las sesiones originales.

Escritura y grabación miniaturadeimagen|Fachada de los Nothing Studios (Nueva Orleans), donde se grabó The Fragile entre 1997 y 1999, actualmente desaparecido|290x290px Tras la conclusión de la gira Self Destruct en 1996, Trent Reznor, líder de la banda Nine Inch Nails comenzó a componer material para lo que se convertiría en The Fragile. El álbum se grabó durante casi dos años, desde finales de 1997 hasta mediados de 1999, principalmente en Nothing Studios (Nueva Orleans). Estas sesiones representaron un cambio significativo en el proceso creativo de la banda, ya que Reznor se alejó del enfoque más solista utilizado durante la producción de The Downward Spiral (1994) y creó un entorno de estudio más colaborativo que involucró a varios miembros del grupo y músicos adicionales. Antes de comenzar la grabación, dedicó tiempo a desarrollar ideas durante un período de aislamiento en Big Sur (California). Tras regresar a Nueva Orleans, comenzó a organizar los conceptos del disco a través de una serie de categorías musicales y bocetos, que incluían ideas para material tradicional de la banda, pasajes electrónicos experimentales y arreglos más caóticos. En lugar de componer canciones completas por adelantado, Reznor y los demás músicos solían comenzar con bases instrumentales, como patrones de batería, líneas de bajo o partes de sintetizador, añadiendo las voces y letras casi al final del proceso de composición.

El álbum fue producido por Reznor y Alan Moulder en Nothing Studios. Moulder, quien ya había trabajado en el disco antecesor, se convirtió en uno de los colaboradores creativos más importantes del proyecto, ya que ayudó con la producción, los arreglos, las técnicas de grabación y mezcla final. Ambos dedicaron tiempo a experimentar con sonidos, texturas y arreglos, y muchas ideas fueron modificadas repetidamente antes de alcanzar su forma final. Reznor describió el proceso de grabación como extremadamente exigente, y afirmó que había creado una cantidad abrumadora de material pero que le costaba determinar cómo estructurarlo. El proyecto finalmente se convirtió en un álbum doble porque Reznor percibía que la cantidad de música no se podía reducir sin perder elementos importantes. Las sesiones produjeron cientos de horas de grabaciones, que incluían muchas composiciones inacabadas y versiones alternativas que finalmente no se incluyeron en el álbum. Hubieron varios cambios de personal en Nine Inch Nails después de la gira Self-Destruct: el baterista y programador de larga trayectoria Chris Vrenna, dejó la banda antes de la finalización del álbum y su puesto fue reemplazado por Bill Rieflin y Jerome Dillon. Dillon se convertiría más tarde en el baterista de tiempo completo de Nine Inch Nails hasta finales de 2005. Charlie Clouser, Danny Lohner y Keith Hillebrandt contribuyeron con la programación, instrumentación y composición adicional, aunque el álbum siguió siendo predominantemente escrito e interpretado por Reznor. El ambiente de colaboración en Nothing Studios permitió que los músicos que habían estado de gira con Nine Inch Nails contribuyeran más extensamente al proceso de composición que en lanzamientos anteriores. Según Clouser, Reznor quería incorporar parte de la energía y espontaneidad de las actuaciones en vivo de la banda a las grabaciones de estudio, lo que resultó en un mayor énfasis en las contribuciones de los otros músicos, sin dejar de mantener la dirección creativa general de Reznor.

thumb|Debido al abuso de drogas y la depresión del líder de Nine Inch Nails, Trent Reznor, varias de las canciones de The Fragile son instrumentales sin letra, lo que provocó su bloqueo creativo.

Aunque The Fragile continuó con el uso de instrumentación electrónica por parte de Nine Inch Nails, Reznor hizo mayor hincapié en las guitarras que en sus obras anteriores. Describió el disco principalmente como un «álbum de guitarras», y explicó que los instrumentos de cuerda proporcionaban una cualidad imperfecta que encajaba con los temas de inestabilidad y decadencia del mismo. Estas partes de guitarra a menudo se procesaban intensamente y combinaban con sintetizadores, samples y manipulación digital para crear sonidos en capas. Varios músicos invitados contribuyeron con sus interpretaciones al disco. Adrian Belew, conocido por su trabajo en King Crimson, aportó partes de guitarra adicionales y diseño de sonido en varios temas, que incluyen «The Fragile», «We're in This Together» y «Just Like You Imagined»; el pianista Mike Garson participó en varias canciones, mientras que el ingeniero Steve Albini grabó la batería para «The Day the World Went Away» en su estudio Electrical Audio (Chicago). La producción de The Fragile también implicó varios desafíos técnicos, ya que Reznor había dependido en gran medida de los sistemas de grabación digital durante la creación de los lanzamientos anteriores de Nine Inch Nails, pero la creciente complejidad de las sesiones puso a prueba la tecnología disponible. La enorme cantidad de pistas y capas de audio acabó causando problemas con las consolas de grabación, lo que obligó a realizar ajustes en el flujo de trabajo del estudio durante la producción.

Según una entrevista publicada en la revista Keyboard en febrero de 2000, Clouser y Hillebrandt revelaron que usaban varios sintetizadores durante la producción, entre ellos el Clavia Nord Lead 2, Waldorf Pulse, Waldorf Microwave, Minimoog, Oberheim Xpander, Novation Bass Station, Sequential Circuits Prophet-VS y el Access Virus. Estos instrumentos se combinaron con samplers, edición digital y procesamiento de sonido para crear las texturas densas electrónicas del álbum. El estilo musical del disco se expandió más allá del enfoque de rock industrial de The Downward Spiral, en el que incorporaron elementos de la música ambient, rock progresivo, electrónica y arreglos orquestales. Las extensas secciones instrumentales y cambios dinámicos reflejaron influencias de artistas como David Bowie, Brian Eno, Pink Floyd y King Crimson. The Fragile fue mezclado por Moulder y masterizado por Tom Baker. El diseño del empaque fue creado por David Carson y Rob Sheridan, en el que combinaron tipografía experimental, fotografía e imágenes abstractas que complementaban la temática de la obra.

Música y letras Más de un año antes del lanzamiento del álbum, Reznor sugirió que el disco «resultaría irritante para la gente, porque no es el Nine Inch Nails tradicional. Imaginen la música más ridícula que se puedan imaginar, con canciones infantiles superpuestas. Un montón de temas pop». A diferencia de los instrumentos distorsionados y sonidos industriales crudos de su álbum anterior, The Fragile se basa más en paisajes sonoros expansivos, texturas electrónicas en capas, pasajes ambientales, arreglos orquestales, partes de guitarra orientadas al rock y experimentación compleja en el estudio. Varios críticos señalaron que el álbum representaba un cambio significativo con respecto al agresivo estilo de rock industrial asociado con los trabajos anteriores de Nine Inch Nails, en el que tiene influjo del rock progresivo, art rock, la música electrónica, ambient y vanguardista. Está clasificado como un álbum de art rock por The Rolling Stone Album Guide (2004), Edna Gundersen de USA Today, y Will Hermes de Entertainment Weekly. Este último comparó el enfoque de Reznor con el de artistas como King Crimson y David Bowie, y destacó la incorporación de elementos de la música clásica del siglo , que incluían «melodías de piano preparadas al estilo de John Cage» e influencias temáticas de Claude Debussy.