El Estado Ucraniano (en ucraniano: Українська Держава; romanización: ukrayins'ka derzhava) o II Hetmanato fue el nombre del Estado ucraniano durante ocho meses de 1918. Establecido mediante un golpe de Estado que contó con el apoyo de las Potencias Centrales el , puso fin al gobierno de la Rada Central y sustituyó a la República Popular Ucraniana, que quedó abolida. El poder político, tutelado por las potencias ocupantes, quedó concentrado en el hetman Pavló Skoropadski, que gozó de poderes dictatoriales. Desapareció el 14 de diciembre del mismo año con la restauración de la república popular por el nuevo directorio.

Debido a que la Rada Central se había demostrado incapaz de imponer el orden y poner fin a la condición caótica en que se encontraba Ucrania en la primavera de 1918, rápidamente perdió la confianza de la clases sociales más favorecidas. Igualmente, dejaron de confiar en los Imperios Centrales. El principal interés de estos residía en la obtención de alimentos, que la Rada se mostró incapaz de entregar en las cantidades esperadas. El derrocamiento de la Rada y la creación del Hetmanato fue fruto de la incapacidad alemana para lograr de otra manera la explotación del país. Si bien ambos Gobiernos dependieron del respaldo alemán, la Rada fue más independiente y popular que su sucesor, aunque menos eficaz en la administración del territorio.

En la práctica Estado satélite de Alemania, sirvió para la explotación parcial de los recursos agrícolas ucranianos en beneficio de los Imperios Centrales. Las requisiciones del nuevo Gobierno y de sus aliados soliviantaron a los campesinos y produjeron amplias revueltas que causaron al menos diecinueve mil muertos a los ocupantes entre la primavera y el verano y les privaron temporalmente del control de regiones enteras. Incapaz de satisfacer las ansias populares de reformas socioeconómicas y las nacionalistas de la intelectualidad, Skoropadski impuso la vuelta al orden prerrevolucionario.

No logró ampliar sus apoyos o sus fuerzas armadas lo suficiente como para mantenerse en el poder tras la retirada de los Imperios Centrales a finales de 1918. En diciembre de 1918, los nacionalistas de izquierda que habían controlado la Rada lo derrocaron y restauraron la República Popular en forma de Directorio de la República Popular Ucraniana.

Proclamación del nuevo régimen thumb|Proclama de Skoropadski del 29 de abril de 1918. Ese día se anunció la abolición de la República Popular Ucraniana y el establecimiento de un nuevo Estado ucraniano con él como hetman con poderes dictatoriales. Debido a que la Rada Central se había demostrado incapaz de imponer el orden y poner fin a la condición caótica en que se encontraba Ucrania en la primavera de 1918, la Administración rápidamente perdió la confianza de la clases sociales más favorecidas entre las que se contaban los terratenientes, los empresarios, los campesinos más acomodados, los industriales y los altos funcionarios —alrededor de un 20 % de la población—. Igualmente, dejaron de confiar en la República Popular Ucraniana el Imperio alemán y el austrohúngaro que, en virtud del Tratado de Brest-Litovsk de Ucrania, mantenían representación política y militar en territorio ucraniano. El principal interés de los imperios por el país residía en la obtención de alimentos, que la Rada se mostró incapaz de entregar en las cantidades esperadas.

En estas condiciones, en abril de 1918, los terratenientes ucranianos organizaron un golpe de Estado para sustituir la Rada por un Gobierno conservador presidido por el general Pavló Skoropadski, uno de los mayores terratenientes de la región. Los preparativos independientes del militar dieron paso pronto a una estrecha colaboración con las autoridades de los ocupantes, que deseaban deshacerse de la Rada. Los planes los idearon los representantes alemanes, con la aquiescencia pasiva de los austrohúngaros. Skoropadski era un militar de ideas políticas conservadoras que, acabada la Primera Guerra Mundial, había sido el comandante del primer cuerpo de ejército del ejército ruso que se había «ucranizado» tras la paz con los alemanes y pasó a ser luego el atamán de los «cosacos libres». El golpe se efectuó mediante una proclamación en el Congreso de la Liga de Terratenientes —que había reunido en Kiev a unos seis mil quinientos delegados— que exigió el cese de cualquier experimento de tipo social y eligió a Skoropadski como hetman. thumb|300px|Fusileros de Sich. Su oposición a la disolución de la Rada y la toma del poder por Pavló Skoropadski a finales de abril de 1918 resultó infructuosa. Los Fusileros de Sich se opusieron al golpe, pero fueron disueltos una vez que los confabulados triunfaron y tomaron el control de la capital. La escasa resistencia de la Rada hizo innecesaria la intervención alemana en el golpe, a pesar de la disposición para apoyar a Skoropadski si hubiese resultado necesario.

El golpe, aprobado por las máximas autoridades civiles y militares alemanas, produjo satisfacción entre el alto mando del frente ucraniano y alivio entre los representantes diplomáticos. El cambio de Gobierno aumentó la influencia alemana en la política ucraniana, en especial la de los militares. El reconocimiento oficial de Skoropadski, no obstante, se otorgó tardíamente el 2 de junio. La República Popular Ucraniana dio paso al Estado Ucraniano (Ukrainska Derzhava), también conocido como Hetmanato o Atamanato.

Obra de gobierno Primeras medidas gubernamentales Skoropadski abolió la Rada, sus leyes y sus reformas. Una de las primeras medidas de su Gobierno fue la restauración de la propiedad privada y de la economía de mercado. En palabras de las Garantías para todo el pueblo ucraniano:

Se prohibieron las huelgas y se restauró la censura. Skoropadski instauró en la práctica una dictadura. El mismo día de su nombramiento como hetman por el congreso de terratenientes y tras haber abolido la Rada, la Pequeña Rada y haber despedido a los ministros, prometió la redacción de una nueva ley electoral para elegir a las nuevas Cortes ucranianas. Hasta que estas se reuniesen, decretó la creación de un Gobierno provisional en forma de dictadura en la que concentraba todo el poder gubernamental en sus manos. Como hetman, tendría la potestad de nombrar y despedir a los ministros, dirigir la política exterior, vetar cualquier ley y mandar las fuerzas armadas. Podía aprobar leyes y era además la más alta autoridad judicial del país. Se proclamó la libertad de expresión y de reunión «dentro del marco de la ley», y la de culto, aunque se proclamó el cristianismo ortodoxo como principal religión del Estado. El 3 de julio, se aprobó la ley de ciudadanía, basada en la residencia y no en el idioma de la persona, a diferencia de las propuestas de la Rada; todo aquel que residiese en el territorio del Hetmanato recibía la ciudadanía a menos que renunciase explícitamente a ella.

Formación del Gobierno y restauración de la administración thumb|300px|Skoropadski rodeado por sus oficiales. Junto a él, con barba blanca, el primer ministro Fiódor Lizogub. Al comienzo, Skoropadski tuvo dificultades para formar un nuevo Consejo de Ministros por el rechazo de los socialistas, incluso de los más moderados, a participar en el gabinete sin imponer condiciones que el hetman y los alemanes rehusaban aceptar. Los alemanes dejaron clara su oposición al regreso al gabinete del principal partido ucraniano, el de los socialrevolucionarios. Finalmente, Skoropadski consiguió formar un Gobierno encabezado por un terrateniente, sin participación socialista, con gran número de kadetes —siete, decididos a abandonar temporalmente su aversión a Alemania para aplastar a los bolcheviques con su apoyo— y fundamentalmente prorruso y hostil al nacionalismo ucraniano. Escaso en figuras nacionalistas, contaba, empero, con hábiles administradores. Los alemanes reconocieron en la práctica al nuevo Gobierno casi de inmediato.

El regreso al poder de la antigua elite prerrevolucionaria entre la que se contaban los funcionarios zaristas y los terratenientes además de los oficiales del Ejército o los industriales, facilitó la restauración de la Administración, que ganó en eficacia. Los ministerios volvieron a funcionar gracias a la vuelta de los veteranos burócratas y la administración local y provincial quedó en manos de terratenientes y funcionarios zaristas, nombrados comisarios del nuevo Gobierno. Se creó asimismo un cuerpo de policía, que atrajo a numerosos antiguos oficiales zaristas a sus filas.

Skoropadski trató de sustituir el concepto cultural de Ucrania de los nacionalistas por uno territorial: no era ucraniano el que conocía el idioma, sino el que residía en el territorio del Estado y le era leal. Esta innovación, sin embargo, fue recibida con frialdad por los nacionalistas, que juzgaban al hetman y sus partidarios meros nacionalistas rusos y reaccionarios monárquicos.

De los diversos Gobiernos que controlaron el territorio entre 1917 y 1920, el hetmanato fue el que alcanzó mayor éxito en su política exterior —estableciendo relaciones diplomáticos con distintos países—, cultural y educativa. Fundó ciento cincuenta instituciones de enseñanza secundaria en ucraniano y dos universidades y amplió los estudios ucranianos —lengua, literatura e historia— en las tres ya existentes. Creó además una academia de ciencias y otra de bellas artes, una biblioteca nacional, unos archivos estatales y otras instituciones culturales, que sobrevivieron a su mandato.

Cargo Gobierno30-4-4-52.º Gobierno4-5-24-10 Gobierno25-10-14-114.º Gobierno14-11-14-12Primer ministro Nikolái VasilenkoFiódor LizogubFiódor LizogubSerguéi GuerbelAsuntos ExterioresNikolái VasilenkoDmitro DoroshenkoDmitro DoroshenkoYuri AfanasievDefensa xAleksandr RogozaAleksandr RogozaD. ShchutskiMarinaMaksímovxxAndri PokrovskiInteriorVishnevskiFiódor LizogubKistiakovskiV. ReinbotIgor KistiakovskiFinanzasA. K. RzhepetskiAntin RzhepetskiAntin RzhepetskiAntin RzhepetskiComercioS. M. GutnikS. M. GutnikSerguéi MeringSerguéi MeringTrabajoY. M. WagnerY. M. WagnerMaksim SlavinskiVolodimir KosinskiFerrocarrilesComunicacionesV. A. ButenkoV. A. ButenkoV. A. ButenkoV. LiandebergAlimentaciónYuri Y. SokolovskiYuri Y. SokolovskiSerguéi GuerbelSerguéi GuerbelG. GlinkaJusticiaN. P. ChubinskiN. P. ChubinskiA. RomanovAndri ViazlovV. ReinbotSaludVsevolod Y. LiubinskiVsevolod Y. LiubinskiVsevolod Y. LiubinskiVsevolod Y. LiubinskiEducaciónxNikolái VasilenkoPetro StebnitskiVolodimir NaumenkoAgriculturaxVasili KolokoltsovVolodimir M. LeontovichSerguéi GuerbelReligiónNikolái VasilenkoVasili ZenkovskiOleksander LototskiMijailo VoronovichConsejos de Ministros del Hetmanato según la Encyclopedia of UkraineGobiernos del Hetmanato y Milow.

Sometimiento a los Imperios Centrales El triunfo de Skoropadski permitió a los alemanes tomar el control de la política ucraniana y del país, en el que se convirtieron abiertamente en la potencia ocupante, despreciando la autoridad del Gobierno. Los nombramientos de Skoropadski debían ser aprobados por los alemanes. El mismo día de la formación del gabinete, los alemanes prohibieron las huelgas e impusieron la pena de muerte a huelguistas y saboteadores. Su objetivo era la explotación económica del país en su provecho. En su informe a Berlín del 19 de mayo, el embajador alemán indicaba:

Skoropadski, junto al emperador alemán Guillermo II durante su visita oficial a Alemania a comienzos de otoño de 1918. Esta mantuvo un papel preponderante en la política del hetmanato durante toda su existencia.|thumb|right