El conflicto diplomático entre España y Marruecos de 2007 consistió en una alteración de las relaciones internacionales entre ambos países, de breve duración y de relativamente baja intensidad, que se suscitó tras el anuncio de la inminente visita oficial de los reyes de España a Ceuta y Melilla, ciudades españolas situadas en África y reivindicadas por Marruecos.
Se inició de manera formal el 2 de noviembre de 2007 cuando el Gobierno de Marruecos «llamó a consultas» a su embajador en España, Omar Azziman, por un «período indeterminado,... después de muy altas instrucciones de Su Majestad el Rey Mohamed VI», como consecuencia, según nota diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de Marruecos, de «el anuncio oficial el viernes de la lamentable visita de su majestad el rey Juan Carlos I, los días 5 y 6 de noviembre, a las dos ciudades ocupadas de Ceuta y Melilla», calificando la visita de «iniciativa reprochable, cuales quieran que sean los motivos y objetivos».Marruecos expresa su rechazo al viaje de los Reyes a Ceuta y Melilla, El País, 2 de noviembre de 2007Marruecos llama a consultas a su embajador en España, El País, 2 de noviembre de 2007.
Tras comunicar la llamada a consultas del embajador, el portavoz del Gobierno marroquí manifestó: «la pelota está en el campo de España y esperamos que este país tenga en consideración los sentimientos del pueblo marroquí y el interés de las relaciones bilaterales y de cooperación».
La visita real se produjo en los días previstos, registrándose una afluencia de decenas de miles de ciudadanos, que aclamaron a los reyes tanto en Ceuta como en Melilla. Durante esos días continuaron las declaraciones contrarias a la visita por parte de las autoridades marroquíes. En este sentido el primer ministro de Marruecos, Abbas el Fassi, llegó a comparar la situación de ambas ciudades con la ocupación israelí de los Territorios Palestinos, y el propio rey Mohamed VI calificó la visita como un «acto nostálgico y de una era sombría y superada». El Gobierno español, poco antes del viaje, y tras anunciar Marruecos su oposición, declaró a través de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que la visita de los reyes de España era un acto de «normalidad institucional». Días después, a iniciativa de algunos colectivos de Marruecos, algunos cientos de personas llevaron a cabo actos de protesta en Tetuán, así como frente al límite fronterizo con Ceuta y Melilla. Marruecos suspendió también las visitas de alto nivel de autoridades españolas a su país.
Finalmente, el ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, visitó en Rabat a su homólogo marroquí el 3 de enero de 2008, haciéndole entrega de una carta personal del presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero al monarca alauí, en la que abogaba por estrechar las relaciones entre ambos países. Cuatro días después, el Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí anunció el regreso de su embajador a Madrid, dándose así por finalizado el conflicto.
Visita real thumb|200px|Juan Carlos I y Sofía.
El 30 de octubre el Gobierno de España dio a conocer la visita de los reyes Juan Carlos I y Sofía a Ceuta y Melilla para los días 5 y 6 de noviembre. El día anterior, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, había comunicado tal circunstancia al líder de la oposición, Mariano Rajoy, durante un acto oficial, a lo que Rajoy manifestó su satisfacción.
Los reyes de España no habían visitado Ceuta ni Melilla en todo su reinado. El antecedente más inmediato de la estancia del rey Juan Carlos I en estas ciudades databa de 1970, cuando realizó una visita a Ceuta en su condición de príncipe de Asturias con motivo de cumplirse el quincuagésimo aniversario de la Legión.
Las últimas visitas de un jefe de Estado de España a Ceuta y Melilla se remontaban a las que hicieran el rey Alfonso XIII, que estuvo por última vez en 1927, y el presidente de la Segunda República Niceto Alcalá Zamora, que lo hizo el 4 de noviembre de 1933.
Los reyes de España habían previsto realizar una visita en 1997 a la ciudad autónoma de Melilla con ocasión del V Centenario de la fundación de la misma, pero la presión de las autoridades marroquíes llevó a anularla.Los Reyes visitarán por primera vez de forma oficial Ceuta y Melilla, 20 minutos, 31 de octubre de 2007.
El día 5 de noviembre el rey y la reina de España permanecieron cinco horas en Ceuta, donde intervinieron ante la Asamblea de la ciudad autónoma, donde el monarca manifestó que «tenía un compromiso pendiente con Ceuta, con los ceutíes y con sus autoridades, pero también con nosotros mismos como Reyes que se deben, ante todo, a todos los españoles». Ni el monarca, ni la ministra de Administraciones Públicas que lo acompañaba, Elena Salgado, ni ninguna otra autoridad española hicieron mención alguna a la situación con Marruecos.El Rey destaca que su visita a Ceuta cumple un «compromiso pendiente», El País, 6 de noviembre de 2007. Los reyes fueron acogidos por unas 25.000 personas.Veinticinco mil personas reciben en Ceuta a Don Juan Carlos y a Doña Sofía, 20 minutos, 6 de noviembre de 2007
El 6 de noviembre los reyes acudieron a Melilla, en cuya Asamblea intervino el monarca español. Allí agradeció la lealtad de los melillenses a la Corona. No hizo mención expresa a Marruecos, aunque manifestó que «España desde el respeto mutuo cultiva relaciones de sincera amistad con sus vecinos». El número de personas que se concentraron para recibir a los reyes se cifró en 30.000.Don Juan Carlos destaca en Melilla «la sincera amistad de España con sus vecinos» , La Nueva España, 7 de noviembre de 2007.
Otros antecedentes del conflicto Un mes antes del anuncio de la visita real, el juez de la Audiencia Nacional de España, Baltasar Garzón, había abierto expediente para investigar un supuesto genocidio de saharauis por parte de Marruecos, admitiendo a trámite la querella presentada en 2006 por distintas asociaciones de defensa de los derechos humanos y familiares de presos y de desaparecidos saharauis, donde se acusaba a 31 altos cargos de la seguridad marroquí. Marruecos, por su parte, le acusó de alinearse con las posiciones del Frente Polisario. El portavoz marroquí afirmó que «sería bueno que el juez Garzón se ocupe un poco del respeto de los Derechos Humanos en Tinduf».Marruecos dice que Garzón debería preocuparse por los DDHH en Tinduf y no por el presunto genocidio saharaui, Lukor, 10 de diciembre de 2007. Entre los acusados se encuentran Dris Basri, exministro del Interior, y el general Housni Benslimane.Garzón abre una investigación judicial contra Marruecos, Afrolnews, 31 de octubre de 2007.
Según declaró Yassine Mansouri, jefe del Servicio Secreto Exterior de Marruecos (DGED), durante una estancia en Mallorca, el deterioro de las relaciones también está relacionado con la posición activa del Gobierno español y de las autoridades locales de Ceuta de desvincular a los creyentes musulmanes de la ciudad del islam malekita y del Ministerio de Asuntos Religiosos de Marruecos y apostar por los movimientos como el Tablig (Congregación para la Propagación del Islam) o los Hermanos Musulmanes, de lo que Mansouri informó a Alberto Saiz, director del Centro Nacional de Inteligencia.
La situación era causa de enojo de Mohamed VI, según Mansouri, que recordaba que el rey marroquí es comendador de los creyentes y que muchas mezquitas de Ceuta se habían ido vinculando a la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) (36 de las 40 comunidades islámicas de Ceuta). La figura del líder de la UCIDE en Ceuta, Laarbi Maateis, es relacionada por Marruecos con movimientos islamistas radicales. Por su parte, Laarbi Maateis negó cualquier vinculación con movimientos integristas, indicando que ningún miembro del Tablig había sido jamás detenido ni señalado como sospechoso de vinculación con el yihadismo. Indicó también no entender la acusación «porque el rito malekita se practica tanto aquí como en el resto de España como en Marruecos y nadie ha intentado cambiar eso, sobre todo porque nos parece que es lo mejor para la ciudad».Maateis recuerda que el rito musulmán malekita se practica 'en Ceuta, en el resto de España y en Marruecos', Terra Actualidad, 11 de diciembre de 2007.Marruecos acusa a España de echar a los musulmanes ceutíes en brazos del integrismo, El País, 10 de diciembre de 2007.
Posición del gobierno de Marruecos thumb|right|200px|Mohamed VI.
El primer ministro de Marruecos, Abbas el Fassi, había comunicado al Parlamento marroquí el 31 de octubre que su gobierno no ahorraría esfuerzos para recuperar las dos ciudades (Ceuta y Melilla). Al día siguiente, 1 de noviembre, Abbas el Fassi pidió al rey de España que «renunciara» al viaje, al tiempo que el ministro-portavoz del Gobierno de Marruecos, Khalid Naciri, manifestaba el «total rechazo y reprobación» de la visita real a las «ciudades marroquíes expoliadas». Abbas el Fassi, sin embargo, manifestó en ese momento a la prensa española que no habría medidas coercitivas y que el conflicto «debe de ser abordado con inteligencia, respeto mutuo, concertándose y dialogando».
El día 5 de noviembre, mientras el rey Juan Carlos I visitaba Ceuta, Abbas el Fassi comparó la situación de Ceuta y Melilla con la ocupación israelí de Palestina durante una sesión extraordinaria del Parlamento marroquí para tratar de la cuestión.
En el mismo sentido se pronunció el líder islamista marroquí del Partido Justicia y Desarrollo, Mustafá Ramid, al manifestar en el Parlamento que «los marroquíes viven bajo la colonización española como nuestros hermanos palestinos bajo la colonización israelí».Marruecos equipara Ceuta y Melilla con la Palestina ocupada por Israel, El País, 6 de noviembre de 2007
Manifestaciones del rey Mohamed VI El 6 de noviembre, después de la celebración de un Consejo de Ministros y antes de intervenir en los actos de conmemoración de la marcha verde en el Parlamento marroquí, el rey Mohamed VI emitió un comunicado personal de dura condena a través de un portavoz:Mohamed VI condena la visita real y advierte a España de las consecuencias, El País, 7 de noviembre de 2007.
En el mismo comunicado Mohamed VI solicitaba la apertura formal de negociaciones sobre las dos ciudades:
Reacciones del Gobierno de Marruecos tras la visita de los Reyes