Las campañas del sur es el nombre con que se conoce a una serie de campañas militares, que entre 1820 y 1826, emprendió la Gran Colombia en América del Sur, para su expansión sobre los territorios de la actual república de Colombia y Ecuador y para la consolidación de la independencia de las repúblicas del Perú y Bolivia, en una prolongación de la guerra emprendida contra el Ejército realista en América, que sostenía la integridad del Imperio español en dichos territorios. Más allá de la capitulación de los ejércitos regulares, los guerrilleros realistas, propios de cada país, todavía combatieron durante varios años más.
La definición de qué hechos comprendieron las campañas del Sur varía, tal que algunos historiadores llaman así a las campañas libertadoras de Quito y Pasto entre 1820 y 1822, mientras que otros se refieren a las operaciones militares desde 1821 hasta 1826, cuando capituló la fortaleza de El Callao. Sin embargo, se puede decir a ciencia cierta que las campañas del Sur tuvieron por objetivo finalizar la guerra de independencia hispanoamericana en América del Sur, y como resultado coyuntural, el auge de la influencia y el poder de la Gran Colombia, que bajo la presidencia de Simón Bolívar, buscaba la reunión de los nuevos estados bajo su hegemonía en la forma de una Federación de los Andes. Este proyecto fracasó sin embargo y la propia Gran Colombia desapareció en 1831, balcanizada por la secesión de los estados que la constituían.
Campaña de Quito
Operaciones de Sucre en Ecuador miniaturadeimagen|Batalla de Yaguachi. Tras la revolución del 9 de octubre de 1820 la ciudad de Guayaquil se había constituido como un estado independiente, la Provincia Libre de Guayaquil, pero pronto se encontró en una delicada situación militar luego de ser derrotados los guayaquileños en la primera batalla de Huachi y la batalla de Tanizagua. José Joaquín de Olmedo solicitó ayuda militar a la Gran Colombia para defender la ciudad y para liberar la Real Audiencia de Quito. Bolívar envía a su mejor general, Antonio José de Sucre, a principios de 1821 a Guayaquil en reemplazo del general José Mires. Sucre llegó el 6 de mayo de 1821 con unos 650 soldados colombianos, a los que sumó unos 1400 ecuatorianos. Las instrucciones de Sucre consistían en tomar el mando de las tropas que se encontraban en Guayaquil, asegurar la incorporación de la provincia a Colombia y preparar en conjunción con el Libertador las operaciones que habrían de liberar Quito. Quito estaba fuertemente guarnecida, a pesar de que las tropas realistas habían disminuido a la mitad en los últimos años, de cuatro a dos mil. Estima que las provincias de Guayaquil, Ecuador (Quito) y Azuay podían sostener 4000 a 5000 soldados perfectamente si se lo proponen.
Las fuerzas que guarnecían Guayaquil en 1820 eran 1500 defensores: por orden de José Fernando de Abascal 250 a 300 marineros que operaban siete lanchas cañoneras (el puerto era el principal arsenal y astillero en el Pacífico español), 600 soldados de infantería del batallón Granaderos de Reserva originarios de Cuzco, 200 voluntarios del medio Batallón Milicias de Guayaquil, 150 jinetes del escuadrón Caballería de Daule, y 200 artilleros de la brigada de Artillería. La ciudad tenía una población de personas y dominaba una provincia de almas, de las cuales eran europeos.Aires de la revolución francesa permiten libertad de Guayaquil. El Universo. En total, la Real Audiencia de Quito contaba con 3500 soldados al mando del mariscal Melchor Aymerich.
Al llegar Sucre a Guayaquil se dedicó a organizar y entrenar las tropas. El 15 de marzo firmó un convenio con la Junta de Gobierno de la ciudad, el cual estipulaba que la Provincia de Guayaquil quedaría bajo la protección y tutela de Colombia, anulando así el tratado firmado con los agentes peruanos. Sucre colocó a sus tropas en Samborondón y Babahoyo para bloquear la entrada a la provincia a los realistas. El 17 de julio de ese año ocurrió una rebelión anticolombiana y pro-realista que fue reprimida con éxito.
Los realistas al conocer la rebelión se dispusieron a apoyarla, el gobernador Aymerich marchó al sur con 2000 hombres, mientras que el coronel González marchó desde Cuenca hacia Guayaquil amenazando las comunicaciones de Sucre, quien se dirigía a combatir a Aymerich. Enterado Sucre del movimiento retrocedió para enfrentar a González y lo batió el 12 de agosto en la batalla de Yaguachi, tras lo cual Sucre volvió al norte a enfrentar a Aymerich pero este se retiraba al norte. El ejército persiguió a los realistas un largo trecho pero la situación política en Guayaquil obligó a Sucre a regresar.
Tras calmarse la situación política en la ciudad Sucre se dirige de vuelta a la cordillera con 900 infantes y 70 jinetes, en busca de Aymerich. Durante varios días maniobra en contra de este, atraviesa el Chimborazo y llega el 11 de septiembre al Valle Alto del río Ambato. Sucre es renuente a bajar de la cordillera por la ventaja numérica de la caballería española, pero hostigado por sus compañeros desciende el 12 a Santa Rosa ocupando posiciones defensivas mientras que Aymerich avanzaba hacia Ambato. Ambos ejércitos se enfrentaron en la segunda batalla de Huachi, Sucre dispuso una sólida formación defensiva pero al atacar los realistas el general Mires se adelantó a la contraofensiva y, tras ser rechazado su ataque, el ejército patriota fue envuelto, derrotado y casi destruido.
De regreso a Guayaquil Sucre necesita urgentemente refuerzos para reponerse de la derrota de Huachi, para lo cual solicita a Francisco de Paula Santander el envío de tropas, pero este prefiere reforzar a la división de Pedro León Torres, quien debía dirigirse por tierra vía Popayán-Pasto-Quito. En tales circunstancias Sucre dirige una carta al Protector del Perú, José de San Martín, reclamando el batallón Numancia, excelente unidad formada en Venezuela en 1813 y enviada por Pablo Morillo al Perú en 1816; en 1820 se había pasado a las fuerzas del Protector y deseaban volver a casa. San Martín no deseaba renunciar al Numancia, que era el mejor batallón del que disponía, y en su lugar mando a algunas fuerzas al mando del coronel Andrés de Santa Cruz. La división de Santa Cruz fue reorganizado en los batallones n.º 2 y 4 o Piura, los escuadrones Cazadores del Perú y Granaderos de los Andes y un piquete de artillería, contabilizando 1622 a 1693 plazas.
Con las fuerzas de Santa Cruz y la leva impuesta, Sucre volvió a contar con unos 1200 efectivos aunque en su mayoría sin ninguna experiencia militar exceptuando el batallón Trujillo con algo de instrucción y el escuadrón de Granaderos a Caballo de 90 hombres veteranos al mando de Lavalle.
Sucre decidió reanudar la campaña desde el sur de Guayaquil, para lo cual envió pequeños destacamentos en varias direcciones con el fin de desinformar a los realistas de la ruta que tendría su ofensiva mientras que él se embarcaba con el ejército en Guayaquil y se dirigía por mar hacia Machala. Luego de desembarcar a sus tropas marchó hacia Saguro, donde se reunió con los peruanos de Santa Cruz, tras lo que marchó a Cuenca, llegando a está el 23 de febrero de 1822, donde esperó la fecha acordada por Bolívar para iniciar la ofensiva. Mientras tanto aumentó sus fuerzas con algunos refuerzos llegados de Guayaquil.
Llegada la autorización de Bolívar, Sucre avanzó hacia Alausí a principios de abril. Disponía ahora de unos 2000 infantes y 400 de caballería. Las fuerzas realistas eran unos 2000 soldados de línea, además de centenares de milicianos. A mediados de ese mes, los republicanos sumaban 3000 hombres bajo el mando de Sucre en diversas guarniciones, incluyendo chilenos y argentinos en las unidades montadas. El 20 de ese mes fueron emboscados por los españoles pero estos fueron rechazados. Al día siguiente se toparon con que los realistas habían fortificado el camino por lo que Sucre flanqueo dicha posición y ofreció batalla pero los españoles prefirieron retirarse. Sucre ordenó al coronel Diego Ibarra que atacara con su caballería a los realistas quienes se encontraban retirándose de la villa de Riobamba, los españoles a su vez enviaron a su caballería para proteger su retirada.
El ejército partió de Riobamba el 28 de abril hacia Latacunga ciudad a la que llegaron el 2 de mayo, y donde se incorporaron 200 hombres del batallón Magdalena del coronel José María Córdoba que venían desde el Cauca. El resto del Magdalena (unos 400) se encontraban en Guayaquil y en Cuenca enfermos y cansados. Los realistas se encontraban en Machachi con unos 2200 infantes de Nicolás López y unos 300 de caballería dirigidos por el coronel Tolrá que cubrían los pasos de Jalupana y la Viudita.
Sucre decidió evadir la posición realista por la derecha. El 13 marchó por el camino de Limpiopongo, ascendió a las faldas del volcán Cotopaxi donde acampó. El 17 descendió al valle de Chillo. El coronel Nicolás López, al tanto de estos movimientos, retrocedió el 16 hasta Quito.
thumb|Batalla de Pichincha.|izquierdaEl 20 cruzó la colina de Puengasí y al día siguiente descendió al llano de Turubamba, ofreciendo batalla en un terreno favorable a los españoles pero estos no la aceptaron. Luego de varias maniobras para atraer a los realistas, Sucre flanqueó a los españoles por la derecha y se colocó en el pueblo de Pasto. Sucre comenzó la marcha en la noche del 23 y a las 08:00 del 24 se encontraba en las alturas del Pichincha desde donde dominaba la ciudad de Quito. Los españoles, al verse rodeados, subieron a su vez el volcán. Por la dificultad del terreno, ambos ejércitos se ven obligados a combatir por oleadas. Tras la victoria patriota en la batalla de Pichincha, Quito es ocupada por el Ejército Libertador y el Ecuador queda en manos de los independentistas. Al día siguiente Aymerich se rinde mediante la Capitulación de Quito, el 29 de mayo la Municipalidad de Quito proclamó la integración de la antigua Real Audiencia de Quito a Colombia.
Entre septiembre de 1821 y mayo de 1822 el gobierno de la Gran Colombia había enviado 137 oficiales y 7314 soldados a apoyar las operaciones del Libertador, excluyendo los contingentes enviados a Guayaquil para auxiliar a Sucre, pero solo 2000 estaban activos y otro tanto hospitalizados.
Operaciones de Bolívar contra Pasto thumb|Campañas de independencia en Venezuela, Nueva Granada y Quito entre 1821 y 1823.
Luego de la batalla de Carabobo, el Congreso Constituyente de 1821 nombró a Bolívar Presidente de la República, y a Santander como Vicepresidente. Bolívar realiza los preparativos ese mismo año: organiza un ejército de cuatro mil soldados, encarga la Presidencia a Santander y marcha al sur.Inicialmente el Libertador quería transportar la tropa por mar en tres bergantines; cuando se encontraba embarcándose por el puerto de Buenaventura, apareció una escuadra española enviada por Juan de la Cruz Mourgeon y Achet desde la actual costa septentrional del Ecuador, estaba conformada por una corbeta, cuatro goletas y tres transportes. La debilidad de la armada colombiana en el Pacífico en comparación a la española lo obliga a tomar la ruta terrestre, más ardua por la dificultad del terreno que presenta los Andes, que junto a las enfermedades producen mayores bajas en el ejército de lo previsto y que no puede reponer con los contingentes que encuentra en el camino. Al llegar a Popayán, se refuerza con 1200 hombres, pertenecientes a la división del general Pedro León Torres. Espera en la provincia de Popayán refuerzos que había pedido al gobierno, pero al no serles concedidos sigue hacia Pasto.