La Comunidad Papa Juan XXIII es una asociación católica fundada por el sacerdote Oreste Benzi en 1968, con la apertura de la primera Casa-Familia, la cual funciona entorno de recuperar a todas aquellas personas marginadas de la sociedad, en condiciones extremas de vida, ya sean discapacitados, menores en riesgo social, drogadictos, prostitutas. En este momento existen alrededor de 500 casa-familia (300 en Italia).
La asociación tiene como vocación y carisma específico "seguir a Jesús pobre y siervo", "Compartir directamente la vida con los últimos de éste mundo"
También es de carácter misionero, está presente en veintisiete países del mundo, Europa, Asia, África y América Latina.
Quiénes son La Asociación Comunidad Papa Juan XXIII es una asociación internacional de fieles de derecho pontificio. Fundada en 1968 por el padre Oreste Benzi, se compromete desde entonces, concretamente y de forma continua, para luchar contra la marginación y la pobreza. La Comunidad ata su vida a la de los pobres y oprimidos y vive con ellos, las 24 horas del día, creciendo en la relación con Cristo, porque solo aquellos que saben estar de rodillas pueden estar de pie, al lado de los pobres.
El compartir directo con los marginados, los rechazados y los despreciados es un camino incómodo, que te obliga a no cerrar los ojos ante las injusticias. Un camino que, una vez emprendido, fascina, captura, lleva a abandonar los mitos que a menudo conducen a la infelicidad. Hoy la Comunidad se sienta a la mesa, todos los días, con más de 41.000 personas en todo el mundo, con más de 500 casas donde se comparte la vida, entre casas familia, comedores, centros de acogida, comunidades terapéuticas, Chozas de Belén para personas sin hogar, familias abiertas y casas de oración. La Comunidad también opera a través de proyectos de emergencia humanitaria y cooperación al desarrollo, y está presente en las zonas de conflicto con su proprio cuerpo no violento de paz, “Operación Colomba”.
Desde el año 2006, APG23 (Asociación Papa Juan XXIII) está presente en Naciones Unidas con el Estatus de Consultivo Especial en Ecosoc (Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas), siendo portavoz de los últimos del mundo allá donde los líderes internacionales toman las decisiones sobre el destino de la humanidad. Gracias a la fuerza de sus miembros, voluntarios y los que la apoyan, la Comunidad Papa Juan XXIII lleva a delante el gran proyecto de solidaridad del Padre Oreste: hacer familia con los que no la tienen.
Historia
1958 En los años ’50 el Padre Oreste, acompañando a los jóvenes de la Diócesis de Rímini trataba de organizar para ellos un “Encuentro simpático con Cristo”. Es por ello que en 1958 se constituyó con acto notarial la “Asociación para la formación religiosa de la juventud necesitada”.
En el mismo año, el Padre Oreste viajó a Estados Unidos: quería construir en los Dolomitas, en Alba de Canazei, una casa de vacaciones donde los jóvenes pudieran tener “un encuentro simpático con Cristo”. Después de dos viajes y miles de kilómetros por las calles de Estados Unidos, el Padre Oreste regresó a Italia con la cantidad de dinero necesaria para comprar la tierra y comenzar la construcción. Así nació la “Casa Madonna delle Vette”, con el plan del arquitecto de renombre internacional Ildo Avetta, al que se había dado instrucciones precisas: una casa para los muchachos, con mucho espacio para juegos, una sala grande y muchas pequeñas salas para los encuentros.
Los campamentos de verano, principal actividad de la asociación, siguieron adelante por todos los años '60, con siempre mayor participación de jóvenes y adolescentes.
1968 En el campamento de verano en 1968 en la “Casa Madonna delle Vette”se decidió involucrar activamente también a jóvenes con discapacidad, de familias e instituciones, mediante la aplicación del concepto de “Dónde estamos nosotros, también están ellos” y dándose cuenta de que “los miembros más débiles son los más necesarios” (1 Corintios 12:22) para la Iglesia y la sociedad.
1970 El Padre Oreste y un grupo de jóvenes de Rimini guiados por él, comenzaron a compartir la vida de las personas con discapacidad en el hogar “Sol et Salus”, en Torre Pedrera (RN).
1971 El 13 de julio se fundó la Asociación para la formación religiosa de los adolescentes “Papa Juan XXIII” que el año siguiente, con el Decreto del Presidente de la República N.º 596 del 5-7-1972 G.U. N.º 271, se reconoce como una entidad legal. De esta manera, la asociación pudo comenzar a actuar en el ámbito civil y legal en toda Italia.
1973 El encuentro con adultos que tenían problemas de salud mental, en un estado de abandono, originó en Coriano de Rimini la primera Casa Familia, para “dar una familia a los que no tienen”. A partir de ese momento, la Comunidad Papa Juan XXIII comenzó a preocuparse por las nuevas situaciones de marginación, de malestar social, pobreza y abandono con los cuales entra en contacto. Más adelante, la Comunidad se ampliará y se extenderá primero en Italia y luego en todos los continentes.
1975 El obispo de Rímini, Mons. Emilio Biancheri, reconociendo la importancia de la asociación en la diócesis de Rímini, dirá: “La asociación es pequeña cosa en cuanto al número de integrantes, pero es muy grande su significado y su función en la diócesis”.
1976 La Comunidad comenzó a comprometerse seriamente en la acción social y no violenta con el fin de eliminar las causas que generan la exclusión, tratando de sensibilizar a la opinión pública y las instituciones, sobre el tema de la justicia, sobre la base del concepto “no hacer por caridad lo que se debe hacer por justicia”.
1977 Se publicó el primer número del periódico Sempre, la revista mensual de la Comunidad con el fin de “dar voz a quienes no la tienen”. En el mismo año comenzó la experiencia de las Familias Sustitutas, lo que dará lugar en 1979 a la apertura de la primera “Casa de acogida de emergencia para niños”, una Casa Familia en la que tratamos de responder a las necesidades urgentes de los niños abandonados o de familias que en ese momento no son capaces de cuidarlos.
1979 Comienzan las actividades de las Cooperativas Sociales, para insertar en el mundo del trabajo a personas con discapacidad física y/o psíquica. En los años siguientes se abrirán las cooperativas educativas o mixtas, o sea educativas y al mismo tiempo de trabajo, para chicos con discapacidad severa o muy severa.
1980 Impulsados por el obispo de Rímini, Mons. Locatelli, se presta atención a las personas adictas a las drogas y se abre la primera Comunidad Terapéutica para la rehabilitación de dichas personas, en Igea Marina (RN).
En el mismo año, el padre Oreste Benzi pidió al obispo de Rímini un reconocimiento eclesial de la Comunidad. Después de un largo tiempo de reflexión, diálogo y oración se elaboró y escribió un “esquema de vida” en el que la Comunidad aclara la vocación a la que se siente llamada: seguir a Jesús pobre, siervo y sufriente que expía el pecado del mundo, compartiendo directamente la vida de los últimos, llevando una vida de pobres, dando espacio a la oración y contemplación, dejándose guiar en la obediencia como confirmación de bien interpretar la voluntad del Señor, viviendo la fraternidad.
1983 Mons. Locatelli reconoce la “Comunidad Papa Juan XXIII” en el segundo grupo de las agregaciones eclesiales, de acuerdo con la nota pastoral de la CEI de 1981 “Criterios de eclesialidad de grupos, movimientos y asociaciones de fieles en la Iglesia”.
1984 Inauguración de la primera Casa de acogida de emergencia para adultos para responder prontamente a los adultos que se encuentran en situaciones de emergencia. Se empieza a visitar las Cárceles para tratar de entender los problemas de los detenidos.
1985 Después de una profunda reflexión acerca de abrirse a la misionariedad (impulsada por una llamada de Mons. Denis Dejong, obispo de Ndola, en Zambia), el primer grupo de misioneros de la Comunidad viaja a Zambia para abrir una misión, el 23 de agosto de 1985
1986 Se abre la primera casa familia al extranjero en tierra de misión en la ciudad de Ndola, Zambia.
1987 De la idea de ir a buscar a los pobres que nunca te pedirán ayuda nace en Rímini la primera Choza de Belén, estructura apta para recibir a las personas sin hogar: se brinda a estas personas, además de acogerlos, también un recorrido de recuperación.
1988 Del deseo - que el Espíritu suscitó en algunas personas – de retirarse en una vida de oración y contemplación, nace la primera Casa de Oración; en estas estructuras la oración va de la mano con el compartir directo con personas que viven en graves dificultades; también se permite a otros, por periodos cortos o largos, de probar este tipo de experiencia.
1989 Se toma la decisión de ir al encuentro de los jóvenes, siempre en busca de respuestas a sus vidas, no solo invitándolos a los campamentos de verano, sino yendo a conocerlos en los lugares que frecuentan: discotecas, pubs, conciertos y otros lugares de diversión. También comienza el compromiso con Roma y Sinti, pobres entre los pobres.
1990 El Padre Oreste, uno de los primeros en Italia, comienza con el compromiso de liberar a las mujeres víctimas de la trata y obligadas a la prostitución.
1991 Algunas estructuras de la Comunidad llegan a ser sustitutivas de la Cárcel de Menores.
1992 Con el conflicto en la ex-Yugoslavia algunos objetores de conciencia de la Comunidad prueban a vivir la no violencia en zona de guerra y a compartir la vida con las personas afectadas por los conflictos. Toma vida de esta manera, la Operación Paloma, cuerpo no violento de paz.
1994 El Padre Oreste Benzi, dada la difusión mundial de la Comunidad Papa Juan XXIII, como fundador pide un reconocimiento canónico a la Iglesia de Roma presentando una carta al Consejo Pontificio para los Laicos, el 29 de junio. El esquema de vida es meditado y debatido más. De la nueva elaboración se escriben la “Carta de Fundación” y el “Estatuto”, además del “Directorio”, que aclara cómo aplicar los conceptos contenidos en los dos documentos anteriores. La Santa Sede por más de 4 años lleva a cabo sus investigaciones y profundiza su conocimiento sobre la Comunidad. Muchos cardenales y Obispos que conocen directamente la vida y las actividades de la “Comunidad Papa Juan XXIII” dan testimonio “de su firme y fiel pertenencia a la Iglesia Católica y su servicio evangélico y misionero”.
1995 Nace el Servicio Escuela del deseo de planificar y realizar una “escuela del gratuito”, construida a partir de los últimos, de manera que pueda también asegurar la integración escolar de las personas con discapacidad. En ayuda de los ancianos que necesitan apoyo nació el Servicio de Ancianos.
1997 Nace el servicio Maternidad Difícil y Vida con el objetivo de ayudar a las mujeres a llevar al nacimiento al niño que han concebido. Para crear conciencia sobre este tema y sobre la dignidad de los que van a nacer, se comienza a rezar frente a los hospitales en los días en que se practica el aborto.
1998 El 7 de octubre el Consejo Pontificio para los Laicos reconoce la “Comunidad Papa Juan XXIII” como Asociación internacional privada de fieles de derecho pontificio, con personalidad jurídica en la norma de los cánones 298a y 321 D 329 del Código de Derecho Canónico. Aprobó “ad experimentum” por 5 años el Estatuto y la Carta de Fundación.
2002 Nació el servicio Antisectas Oculta para liberar el gran número de personas, especialmente adolescentes y mujeres, embaucadas en el mundo de lo oculto, de las psico-sectas y del satanismo.
2003 Al final de su revisión, en junio, el Padre Oreste Benzi pide la aprobación definitiva del Estatuto y de la Carta de Fundación.
2004