miniatura|250px|La presidenta Cristina Fernández de Kirchner sosteniendo un ejemplar del Diario Clarín en julio de 2012. Desde comienzos de 2008, se produjo una serie de controversias entre el Grupo Clarín y el kirchnerismo. Estas controversias se desarrollaron en distintos ámbitos de los medios de comunicación y repercutieron en distintos aspectos de la vida nacional como la cultura, la economía y la política.

Las controversias comenzaron a ser notorias públicamente a partir del paro agropecuario patronal de 2008, pero que luego de finalizado el mismo se prolongaron en el tiempo y se mantienen en la actualidad.

Presidencia de Néstor Kirchner Mientras era Presidente, Néstor Kirchner había afirmado que no existe el periodismo independiente, ya que los periodistas no se pueden aislar de la empresa que los emplea. Estas empresas son, según su punto de vista, poseedoras de un enorme poder y actores en este juego de poder, con intereses e ideología. Dichos medios actúan decisivamente en la relación entre los ciudadanos y los políticos.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 11, pág. 145. Según Graciela Mochkofsky,Graciela Mochkofsky, Neuquén, 1969, coautora de «Los Farsantes. Caso Cóppola, una crónica del fin del menmismo» (1997); autora de «Timerman. El periodista que quiso ser parte del poder» (2003); «Tío Boris. Un héroe olvidado de la Guerra Civil Española» (2006); «La revelación. Una historia real» (2007); «Pecado original» (2011); entre otros trabajos. Kirchner interpretaba cada artículo, título y foto, cada palabra de radio como un ataque o apoyo a su gestión por parte del dueño del medio, con el objetivo de obtener ventajas económicas o políticas.

El 27 de agosto de 2004 la Coalición por una Radiodifusión Democrática, presenta su «iniciativa ciudadana por una ley de radiodifusión para la democracia», que consta de 21 puntos y sus fundamentos, por lo que también se la conoce como "los 21 puntos". El 20 de mayo de 2005, Néstor Kirchner renovó las licencias de los principales medios de radiodifusión, con el objetivo de "darles previsibilidad, seriedad y tranquilidad", según el propio discurso de Kirchner.

Relación con el diario La Nación El lunes 5 de mayo de 2003 el entonces candidato a presidente Néstor Kirchner se reunió con el periodista José Claudio EscribanoEscribano se retiró en 2005, luego de 50 años de escribir para dicho diario. para acercar posiciones con ese diario, el cual era más crítico desde lo ideológico. Según Horacio Verbitsky, Escribano le pidió a Kirchner que cumpliera un pliego de condiciones que incluía el alineamiento con Estados Unidos; un punto final a la revisión que entonces estaba haciendo la Corte Suprema a las leyes de amnistía y una condena al régimen cubano por violaciones a los derechos humanos.

Kirchner respondió «mi mayor preocupación es que me acompañen los argentinos, por eso no empiezo por los empresarios ni por el embajador de ningún país. Tampoco pienso en un alineamiento automático con Estados Unidos ni buscar que me aprueben como precondición para gobernar mi país. Como es difícil que podamos ponernos de acuerdo, sería importante tratarnos con respeto.» Escribano nunca desmintió esta versión pero según Mochkofsky un ejecutivo del diario le dijo que la reunión había sido cordial y que fue Escribano quién dio por concluida la conversación de dos horas. También dijo que Escribano debió haber desmentido el artículo de Verbitsky.

El 15 de mayo, al día siguiente de que Carlos Menem abandonara el balotaje que debía realizarse ese domingo, Escribano publicó en La Nación un artículo en el que criticaba el discurso de Kirchner luego de ser proclamado ganador de las eleccionesPidió que Kirchner despidiera al que redactó ese discurso y que «derive en otro la delicada tarea de escribir si es que aspira a ser un verdadero jefe de Estado.» y en el que, además, se preguntaba como veían a Argentina los hombres de negocios más poderosos, a la vez que pronosticó que Argentina había resuelto darse gobierno por un año.

Ese día, Néstor Kirchner almorzó en el programa de Mirtha Legrand donde dijo «No me molesta que me critique el doctor Escribano, porque él tiene una visión del país y yo tengo otra. Él estuvo de acuerdo con el Proceso. Yo no, yo repudio la represión y las desapariciones».

Durante toda su presidencia, los periodistas del diario La Nación —en comparación con Clarín o Página/12— tuvieron poca comunicación directa con funcionarios del gobierno de Kirchner. El único que tenía acceso al Presidente, a través de Alberto Fernández, era el periodista Fernán Saguier, quien conocía a Kirchner desde 2002 cuando todavía era gobernador de Santa Cruz.

Kirchner comenzó a contestar públicamente las editoriales de La Nación. Según Graciela Mochkofsky, la prensa pasó a ocupar el rol de opositora y no de institución independiente. En forma incipiente, después de más de dos décadas, comenzaba a someterse a debate público el papel de los periodistas en la vida nacional.

Relación con el Grupo Clarín Opuesto a la relación tensa con La Nación, Néstor Kirchner tenía una relación cercana con Clarín. Según Mochkofsky, todos los presidentes anteriores a él creían en un «sistema de buen trato». Según Alberto Fernández el Grupo Clarín es un sistema absolutamente ensamblado de la noticia, sic: «se desplegaba a la mañana con un artículo en el diario que lo tomaba Magdalena Ruiz Guiñazú en Radio Mitre, pasaba 24 horas seguidas en Canal 13 y TN y, al final de día, analizaba Joaquín Morales Solá en su programa. Te terminaba de aniquilar».Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 12, pág. 158.

Durante su presidencia, Kirchner tuvo una relación muy cercana con el CEO de Clarín, Héctor Magnetto. Lo conoció durante la campaña electoral de 2003 por consejo del entonces presidente Eduardo Duhalde. Magnetto no tenía opinión formada sobre él y lo refería como «el del sur». Clarín tenía como enemigo político a Carlos Menem quien había intentado destruir el diario durante su segunda presidencia, por lo que apoyó la candidatura de Kirchner cuando todavía tenía un 8% de intención de voto.Durante su primera reunión, Kirchner le aseguró que en lo general seguiría con el plan de gobierno de Duhalde y mantendría al ministro de economía Roberto Lavagna.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 12, pág. 159.

Por su parte la entonces primera dama Cristina Kirchner veía con recelo el acercamiento a Clarín. «Ustedes son unos tarados que creen en Clarín» (sic) reprendía a su marido Néstor Kirchner.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 12, pág. 160.

Magnetto estaba de acuerdo con Kirchner en dos puntos fundamentales: la renegociación de la deuda y el control de la calle. Sobre el primero, Clarín, luego de la devaluación del Peso, inició en 2003 la renegociación de su deuda en Dólares de Multicanal y AGEA, por lo que apoyó en 2005 el canje de la deuda externa. Sobre el segundo ítem Magnetto aprobaba la política de no represión de Kirchner mientras dicha coyuntura no fuera muy prolongada. Otro punto que Clarín aprobó fue la renovación de la Corte Suprema de Justicia, eliminando la hasta entonces mayoría automática del menemismo. Según Mochkofsky se puede decir que Kirchner tuvo plena aprobación hasta mediados de su mandato.Por entonces los grupos piqueteros contaban con la aprobación de la clase media quienes los veían como un emergente de la crisis de 2001. A su vez Kirchner por el contrario de reprimirlos, los apoyaba en discursos públicos los incluyó en la toma de decisiones y les otorgó susidios y en algunos casos cargos públicos. A su vez el gobierno nacional retribuía otorgando a Clarín las primicias de los actos de gobierno.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 12, pág. 161.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 12, pág. 162.

Durante los cuatro años y medio de presidencia de Néstor Kirchner, era él mismo quien llamaba a los diarios para protestar por algún titular o nota que aparecía en Clarín. Según Mochkofsky, un alto ejecutivo del diario le dijo «era mucho más insistente, más inmediato» que otros presidentes y políticos.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 14, pág. 170.

Aun así la relación con el diario era buena. En noviembre de 2006 el diario Perfil publicó una nota sobre el caso Skanska tema del que Clarín se hizo eco pero que investigó meses después, en marzo de 2007. Lo mismo ocurrió con el caso Antonini Wilson donde Clarín solo reproducía la crónica.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 14, pág. 171.

El primer desencuentro público ocurrió en marzo de 2007 cuando la Secretaría de medio ambiente Romina Picolotti, funcionaria dependiente de Alberto Fernández, denunció que la empresa Papel Prensa S.A. contaminaba el río Baradero y fijó un plazo de 180 días para cesar el derrame de efluentes contaminantes. El Grupo Clarín recurrió a la justicia para evitar una gasto de diez millones de dólares a la vez que publicó en julio una investigación en la que decía que la funcionaria hacía gastos desmedidos y realizaba contrataciones injustificadas de parientes.Fernández denunciaría que se trataba de una maniobra que obedecía a «oscuros intereses políticos». El conflicto finalizó cuando Fernández, que había sido nombrado representante del Estado en el directorio de la empresa, dijo que obligó a los demás socios de la papelera a invertir 8 millones de dólares para evitar la contaminación.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 14, págs. 171 y 172.

La relación entre Kirchner y Magnetto siguió siendo cordial aunque de mutua desconfianza. El CEO de Clarín le exponía sus críticas y señalaba errores a la vez que le llevaba propuestas al presidente. Los temas más criticados eran la inflación y la protesta callejera que, según él, ya superada la crisis no debía permitirse cualquier manifestación. En contraposición, según Mochkofsky, Magnetto sentía desconfianza de Kirchner ya que recibió la información de que el presidente tenía pensado adquirir parte del paquete accionario del Grupo. Esto como parte de un supuesto escenario futuro donde Magnetto hubiera fallecido.Héctor Magnetto superó en 2007 un cáncer en que le extirparon la lengua, la laringe y las cuerdas vocales. También según Mochkofsky, Magnetto les dijo a periodistas de su diario que Kirchner reducía todo a una lógica transaccional y que le había dicho «acompáñenme, ustedes van a ser los más ricos de la Argentina». Clarín decidió comprar Cablevisión, situación solo posible si contaba con apoyo de la Comisión de defensa de la competencia.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 14, págs. 172 a 175.

Para Jorge Asís, el enfrentamiento político que marcó la década fue una "guerra-divorcio", "una institucional Guerra de los Rose." Asegura Julio Blanck, editor jefe del Clarín y periodista desde 1977, que, en los orígenes, nunca vio alianza tan empática como la que tuvo el grupo con el kirchnerismo. Y reconoce: "en los últimos años hicimos un periodismo de guerra."

Presidencia de Cristina Fernández de Kirchner Cuando Néstor Kirchner traspasó la banda presidencial a su esposa tenía un 70% de imagen positiva, la mayor de la historia para un presidente saliente. Cristina Kirchner, que había ganado en primera vuelta con el 45,29% de los votos positivos, no gozó del crédito inicial que Clarín le dio a todos los presidentes.Graciela Mochkofsky: Pecado original, cit., t. II, § 15, pág. 178.