thumb|220px|Escena de cortejo pederasta. Detalle de una vasija de figuras negras ática, del siglo IV a. C. En la antigüedad clásica escritores como Heródoto,Heródoto, Historias, 1.135. Platón, Aristóteles,Platón, Fedro, 227a. Jenofonte,Jenofonte. Memorables, 2.6.28; El Banquete , 8. AteneoAteneo, Banquete de los eruditos,13:601-606. y muchos otros exploraron los aspectos del amor homosexual en la Antigua Grecia. La más extendida forma de relación sexual homosexual se daba entre hombres adultos y jóvenes adolescentes. No está claro cómo se veían las relaciones entre mujeres en la sociedad, pero existen ejemplos tan antiguos como el de Safo de Lesbos.(en inglés) Entrada homosexual en el Oxford Classical Dictionary, ISBN 0-19-860641-9. Ya en el diálogo de El banquete se nos habla de mito del andrógino y de cómo llegaron a existir cuatro tipo de personas: hombres que aman mujeres, mujeres que aman hombres, hombres que aman otros hombres y mujeres que aman otras mujeres.Platón: El banquete 191c-e y 193d

Contexto thumb|Kílix ático () que representa un amante (ἐραστής) besando a su amado (ἐρώμενος). Las representaciones de escenas pederastas son abundantes en el arte griego. En la Antigua Grecia no se concebía la orientación sexual como identificador social, cosa que sí se ha hecho en las sociedades occidentales en el último siglo. La sociedad griega no distinguía el deseo o comportamiento sexual por el sexo biológico de quienes participaran, sino por cuánto se adaptaba dicho deseo o comportamiento a las normas sociales. Estas normas se basaban en el sexo, la edad y el estatus social. Existe poco material original sobre cómo consideraban las mujeres la actividad sexual.

Principalmente, hay dos puntos de vista sobre la actividad sexual masculina en la antigua sociedad griega. Algunos eruditos, como Kenneth Dover y David Halperin, afirman que existía una marcada polarización entre compañeros "activos" y "pasivos", penetrador y penetrado, y esta polarización activo/pasivo estaría asociada con roles sociales dominantes y sumisos: el rol activo se asociaría con la masculinidad, con un estatus social alto y con la edad adulta, mientras que el papel pasivo se asociaría con la feminidad, con un estatus social bajo y con la juventud. Según esta visión, cualquier actividad sexual en la que un hombre penetrara a alguien socialmente inferior se consideraba normal; se consideraba «socialmente inferior» a mujeres, jóvenes, extranjeros, prostitutas y esclavos. Igualmente, ser penetrado, especialmente por alguien socialmente inferior, podía ser considerado vergonzoso.

Otros estudiosos, sin embargo, argumentan que las relaciones entre hombres normalmente incluían a un hombre adulto y a uno joven: el hombre mayor tomaría el rol activo.(en inglés) T.K. Hubbard, How to Do the History of Homosexuality en Bryn Mawr Classical Review del 22-09-2003. (en inglés) D.H. Mader, The Greek Mirror: The Uranians and their Use of Greece, en Same-Sex desire and Love in Greco-Roman Antiquity and in the Classical Tradition of the West, páginas 411-2. The Haworth Press, 2005. ISBN 978-1-56023-604-7. También las describen como «cariñosas», «amorosas» y «afectivas»,(en inglés) Keith DeVries en Queer Representations: Reading Lives, Reading Cultures. New York University Press, 1997. ISBN 978-0-8147-1883-4. y argumentan que la tradición griega de las relaciones homosexuales era central «en la historia griega y la guerra, la política, el arte, la literatura y la educación, resumiendo, en el milagro griego».(en inglés) W.A. Percy III, Reconsiderations about Greek Homosexualities en Same-Sex Desire and Love in Greco-Roman Antiquity and in the Classical Tradition of the West, páginas 47-8. The Haworth Press, 2005. ISBN 978-1-56023-604-7.

Pederastia

thumb|250px|right|Un joven desnudo toca el aulos para el comensal de un banquete. Copa roja ática, pintor de Eveón, 460-450 a. C. La forma más común de relaciones sexuales entre hombres en Grecia era la paiderastia, combinación de dos vocablos griegos: παιδ- (raíz de παῖς, παιδός, 'niño' o 'muchacho') y ἐραστής (erastēs, 'amante'; cf. erotismo). De este término, que significaba 'amante de niño', proviene la palabra pederastia. La pederastia, tal como se entendía en la antigua Grecia, era una relación entre un hombre mayor y un joven adolescente. En Atenas el hombre mayor era llamado erastés y se encargaba de educar, proteger, amar y dar ejemplo a su amado. El joven era llamado erómeno y su retribución al amante era su belleza, juventud y compromiso.

Existían elaborados protocolos sociales para proteger a los jóvenes del deshonor asociado a ser penetrado. Se esperaba que el erómeno respetara y honrara al erastés, pero no que lo deseara sexualmente. Aunque ser cortejado por un hombre mayor era prácticamente una prueba de hombría para los jóvenes, un joven con deseo sexual recíproco para con su erastés debía afrontar un estigma social considerable.

Los antiguos griegos, en el contexto de las ciudades-estado pederastas, fueron los primeros en describir, estudiar, sistematizar y establecer la pederastia como institución social y educativa. Era un elemento importante de la vida civil, militar, filosófica y artística.(en inglés) Golden M., Slavery and homosexuality in Athens, en Phoenix 1984 XXXVIII:308-324. Existe cierto debate entre los expertos sobre si la pederastia se daba en todas las clases sociales o si estaba mayoritariamente limitada a la aristocracia.

La moralidad de la pederastia fue exhaustivamente analizada en la Antigua Grecia, siendo considerados algunos de sus aspectos como infames y otros como lo mejor que la vida podía ofrecer. En el diálogo platónico de las Leyes, la pederastia carnal es descrita como "contraria a la naturaleza"; sin embargo, los interlocutores de este diálogo reconocen que una iniciativa por la abolición de la pederastia sería impopular en la mayoría de las ciudades-estado griegas. Platón, Leyes 636, 838-841.

Homosexualidad entre militares

miniatura|300px|Guerreros griegos en un ánfora de figuras negras. Museo del Louvre. Cuando se habla de la homosexualidad en los ejércitos de la antigua Grecia se menciona principalmente a la tropa sagrada tebana pero este no es el único ejemplo de prácticas homoeróticas u homosexuales entre los militares de los ejércitos griegos. Eran frecuentemente utilizadas tanto en el adiestramiento y entrenamiento militar, como para mantener la moral y fortalecer los lazos y el espíritu de combate de la tropa en tiempos de guerra.

El Batallón Sagrado de Tebas, una unidad militar separada del resto y reservada únicamente a hombres y sus jóvenes amados, es normalmente considerado como el primer ejemplo de cómo en la Antigua Grecia se usaba el amor entre soldados en la tropa para estimular su espíritu combativo. Los tebanos atribuían al Batallón Sagrado el poder de Tebas durante la generación anterior a su caída ante Filipo II de Macedonia, que quedó tan impresionado ante su valor en combate que mandó construir un monumento que aún hoy se mantiene en pie en el lugar donde se enterró a los soldados. También criticó duramente las opiniones que los espartanos tenían del Batallón. Dice Plutarco en su obra Pelópidas: Perezcan los que hayan podido pensar que entre semejantes hombres haya podido haber nada reprensible.Plutarco, Pelópidas 18. Es posible encontrar online el texto traducido al castellano .

En la misma obra, Plutarco cita también la opinión de Pamenes de Tebas: El Néstor de Homero no fue muy habilidoso capitaneando un ejército cuando ordenó que los griegos formasen por tribus (...), pues debía haber unido los amantes con sus amados. Porque los hombres de la misma tribu se valoran muy poco los unos a los otros cuando el peligro acecha; pero un grupo cimentado en la amistad basada en el amor nunca será separado pues, temiendo la afrenta, los amantes por los amados, y estos por aquellos, así perseveran en los peligros los unos por los otros.

Estas uniones están reflejadas en episodios de la mitología griega, como la heroica relación entre Aquiles y Patroclo en la Ilíada, donde al parecer su unión estimuló tanto la moral como la valentía. Las uniones en el ejército tomaban la forma típica de pederastia, siendo escasas las relaciones más igualitarias. Estas relaciones han quedado documentadas por muchos historiadores griegos y en discursos filosóficos, así como en descorteses menciones como la de Filipo II de Macedonia, recogida por Plutarco:

Encontramos que la mayoría de las naciones guerreras son más adictas al amor, como los beocios, los lacedemonios y los cretenses. Y entre los más antiguos héroes ninguno fue tan amoroso como Meleagro, Aquiles, Aristómenes, Cimón o Epaminondas; el último de los cuales tuvo como concubinos a Asópico y a Cafisodoro, que fue asesinado junto a él en la Batalla de Mantinea y yace enterrado muy cercano a él.Plutarco, Obras morales y de costumbres (Moralia). Volumen IV: Del amor, en "Flaviano y Autóbolo, hijos de Plutarco, 17". Es posible encontrar online el texto traducido al inglés .

Durante la guerra Lelantina entre Eretria y Calcis, antes de una decisiva batalla los calcidianos pidieron ayuda a un guerrero llamado Cleómaco. Él respondió a su petición, llevando a su amante para que observara. Liderando la carga contra los eretrios, llevó a Calcis a la victoria pagando como precio su propia vida. Los calcidianos le erigieron una tumba en el mercado en gratitud y adoptaron la pederastia.

Amor entre hombres adultos

Dada la importancia que se daba en la sociedad griega al cultivo de la masculinidad en los hombres adultos, y la feminidad que se asociaba a ser penetrado en las relaciones homosexuales, las relaciones entre hombres adultos de estatus social comparable se consideraban controvertidas y normalmente iban acompañadas de estigmatización social. Aunque se consideraban normales si eran continuación de una antigua relación pederasta, cuando el erómeno ya había llegado a la madurez, como indicaba el refrán: «Puedes levantar un toro si lo portaste de ternero».Andrew Calimach, Lovers' Legends: The Gay Greek Myths Se pueden encontrar también este tipo de relaciones tanto en el registro histórico como en los mitos.

Patroclo y Aquiles

thumb|200px|Aquiles y Patroclo. Desde la antigüedad clásica surgieron interpretaciones sobre la posibilidad de que entre Aquiles y Patroclo existiera una relación homosexual,Ignacio Borja Antela Bernárdez, El Alejandro homoerótico. Homosexualidad en la corte macedonia , pp.336-340, en revista Klio n.º 92-2 (2010), pp. 331–343. aunque Homero no describe explícitamente la relación entre ellos como tal. Al sentirse los antiguos griegos incómodos con cualquier percepción de Aquiles y Patroclo como adultos en igualdad de condiciones, trataron de establecer una clara diferencia de edad entre ambos. Había desacuerdo en cuanto a quién ejercía de erastés y quién de erómeno, ya que la tradición homérica sugería que Patroclo era mayor pero Aquiles el dominante. Otras opiniones de la antigüedad consideran que Aquiles y Patroclo eran simplemente muy buenos amigos.

Esquilo, en su tragedia Mirmidones, dibujaba un Aquiles protector, puesto que había vengado la muerte de su amante aun cuando los dioses le hubieran advertido de que le costaría la propia vida. En el Banquete de Platón, de otra parte, se representa a Fedro afirmando que Homero enfatizó la belleza de Aquiles, lo que lo definiría a él, y no a Patroclo, como erómeno. Eso a pesar de que en el canto IX de la Iliada (versos 663-668) se presenta a Aquiles y Patroclo durmiendo cada uno con una mujer, Aquiles con Diomeda y Patroclo con Ifis, mujer que por cierto, el propio Aquiles entregó a Patroclo.

Parejas históricas de hombres adultos