La alcazaba, castillo y murallas del Cerro de San Cristóbal de la ciudad española de Almería es uno de los conjuntos monumentales y arqueológicos andaluces más importantes de la península ibérica. Sus casi mil años de historia nos han permitido conocer la evolución experimentada en la arquitectura civil y militar durante la dominación árabe en Al-Ándalus, debido a su construcción en diferentes fases y épocas, como el castillo y torres de época bajomedieval cristiana (siglos -), así como el origen y evolución de la ciudad (con un perímetro en total de toda la fortificación, según la Oficina de Turismo de Almería, de 1430 metros, contabilizando el castillo bajomedieval, la alcazaba conservada en la actualidad y el resto de murallas exteriores).Los 1430 metros de perímetro no se corresponden con la alcazaba árabe conservada en la actualidad como se ha llegado a afirmar, sino a todo el conjunto fortificado (incluyendo el castillo del ). Además, los más de 35 hectáreas no corresponden con la alcazaba actual, sino con el área correspondiente al perímetro de la muralla ya desaparecida que rodeaba la ciudad entonces, y de las que solo queda la denominada Muralla del Cerro de San Cristóbal o de Jairán.

Situadas en un cerro aislado, la Alcazaba es una sólida y extensa fortaleza con murallas de más de tres metros de anchura y cinco de altura, formando un recinto cerrado sobre sí mismo, pero conectado con los lienzos de la muralla que configuran y dan sentido a su propio desarrollo, dentro de una unidad más compleja, como es la fortificación de la ciudad, en el que el barranco de la Hoya y el cerro de San Cristóbal mantiene una conexión directa con la Alcazaba, tanto física como visual, creando un conjunto de extraordinaria magnitud. La Alcazaba-castillo queda al sur conectada con la ciudad, y al norte el Cerro de San Cristóbal, que termina por definir un espacio único, de indudable interés cultural.

En el año 2010 la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre - Real Casa de la Moneda de España, como parte del «Programa Capitales de Provincia y Ciudades Autónomas» acuñó en la moneda de 5 euros correspondiente a Almería una imagen de este monumento.

Es una de las ciudadelas mejor conservadas en la actualidad, siendo la segunda alcazaba árabe más extensa de la península ibérica en lo concerniente a su recinto de construcción de época musulmana y la segunda de cuantas se conservan en la actualidad.Se tiende a contabilizar en su perímetro la muralla correspondiente a su cerca exterior (Murallas del Cerro de San Cristóbal o de Jairán) que corresponden con las antiguas murallas defensivas y no con la alcazaba actualmente conservada (y por lo tanto un área diferente, aunque inferior al amurallamiento de Badajoz en su máxima extensión árabe: en torno a 6000 m. y 50 hectáreas). Pero el conocido tercer recinto, construido desde finales del y principios del (castillo, Torre del Homenaje, Torre de la Noria del Viento, Torre de la Pólvora, etc.), no se pueden contabilizar dentro de la alcazaba árabe propiamente dicha, pero sí en lo concerniente a su alcazaba-castillo en su evolución cristiana, que darían lugar a unos 1430 m. en total (según instituciones almerienses); ampliando así un espacio mucho mayor al anterior, donde se alzaba un alcázar: https://disfrutalmeria.es/cultura/alcazaba-de-almeria/ (Siendo la segunda de mayor extensión en cuanto a construcciones árabes de época musulmana y de cuantas conservadas en la actualidad por detrás de la Alcazaba de Badajoz)

Descripción El entorno que describe a este bien de interés cultural, denominado «conjunto monumental de la Alcazaba de Almería y Murallas del Cerro de San Cristóbal», comprende las parcelas, inmuebles, elementos y espacios públicos y privados comprendidos dentro de la línea de delimitación que figura en el plano de delimitación del entorno afectado. Dicho entorno delimitado, en líneas generales, no se encuentra muy alterado ya que se trata del Barranco de la Hoya, que es un amplio espacio sin ningún tipo de edificación, que refuerza la imagen de la Alcazaba y Murallas. El resultado, según la Oficina de Turismo de Almería, es un entorno poligonal de tendencia cuadrangular, con una superficie de 37,652 hectáreas (hoy no conservado completo), cuyo eje, en dirección este-oeste, queda constituido por la Hoya, y que la convierten, según estas dimensiones, en la segunda alcazaba de mayor extensión de las construcciones árabes en época musulmana de la península después de Badajoz (8 hectáreas en su actual recinto y más de 50 hectáreas en su antiguo cerco). El área del recinto de la alcazaba conservada en la actualidad (sin las murallas exteriores) es de 2,5 hectáreas incluyendo el recinto del .miniatura|centro|Plano del conjunto defensivo de la Alcazaba y la Muralla del Cerro de San Cristóbal.|461x461px

Historia miniatura|izquierda|Vista general. La ciudad de Almería, actualmente ubicada en la comunidad autónoma de Andalucía, España, fue fundada en el por el califa Abderramán III como atalaya defensiva de la ciudad prominente en ese momento, Bayanna, actual Pechina, (de ahí el nombre en árabe Al-Mariyya Bayāna المرية بيانة). La ciudad tenía un castillo fortaleza o alcazaba y una muralla que rodeaba toda la medina y los arrabales. La Alcazaba es uno de los puntos de interés turístico más emblemáticos de Almería, junto a la Catedral. Es visible desde cualquier punto de la ciudad, sobre todo su imponente Torre del Homenaje, y de visita muy agradable.

Fue en el año 955 cuando el primer califa de Al-Ándalus, Abd al-Rahman III, mandó construir la Alcazaba sobre los restos de una fortaleza anterior. Se utilizaría la piedra arenisca procedente de una cantera cercana, a la postre conocida como las Canteras Califales. El recinto cuenta con tres partes diferenciadas: dos de origen y estilo árabe y una posterior, cristiana.

El noble castellano-aragonés Andrés Mateo de Guardiola y Aragón que fuera mayordomo mayor del infante-duque Enrique de Aragón y Pimentel, habían sido enviados por los Reyes Católicos durante la guerra de sucesión castellana para hacerle frente al rebelado Diego López Pacheco, II marqués de Villena, y una vez conquistado su castillo de Jumilla por el mayordomo mayor Guardiola, este fue nombrado alcaide del mismoCutillas de Mora, José Miguel; en "Jumilla. Repertorio heráldico" (p. 316, ed. Regional de Murcia, Murcia, España, año 2003). ISBN 84-7564-248-9 y simultáneamente fue designado como capitán general de las Fronteras de Jumilla y del Marquesado de Villena, ambos cargos desde el 15 de marzo de 1475.

El capitán general Andrés de Guardiola pasaba largo tiempo recorriendo a lo largo de la frontera granadina para vigilar una inminente invasión musulmana o para aprovechar cualquier debilidad fronteriza para atacar durante la guerra de Granada entre 1482 y 1492, y hacia 1487 atacó, venció y apresó al capitán moro Malique Alabez, alcaide nazarí de la Alcazaba de Almería, llevándolo hasta la fortaleza jumillana. Finalmente el 26 de diciembre de 1489 tuvo lugar la capitulación de Almería, pasando a la soberanía castellana.

A partir de agosto del año 1749, la alcazaba fue utilizada durante unos meses, en el contexto de la Gran Redada, como prisión para gitanos, por orden del marqués de la Ensenada, con el fin, fracasado, de su extinción. La orden llegada el 23 de agosto, con tres semanas de retraso con respecto a la mayor parte del país, obligaba a usar las dependencias de la alcazaba como prisión temporal hasta encontrar un destino adecuado a los presos, una vez estos quedaran divididos en hombres y niños mayores de 7 años, y mujeres y menores de siete años. Una vez reunidos 189 gitanos de Almería, así como de localidades cercanas como Alhabia, Terque, Sorbas, Santa Cruz de Marchena, Alboloduy, Lubrín y Níjar, estos fueron trasladados a la Alhambra. Entre sus presos se encontraba Rosa Cortés, quién protagonizó varios intentos de fuga de la zaragozana Real Casa de la Misericordia una vez trasladada a este presidio.

El último proyecto de fortificación de la Alcazaba de Almería data de 1836, en el contexto de la primera guerra carlista, por miedo a que se extendiera el conflicto a esta zona. Una vez acabado el conflicto, el edificio caería en el desuso y abandono. thumb|Vista de la Alcazaba desde las murallas, en un grabado de 1850. Fue en 1855 cuando se publicó un Real Decreto con fecha de 26 de mayo, y al amparo de la conocida como Desamortización de Madoz, que permitía la demolición tanto de la muralla como de la alcazaba, ya que la ciudad de Almería había dejado de ser plaza fuerte, por lo que el conjunto defensivo había dejado de tener una importancia estratégica y, a partir de entonces estorbaba a nivel urbanístico. La mayor parte de la muralla fue destruida, aunque la alcazaba corrió lo que hoy se llamaría mejor suerte, y no encontró un postor que estuviera interesado en invertir en los materiales de construcción que se podrían haber extraído, aunque no así en los terrenos, ya que el propio Ministerio de la Guerra no aprobaba la construcción a esta altura. Si bien hubo defensores de la conservación de diferentes elementos, como la Puerta de Purchena, por su valor ornamental, a nadie pareció importarle el destino de la Alcazaba.

Hacia 1890, el conjunto de la Alcazaba se encontraba en estado de ruina parcial, según el por entonces arquitecto municipal Trinidad Cuartara, lo que provocó que se desprendiera un trozo de muralla y de la torre de la pólvora, matando a un hombre e hiriendo a una vecina. A finales del mismo año, se derribaron una serie de aspilleras y las coronaciones de la zona más cercana de la muralla, a un coste de 1 155,50 pesetas de la época, a los que habría que sumar las 125 que ganó el arquitecto por sus honorarios. Cuatro años más tarde comenzó a surgir el interés por la conservación e investigación del emplazamiento y en 1908 se instaló una antena emisora de radio fabricado por Telefunken, que perduraría hasta 1939. y que establecería comunicación con el fuerte de Victoria Grande en Melilla.

Los primeros comentarios que sugerían que la alcazaba debía ser transformada para un uso lúdico se dieron en el año 1918, aunque la visión era la de modificarla para convertirla en un parque público, en lugar de un sitio de interés histórico. Diez años más tarde, una vez fundado el Patronato Nacional de Turismo y un grupo de empresarios de la ciudad encabezados por Rodolfo Lussnigg se empezó a apostar por un uso turístico.

Obras de restauración miniatura|La imagen del Cristo recortada sobre la Muralla. Hacia la década de los años 1930, Leopoldo Torres Balbás sentó las bases del estudio histórico, aunque su proyecto se vio truncado por el inicio de la guerra civil española. Afortunadamente, terminó el conflicto armado sin resultar apenas dañada por esta. No fue sino hasta el año 1940, al poco tiempo de acabar la contienda, cuando se empezaron a realizar trabajos de restauración en este lugar. Un año más tarde, Francisco Prieto-Moreno, quien una vez fue el conservador de la Alhambra, se puso al mando de estas primeras obras; no fue sino hasta 1970 cuando abandonó el puesto. Durante este periodo, lideró las intervenciones para realizar los actuales jardines del Primer Recinto y la Casa del Alcaide, además de obras de otra clase, tales como consolidaciones del terreno, excavaciones, restauraciones, ajardinamiento y los accesos.