Briviesca es un municipio y localidad española del norte de la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Cabecera del partido judicial de Briviesca y capital de la comarca de La Bureba, su término municipal cuenta con una población de .
Los primeros asentamientos se remontan al cuando establecieron aquí su capital los autrigones que se extendían por toda la comarca actual de La Bureba y el valle superior del Ebro. Posteriormente ya se consideraba a Briviesca como un núcleo importante de población, por entonces llamado Virovesca, que habitaban los romanos en la encrucijada de dos importantes vías romanas y citada en el Itinerario de Antonino como mansio romana.
Esta ubicación, y el auge, en la Edad Media, del Camino de Santiago, por la vía de Bayona que enlazaba con la calzada romana XXXIV o Ab Asturica Burdigalam (Vía Aquitania) a la altura de San Millán, que fue el origen del Camino Francés, hicieron que Briviesca fuera creciendo poco a poco hasta llegar en su máximo esplendor en el Renacimiento. Actualmente, su ubicación a medio camino entre Miranda de Ebro y Burgos en las rutas Francia-Madrid-África y Francia-Portugal, tanto por vía férrea, como por carretera entre (N-I y AP-1), ha contribuido al desarrollo industrial y comercial.
Cuenta con un amplios espacios verdes abiertos a campos y montes, así como un conjunto monumental con varios bienes de interés cultural, entre los cuales destacan la colegiata de Santa María la Mayor, el monasterio de Santa Clara, que incluye el monasterio homónimo dentro del cual se encuentra un importante claustro gótico, la iglesia, con uno de los retablos más importantes de España, casa solariega y claustro del Hospitalillo, su plaza Mayor, típica castellana, sus casas y palacios, así como la iglesia de San Martín. Cerca de Briviesca se encuentra el santuario de Santa Casilda.
Destaca de Briviesca su gran polígono industrial La Vega, en el que desde la década de 1970 se instalaron importantes industrias, aunque hoy en día se compone principalmente de pequeñas industrias y naves de almacenaje, sobre todo de aperos de labranza, que es la principal actividad económica, no sólo de la ciudad, sino de la comarca entera. Esto ha provocado que en las últimas décadas Briviesca aumentara considerablemente de población. Tendencia que, por la crisis económica comenzada en 2008, en los últimos años se ha visto interrumpida al perder una media de casi 100 habitantes por año.
Toponimia No se sabe con exactitud el origen exacto del nombre de Briviesca, pero parece ser de origen protoindoeuropeo y significa 'lugar', 'cabeza', 'capital de región' o 'centro o residencia del jefe', partiendo del análisis lingüístico de los dos elementos que parecen conformarlo: la raíz uiro- y el sufijo -uesca. Hay quien cree que puede derivar de Burovio, dios al que rendían culto los autrigones y del que, por cierto, deriva el nombre de la comarca en la que se encuentra La Bureba. Los primeros documentos que se refieren a Briviesca son Historia Natural del geógrafo romano Plinio el Viejo, quien cita a Virovesca como la capital de los autrigones. La segunda mención aparece en la Geografía de Ptolomeo, en el , mientras que en el Itinerario de Antonino (), aparece mencionada tres veces con los nombres de Verovesca y Virovesca. También en la llamada Tabla de Peutinger, aparece con el nombre Virovesca, una encrucijada de dos vías de primer orden dentro de la Península: la de Aquitania a Astorga y la vía del Norte o del país de los autrigones.
Geografía Está integrado en la comarca de La Bureba, de la que ejerce de capital. Se sitúa a 44 kilómetros de la capital burgalesa. El término municipal está atravesado por la autovía A-1, la carretera N-1 entre los pK 276 y 285 y la carretera autonómica CL-632 que la une con Oña.
El relieve del territorio está definido por el valle del río Oca que da lugar al corredor de La Bureba. Por el oeste predominan los páramos que alcanzan altitudes superiores a los 1000 m. Por el sur el terreno también es montañoso, con elevaciones superiores a los 900 m. Por el norte y el este el terreno es más llano por el valle del río Oca. La ciudad de Briviesca se alza a 717 m sobre el nivel del mar, entre los montes San José y de los Pinos.
Briviesca no siempre se ha emplazado donde lo hace hoy. La situación actual data del . Anteriormente se ubicaba en los montes cercanos, ya que en aquella época primaba la defensa. En el y tras la compra de la entonces villa por la nieta de Alfonso el Sabio, Blanca de Portugal se decidió trasladarla hasta el emplazamiento actual principalmente porque facilitaba un mejor acceso y por tanto una mejor comunicación comercial. Fruto de ese deliberado traslado es la casi ortogonal trama urbana que se puede observar en la conocida como «la bien trazada» por este hecho.
Espacios verdes Brivesca está rodeada por los extensos campos que caracterizan la Bureba y sus pueblos. Aun así en su casco urbano posee de espacios verdes, parques y paseos. Dedica casi 6 hectáreas (58 300 m²) repartidos por diferentes puntos de la ciudad para el disfrute de los ciudadanos de las zonas verdes.
Parque de la Isla Fue inaugurado en el 2010 y se encuentra al este del casco histórico, en un gran meandro del río Oca que lo rodea. Tiene una superficie de 10 100 m². El nombre viene porque entre los dos puntos más cercanos del meandro existe un canal que hace que esté rodeado por agua y que su acceso sea a través de dos puentes. En el parque se encuentran numerosas especies arbóreas y florales, como también un área de gimnasia para mayores.
Parque de La Florida Lo inauguró el príncipe de Asturias en el año 1989 en su visita a la ciudad. Es el parque más extenso de la ciudad con 15 500 m². Se encuentra al sur, y también esta a orillas del río Oca, que lo bordea por su lado sur. Por el norte está flanqueado por un paseo que recuerda a la taconera con altos árboles a su lados. El parque posee una fuente ornamental dos áreas de juegos infantiles, amplios jardines, y una cancha de baloncesto y futbito con hierba artificial. El nombre viene porque en él se encuentran especies arbóreas florales que hacen que en primavera contenga una extensa variedad de colores.
Parque de la Magdalena Se encuentra al norte de la ciudad en el polígono industrial La Vega. Tiene una superficie de 8000 m². Posee en el centro un templete dentro de un gran estanque al que se accede a través de dos pasarelas. Tiene también una serie de barbacoas y mesas de hormigón para poder realizar almuerzos o meriendas. Pasee una extensa superficie de césped, un área de juegos infantiles, y una bolera. por el sur lo delimita el río Oca por el norte y este el campo de fútbol de hierba artificial y el campo de Fútbol 7, por el oeste una industria. Tiene una serie de plazas de aparcamiento que también sirve para el complejo deportivo.
Parque del Depósito Se encuentra al oeste de la ciudad alrededor del depósito de menor capacidad. Posee mesas y bancos para su disfrute. Tiene una superficie de 3700 m².
Paseo del Monte de los Pinos Se encuentra en el monte de los Pinos y por él se accede al parque del Depósito, al mirador de la ciudad y a lo alto del monte. Es un paseo natural con suelo de piedra y tierra. El mirador posee bancos para el disfrute de las vistas de toda la ciudad. Desde el centro urbano, se encuentra a un kilómetro de camino ascendente.
Paseo del Río Es el más largo de la ciudad y la recorre totalmente de sur a Norte desde la estación de tren en el paraje conocido como la Culebrilla hasta el paseo de la Epitafia. Tiene una superficie de 14 500 m². Recorre el parque de la Florida y el de la Isla. Posee en todo su recorrido de bancos y en dos puntos, junto al instituto y al parque de la isla de mesas para merendar.
Paseo de la Taconera Es el que delimita el casco histórico por el sur. Es un paseo lineal, que tiene hileras de bancos y árboles a sus lados y jardineras y una superficie de 3400 m². Recientemente se ha instalado un área de juegos infantiles. Todos los primeros sábados del cada mes se instala allí el mercadillo mensual. Desde él se pueden contemplar la muralla-tapia de la huerta del monasterio de Santa Clara, y la parte trasera de la iglesia de Santa María con todas sus capillas.
Paseo de la Epitafia Era la antigua entrada por carretera a Briviesca antes de realizarse el Cruce del Vallés tras su peatonalización se ha convertido en la entrada del Camino de Santiago - Vía de Bayona a la ciudad y el comienzo del paseo del río. Tiene una superficie de 2900 m². Posee un área de juegos infantiles un puente medieval y un área de descanso para peregrinos recientemente construido. Historia
Prehistoria Aunque es escasa la información existente de la prehistoria en esta zona, se han hallado diversos yacimientos que permiten asegurar la presencia humana desde el Paleolítico, con restos de importancia en las cuevas de Penches, La Blanca y El Caballón, todas ellas próximas a Oña. Posteriormente, de la Edad del Hierro dan testimonio los vestigios hallados en Briviesca, Miraveche, Pancorbo, Poza de la Sal, Soto de Bureba y Villanueva de Teba.
Autrigones
Los autrigones fueron uno de los pueblos prerromanos que se asentaron en la península ibérica. Como curiosidad, existe en Francia una ciudad, la actual Chartres, capital de los galos carnutos, cuyo nombre antiguo fue Autricum, lo que podría dar idea acerca de la procedencia original de este pueblo.
Desde el los autrigones ocuparon un amplio espacio de terreno en torno a esta zona alta del Valle del Ebro. Virovesca aparece citada por primera vez en el año en un documento, la Historia Natural del autor romano Plinio el Viejo, dentro del convento Cluniense, junto con Tritium, como una de las diez civitates de los autrigones.Plinio el Viejo, Naturalis Historia III, 27. Cerca de ella se encontraban otros asentamientos autrigones, como Salionca (Poza de la Sal), Segisamunculum (Cerezo de Río Tirón), Vindeleia (Cubo de Bureba), y la citada Tritium (monasterio de Rodilla).
Se conocen además los epitafios de al menos tres soldados autrigones que fallecieron en el norte de África, dos enrolados en la Legio III Augusta (Quintus Iulius Dioratus y Quintus Lutatius Viator) y otro, de nombre Titus Pompeius Ligyrus, que fue jinete en una de las muchas cohortes Hispanorum de infantería que se crearon durante el Imperio romano.
Edad Antigua El emplazamiento del poblado protohistórico se localiza en el cerro de San Juan. Esta localización presenta buenas condiciones defensivas respecto a la vega del río Oca y que permite un buen control de las vías de comunicación naturales que discurren por su pie. Con la llegada del Imperio romano el castro sufrió un proceso de romanización descendiendo por las laderas del cerro hasta ocupar las riberas del río Oca por ambas márgenes pero sin llegar a alcanzar el actual casco histórico de la ciudad. Este nuevo poblamiento parece extenderse a lo largo de la tardoantigüedad. El hecho de que este asentamiento prerromano no sea citado durante las guerras de conquista del territorio peninsular, por parte de los ejércitos romanos, supone para algunos autores un indicativo de la escasa importancia que debía revestir este enclave en esa época.